Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de marzo.

LOS MISTERIOS DE LA INDIA




ÍNDICE

     1.  Introducción
     2.  La India y la invasión aria
     3.  La civilización índica
     4.  ¿Védico o no védico?
     5.  Los arios
     6.  De la invasión a la migración
     7.  La tierra indoeuropea
     8.  Literatura y astronomía védicas
     9.  Influencias indias
   10.  Tierras y continentes sumergidos
   11.  Asia Central, cuna de la quinta raza-raíz
   12.  Observaciones




1.  INTRODUCCIÓN

Muchos académicos creen que la primera civilización fue la cultura sumeria la cual surgió en Mesopotamia cerca del año 4000 a. C.

Y posteriormente a ello creen que siguió la cultura india la cual surgió en el Valle del rio Indo alrededor del año 3300 a. C., y dos siglos después la civilización egipcia en el año 3100 a. C.

Y atribuyen principalmente el desarrollo de estas civilizaciones a las crecientes anuales que efectuaban los ríos alrededor de donde se instalaron esos pueblos, lo que permitió implementar una agricultura más intensa.



Se le llama “La Creciente Fértil” a esa zona agrícola del Medio Oriente en donde se piensa que surgieron las primeras civilizaciones y algunas veces con ese nombre se incluye también al Valle del Nilo (britannica.com)


Y por razones parecidas se considera que la cultura minoica hizo su eclosión en Creta alrededor del año 3000 a. C., la cultura china hizo su aparición alrededor del río Amarillo cerca del año 2100 a. C., y la civilización fenicia surgió en la parte occidental de la Creciente Fértil por el año 2000 a. C.  Mientras que en América se cree que la primera civilización fue la cultura Caral la cual surgió en la costa peruana en torno al año 3200 a. C.

Pero cada vez hay más evidencia de que existieron centros urbanos más grandes y muchos miles de años antes de ese periodo (4000-3000 a. C.) en donde se considera que fue la época en donde surgió la escritura, produciendo así las primeras civilizaciones “genuinas” (o sea sociedades con un avanzado desarrollo social, económico y político).

Y es importante destacar que todas las civilizaciones históricas tempranas tenían registros o leyendas que indicaban que ellas fueron antecedidas por culturas más antiguas. Pero los académicos modernos tienden a menospreciar tales aseveraciones como puras fantasías.
  • Los mayas por ejemplo afirmaban que habían existido tres eras mundiales antes de la actual y esta última había comenzado apenas en el año 3114 a. C. (1) 
  • Los antiguos historiadores Plinio, Cayo Solino y Flavio Arriano decían que la civilización india empezó en torno al año 6777 a. C. 
  • Durante la dinastía india de Maurya (322-185 a. C.) se decía que el calendario comenzaba en el año 6676 a. C., lo cual es 3’600 años antes del comienzo de la actual era Saptarshi (o de los "siete rishis") (2) 
  • Según la filosofía hindú, la civilización humana data de millones de años antes del comienzo de la presente Kali-Yuga o edad oscura la cual comenzó en el año 3102 a. C. (3) 
  • En la cronología dejada por el sacerdote egipcio Manetón, las dinastías divinas y reyes que precedieron el comienzo del Egipto dinástico tuvieron un periodo de 24’927 años, mientras que el Papiro Real de Turín da una fecha de 36’620 años. (4)
  • En sus obras Timaeus y Critias, Platón comentaba que los sacerdotes egipcios revelaron al estadista Solón en el siglo VII a. de C. que una gran civilización, situada en una isla en el Atlántico (Poseidonis) había sido destruida por terremotos y marejadas unos 9’000 años previamente y que la humanidad había sufrido muchas otras catástrofes. 
  • Los astrónomos babilonios sostenían que sus propios registros observacionales databan de 470’000 años. (5)
Y también hay numerosos ejemplos de arquitectura megalítica alrededor del mundo que probablemente fueron anteriores a las civilizaciones históricas, ya que según la enseñanza teosófica, las grandes pirámides de Egipto tienen alrededor de 80’000 años de antigüedad. (6)  Mientras que algunas de las estructuras megalíticas de Sudamérica podrían ser mucho más antiguas. (7)  Y la enseñanza teosófica afirma que la civilización humana data no sólo de decenas de miles de años, sino de millones de años.

Pero en este artículo nos centraremos en la antigüedad, historia e influencia de la civilización india.


Notas

1.   2012 and the Mayan calendar: facts and fantasies (www.davidpratt.info)
2.   John E. Mitchener, Traditions of the Seven Rsis, Delhi: Motilal Banarsidass, 2000, págs. 158-160 (www.books.google.nl).  Georg Feuerstein, Subhash Kak y David Frawley, In Search of the Cradle of Civilization, Wheaton, IL: Quest, segunda edición, 2001, p. 246.
3.   Secret cycles (www.davidpratt.info)
4.   R.A. Schwaller de Lubicz, Sacred Science: The king of pharaonic theocracy, New York: Inner Traditions, 1982 (1961), p. 86-87.
5.   Cicerón, De Divinatione, Loeb Classical Library, 1923, 1:267, (www.penelope.uchicago.edu)
6.   The Great Pyramid (www.davidpratt.info)
7.   Lost civilizations of the Andes (www.davidpratt.info)






2.  LA INDIA Y LA INVASIÓN ARIA

Durante el siglo XVI, se comenzaron a notar semejanzas entre las lenguas indoarias, iranís y europeas. Posteriormente en 1786, el famoso lingüista Sir Willam Jones destacó los asombrosos parecidos que había entre el sánscrito, el latín y el griego. Y es por eso que a comienzos del siglo XIX, estas y otras lenguas europeas se clasificaron en una misma agrupación a la cual se le llamo “la familia de lenguas indoeuropeas”.

Y al mismo tiempo se realizaron esfuerzos para reconstruir la lengua original a la que se le denominó “la lengua protoindoeuropea” y basándose en ciertas especulaciones lingüísticas, los expertos intentaron identificar la localización de aquellas gentes que la habían hablado. Algunos propusieron a la India como la tierra de origen, pero muchos eran de la opinión de que ese origen se situaba más bien en Europa o en Asia Occidental.

Según la teoría de “la invasión aria” (la cual fue propuesta en el siglo XIX por expertos europeos) las tribus arias que hablaban el indoeuropeo invadieron la India a mediados del segundo milenio a. de C. (y unos 500 años después de entrar en Mesopotamia y Grecia). Y supuestamente los invasores eran nómadas y ganaderos que con sus carros tirados por caballos y armas de hierro, derrotaron a la población nativa de la India por la violencia y establecieron la cultura védica.

Los invasores ingresaron por el noreste, a través de los pasadizos montañosos de Afganistán y desplazaron a los habitantes aborígenes (los drávidas) hacia el sur, donde todavía viven.

Y en base a esta teoría, el prominente orientalista decimonónico Max Müller arbitrariamente asignó a la escritura sagrada hindú más antigua (el Rigveda) una datación aproximada de 1200 años a. de C. (lo que significaba que se había escrito posterior a la llegada de los arios a India) ya que el Rigveda, como otras escrituras sagradas, habla de un conflicto entre la luz y la oscuridad, y por consiguiente los expertos occidentales lo interpretaron como una referencia a una guerra entre los conquistadores de piel blanca y las gentes aborígenes de piel oscura.


Fig. 2.1. La invasión aria.

Y esta teoría de la invasión aria estuvo aceptada por los académicos occidentales hasta que en la década de 1920 fue descubierta la cultura del Valle del Indo, lo cual llevó los orígenes de la civilización india hasta los comienzos del tercer milenio a. de C. Por lo que la idea de “arios avanzados” que sobrepasaron y llevaron la civilizaron a una población aborigen “primitiva” ya no funcionaba y por consiguiente se cambió dicha teoría por una nueva versión en donde los arios eran pueblos semi-nómadas y bárbaros que invadieron una civilización urbana más avanzada, y de esta forma se responsabilizó a la irrupción indoaria por el agudo declive de la civilización del Valle del Indo.






3.  LA CIVILIZACIÓN ÍNDICA

Generalmente se piensa que la antigua civilización india alcanzó su madurez durante la Era de Harappa, entre los años 2700 y 1900 a. C.

Pero desde el descubrimiento de las ciudades arqueológicas de Harappa y Mohenjo-Daro, se han encontrado cientos de otros sitios antiguos revelando que muchos de los pueblos y ciudades fueron construidos con ladrillos de barro horneado de acuerdo a proporciones estandarizadas. Y también se ha descubierto que la cultura de Harappa ocupaba un área de cerca de 750’000 km2 (lo cual es mucho mayor que el espacio que abarcaban los pueblos sumerio y egipcio juntos).

Harappa y Mohenjo-Daro tenían apenas 5 km de diámetro, los cuales estaban dispuestos en una malla de patrón geométrico y tenían sofisticados sistemas de irrigación y alcantarillado. Estos prósperos centros urbanos parecen haber sido muestra del florecimiento final de una civilización que, hasta donde se sabe, tuvo su origen en el pueblo neolítico de Mehrgarh en el este de Pakistán.


Fig. 3.1. Principales sitios de la civilización del Indo.



Fig. 3.2. Mohenjo-Daro, mostrando los Grandes Baños (izquierda) y la ciudadela (derecha). Cortesía de nationalgeographic.com.



Fig. 3.3. Escultura de rey-sacerdote, Mohenjo-Daro (wikipedia.org).


Los asentamientos urbanos más antiguos incluyen a la ciudad de Jericó en Palestina (año 9000 a. C.), Çatal Hüyük (Çatalhöyük) en Turquía (año 7500 a. C.) y Jarmo en el norte de Irak (año 7000 a. C.).  Y las excavaciones en Mehrgarh también revelaron una inesperada fecha: 6500 a. C. aproximadamente.

Y sobre este descubrimiento Georg Feuerstein, Subhash Kak y David Frawley escribieron:

« La fecha del 6500 a. C. corresponde al Neolítico temprano, que marca la transición crucial de la vida nómada o semi-nómada de los cazadores y recolectores a la vida sedentaria de los agricultores. Pero el sitio arqueológico de Mehrgarh es la prueba de que ya existían grandes asentamientos (a los que podríamos llamar pueblos) al comienzo de la era neolítica. Por lo tanto la existencia de asentamientos tempranos como Mehrgarh es todavía otro indicio de que debemos cambiar totalmente la teoría sobre el grado de civilización que había hace ocho o nueve mil años atrás »
(In Search of the Cradle of Civilization, p. 145)

Mehrgarh era la ciudad más grande conocida en la antigüedad (en el quinto milenio a. de C.) y cubría apenas 168 acres, pero era un área cinco veces mayor que el sitio contemporáneo de Çatal Hüyük.

Y para ilustrar su tamaño, se considera que en torno al año 6000 a. C. la población de Egipto era de unas 30’000 personas, o sea un poco más que la población de Mehrgarh, y fue dos milenios antes de que los sumerios se asentaran en Mesopotamia (la región entre los ríos Tigris y Éufrates) y crearan rápidamente su impresionante civilización.
_ _ _

La cultura índica era denominada inicialmente “la civilización del Valle del Indo” porque los primeros sitios arqueológicos se hallaron a lo largo del río Indo. Sin embargo, la gran mayoría de los yacimientos se ubican al este del río, a lo largo del ahora lecho seco del Sarasvati, por lo que sería más adecuado hablar de la “civilización Indo-Sarasvati”.

Y además se han encontrado otros sitios similares en Afganistán a lo largo del río Amu Darya (Oxus) y se ha descubierto que en su apogeo, la civilización Indo-Sarasvati tenía puestos avanzados de ultramar y una extensa red de comercio apoyado por una gran marina mercante, al grado que los sellos característicos de Harappa se han encontrado también en Omán, Mesopotamia y las Maldivas.






4.  ¿VÉDICO O NO VÉDICO?

Al determinarse que los “arios invasores” habían establecido la cultura védica, se asumió apresuradamente que la civilización anterior, la civilización Indo-Sarasvati era pre-védica, pero tanto los Vedas como la evidencia arqueológica muestran que los arios védicos vivieron en India mucho tiempo antes de su supuesto arribo, y que no eran simples hordas de vagabundos sino habitantes de ciudades y entusiastas marineros y mercantes.

Generalmente se creía que el centro de la civilización védica era Punjab (que literalmente significa “cinco ríos”). Sin embargo en la literatura védica se cuenta que el área noroccidental de la India, la cual formaba la tierra central de la antigua civilización índica era conocida como “la Tierra de los Siete Ríos”, de los que el principal era el Sarasvati. Y como lo muestran las imágenes satelitales, este río (que es una extensión del actual río Ghaggar o Hakra) atravesaba en otras épocas el vasto Thar o Gran Desierto Indio que en el pasado fue una fértil región.

Por lo tanto la tierra védica no estaba confinada sólo a la región de Punjab, y su río central era el Sarasvati, no el Indo.

El Sarasvati se secó alrededor del año 1900 a. C. (y esto es la época en que la cultura del Valle del Indo también llegó a su fin). Algunos textos indios describen al Sarasvati desembocando en el océano, y esto probablemente terminó hace al menos unos 8’000 o quizá 12’000 años. Y también la literatura védica menciona el río Drishadvati el cual se secó en torno al año 2600 a. C. (1)

Existe una asombrosa continuidad cultural entre la civilización Indo-Sarasvati y las subsiguientes sociedades y culturas hindúes, lo que se puede apreciar en las ideas religiosas, artes, manualidades, arquitectura, estilo de escritura y en el sistema de pesos y medidas.

Muchos sitios de Harappa han revelado la existencia de altares de culto al fuego y los cuales fueron construidos en la misma forma que aquéllos que tenían los pueblos védicos, junto con implementos sacrificiales correspondientes a los usados en la “ceremonia del soma” (la cual es central para la religión védica).

El Yoga ya se practicaba desde hace 4’700 años, e incluso en Mehrgarh hay evidencia del uso de cobre, cultivo de cebada y crianza de ganado en una época muy temprana, y todas estas actividades son características de la cultura védica, aunque se creía en un tiempo que la ganadería había sido introducida en la India por los "arios invasores".

También existe una asombrosa continuidad racial, pues las excavaciones hechas en Harappa han descubierto esqueletos pertenecientes a miembros de varios grupos raciales, los cuales todavía hoy están presentes en la India. Y los textos hindúes señalan que las ciudades eran parte integral de la cultura védica, y que aparentemente eran centros cosmopolitas donde convivían diferentes grupos étnicos en relativa paz o convocados por intereses comerciales. (2)

La escritura del Indo (la cual fue encontrada en numerosos sellos) ya estaba completamente desarrollada en el año 3500 a. C. (cuando los orientalistas occidentales pretenden que a penas estaba apareciendo) y muestra fuertes vínculos con la posterior escritura Brahmi, la que dio origen al sistema Devanagari en la que hoy se registra el sánscrito. Y también hay similitudes entre la escritura del Indo y algunos de los signos usados en la escritura Rongorongo de Isla de Pascua. (3)

La escritura del Indo aún no ha sido descifrada convincentemente porque ninguna de las inscripciones son lo suficientemente largas, pero sí hay indicios de que podría ser una lengua indoaria, y si esto se confirmara, eso cuestionaría seriamente dos siglos de especulación acerca de las lenguas indoeuropeas. (4)


Fig. 4.1. Sello característicos de la cultura Harappa (arthistoryworlds.com).


Una de las razones por las que se catalogó como "no védica" a la cultura Indo-Sarasvati fue la ausencia de caballos y carros, los que se mencionan ampliamente en los Vedas. Sin embargo se han encontrado pruebas de la utilización de caballos en varios sitios en Harappa y pre-Harappa, junto a juguetes con ruedas, lo que sugiere el empleo de ese tipo de vehículos. Y en el Rigveda, se dice que los enemigos de las gentes védicas también tenían caballos; más aún los carros no son vehículos de pueblos nómadas y es difícil imaginar a alguien usándolos para cruzar los pasos rocosos de Afganistán. (5)

Muchos expertos traducen el término védico ayas como “hierro”, y dado que este metal no fue encontrado inicialmente en los sitios del Valle del Indo, se infirió que fueron los arios védicos quienes introdujeron su uso en la India. Mientras que otros especialistas sugieren que ayas en realidad significa "bronce" o "cobre".  Pero en cualquier caso y debido a que también se describe en los Vedas a los Dasyus como los enemigos de los arios y poseedores de los ayas (los cuales los empleaban para construir sus ciudades) esto no sostiene la idea de una guerra armada entre pueblos védicos que usaban el hierro y los pueblos del Valle del Indo que no lo conocían. (6)

La evidencia del uso del hierro en India es cada vez más antigua: la fecha más anterior que hasta ahora se ha hallado es del año 1800 a. C. (7)

El hallazgo de una veintena de esqueletos en Mohenjo-Daro fue presentado como prueba de una “masacre” por los “conquistadores arios” pero todos los occisos provenían del pueblo y ninguno de la ciudadela (que era la sede del gobierno) y  además los individuos habían muerto en fechas muy diferentes al grado que el arqueólogo B.B. Lal escribió:

-       “Ningún sitio de la civilización Harappa ha desentrañado alguna evidencia de destrucción violenta y mucho menos de una invasión.” (8)

Las guerras mencionadas en el Rigveda parecen ser principalmente conflictos intertribales entre diferentes pueblos védicos y reinos, implicando con ello un quiebre entre los mentalmente espiritualizados y los más mundanos.

Como lo escriben Feuerstein, Kak y Frawley:

-        “Los enemigos eran 'arios caídos' (desviados quizá temporalmente de los valores védicos), o bien grupos no arios (tribus no hablantes de la lengua indoeuropea o que no compartían los valores morales de las gentes védicas).” (9)

En lugar de la teoría que apunta a la destrucción de las ciudades de Harappa por invasiones arias, parece ser que fueron abandonadas principalmente por cambios geológicos y climáticos importantes.

Alrededor del año 1900 a. C. una serie de trastornos tectónicos causaron que varios ríos cambiaran sus cursos, conduciendo a inundaciones devastadoras y a la sequedad del Sarasvati. Como resultado de ello la civilización índica se eclipsó temporalmente y su centro se trasladó hacia el este, hacia los valles del Ganges y del Yamuna. Y esto último es lo que queda en evidencia en el registro arqueológico, y también se encuentra reflejado en los textos védicos posteriores tales como los Brahmanas y los Puranas.


Fig. 4.2. Traslado de la civilización índica desde los ríos Indo y Sarasvati al Ganges después del año 1900 a.  C. (10)

Ciertamente los pueblos védicos no eran una comunidad primitiva nómada, pues la astronomía y las matemáticas eran ciencias muy desarrolladas, y el Rigveda señala un avanzado nivel de sofisticación cultural y filosófica, dando testimonio de una gran cultura. Y como se mostrará en la sección 8, las referencias astronómicas en la literatura védica sugieren que los astrónomos ya observaban los cielos hace más de 20’000 años.


Notas

1.   Feuerstein et al., In Search of the Cradle of Civilization, p. 158.  Graham Hancock, Underworld: The mysterious origins of civilization, New York, Three Rivers Press, 2002, p. 165.
2.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 157-158.
3.   Easter Island: land of mystery, sección 7 (www.davidpratt.info).
4.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 135-139.  Edwin F. Bryant y Laurie L. Patton (editores), The Indo-Aryan Controversy: Evidence and inference in Indian history, New York, Routledge, 2005, p. 492.
5.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 157.  David Frawley, Gods, Sages and Kings: Vedic secrets of ancient civilization, Salt Lake City, UT: Passage Press, 1991, p. 252.  The Indo-Aryan Controversy, p. 69-71.
6.   Gods, Sages and Kings, p. 252-253.
7.   Rakesh Tewari, "The origins of iron-working in India: new evidence from the Central Ganga Plain and the Eastern Vindhyas", Archaeology Online, 2003, archaeologyonline.net.
8.   The Indo-Aryan Controversy, p. 52-53.
9.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 110.
10.  Ibid., pág. 97.






5.  LOS ARIOS

A mediados del siglo XIX, surgió la teoría de una “raza aria” la cual hablaba una lengua indoeuropea arcaica y que en tiempos prehistóricos se estableció en la antigua Irán y el norte del subcontinente indio. Esta idea permaneció hasta bien entrado el siglo XX, pero un número creciente de expertos occidentales desde entonces han rechazado la hipótesis de la invasión aria y el uso del término “ario” como designación racial. Y también han dejado de referirse a las lenguas indoeuropeas o indoiranias como “arias”, prefiriendo usar el término  de “indoario” para referirse a las lenguas del norte de la India y sus hablantes. (1)

En el siglo XIX algunos escritores sostuvieron que la tierra original de los “arios” o hablantes indoeuropeos fue el norte de Europa y también se creyó que los pueblos nórdicos o germánicos, con su cabello rubio y ojos azules, eran los miembros más puros de la raza “aria” blanca, y por ende superiores a los demás pueblos. A principios del siglo XX los nazis abrazaron esta teoría declarando que los arios eran la “raza maestra” destinada a gobernar el mundo sobre las “razas inferiores”. Y como ya se sabe, dicha idea culminó con los horrores del holocausto.

La ideología nazi racista representa una completa corrupción del significado original de la palabra “aria”. Dicha palabra es el anglicismo de la palabra sánscrita arya que significa “noble” o “cultivado”.

Como lo señalan Feuerstein, Kak y Frawley:

« La gente que transmitió la herencia sagrada de los Vedas se describió a sí misma en una forma muy especial, pues originalmente la palabra sánscrita arya no designaba una raza particular o lengua, sino una cualidad moral o disposición mental, aquélla de la “nobleza”  Y se dice en los textos védicos que Manu, el mítico progenitor de la humanidad en el presente ciclo mundial, dio el nombre de “arya-varta” (que significa “casa de la noble tradición”) al área entre los Himalayas y las montañas Vindhya. »
(In Search of the Cradle of Civilization, p. 46)

Por lo tanto inicialmente los arios fueron aquellos de “mente y corazón nobles” que honraban la tradición sagrada atemporal de sus ancestros.

Y este sentido original de la palabra está todavía presente inclusive en el budismo, pues el Señor Buddha llamó a su enseñanza “arya dharma” (o sea la vía de los arios). Su nombre es Gautama, un descendiente de Gotama quien fue uno de los siete sabios védicos. Y los jainistas también se llaman a ellos mismos arios, como lo hacían los antiguos persas.

N.S. Rajaram dice que:

« La idea que los arios son unos extranjeros que invadieron la India y destruyeron la existente civilización de Harappa es una invención europea moderna, la cual no tiene respaldo alguno en los registros indios, sean éstos literarios o arqueológicos. En realidad la palabra arya denotaba ciertos valores espirituales y humanistas que definían a su civilización. »
(Aryan invasion-history or politics?) (2)

(Para dar una analogía es como cuando en el Occidente se habla de “los cristianos”. El término cristiano no se refiere a un pueblo en particular, sino a un grupo de gentes que comparte los valores que enseñó el Cristo. Pues bien, de la misma manera en la india el termino aryo se refiere a un grupo de gentes que compartían valores espirituales y humanistas elevados y lo cual contrastaba con la barbarie que imperaba en la antigüedad por lo general.)


Y otro ejemplo de cómo el Occidente contemporáneo ha tergiversado la antigua cultura Oriental se encuentra en la esvástica:


Fig. 5.1. Una esvástica dibujada en la cabeza afeitada de un niño brahmán antes de la ceremonia sagrada del cordón (Upavita).


Fig. 5.1b. Estatua de Buda con una esvástica en el pecho, conocida como “el sello del corazón”.

La esvástica deriva de la palabra sánscrita svasti (que significa “bienestar”) y es un antiguo símbolo sagrado que se encuentra en todo el mundo; por ejemplo, era conocido por los harappas, los asirios, los caldeos, los persas, los egipcios, los griegos, los romanos, los celtas, los pueblos nórdicos, los indígenas de América, los paganos europeos e incluos los primeros cristianos, y todavía se usa comúnmente por los hindúes, los jainistas y los budistas.

La evidencia conocida más antigua de la esvástica es una figurilla de marfil descubierta en Mezine, Ucrania, y se piensa que tiene una antigüedad de 12’000 años. (3)

Helena P. Blavatsky afirma que:

« La esvástica tuvo su origen en las concepciones místicas de los primeros arios. Las líneas verticales y horizontales representan respectivamente el espíritu y la materia, mientras que los brazos inclinados indican el movimiento. Y entre otras cosas, este símbolo representa las fuerzas dinámicas de la evolución cósmica, “el giro perpetuo de la rueda de la vida”. »
(La Doctrina Secreta II, p.99-101 y 586-587)

Y mientras que todavía permanece como símbolo de vida y buena fortuna en el Oriente, en el Occidente es visto como símbolo de muerte y odio racial debido a su empleo indiscriminado por los nazis y los modernos racistas blancos. Al grado que en la década del 2000 hubo iniciativas para prohibir todo uso público de este símbolo en la Unión Europea, iniciativas que finalmente fueron desechadas por la vigorosa oposición de los hindúes y otros grupos religiosos. (4)

Los drávidas (quienes supuestamente fueron desplazados hacia el sur por los arios invasores) los eruditos hindúes en realidad creen que su cultura se originó a partir de los arios védicos que migraron del norte de la India, y datan su cultura en los tiempos del gran sabio Agastya (el cual es mencionado en el Rigveda).

Los drávidas se convirtieron en una fuerte nación marítima y extendieron la cultura aria al sudeste de Asia y quizá también más al este y al oeste. Los arios y los drávidas pertenecen a la misma rama mediterránea de la raza caucásica y estos últimos probablemente tengan la piel más oscura debido a la adaptación al clima más tórrido en el cual vivían. (5)

Sin embargo, es posible que los drávidas entraran en India durante una época de una migración mucho anterior, y esta suposición se debe porque las lenguas dravídicas (como el telugu y el tamil) dominan el extremo sur del subcontinente indio, mientras que las indoeuropeas prevalecen en la parte norte.

Los variados dialectos dravídicos son aglutinantes, es decir sus palabras invariables y partículas se juntan para formar frases con significados cada vez más complejos. En contraste, las lenguas indoeuropeas son inflexionales, o sea que se agregan diferentes terminaciones a las palabras raíces para expresar funciones gramaticales como tiempo, persona, número, género y caso.

Las lenguas aglutinantes “tienen mucho en común con varias lenguas europeas [no indoeuropeas] y del norte de Asia incluyendo el finés, el húngaro, el antiguo búlgaro, el turco y quizá incluso el japonés, y todas ellas pertenecen a las ramas de lenguas ugrofinesas y uralo-altaicas”. (5)

La historia dravidiana atribuye la creación del tamil (su lengua más antigua) a Agastya. Por otra parte, algunos lingüistas especulan que las lenguas semíticas, indoeuropeas y dravídicas pueden pertenecer a una familia más amplia de lenguas nostráticas.


Notas

1.   britannica.com/EBchecked/topic/37468/Aryan.
2.   archaeologyonline.net/artifacts/aryan-invasionhistory.html.
3.   ancient-origins.net.
4.   reclaimtheswastika.com/news.
5.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 140.






6.  DE LA INVASIÓN A LA MIGRACIÓN

El arqueólogo George Erdosy sostiene que no hay evidencia de que el sur de Asia haya sido invadido por una raza de bárbaros que gozaba de superioridad militar y tecnológica, pero en cambio el registro arqueológico da una base para establecer que hubo migraciones a pequeña escala desde el centro al sur de Asia a finales del tercero o comienzos del segundo milenio a. de C. (1)

Y es así que la antigua teoría de una invasión masiva y conquista de la India ahora está siendo ampliamente rechazada. Los hindúes actuales no tienen registros de haber invadido India, y las etnias dravídicas tampoco tienen registros de haber sido conquistados y desplazados.

El investigador Mark Kenoyer dice:

-       “No existe evidencia arqueológica o biológica de invasiones o migraciones en masa hacia el Valle del Indo entre finales de la fase Harappa (cerca del año 1900 a. C.) y el comienzo del periodo de la Historia Temprana alrededor del año 600 a. C.”

Y otros estudios muestran que no hay quiebre en el registro biológico entre los años 4500 y 800 a. C. (2)

Los arqueólogos Jim Schaffer y Diane Lichtenstein también afirman que no hay pruebas arqueológicas sobre una inmigración aria al noroccidente de la India durante o después del declive de la cultura Harappa.

« El registro arqueológico disponible no sustenta el paradigma que responsabiliza a un pueblo indoario culturalmente superior o intrusivo/invasivo por los logros culturales documentados arqueológicamente en el sur del Asia prehistórico, ya que el registro arqueológico moderno para el sur de Asia indica una historia de continuidad cultural significativa.

Las influencias externas afectaron a la cultura del sur asiático sólo en períodos posteriores y estas revisten una historia especial, pero ha continuado una tradición identificable de tipo indo-gangética que vincula entidades sociales desde cuando se desarrolló la producción de alimentos en el séptimo milenio a. de C. hasta el tiempo presente»
(The Indo-Aryan Controversy, p. 83 y 93)

Los estudiosos agregan que, comenzando hacia fines del tercer milenio a. de C. y continuando en el segundo milenio a. de C., se abandonaron muchos asentamientos del Valle del Indo que incluían centros urbanos, pero eso fue una respuesta a los cambios geológicos y medioambientales.

Algunos expertos proponen que los migrantes indoeuropeos entraron en la India en el segundo milenio a. de C. en números relativamente pequeños (un proceso a veces descrito como “infiltración por goteo”). Y argumentan que estos pueblos procedieron a cambiar la lengua y la religión del subcontinente, pero sin interrumpir demasiado el desarrollo de la cultura indígena y no tuvieron ningún efecto en los tipos raciales. Sin embargo dichos académicos continúan asegurando que el Rigveda se escribió hacia finales del segundo milenio a. de C., a pesar que esto es completamente insostenible.

Por otra parte, desde la década de 1990 ha habido numerosos estudios genéticos en las poblaciones indias, estudios que a menudo llegan a conclusiones divergentes. Michel Danino precisa que los estudios genéticos recientes no refuerzan la teoría de la invasión/migración en masa, y contradicen la idea de que un “gen caucasoide” o un acervo genético del centro asiático hubiera arribado a la India en el año 1500 a. C. Lo que da cuenta de la considerable diversidad genética en el subcontinente al usar una escala de tiempo de 40’000 a 50’000 años, en vez de sólo usar unos pocos milenios.

Stephen Oppenheimer argumenta que el linaje M17 mtDNA puede haberse originado en India o Pakistán hace unos 51’000 años, y su influencia puede trazarse a través de Kashmir, Asia Central y Rusia antes de llegar a Europa. (3)

De esta forma, algunos arqueólogos piensan que los indoarios estaban presentes en India antes del año 2000 a. C., pero la gran pregunta es:

¿Hace cuánto tiempo y en qué cantidad?

Como remarcan Feuerstein, Kak y Frawley:

« Las pequeñas migraciones de grupos hablantes de indoeuropeo, al igual que en el caso de otros pueblos, bien pueden haber sucedido en tiempos de Harappa, como lo han hecho a través de la historia de la India, pero cuando llegaron a esta región se encontraron con una sociedad que poseía un prominente contingente indoeuropeo (si no es que dominante). En otras palabras, se encontraron con las comunidades que hablaban el sánscrito védico»
(In Search of the Cradle of Civilization, p. 102)

Feuerstein, Kak y Frawley creen que las poblaciones védicas podrían haber sido las generadoras de la cultura Indo-Sarasvati, es decir que los Harappas y los védicos eran los mismos. Sin embargo esto está pendiente de confirmación y provoca agrias polémicas, pero los investigadores que han desechado esta noción, o que incluso niegan que el pueblo védico pudo haber convivido pacíficamente junto a los Harappas “a menudo han subrayado los asombrosos paralelos entre los artefactos encontrados en el Indo y el testimonio escritural védico”. (4)


Notas

1.   George Erdosy (editor), The Indo-Aryans of Ancient South Asia: Language, material culture and ethnicity, Berlin/New York: Walter de Gruyter, 1995, p. 23, books.google.nl.
2.   Bryant y Patton, The Indo-Aryan Controversy, p. 328.
3.   Michel Danino, "Genetics and the Aryan debate", archaeologyonline.net/artifacts/genetics-aryan-debate. Sobre los problemas en la interpretación de datos, ver: Human origins: the ape-ancestry myth, sección 2, http://davidpratt.info.
4.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 121.






7.  LA TIERRA INDOEUROPEA

Muchos expertos modernos creen que los hablantes indoeuropeos originales (o los hablantes protoindoeuropeos) vivían en alguna parte de las estepas en el norte y en el este del Mar Caspio, antes de migrar a Europa, al Oriente Medio (principalmente Irán) y a la India.

Y otros investigadores han situado la tierra indoeuropea (“aria”) en otras partes como por ejemplo; en Asia Central, en la Europa Central, el la Europa del Este, en Escandinavia y hasta en Anatolia (que es la actual Turquía).

Por otra parte, los lingüistas modernos están admitiendo que las lenguas se desarrollan más lentamente que lo pensado inicialmente, y por lo tanto han retrasado la datación del grupo de las lenguas indoeuropeas.

Al principio manifestaban que el protoindoeuropeo se dividió en diferentes lenguas alrededor del año 1500 a. C., pero ahora muchos aceptan que esto más bien sucedió hasta unos 4’500 años antes. Y fue alrededor del año 3000 a. C. que el indoeuropeo se hablaba a través de Europa y por algunos representantes no indoeuropeos (el vasco, el etrusco y el ibérico). (1)


Fig. 7.1. Distribución actual aproximada de las ramas de la lengua indoeuropea en Europa y Asia. Las áreas punteadas o rayadas indican las zonas donde el multilingüismo es común (en.wikipedia.org).


Ciertos investigadores creen que los hablantes indoeuropeos auténticos eran originarios de la India.

Por ejemplo Satya Swarup Misra, un defensor de la teoría de los arios indígenas (“Out-of-India” en inglés*) afirma que "cerca del año 5000 a. C. o antes, los indoarios (arios o indoeuropeos) migraron desde India por el noroeste, primero a Irán y entonces a otras regiones de Asia y Europa" (2)

Pero varios especialistas piensan que la tierra original indoeuropea se encuentra fuera de India y a menudo se utiliza la lingüística como prueba de ello. Pero Koenrad Elst argumenta que los datos lingüísticos son “un tipo de evidencia muy débil” y pueden ser compatibles con una variedad de escenarios, incluyendo la teoría “Out-of-India”*. (3)

( * Nota del traductor: el nombre en inglés de esta hipótesis “Out-of-India” que intenta decir “originado en la India” fue mal elegido, ya que el significado más conocido de la palabra inglesa “out” es afuera.  Por lo tanto una persona que no conozca bien el idioma inglés podrá creer que esta hipótesis sostiene la postura contraria.)

Un seguidor de la teoría de la migración/invasión aría es Colin Renfrew quien propone que los hablantes protoindoeuropeos vivían en Anatolia hace unos 7’500 años (en el alba de la era neolítica) y sostiene que la cultura del Valle del Indo fue producto de los indoarios pre-védicos, y que la cultura védica llegó mucho más tarde y sólo entonces escribieron el Rigveda. (4)

Shaffer y Lichtenstein sin embargo dicen que los datos arqueológicos no apoyan la postura de Renfrew o cualquier versión de la hipótesis de la migración/invasión que involucre  movimiento de grupos occidentales al sur de Asia. (5)

Y el registro genético tampoco respalda la hipótesis de Renfrew. (6)

Incluso algunos expertos contemporáneos más conservadores asignan a los primeros hablantes indoeuropeos una fecha de al menos 4000 años a. de C. Y esto significa que los “arios” podrían haber sido nativos de India por muchos años antes de la alegada invasión/migración en el segundo milenio a. de C. (7)

(Para más detalles de estas dos posturas les recomiendo leer los artículos de wikipedia: por un lado la teoría que actualmente es la más aceptada y que considera que los pueblos indoarios migraron a la india [link] y por el otro lado la teoría que cada vez tiene más seguidores y es apoyada por la teosofía y que dice que los pueblos indoarios se originaron en la India [link])


Notas

1.   Feuerstein et al., In Search of the Cradle of Civilization, p. 57.
2.   Bryant y Patton, The Indo-Aryan Controversy, p. 205.
3.   Koenraad Elst, "Linguistic aspects of the Aryan non-invasion theory", The Indo-Aryan Controversy, págs. 234-81; koenraadelst.bharatvani.org.
4.   Frawley, Gods, Sages and Kings, p. 256-257.
5.   The Indo-Aryan Controversy, p. 97.
6.   Danino, "Genetics and the Aryan debate".
7.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 155.






8.  LITERATURA Y ASTRONOMÍA VÉDICAS

En el hinduismo, los textos sagrados conocidos como Vedas (veda en sanscrito significa “conocimiento”) son clasificados genéricamente como shruti, o “conocimiento revelado”, implicando con ello que las enseñanzas fueron entregadas por grandes sabios (rishis) que poseían un alto grado de conciencia.

En la actualidad se reconocen cuatro Vedas:

-      el Rigveda,
-      el Yajurveda,
-      el Samaveda y
-      el Atharvaveda.

Los cuales sirvieron de base para la literatura revelada posterior, que comprende:

-      los Brahmanas (comentarios de los Vedas detallando el correcto proceder de los rituales),
-      los Aranyakas (textos rituales y meditacionales para los ascetas que vivían en los bosques), y
-      los Upanishads (que exponían el significado secreto y filosófico de los himnos védicos).

Hay también numerosos trabajos pertenecientes al smriti o conocimiento tradicional o recordado, los cuales incluyen:

-      los Sutras (que tratan de ritual, ley y moralidad),
-      dos grandes epopeyas: el Mahabharata y el Ramayana
-      y docenas de Puranas (que son colecciones enciclopédicas de mito, leyenda y genealogía).

Helena P. Blavatsky se refiere a los Vedas como “los más antiguos y sagrados de los trabajos sánscritos” afirmando que fueron enseñados oralmente miles de años antes que fueran compilados a orillas del lago Manasarovar en el Tíbet. (1)

El Rigveda, el primero y el más importante de los Vedas, fue dictado por grandes sabios en el lago Manasarovar hace “docenas de miles de años” y más tarde los brahmanes cruzaron la cordillera del Himalaya a través de las calurosas llanuras de los Siete Ríos. (2)

Puesto que fue reunido en su forma original por el sabio Veda-Vyasa, los brahmanes asignan a los Vedas una antigüedad de 3100 años a. de C.  Pero Blavatsky enfatiza que los Vedas no son un solo trabajo, sino que cada tomo y casi cada himno es la producción de varios autores, escritos en varias épocas durante la evolución de la raza indoaria. (3)

La mayoría de expertos occidentales modernos cree que los vedas fueron compuestos en torno a los años 1500-1200 a. C., y es muy posible que en su forma actual no sean tan antiguos, pero esto no afecta a la gran historia de la tradición védica.


Astronomía védica

Los hindúes observaron minuciosamente el cielo y los ciclos lunares, dividiéndolo en regiones por las que nuestro satélite natural pasa por 27 (o a veces 28) “mansiones lunares” (nakshatras) y cada una de ellas contiene un asterimo o grupo de estrellas principal.

La luna tarda alrededor de un día en pasar por cada una de las 27 mansiones y demora un mes lunar en recorrer todas ellas. Puesto que cada mansión lunar comprende un promedio de 13 y un tercio grados, el punto del equinoccio vernal demora cerca de 960 años en pasar por cada una, basado en una tasa promedio precesional de 1° cada 72 años. (4)

Los anales hindúes posteriores para las mansiones lunares comienzan con Ashvini (cuya estrella principal es Beta Arietis).  Y el equinoccio vernal estaba localizado en el límite entre Ashwini y Revati al final del siglo VI d. de C.  Mientras que los registros más antiguos de las mansiones lunares (en partes del Yajur y Atharva-Vedas, los Brahmanas y los Upanishads) comienzan con Kritikka (grupo de estrellas de las Pléyades, en Tauro). (5)

Alcyone, la estrella principal, habría coincidido con el equinoccio vernal cerca del año 2300 a. C. Partes de los Brahmanas y Vedas posteriores dicen que el equinoccio vernal estaba en Mrigashira (cuya estrella principal es Lambda Orionis/Meissa), lo que corresponde a una fecha de unos 4000 años a. de C.  Y el Rigveda contiene una referencia al equinoccio vernal en Punarvasu (cuya estrella principal es Pollux, en Géminis) indicando una fecha en torno al año 6000 a. C. (6)

En una serie de artículos publicados en la revista "The Theosophist" entre 1881 y 1882, el experto hindú Krishna Shastri Godbole (7) se refirió a una serie de observaciones astronómicas en libros sagrados hindúes que señalan diferentes posiciones pasadas del punto del equinoccio vernal en relación con las mansiones lunares, y calculó los años en que se pudieron haber realizado esas observaciones, considerando una tasa promedio precesional de 50 segundos de arco por año:

1)   Equinoccio vernal en el comienzo de Kritikka: 1421 a. C. (8)
2)   Equinoccio vernal al comienzo de Ardra: 4301 a. C. (9)
3)   Equinoccio vernal al comienzo de Mula: 16.335 a. C. (10)
4)   Equinoccio vernal al comienzo de Abhijit: 19.112 a. C. (11)

Krishna Shastri Godbole concluye que los arios estaban bien familiarizados con los movimientos del sol y la luna mediante las estrellas “fijas”, sí como con las mediciones de los meses y años solares y lunares, y también con la precesión de los equinoccios al menos desde el año 20’000 a. C.:

-       "Si los trabajos post-védicos (los Upanishads, los Brahmanas, etc., etc., hasta los Puranas) se examinan cuidadosamente, estos nos llevan hasta el año 20’000 a. C.  Por lo que la época de composición de los Vedas no puede ser inferior al año 30’000 a. C., redondeando las cifras". (12)


Notas

    1. Helena Blavatsky, The Theosophical Glossary [TG], Los Angeles, CA: Theosophy Company, 1973 (1892), p. 362.  Blavatsky afirma que los Vedas se crearon decenas de miles de años antes que la “Teogonía” de Hesíodo (la cual se escribió cerca del año 700 a. C.) y los Puranas (Doctrina Secreta [DS], 2:450, 2:527). En otra parte, ella afirma que el Rigveda se escribió en el lago Manasarovar al comienzo de la Treta-Yuga (H.P. Blavatsky Colected Writings [BCW], Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1950-91, 14:94). Esto es hace 2’165’100 años. Y también asegura que el Rigveda fue escrito por los primeros iniciados de la Quinta Raza-Raíz (DS 2:606) y que sus neófitos aparecieron hacia finales de la Treta-Yuga (BCW 13:356) hace 869’100 años.

Además, Blavatsky sostiene que: "Cuando se toma en cuenta que los Vedas llegaron del lago Manasarowara en el Tíbet (...) y los propios brahmanes desde el lejano norte, tenemos justificación de investigar en las enseñanzas esotéricas de cada pueblo que una vez tuvo o aún tiene [la doctrina esotérica transhimaláyica] (...) como procedentes de una única fuente, llamándose así la doctrina 'aria-caldeo-tibetana' o la Religión de la Sabiduría Universal'" (BCW 3:419).

 2.   TG p. 277 y BCW 6:99.
 3.   TG p. 362.
 4.   Ver Poleshifts, parte 1, www.davidpratt.info.
 5.   Bryant y Patton, The Indo-Aryan Controversy, p. 315.
 6.   Frawley, Gods, Sages and Kings, p. 342-344.  The Indo-Aryan Controversy, p. 324-325.
 7.   Krishna Shastri Godbole, "Antiquity of the Vedas", The Theosophist; parte 1: agosto 1881, p. 238-240; parte 2: septiembre 1881, p. 262-264; parte 3: octubre 1881, p. 22-4; parte 4: noviembre 1881, p. 34-35; parte 5: diciembre 1881, p. 72-4; parte 6: febrero 1882, p. 125-127. Errata: febrero 1882, p. 127. Blavatsky cita extractos de estos artículos en su texto "Secret Cycles" (BCW 14:358-68) el cual no está terminado, pero no incorpora las correcciones de Goldbole.

    8. "Antiquity of the Vedas", parte 2. Goldbole puntualiza que la fecha sería el año 1516 a. C., si usamos una tasa de precesión de 48,57" por año, determinada por astrónomos hindúes en el año 945 a. C.  Y en todos sus cálculos, el autor asume que todos los 27 (o 28) asterismos lunares son de igual anchura, como especifican algunos textos antiguos.  Por otra parte, el Surya-Siddhanta que es un texto astronómico clave, habla de los 28 asterismos lunares distribuidos muy desigualmente a lo largo de la eclíptica (ver la edición de E. Burgess del Surya-Siddhanta, reimpresión: San Diego, CA: Wizards Bookshelf, 1978).

Usando los datos dados por Burgess en la página 355 para la verdadera longitud eclíptica de las principal estrellas o "límites" de los 28 asterismos en el año 560 a. C., los datos de la página 321 ("posición en su porción") para la distancia de cada estrella principal desde el inicio de su mansión lunar (como se da en el Surya-Siddhanta), y si consideramos una tasa promedio en la precesión de  50"/año ó 48,57"/año, el equinoccio vernal habría estado en el comienzo de Kritikka en el año 1539 a. C. ó en el año 1600 a. C. respectivamente.

Goldbole otorga esta información considerando que el equinoccio vernal se localizaba al inicio de las casas lunares en cuestión, esto es, el punto donde la luna entra en esa mansión en su movimiento mensual aparente hacia el este a través de las constelaciones como se ven desde la Tierra. Y ya que la precesión de los equinoccios causa que el punto vernal se traslade a través de las constelaciones zodiacales en la dirección opuesta (esto es de este a oeste), el comienzo de una casa lunar es el punto donde el equinoccio deja esa mansión, luego de demorar cerca de mil años para pasar por ella.

  9.   Antiquity of the Vedas, parte 3. La fecha de Goldbole es 4480 a. C. para una tasa de precesión de 48,57" por año. Usando los datos del Surya-Siddhanta, las fechas son 4341 a. C. y 4484 a. C. respectivamente.
10.   Antiquity of the Vedas, parte 3. Usando los datos del Surya-Siddhanta: 16’977 a. C.
11.   Antiquity of the Vedas, parte 3. Usando los datos del Surya-Siddhanta: 18’539 a. C.
12.   Antiquity of the Vedas, parte 6, p. 127.






9.  INFLUENCIAS INDIAS

La antigua Mesopotamia es considerada como la cuna de la civilización por los expertos occidentales, la cual surgió desde el establecimiento de poderosas ciudades-estado en esa región alrededor del año 4000 a. C., hasta su conquista por Alejandro Magno en el año 330 a. C., y el poder cambió de manos muchas veces, entre sumerios, acadios, babilónicos, asirios, babilónicos y persas.


Fig. 9.1. Mesopotamia.


Gottfried de Purucker asegura que los sumerios y los acadios fueron “los orígenes de los inmigrantes de India, quienes se convirtieron en los caldeos y babilonios y más tarde los asirios”. (1)

Y Helena Blavatsky dice que los acadios eran “una tribu de brahmanes hindúes ahora denominados arios” (2) y también agrega que: “Eran simplemente emigrantes en su camino al Asia Menor desde la India (la cuna de la humanidad) y sus adeptos sacerdotales tardaron en civilizar e iniciar a un pueblo bárbaro”.  Y la autora agrega que la civilización babilónica “fue importada desde la India y sus agentes fueron brahmanes hindúes”. (3)

Babilonia era desde sus orígenes “la sede del sánscrito y del aprendizaje para los  brahmanes”. (4)  Y fueron los acadios quienes enseñaron los misterios a los babilonios, el lenguaje sacerdotal y su religión. (5)

Y hay rastros arqueológicos y lingüísticos de estas aseveraciones. Así por ejemplo:

A) Elam fue un país ubicado en el suroeste de Irán y al este de Sumeria. Tuvo una cultura fuerte y poderosa que dominaba las rutas comerciales de Asia Central e India y tuvo prevalencia desde tiempos de los sumerios, y a veces fue su aliado y otras veces su enemigo.

Pues bien, resulta que la antigua lengua elamita parece estar relacionada con el dravídico. Un ejemplo de ello es que su ciudad capital era Susa y el Matsya-Purana menciona una hermosa ciudad llamada Susha consagrada al dios del océano Varuna. Por lo que David Frawley sugiere que Elam era una antigua colonia védica a través de la cual la cultura védica se esparció o al menos influyó fuertemente en Oriente Medio. (6)


B) El imperio acadio gobernó Mesopotamia, las regiones del levante y partes de Irán desde el siglo XXIV a. C. hasta el siglo XXII a. C.  Pues bien, los asirios que vivían en el noreste de Mesopotamia a fines del segundo y comienzos del primer milenio a. C., consideraban a los acadios como sus ancestros y a veces se dedicaban a un culto religioso del imperio. Tuvieron violentos conflictos con muchas otras naciones, incluyendo a los arios védicos y los textos brahmánicos hablan de ellos bajo una luz negativa, refiriéndose a ellos como "asuras" o demonios. (7)


C) Caldea fue una nación babilónica del sur que emergió en los comienzos del siglo IX a. C. La dinastía caldea continuó hasta la invasión persa en el año 539  a. C., y su prestigio era tal que la palabra “caldeo” se convirtió en sinónimo de “babilónico”.  Y Blavatsky afirma que la nación Caldea también debe su cultura a los hindúes, ya que los acadios eran “los progenitores e instructores arios” de los caldeos. (8)

Y es interesante constatar que algunos escritores antiguos también usaron el término "caldeo" para referirse a una casta sacerdotal iniciada en las ciencias de la astrología y la magia. (9)


D) La lengua sumeria no era ni semítica ni indoeuropea, sino una lengua aglutinante, posiblemente relacionada con el dravídico. La lengua acadio-semítica se hablaba con amplitud en la Mesopotamia multilingüe desde el tercero al primer milenio a. de C.  Y los grupos lingüísticos indoeuropeos también estaban presentes en Mesopotamia, tales como los antiguos hititas, los mitanni y los casitas, que a mediados del segundo milenio a. de C. vivían en las regiones montañosas del Medio Oriente y gobernaron a Mesopotamia. La escritura hitita, así como su arte y rasgos físicos se parecen a aquéllos de los sumerios, y por su parte, los mitanni y casitas adoraban dioses védicos.


E) Los antiguos persas se consideraban arios y su religión, lengua y cultura están tan cercanos a la de los pueblos védicos que deben haber tenido un origen común. Pues bien, puesto que los persas se trasladaron a Irán y al Medio Oriente, encontraron y desplazaron a los primeros pueblos indoarios, tales como los mitanni de Siria, quienes hablaban una lengua y adoraban dioses similares a los védicos. La religión zoroástrica surgió aparentemente en Afganistán y se expandió hacia el oeste, desplazando a los arios védicos hacia Irán. Los expertos contemporáneos usualmente ubican a Zoroastro en torno al año 600 a. C., pero los antiguos griegos lo databan en el año 6000 a. C. (10)

Por todo esto David Frawley concluye que los persas e hindúes “provenían de una matriz cultural religiosa védica común” y dice que ambos “reformaron la religión védica en diferentes maneras ya que la antigua enseñanza original del Rigveda degeneró con el tiempo”.  Y también afirma que cuando fueron a la India siguiendo a la conquista musulmana de Persia en la mitad del siglo VII, “los zoroastrianos pueden haber retornado a su tierra natal original.” (11)

Blavatsky está de acuerdo con que los zoroastrianos estaban asentados en India antes de inmigrar a Persia, y volvieron a esa región mucho más tarde, pero ésta no era su tierra natal original, pues sugiere que ingresaron a la India al mismo tiempo que los primeros brahmanes, quienes vinieron del lejano norte. Ella agrega:

« Entre Zoroastro (el instructor original del culto al sol) y Zarathustra (el expositor prístino de las propiedades ocultas y poderes trascendentes del Fuego Divino Prometeico) existe un abismo de eras. El último fue uno de los tempranos hierofantes y uno de los primeros “Athravans” (sacerdotes o instructores del fuego), mientras que Zoroastro de “Gushtasp” [un rey iraní] vivió hace unos 4000 años a. de C»
(Collected Writings, vol. 4, p. 529)


F) Uno de los nombres principales de la Divinidad en el Rigveda es Asura, secundado solamente por “deva”.  Asura deriva de la raíz as que significa “asentarse”, “existir”, “tener poder” y más tarde adquirió otro significado “a-sura” que significa “no divino”, “demoníaco”. Y esto parece haber reflejado una creciente pugna entre la casta sacerdotal (brahmanes) y la casta militar (kshatriya), junto con la corrupción general de la sociedad.

Pues bien la palabra Asura como tal forma parte del nombre del dios superno zoroástrico: Ahura-Mazda, mientras que daeva significaba “no divino” o “demoníaco”.  Ahura-Mazda corresponde al védico Varuna, el más grande de los asuras y está asociado con el dios Mithra. (12)

Los antiguos asirios también adoraban a Asura, derivando a su ciudad capital y a toda su cultura el nombre de su dios principal: Ashur, un dios solar y militarista. (13)

Los egipcios conocían a lo divino como Asar, (que es el nombre egipcio de Osiris) y asar también significa “asentarse”, “ser”, “tener poder” tal y como en el sánscrito significa la palabra as.  Además los persas, asirios, hititas y egipcios usaban también el disco alado como símbolo de su dios-sol. (14)


G) El nombre mesopotámico más importante para la Divinidad es “Il” y es usado por elamitas, fenicios, sirios, hebreos y árabes y puede ser la denominación más común para la Divinidad entre los pueblos semíticos (aunque no está limitado sólo a ellos).

Pues bien, el Allopanishad (que es un Upanishad corto y muy posterior que probablemente data de los tiempos del emperador mongol Akbar quien reino en el siglo XVI) equipara el “Il” semítico con el “Ila” del Rigveda y con el culto de Varuna-Mitra.  Por lo que David Frawley sugiere que “Il” (masculino) era originalmente un nombre de Varuna y que “Ila” (femenino) era su consorte. (15)

Sobre esto el autor escribe:

-       "Varuna-Il, tanto dios solar como oceánico, sería de esta forma el dios principal de los antiguos persas, asirios, egipcios, fenicios, elamitas, israelitas y árabes, así como de los arios." (16)

Y en el hebreo “el o “elohim (palabra plural traducida como "Dios" en el primer versículo del Génesis) podría ser otra forma del Il-Varuna védico. (17)

Y si vamos más atrás en el tiempo, más las lenguas europeas se asemejan al sánscrito, y mayores son los parecidos entre las culturas europeas antiguas y las religiones solares de los pueblos védicos, y así por ejemplo, los nombres europeos antiguos para la Divinidad, tales como “deus” y “theos” se relacionan con el término sánscrito “deva”.

Actualmente, la visión académica para explicar esto es que varios jinetes kurganes hablantes del protoindoeuropeo y provenientes de las estepas del norte de los mares Negro y Caspio, llegaron a Europa hace unos 6000 a 5000 años atrás. Y la hipótesis anatolia alternativa propone que las lenguas indoeuropeas se propagaron con la expansión de la agricultura desde la península de Anatolia hace unos 7500 ó 6000 años. Pero David Frawley objeta que esta teoría “no comprende las suficientes regiones orientales acerca de sus orígenes arios.” (18)

Algunos análisis lingüísticos recientes sugieren que la dispersión de las lenguas indoeuropeas comenzó alrededor del año 8400 a. C. (19)

_ _ _

Blavatsky asevera que "la forma más temprana de culto religioso y gobierno, tanto teocrático como sacerdotal y sus hábitos y costumbres, todos hacen referencia a un origen hindú" (20)

En el siglo XIX se decía comúnmente que los griegos habían tenido una influencia importante en las culturas egipcia e india. Sin embargo, el flujo de ideas parece haber ido principalmente desde India hacia Egipto, y luego hacia Grecia, o bien desde Egipto a Grecia.

Se sabe que ciertos sabios y ascetas de l India visitaron la Hélade y que hubo una colonia india en Menphis hacia el año 500  a. C.  Y también se sabe que existía un vigoroso comercio entre Grecia e India, y los mercaderes indios y pensadores también solían viajar a Alejandría.

También grandes sabios griegos como Tales, Solón y Pitágoras estudiaron con filósofos egipcios y el último permaneció cerca de 22 años en Egipto, viajando de templo en templo, y otros 12 años más en Babilonia.

Por otra parte hay muchos paralelos entre los egipcios y la mitología india y su simbolismo. El pensamiento indio influenció los cultos mistéricos griegos de Dionisio y Orfeo, las tradiciones maniqueas y nepolatónicas, la terapéutica de Alejandría y a los esenios de Palestina. (21)


Notas

  1.   G. de Purucker, Studies in Occult Philosophy, TUP, 1973, p. 537.
  2.   H.P. Blavatsky, "Isis Sin Velo", TUP, 1972 (1877), 2:46. Blavatsky también escribe: "Los ancestros de los misteriosos acadios -los Chandras o Indu-vansas, los Reyes Lunares cuya tradición los muestra reinando en Prayag (Allahabad) en épocas anteriores a nuestra era- habían venido de India, y trajeron con ellos el culto a sus ancestros, al Soma, y de su hijo Budha, que más tarde llegó a ser el culto de los caldeos" (DS, 1:392).
  3.   "Isis Sin Velo", 1:576; DS 2:203.
  4.   DS 1:xxxi.
  5.   "Isis Sin Velo", 2:457.
  6.   Frawley, Gods, Sages and Kings, p. 274.
  7.   Ibid., p. 268-270.
  8.   DS 2:202, 226.
  9.   Blavatsky, Theosophical Glossary, p. 75; Blavatsky Collected Writings (BCW), 13:328.
10.   Gods, Sages and Kings, p. 264-268.
11.   Ibid., p. 268.
12.   Gods, Sages and Kings, p. 165 y 266.
13.   Ibid., p. 268.
14.   Ibid., p. 270-271.
15.   Ibid., p. 276-277.
16.   Ibid., p. 278.
17.   Ibid., p. 280.
18.   Ibid., p. 287-293.
19.   R.J. Ryder y G.K. Nicholls, "Missing data in a stochastic Dollo model for binary trait data, and its application to the dating of Proto-Indo-European", Journal of the Royal Statistical Society, Serie C (Applied Statistics), v. 60, 2011, p. 71-92, onlinelibrary.wiley.com.   R.D. Gray y Q.D. Atkinson, "Language-tree divergence times support the Anatolian theory of Indo-European origin", Nature, v. 426, 2003, p. 435-439, nature.com.   R.D. Gray, Q.D. Atkinson y S.J. Greenhill, "Language evolution and human history: what a difference a date makes", Philosophical Transactions of the Royal Society B, v. 366, 2011, p. 1090-1100, rstb.royalsocietypublishing.org.
20.   "Isis Sin Velo", 2:436-7; ver también 1:589, 2:431, 435.
21.   Feuerstein et al., In Search of the Cradle of Civilization, p. 23, 250 y 251.






10.  TIERRAS Y CONTINENTES SUMERGIDOS

Durante el último periodo glacial (hace unos 20’000 años) el nivel del mar estaba unos 140 metros más abajo de lo que está hoy, y por consiguiente grandes áreas de las plataformas submarinas que se encuentran alrededor de los continentes se hallaban en ese entonces por arriba del nivel del mar. Pero desde entonces cerca del 5% de la superficie de la Tierra (un área de alrededor de 25 millones de kilómetros cuadrados) se ha sumergido por aumentos en el nivel del mar desde las etapas finales de la última era de hielo y esto no se ha dado de manera gradual, sino de manera catastrófica.

Tres derretimientos repentinos del hielo y el colapso de glaciales desembocaron en tres episodios de rápidas inundaciones, y así miles de centímetros cúbicos de agua devastaron las capas polares de hielo generando con ello terremotos y maremotos.

Las tres inundaciones comenzaron cerca de los años 14’000, 11’500 y la última entre los años 8’000 y 7’500  a. C., y estas inundaciones destruyeron muchos asentamientos costeros. Y de acuerdo a una estimación, la última de estas inundaciones elevó el nivel del mar a unos 25 metros (5 metros más alto de lo actual) a una tasa de 8 a 15 cm por año. (1)

A la extensión de la superficie de la plataforma de Sonda (la cual forma parte de la plataforma continental del sudeste asiático) que se hallaba sobre el mar durante la era glacial se le da el nombre Sondalandia y esta también incluye la península de Malaca y las islas de Sumatra, Borneo y Java.

Pues bien, los aumentos en el nivel del mar sumergieron a Sondalandia en varias y rápidas fases, cubriendo un área del tamaño de India.


Fig. 10.1 Sondalandia (http://lloni.wordpress.com)

Stephen Oppenheimer especula que Sondalandia pudo haber sido la cuna de la civilización, y que antes y durante su inundación, sus habitantes migraron por tierra y mar a la tierra principal asiática, incluyendo China, India, Mesopotamia y a islas como Madagascar, Filipinas y Nueva Guinea, desde donde más tarde colonizaron Polinesia llegando posteriormente a Nueva Zelanda, Hawái y la isla de Pascua.

Oppenheimer puntualiza que:
  • La primera aparición de la alfarería ocurrió en el sur de Japón hace unos 12’500 años (no mucho tiempo posterior a la primera inundación). 
  • Y los jarros comenzaron a fabricarse en China e Indochina unos 1’500 años más tarde (y unos 2’500 a 3’000 años antes de la aparición de la cerámica en Mesopotamia, India y la región mediterránea).

Oppenheimer sostiene también que Sondalandia fue la primera región donde nació la agricultura, y respalda esta aseveración con el hecho de que se encontraron piedras para moler granos de cereal en las Islas Salomón situadas en el suroeste del Pacífico, y estas piedras son tan antiguas que se dataron en al menos 26.000 años, mientras que este tipo de utensilio no se conocía ni se usaba en el Alto Egipto o en Nubia sino hasta hace unos 14’000 años y en Palestina hasta hace unos 12’000 años atrás. (2)

Y Oppenheimer también sugiere que las lenguas austronesias se originaron en Sondalandia, aunque obviamente las hipótesis basadas en datos actuales pueden ser invalidadas por futuros descubrimientos.

Graham Hancock especula que la civilización Indus-Sarasvati fue fundada por los supervivientes de una civilización perdida localizada en la plataforma continental que rodea a India y que se inundó por elevaciones del nivel del mar entre 15’000 y 7’000 años atrás. (3)

Y es cierto que se han descubierto ciudades hundidas y estructuras megalíticas en la costa de la India, como también en la placa continental de Egipto, Malta, Taiwán y las Bahamas, pero todavía es muy prematuro asumir que las civilizaciones se originaron en esas regiones.


Fig. 10.2. La costa de India y Sri Lanka mostrando la extensión de la línea costera en el último máximo glacial. (4)


Según el Mahabharata, la antigua ciudad dorada de Dvaraka (Dwaraka) se sumergió a fines de la Dvapara-Yuga y a comienzos de la presente Kali-Yuga (la cual comenzó en el año 3102 a. C.). Y se dice que Krishna construyó Dvaraka en un sitio de una ciudad incluso más antigua llamada Kususthali.

La antigua ciudad de Dvaraka fue considerada por largo tiempo como ficción, pero las investigaciones arqueológicas realizadas desde la década de 1980 han encontrado ruinas bajo el agua a profundidades de 3 a 10 metros y hasta 1 km de profundidad en las cercanías del actual pueblo de Dwarka (Dwaraka) en la costa de Gujarat.


El señor S.R. Rao, fundador del Centro de Arqueología Marina del Instituto de Oceanografía Nacional de India (NIO, por sus siglas en inglés) clasificó las ruinas como pertenecientes al último periodo de la civilización Indus-Sarasvati, alrededor de 1700 a 1500 a. C., pero otros arqueólogos del NIO creen que tienen sólo de 600 a 1200 años de antigüedad.

En realidad, no se encontraron artefactos Indus-Sarasvati en ese lugar y dichos emplazamientos consisten en grandes paredes de roca construidas con grandes bloques bien encajados de piedra arenisca, a veces interpuestas por medios de encajes en forma de L. (5)

En el 2001, una inspección hecha con un sonar de barrido lateral por el Instituto Nacional de Tecnología Oceánica de India (NIOT) en el Golfo de Khambhat (Cambay) mostró lo que algunos científicos consideran como extensos objetos geométricos en profundidades de 25 a 40 metros y hasta 40 km partiendo desde la línea costera.

Se afirma que el complejo urbano cubre un área rectangular de unos 9 km de largo y 2 de ancho y se ha encontrado una segunda “ciudad” de tamaño similar un poco más lejos hacia el sur.

Los artefactos recuperados incluyen herramientas de piedra, fragmentos de alfarería, remanentes de bajareque, restos de chimeneas y una pieza de madera (datada mediante el carbono 14 en unos 9’500 años).

El puerto de Lothal de la civilización del Indo se localiza al norte del Golfo de Khambhat, el cual se inundó completamente por aumentos en el nivel del mar hace unos 7’700 a 6’900 años y actualmente dicho golfo tiene una gran actividad sísmica. (6)

Las exploraciones arqueológicas marinas hechas por el NIO en la Bahía de Bengala han descubierto restos arqueológicos sumergidos en varias localizaciones en aguas costeras del estado de Tamil Nadu, incluyendo Mahabalipuram y Poompuhar (conocida también como Kaveripumpattinam) y confirmando de esta forma las tradiciones Tamil.

Se han hallado restos de anillos de pozos en terracota, estructuras de ladrillo y jarras de almacenamiento en la zona inter-mareal fuera de Poompuhar en profundidades de hasta 8 metros, y estas fueron datadas entre el 300 a. C. y el 300 d. C.

En 1991 se halló una estructura en forma de U a 5 km de la costa a una profundidad de 23 m, flanqueada por otra estructura semicircular y un montículo de forma oval. La periferia de la estructura en U mide 85 metros y sus paredes tienen cerca de un metro de grosor y 2 de alto.  Las opiniones difieren en si están hechas por manos humanas.  Y en 1993, se encontraron montículos en una extensión de 27 metros bajo el agua (a unos 500 a 600 metros de la estructura en forma de U).  Con excepción del hundimiento terrestre, un complejo que yace a 23 metros de profundidad se habría sumergido por aumentos en el nivel del mar hace aproximadamente unos 11’000 años. (7)

También se han hallado extensas ruinas a un kilómetro o dos fuera de Mahabalipuram, a profundidades de hasta 13 metros, incluyendo bloques de piedra esparcidos de hasta 2 metros de largo, largas paredes con varias ramificaciones, y escalinatas que conducen a una plataforma. Los grandes bloques de roca en su mayoría están hechos de granito. Muchas de las estructuras de piedra están parcialmente expuestas a la marea baja, y así, el equipo del NIO piensa que pueden ser los restos de templos de al menos 1’200 ó 1’500 años de antigüedad (la misma edad que los situados en tierra) que se sumergieron por una erosión costera.

Otra opción es que esos restos sean mucho más antiguos que aquéllos en tierra, aunque los pescadores hablan de otras ruinas inexploradas más lejanas de la costa y en aguas mucho más profundas. (8)


Fig. 10.3. Gran bloque de roca hallado fuera de Mahabalipuram, con una proyección para conectar a otros bloques. (9)

El Mahabharata habla de un puente construido por el ejército de monos del Señor Rama para permitirles alcanzar la isla de Sri Lanka desde la costa sudeste de la India y rescatar a su consorte que había sido secuestrada. El Puente de Rama puede ser una formación natural, construida de arrecife y rocas sedimentarias, el cual se situaba a lo largo del Estrecho de Palk en algún momento antes del 4500 a. C. (fig. 10.4).


Fig. 10.4. Imagen satelital de parte del sudeste de la India y Sri Lanka.


Los antiguos textos medievales sánscritos y tamiles hablan de grandes masas de tierra que fueron tragadas por el océano al sur de Kanyakumari (Cabo Comorin), un pueblo localizado en el extremo sur del subcontinente indio, en la región de Tamil Nadu. Dicho territorio a veces se asocia con la dinastía antigua y semilegendaria de los Pandyans, que más tarde se conoció como Kumari Kandam (“continente virgen”) o Kumari Nadu (“tierra virgen”). (10)

Los escritores tamiles más recientes estiman el tamaño de la masa de tierra hundida en cientos o miles de kilómetros cuadrados, y fijan la fecha de su hundimiento entre el año 30’000 a. C. al siglo III a. C.

Se afirma que, durante un periodo de 10’000 años, los Pandyans establecieron tres sangams o academias para fomentar y enseñar varios conocimientos. Los dos iníciales estaban situados en Kumari Kandam.  El primero fue fundado alrededor del año 9600 a. C. en una ciudad llamada Tenmadurai (al sur de Madhurai), y luego de que este fuera tragado por el mar, se erigió un segundo sangam más al norte, en la ciudad de Kavatapuram.  Y finalmente el tercer sangam se estableció en la moderna Madurai.  Sin embargo algunas tradiciones tamiles dicen que hubo en realidad siete sangams y hablan de tres inundaciones: la primera en el año 16’000 a. C., la segunda en el año 14’000 a. C. y la tercera ocurrió entre los años 9600 y 9500 a. C., haciendo que el Kumari Kandam se hundía cada vez más. Y otras tradiciones hablan de otras cuatro inundaciones adicionales y más recientes. (11)


Fig. 10.5. Kumari Kandam (en.wikipedia.org)

Ciertamente no ha habido continente en el Océano Índico durante los últimos miles de años, pero algunos escritores tamil han equiparado al Kumari Kandam con Lemuria, el cual es un antiguo continente formado en el Océano Índico y propuesto por algunos geólogos en el siglo XIX para explicar las similitudes geológicas y otros rasgos entre África, India y Madagascar.

Estos geólogos consideraron que ese continente se hundió en el periodo Cretácico y más tarde los teósofos adoptaron el nombre de Lemuria para designar el sistema continental global que existió en la época de la Tercera Raza-Raíz lemuriana, la cual incluyó masas terrestres en los actuales océanos Índico y Pacífico. (12)

Pero con el surgimiento del dogma de las placas tectónicas a finales de la década de 1960, la idea de los continentes hundidos fue abandonada progresivamente por los geólogos de cabecera. Y en la actualidad se supone que los actuales océanos se formaron dentro de los últimos 180 millones de años (lo que corresponde desde el Jurásico temprano) por "placas tectónicas" que se deslizaban unas con otras, y mediante la formación de nueva corteza oceánica. No obstante, se han descubierto rocas continentales muy antiguas de hasta varios billones de años en los océanos del mundo y hay evidencia en aumento de la existencia de grandes masas de tierra sumergida. (13)

Muchos escritores alternativos, incluyendo a Hancock, aún creen en el postulado de las placas tectónicas, aunque aceptan que la actividad sísmica puede provocar que se sumerjan áreas relativamente pequeñas de tierra o se eleven en cantidades determinadas.

Los mitos que hablan de inundaciones son universales y presentan varios significados: se pueden referir a fenómenos físicos, espirituales, terrestres o cósmicos. (14)

Los mitos también comprenden diferentes eventos históricos en uno. En este aspecto, la leyenda de Kumari Kandam puede aludir tanto al hundimiento de tierra al elevarse los niveles del océano y por consiguiente a una menor subsidencia terrestre en los pasados 15’000 años, y también a la sumersión de muchas masas y más antiguas en el Océano Índico. Pero de acuerdo a la tradición teosófica, muchas de los territorios postreros y de mayor extensión (Daitya) en el Océano Índico se hundieron hace unos 270’000 años. (15)


Fig. 10.6. Áreas de tierra antigua (en negro) en los océanos del mundo. Sólo se muestran aquellos sectores de los cuales existe evidencia sustancial. Sus límites exactos y extensión total todavía son desconocidos. (16)


Notas

1.   Stephen Oppenheimer, Eden in the East: The drowned continent of southeast Asia, London: Weidenfeld y Nicolson, 1998, p. 18, 29-38, 232.
2.   Ibid., p. 18-19.
3.   Hancock: Underworld: The mysterious origins of civilization, p. 157 y 205.
4.   Patrick D. Nunn, "Geohazards and myths: ancient memories of rapid coastal change in the Asia-Pacific region and their value to future adaptation", Geoscience Letters, 1:3, 2014, geoscienceletters.com.
5.   Underworld, p. 107-109, 128, 210-212, 217-220; grahamhancock.com.
6.   Underworld, p. 305, 306 y 675.  en.wikipedia.org/wiki/Marine_archeology_in_the_Gulf_of_Khambhat.
7.   Underworld, p. 3-4, 150-151, 220-222, 253, 297-302, 683-684; A.S. Gaur y Sundaresh, "Underwater exploration off Poompuhar and possible causes of its submergence", Puratattva, no. 28, 1997-98, p. 84-90, hdrs.nio.org.   S.R. Rao, "Marine archaeological explorations of Tranquebar-Poompuhar region on Tamil Nadu coast", Journal of Marine Archaeology, v. 2, 1991, p. 5-20, drs.nio.org.   Sundaresh y A.S. Gaur, "Marine archaeological investigations on Tamil Nadu coast, India: an overview", The MUA Collection, 2011, themua.org.
  8.   "Marine archaeological investigations on Tamil Nadu coast, India: an overview".   Underworld, p. 678-684.
  9.   "Marine archaeological investigations on Tamil Nadu coast, India: an overview".
10.   S. Ramaswamy, "History at Land’s End: Lemuria in Tamil spatial fables", Journal of Asian Studies, v. 59, no. 3, 2000, p. 575-602; en.wikipedia.org/wiki/Kumari_Kandam.
11.   Underworld, págs. 250, 254; Jijith Nadumuri, "Kumari Kandam", 2012, ancientvoice.wikidot.com.
12.   Theosophy and the seven continents ("La Teosofía y los siete continentes"), www.davidpratt.info.
13.   "Sunken continents versus continental drift", www.davidpratt.info.
14.   Blavatsky, The Secret Doctrine ("La Doctrina Secreta"), 2:138-48.
15.   Ibid., 1:650-1; De Purucker, Studies in Occult Philosophy, p. 19 y 24.
16.   Vadim Gordienko, "On plate tectonics", New Concepts in Global Tectonics Journal, v. 2, no. 4, 2014, p. 20-49, ncgt.org.






11.  ASIA CENTRAL, CUNA DE LA QUINTA RAZA-RAÍZ

La Teosofía clasifica la evolución de la Tierra y sus habitantes en siete vastos periodos conocidos como “rondas” de las cuales ahora nos encontramos en la cuarta. (1)

Una ronda está dividida en siete estados evolutivos, conocidos como “Razas-Raíz” o “humanidades” y cada una de ellas dura muchos millones de años.  Las mismas almas encarnan en cada raza-raíz alternadamente y en la actualidad nos encontramos en la Quinta Raza-Raíz, conocida como la “raza-raíz aria” la cual en el sentido más amplio incluye a todos los habitantes del mundo. (2)

Según la Teosofía, la civilización no comenzó hace “pocos miles de años”, sino hace unos 18 millones de años, en los últimas fases del Mesozoico y después de que la Tercera Raza-Raíz lemuriana había comenzado a desarrollar mentes autoconscientes.

(El Mesozoico finalizó hace 66 millones de años según los cuestionados métodos radiométricos de datación usados por la ciencia, y hace unos 8 millones de años de acuerdo a la cronología teosófica [ver link])

Se afirma que las últimas dos subrazas lemurianas plantaron ampliamente y en vastos lugares las primeras semillas de la civilización: “bajo la guía de sus Regentes Divinos, construyeron grandes ciudades, cultivaron artes y ciencias, y eran versados en astronomía, arquitectura y matemáticas a la perfección.” (3)

Y también edificaron ciudades de piedra y roca ígnea, una de las cuales estaba situada a unos 48 km al oeste de Isla de Pascua (que en realidad es el resto de un continente hundido).

Los primeros y grandes centros urbanos surgieron en la región del continente lemuriano que ahora es la isla de Madagascar (4) y hubo pueblos civilizados y primitivos en aquellos días como ha habido desde siempre.

Los últimos lemurianos se mezclaron con los primeros atlantes, cuyas civilizaciones se desarrollaron a través del Cenozoico. Y se dice que los registros de estas civilizaciones perdidas están en manos de la Hermandad de los Adeptos. (5)

La raza atlante alcanzó su apogeo hace unos 4,5 millones de años durante el Oligoceno y esto contradice la "teoría del primate ancestro", la cual asegura que las primeras especies de nuestro gen Homo aparecieron a inicios del Pleistoceno. (6)

Hace 4,5 millones de años, los atlantes se encontraban en su Kali-Yuga y habían alcanzado la cúspide de su desarrollo material. Nuestra Quinta Raza-Raíz entonces estaba recién emergiendo y sus primeros representantes existieron hace unos 7 u 8 millones de años.

Y a medida que se hundía progresivamente el continente atlante, se elevaron nuevos territorios incluyendo partes de América, África, Asia y Europa (oeste de los Urales rusos). (7)

Lo que provocó que hubieran muchas migraciones y de este modo los ancestros de la Quinta Raza-Raíz se trasladaron a las flamantes regiones de Asia Central, lo que ahora es el Desierto de Gobi (o Shamo) y en la actualidad es una meseta alta y estéril, donde antes había un hermoso mar interior hace mucho tiempo. Y fue en esa zona en donde la Quinta Raza-Raíz llegó a ser la más característica en su tipo hace alrededor de un millón de años. (8)


Fig. 11.1. Asia Central.

La tierra original centro-asiática de la Quinta Raza-Raíz abarcaba una enorme extensión, incluyendo Irán, Baluchistán (la provincia más occidental de Pakistán), Afganistán, Kasajistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Tajikistán, Kirguistán, Mongolia, China noroccidental y el Tíbet, además del desierto de Gobi, los mares Aral y Caspio, y cadenas montañosas como el Pamir, el Hindukush, Tien Shan y Altyn Tagh. (9)

Y aunque actualmente constituye un gran desierto yermo, esta región una vez fue fértil, tenía un clima templado y fue el hogar de una serie de civilizaciones altamente avanzadas, las que comenzaron a aparecer al comienzo de la Krita-Yuga, esto es hace unos 3’893’000 de años. (10)


Fig. 11.2. El desierto de Gobi consiste principalmente en roca desnuda expuesta en lugar de dunas.

En la actualidad, mucha de esta vasta región de Asia Central es una planicie alta, pero en ese entonces tenía una altura comparativamente inferior. Y también en ese periodo un inmenso mar interior al norte se vaciaba en el Ártico, y todo lo que queda en la actualidad de él son los mares Negro, Azov, Caspio y Aral.  Además,  había un mar oculto en lo que ahora es Mongolia, el cual se evaporó cuando la tierra emergió lentamente.

Europa en ese entonces estaba todavía bajo el mar en su mayor parte y los Alpes recién se elevaban, mostrado sólo algunos picachos y estribaciones. Vastos tramos de lo que conocemos como Rusia se elevaron sobre el mar, junto con el sur de Alemania, la costa de Francia y más tarde las Islas Británicas. (11)

En Asia Central, cuando la tierra se elevó y cedieron los mares, el clima era mucho menos hospitalario y los desiertos comenzaron a invadir la tierra cultivable. Muchos pueblos comenzaron a migrar en todas direcciones, incluyendo al oeste, a las recién elevadas tierras de Europa.

A veces estos pueblos se encontraban con remanentes de los atlantes (es decir, ancestros de los chinos, mongoles, tibetanos, thais, japoneses, javaneses, fineses, húngaros y esquimales) con los que lucharon pero también se entremezclaron. Y de esta forma emergió y floreció una serie de civilizaciones que declinaron y desaparecieron alternadamente.

Las sucesivas migraciones continuaron por una larguísima época, dando origen a las gentes conocidas por la historia como hindúes, asirios, medos, persas, babilonios y pueblos de Europa como celtas, las tribus germánicas y escandinavas, griegos, romanos, etc. (12)

La “separación de las naciones” (o al menos su última fase) comenzó hace unos 700’000 años (siguiendo al hundimiento final de Ruta, una gran masa de tierra en el Pacífico) y a partir de ese momento varios grupos de migrantes se extendieron desde la tierra de Asia Central. Y durante esa fase, los gigantes post-atlantes se habían dividido en “los tipos más heterogéneos.” (13)

Gottfried de Purucker sostiene que la actual India primero fue colonizada desde el norte, y casi simultáneamente desde el sur, específicamente en lo que quedó de la antigua tierra atlante llamada Lanka (o Daitya) y de la cual sólo permanece hoy la isla de Sri Lanka (antiguamente Ceilán) que es el sector más septentrional de esa antigua tierraatlante.

Los habitantes de Lanka fueron llamados rakshasas por los hindúes y “etíopes del este” por los griegos, debido al color oscuro de su piel. Y antes de que Lanka alcanzara la cúspide de su prosperidad, existía en el Océano Atlántico un extenso y altamente civilizado conjunto terrestre, el cual era la columna vertebral de la civilización atlante.

Pero ese continente entonces se fragmentó y desapareció, dejando varias islas, como también sucedió con la Lanka asiática original. Y más tarde los emigrantes isleños en el Atlántico viajaron al este y se asentaron en nuevas regiones que se habían elevado del océano. Estas nuevas islas más tarde se consolidaron en lo que son las altiplanicies de Abisinia (Etiopía) y las tierras al norte de ellas. (14)

A medida que pasó el tiempo, estos atlantes viajeros siguieron la línea de levantamiento de tierra continuo que se efectuó hacia el norte, y este fue el grupo racial atlante más antiguo que en eras posteriores dio origen a los egipcios arcaicos. El Egipto de la historia es el “don del Nilo” y su delta se formó a través de enormes acumulaciones de sedimento y arena llevadas desde el interior de África, esto es Abisinia, Nubia y otros países. (15)

Los primeros colonos llegaron a Egipto hace unos 400’000 años. (16)

Luego más tarde, el delta original fue ocupado nuevamente por colonos atlantes de Poseidonis, hace unos 80’000 o 100’000 años, y fueron estos individuos que construyeron las grandes pirámides. Ellos ya estaban relativamente mezclados con los arios, la nueva raza que por largos años había estado viniendo desde la meseta de Asia, en donde se habían refugiado durante el colapso de Atlántida. (17)

Hace unos 8, 9 o quizá más miles de años, Egipto fue invadido y colonizado por emigrantes del sur de la India y de Lanka (18), siguiendo dos rutas:

-      una por el Océano Índico a Abisinia rodeando las comarcas y bajando por el río Nilo,
-      y la otra sobre lo que es ahora el Istmo de Suez.

Los registros egipcios hablan de estos inmigrantes como los “hijos de Horus” (el dios sol) oriundos del este. Y estos “etíopes orientales” (un pueblo que resultó de la mezcla de grupos arios prístinos y la fuerte infusión de los antiguos habitantes atlantes de Lanka) se combinaron con los egipcios atlantes, dando origen al grupo compuesto racial que produjo las dinastías de Egipto. (19)

Blavatsky dice que los “etíopes del este” que llegaron de Lanka o Ceilán, eran “una colonia de arios de piel muy oscura, los drávidas del sur de la India, que adoptaron una civilización ya existente en Egipto”, previamente a la unificación del Alto y Bajo Egipto por Menes. (20)

La última migración de los arios o indoeuropeos en India y otras partes es una de las muchas que han tenido lugar durante el pasado millón de años o más. Como subraya Blavatsky:

-       “Las subrazas guiadas por la ley kármica o destino repiten inconscientemente los primeros pasos de sus respectivas razas maternas.” (21)

Y fue desde las regiones de Asia Central, más al norte del lago Manasarovar, que los “arios” o brahmanes más tarde descendieron a la península india y fundaron Hindustán (22), y los Vedas aunque compilados en la Tierra de los Siete Ríos, “existieron por muchas eras anteriores en el norte.” (23)

Blavatsky menciona que alrededor de 10’000 u 11’000 años atrás la corriente de conocimiento se desplazó lentamente a partir de las llanuras de Asia Central hacia la India y hacia Europa y el norte de África, y este evento puede indicar cuándo comenzó la última gran migración “aria”. (24)

Gottfried de Purucker afirma que hace unos miles de años antes que Grecia construyera su brillante civilización durante la Era de Pericles (a mediados del siglo V a. C.) una serie de culturas espléndidas que pondrían a la nuestra en vergüenza, florecieron en lo que ahora es Persia y el oeste de Afganistán, y también en las tierras del norte y al este, aunque actualmente es una región estéril. (25)

Y en el transcurso del tiempo, seguramente se descubrirán restos de algunas de esas civilizaciones y otras más tempranas, por lo que la historia de la civilización humana seguirá teniendo sus raíces cada vez más atrás en el tiempo.

La historia de las diferentes culturas está determinada no sólo por el sistema político y económico, el nivel de tecnología, las relaciones comerciales y el poder militar, sino también por sus valores éticos y espirituales.

La esencia de la civilización es traer a la realidad nuestras aptitudes más nobles y altruistas, y las capacidades intelectuales y espirituales más elevadas (cualquiera que sea el estado de desarrollo tecnológico). Y los mitos mundiales sobre antiguas naciones fundadas por dioses y grandes seres sugieren que Sabios y Adeptos han jugado un papel clave en la guía del establecimiento y desarrollo de las grandes culturas.

Existe una creciente percepción de que la idea que considera a nuestros ancestros como “inferiores” a nosotros es totalmente injustificada, y que nuestro actual y tan vanagloriado “progreso” ha tenido lugar a costa de la degradación de valores espirituales más profundos.

Como dicen Feuerstein, Kak y Frawley:

-      “ En comparación con los sublimes valores e ideales de la Tradición Primordial, nuestra actual sociedad es una civilización atrapada en conceptos falsos, impregnada de ignorancia, obnubilada en la arrogancia, el prejuicio, y extremadamente necesitada de grandes reformas, si no es que de una revolución espiritual." (26)


Notas

    1. Ver Evolution in the fourth round, www.davidpratt.info.
    2. Helena Blavatsky dice que la Quinta Raza-Raíz de manera incorrecta se llama raza aria en general (DS 2: 434). “Aunque generalmente llamada aria, no era del todo tal, porque incluso estaba mezclada con otras razas a cuya etnología da otros nombres” (DS 2:429). “Las razas arias (...) variando de la piel café oscura, casi negra, a tonalidades oliva o rojizas, hasta el color crema, son todas provenientes de un mismo grupo que es la Quinta Raza-Raíz” (DS 2:249).

G. de Purucker asegura que la mayoría de los habitantes del mundo “pertenecen a la Quinta Raza Raíz técnicamente, puesto que todas conviven hoy bajo el mismo tiempo y las mismas condiciones, aunque física y psíquicamente no están tan avanzados como los prototipos de la Quinta Raza” (The Dialogues of G. de Purucker, TUP, 1948, 2:157).  Por ejemplo, el verdadero chino “aunque sea el último resto de la última o séptima subraza atlante, no es realmente atlante, sino que es una mezcla aria porque pertenece a nuestra raza aria en tiempo y karma. Y también están combinados los japoneses y los javaneses y muchos otros” (Studies in Occult Philosophy [SOP], p. 19).

Blavatsky dice que “el ocultista puede al distinguir las coberturas áuricas definidas y las gradaciones de color en el hombre interno, determinar inequívocamente a cuál de las varias familias raciales humanas pertenece alguien, como también dictaminar a qué grupo o subgrupo particular respectivo pertenecen tal o cual persona o colectividad” (Blavatsky Collected Writings [BCW], 5:213).

Y según la Teosofía, “los arios y su rama semítica son de la Quinta Raza” (DS 2:266). No existe división entre los semitas (esto es judíos y árabes) y los arios. Los semitas son “arios que llegaron más tarde” (DS 2:200). Los judíos son “una tribu descendiente de los Tchandalas de la India, muchos de ellos ex brahmanes, que buscaron refugio en Caldea, en Escitia [Sindh] y Aria [Irán] y realmente se originaron de su A-bram (“sin brahmán”) hace unos 8’000 años.

Los árabes son “descendientes de aquellos arios que no volvieron a India en la época de la dispersión de naciones, y algunos de ellos permanecieron en las fronteras de Afganistán y Kabul, y a lo largo del Oxus [Amu Darya] mientras que otros penetraron e invadieron Arabia”.

Y fue por enseñanzas como éstas, y su incentivo de la Hermandad Universal, que la Sociedad Teosófica fue prohibida en la Alemania nazi (Sylvia Cranston y Carey Williams, HPB: The Extraordinary Life & Influence of Helena Blavatsky, Founder of the Modern Theosophical Movement, Santa Barbara, CA: Path Publishing House, tercera edición, 1994, p. 607-608).

  3.   DS 2:198.
  4.   DS 2:317.
  5.   DS 1:646, 2:334-5; G. de Purucker, Esoteric Teachings, San Diego, CA: Point Loma Publications, 1987, 2:113-4.
  6.   Human origins: the ape-ancestry myth, www.davidpratt.info.
  7.   Dialogues, 2:90-1; SOP 638-40; Theosophy and the seven continents ("La Teosofía y los siete continentes"), www.davidpratt.info.
  8.   SOP, "Central Asia, cradleland of our race", p. 16-25 (p. 18, 21), y p. 638-640; DS 2:147, pie de página; 435.

      9. SOP 16, 20, 22. Blavatsky indica que si a la India se le llamara la “cuna de la civilización” entonces a este país tendría que darse una connotación mucho más amplia respecto a las primeras civilizaciones de la Quinta Raza: “Los Vedas, el brahmanismo y junto con ellos el sánscrito, fueron importaciones en lo que ahora reconocemos como India (...) Hubo un tiempo cuando las antiguas naciones del oeste incluyeron bajo el nombre genérico de 'India' a muchos de los países de Asia que ahora se conocen con otras denominaciones
(...)
Los países de Tíbet, Mongolia y el Gran Tártaro [norte de Asia Central, desde el Mar Caspio y los Montes Urales al Océano Pacífico] eran considerados [por algunos autores clásicos] como parte formante de India, y de esta manera, cuando decimos que la India ha civilizado al mundo y fue el Alma Mater de las civilizaciones, artes y ciencias de todas las otras naciones (Babilonia y quizás incluso Egipto), nos estamos refiriendo a la India arcaica o prehistórica. La India de los tiempos cuando el gran Gobi era un mar y los atlantes perdidos formaban parte de un continente íntegro que comenzaba en los Himalayas y llegaba hasta el sur de la India, Ceilán, Java, e incluso hasta la lejana Tasmania” (BCW 3:420).

10.   SOP p. 18.
11.   SOP p. 17.
12.   SOP p. 16-23; DS 2:178, 743-4.
13.   DS 2:425.
14.   SOP p. 539-540.
15.   SOP p. 540.
16.   DS 2:750.
17.   SOP p. 540-1, 543-4.
18.   SOP p. 541. G. de Purucker dice también que entre 12’000 a 20’000 años atrás tuvo lugar la inmigración desde el sur de la India y en las desaparecidas tierras adjuntas del sur de la India y de Ceilán (Dialogues, 2:89-90).
19.   SOP p. 541-544.
20.   BCW 11:263.
21.   DS 2:768.

    22. SOP 16; BCW 4:526-7, a pie de página. Blavatsky escribe: “Puesto que los brahmanes relativamente blancos habían venido (cuando invadieron India con los drávidas de piel oscura) desde el norte, así también los arios de la Quinta Raza Raíz deben buscar su origen en las regiones del norte (...) La raza aria nació y se desarrolló en el lejano septentrión, aunque posteriormente al hundimiento del continente atlante sus tribus emigraron al extremo sur de Asia” (DS 2:768). Y de esta forma es altamente improbable que Blavatsky se refiriera aquí a una migración violenta o conquista de India en el segundo milenio a. de C.

23.   BCW 4:529. La referencia de Blavatsky al “planisferio brahmánico verdadero (40° de latitud norte)” podría indicar cuán lejos hacia ese punto (Isis sin Velo, 1:577).
24.   BCW 14:269-70.
25.   SOP p. 542-3, 24-5.
26.   In Search of the Cradle of Civilization, p. 283.






12.  OBSERVACIONES

Este texto es una traducción del artículo elaborado por David Pratt (ver link) y le doy un enorme agradecimiento a Nicolás por haber traducido un escrito tan extenso, pero también tan interesante sobre este tema.

Y para algunos lectores podrán parecerles bastante inverosímiles las aseveraciones que dan los teósofos sobre el origen de la humanidad y las fechas tan antiguas que mencionan. Pero cuando se estudia con más profundidad el esoterismo uno se percata que sus explicaciones tienen bastante consistencia y por lo tanto se deben también de considerar. Y en el blog les voy a ir paulatinamente detallando esas consistencias para que ustedes mismos las puedan evaluar.






8 comentarios:

  1. Excelente artículo! Muchas gracias Cid!

    ResponderEliminar
  2. Gracias Cid por quitarnos una parte mas de nuestra ignorancia. Saludos !!! :)

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias CID muy interesante informacion, como dirían por ahí si la Atlantida realmente no existió se tendría que inventar para dar una explicación a tantas coincidencias.

    ResponderEliminar
  4. Hola muy interesante el tema de la atlantida, los invito cordialmente a conocer las revelaciones de adhara, secretos del libro de thot, publicados por primera vez, esto cambiara el cenit de la vida, el mundo debe saber la existencia de la poderosa Adhara. Www.adharabook.com

    Una verdad, oculta por generaciones, ahora revelada al mundo.

    ResponderEliminar
  5. Buenas tardes,soy un joven buscador de la verdad que luego de estar leyendo tu blog por algunos días finalmente se animo a escribirte.
    Tengo unas cuantas preguntas agradezco de antemano por las respuestas.

    ¿Que piensas del libro de Seth cuyo material fue canalizado por una autora norteamericana?
    ¿Cual es tu opinión de las enseñanzas de micheal y de su teoría de las edades del alma y de las overleaves?
    ¿Haz leido el libro conversaciones con dios?¿Que opinión tienes respecto al mismo?
    Bueno eso es todo por el momento me despido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rodrigo,

      El libro de Seth y las enseñanzas de Michael no las conozco por lo que no te puedo opinar al respecto.

      El libro “Conversaciones con Dios” no lo he leído pero he escuchado buenos comentarios al respecto.

      Eliminar
  6. Hola Cid una pregunta algo fuera del tema de la India, ¿ Abras escuchado o leído algo acerca de los "universos paralelos" dentro del marco esotérico?, ya sabes que uno esta en lugar con una linea de sucesos probables y a la vez en otro universo o dimensión con otra lineas sucesos probables pero diferentes, te lo pregunto por que alguna vez escuche alguien que a pesar que son universos o dimensiones alternas sigue siendo la misma persona o espíritu u alma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he visto que el esoterismo hable de esa teoría y en lo personal no creo que sea cierta porque sería un gasto enorme de energía y los ángeles hablan de la importancia de utilizar la energía con armonía.

      Lo que en cambio si pienso que probablemente pueda ser cierto es la teoría de existen otros universo a parte del nuestro, pero no serían paralelos al nuestro sino que tienen su propia evolución (así como cada galaxia en nuestro universo tiene su propio desarrollo).

      Eliminar