Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de mayo.

EL HOGAR DE LOS MAHATMAS



Aunque les parezca sorprendente, los Mahatmas también tienen sus propias residencias (cuando se dice que los Maestros son humanos como nosotros, sólo que más adelantados en el sendero de la evolución, es porque realmente así es).

El coronel Olcott, uno de los fundadores y presidente de la Sociedad Teosófica, en una carta al Sr. Hume (fechada el 30 de septiembre de 1881) escribió:

« También he personalmente conocido [al Maestro Kuthumi] desde 1875 [cuando se fundó la Sociedad Teosófica]. Él es muy distinto, es una persona muy cordial y amable [mientras que el Maestro Morya es muy impetuoso], aún así ellos son amigos del alma. Ellos viven cerca el uno del otro con un pequeño templo budista a mitad de camino entre sus casas.

En Nueva York, tuve. . .un croquis dibujado en una seda china del paisaje cercano a la residencia del [Maestro Kuthumi] y de mi Maestro [Morya] con un vistazo de la casa de éste último y de una parte del pequeño templo. »
(Hints on Esoteric Theosophy, No.1, 1882, 2nd Edición, p76-86)


Ya anteriormente en una carta a Damodar (fechada el 4 de Octubre de 1880) lo había mencionado:

« Parando durante el camino de regreso en el templo tibetano (que dicho sea de paso, verás la misma imagen en un dibujo pintado sobre seda que se encuentra en mi oficina en mi dormitorio, y que ella [Blavatsky] hizo aparecer como por arte de magia para mí, un día en Nueva York. »
(“One Day with Mme Blavatsky”, The Times of India (Bombay), 19 Oct 1880.)

Blavatsky en una carta a la Sra. Hollis Billings (fechada el 2 de Octubre de 1881) dio más detalles:

« Actualmente Morya vive generalmente en la residencia de Kuthumi, que tiene su casa en dirección a la cordillera del Karakórum, más allá de la región de Ladak, que se encuentra en el Pequeño Tíbet y pertenece ahora la Cachemira. Se trata de una gran construcción de madera al estilo de las pagodas chinas, entre un lago y una montaña hermosa. »
(The Theosophical Forum, Point Loma, California, Mayo 1936, p343-346)

Tal vez lo haría porque extrañaba a su amigo, ya que durante ese periodo el cuerpo del Mahatma Kuthumi estaba tendido frío y tieso en un edificio de piedra aislado, sin ventanas ni puertas, en un lugar secreto del Himalaya, mientras que su espíritu se encontraba muy libre. (Lo detallo en iniciación del Mahatma Kuthumi)

Justamente el Maestro Kuthumi en una carta confirma la ubicación:

« El otro día, cuando al bajar por los desfiladeros de Kuenlun, ustedes lo llaman Karakórum, vi caer una avalancha. Había ido personalmente a ver a nuestro jefe para presentarle la importante oferta del señor Hume, y cruzaba hacia Ladakh, en mi camino a casa. »
(Carta Mahatma 4, p12, por noviembre de 1880)

Podemos deducir que las residencias de los Mahatmas se encontraban en el Valle de Shaksgam, actualmente ocupado por la China y que forma parte de una de las regiones considerada por muchos viajeros como entre las más hermosas del mundo por la belleza de sus paisajes, pero desafortunadamente en disputa entre la India, Pakistan y China.


Damodar en una carta personal a William Judge le relata la visita que hizo por medio de su doble astral a las casas de los Mahatmas (fechada el 28 de Junio de 1881)

« Sentí una sensación muy agradable como si estuviera flotando fuera de mi cuerpo. No puedo decir cuánto tiempo pasó entre ese momento y ahora que te lo estoy relatando. Pero vi que estaba en un lugar peculiar. Era el extremo superior de la región de Cachemira al pie de los Himalayas. Vi que era llevado a un lugar donde sólo había dos casas, una enfrente de la otra y ningún otro signo de la habitación.

De uno de esas casas salió la persona que me había escrito la carta Hindi anteriormente referida y que ha sido posteriormente correspondiente conmigo. Puedo mencionarte su nombre ya que ha permitido que éste se publique en el libro del señor Sinnett llamado “El Mundo Oculto” que justamente acaba de salir. El Sr. Sinnett ha dedicado el libro a esta persona “Kuthumi”. Era su casa. Del otro lado es la casa de su Hermano.

K. me ordenó que lo siguiera. Después de recorrer una corta distancia de cerca de media milla, llegamos a un pasaje subterráneo natural que se encuentra bajo los Himalayas. El camino es muy peligroso. Hay un curso superior del río Indo que fluye por debajo con toda su furia. Sólo una persona puede caminar sobre él al mismo tiempo y un paso en falso sella el destino del viajero. Además de este rio hay varios valles que se cruzan. Después de caminar una distancia considerable a través de este pasaje subterráneo que entramos en una llanura abierta en L ----- k. [¿Ladakh?] »

En 1884, C. Ramiah relató en la revista de la Sociedad Teosófica, una serie de visiones y experiencias fuera de su cuerpo relacionadas con el Mahatma Kuthumi, aquí pongo una parte:

« Al final del pasado mes de agosto [de 1884], yo estaba en oración como de costumbre, cuando surgió un rayo dorado de luz y apareció el Mahatma [K.H.] en toda su gloria. [Me señaló que lo acompañara y lo seguí de cerca] … Después de atravesar muchas montañas y valles peligrosos, llegué a una amplia meseta y a cierta distancia percibí un grupo de finos árboles bajo cuya sombra había un casa muy limpia haciendo frente al este. Fui allá, y en su entrada vi Mahatma Kuthumi sentado solo, y mi mente me dijo que era su propia casa. Le mencioné esta curiosa visión al señor Damodar K. Mavalankar y él me dijo que yo debía tratar de ver lo más que pudiera, y esto me motivó a volverlo a hacer.

(Esta es una descripción correcta, en sí, de la casa del Mahatma)

Tres o cuatro días después de esta entrevista, la misma visión se me apareció, y frente a la casa del Mahatma K.H. apareció otro grupo de árboles rodeando otra casa, había una distancia aproximada de una milla o dos entre las dos casas, y también había allí un pequeño templo con su cúpula a medio camino de las dos. Esta otra casa sentí por intuición que pertenecía al otro Mahatma.

(Esta descripción corresponde a la casa del otro Mahatma [Morya]) »
(The Theosophist, Octubre 1884, p138-139. Entre paréntesis son las notas del editor que en ese entonces era Subba Row)

Charles Webster Leadbeater al principio del capítulo II de su libro Los Maestros y el Sendero (1925) da una descripción de la pintura conocida como “un Barranco en el Tíbet” (A Ravine in Tibet).


Según él, para entonces Djwal Khul (discípulo del Mahatma Kuthumi) ya se había vuelto un Maestro y a petición de Blavatsky, le precipitó ese cuadro como recuerdo de su estancia con los Mahatmas. Posteriormente da una larga narración describiendo la escena, de la cual les pongo una pequeña parte:

« A la izquierda de la pintura, se ve al Maestro Morya a caballo cerca de la puerta de su casa. La morada del Maestro Kuthumi no aparece en la imagen, estando más arriba en el valle alrededor de la curva a la derecha. Madame Blavatsky le rogó al Maestro Djwal Khul que apareciera en la escena. Él en un principio se negó, aunque al final aceptó aparecer como una pequeña figura parada en el agua y agarrando un palo, pero ¡con la espalda al espectador! »

Esto último es una cursilería que no corresponde con el carácter de Djwal Khul como aparece en las Cartas Mahatma. Lo que me hace confirmar mi sospecha que esta narración la inventó Leadbeater basándose en los textos anteriores para hacer aparecerla verosímil. Algo que por cierto acostumbraba seguido hacer (ver obras escondidas de Leadbeater).

Ahora que ya tenemos más o menos la dirección,


¿CONVIENE IR A BUSCAR A LOS MAHATMAS?

Disculpe honorable Lama, ¿de casualidad no ha visto dos casas, una enfrente de la otra con un pequeño templo en medio, cerca de un lago y una montaña...?

Aunque se vea tentador, no se los recomiendo. Primero porque no sabemos si todavía siguen viviendo ahí (aunque yo sospecho que sí). Segundo porque los Mahatmas están frecuentemente viajando. Y tercero porque estos lugares se encuentran protegidos por servidores elementales para que no sean descubiertos por el profano. Estos elementales generan imágenes ilusorias de rocas sólidas o de suelo sólido ininterrumpido, o por abismos inaccesibles o cualquier otro obstáculo que hace que se regrese la persona equivocada pero cuya ilusión se disuelve cuando el que debe encontrarlos llega en el momento adecuado. (ver lugares secretos de los Adeptos)


(Nota: La imagen al principio es ilustrativa y corresponde al templo Kinkaku. Lo preciso porque no vaya a ser que piensen que realmente le tomé una foto a la residencia de Kuthumi...
...es broma.)


Ver también:
- Mahatmas Kuthumi y Morya

10 comentarios:

  1. Amigo Cid: !Saludos! El articulo EL HOGAR DE LOS MAHATMAS me hizo recordar un curioso incidente que tuvo lugar en mi infancia y que habia olvidado por completo. Me explico: mis amigos y yo soliamos divertirnos de variadas y diferentes maneras; y entre esas sanas diversiones de chiqillos, acostumbrabamos "explorar" cuanto monte, bosque, rio, lago, charco o quebrada, etc. encontraramos en nuestros recorridos. No habia lugar que nosotros no curiosearamos, ya fuera cerca de nuestra barriada o algo retirado de ella. Sabiamos donde estaban localizados todos los arboles frutales, en que monte o llano; cuales eran los rios y/o mejores cuerpos de agua donde darnos un buen chapuzon, etc. Por esta razon, un dia nos extragno encontrar una casa que nunca antes habiamos visto. No recuerdo quien la vio primero, si uno de mis amigos o yo, solo se que nos asombramos, ya que se nada escapaba a nuestras "exploraciones" y, he aqui que encontramos una casa en el mismo medio de un pequegno y apartado bosque donde se suponia que no viviera nadie, y en una zona que ya antes habiamos caminado. Miramos la casa con respeto y no nos acercamos mucho ya que parecia estar habitada pero, sola en ese momento. Se veia limpia y cuidada pero, lejos de ser una residencia de gente opulenta; era una casa chica, de madera no pintada, con un minusculo balcon sin rejas y techo de zinc. Todo a su alrededor se veia muy limpio y ordenado. En fin, nos retiramos y regresamos la proxima semana, con el fin, esta vez, de volver a ver aquella casita que tanto nos intrigara porque jamas la habiamos visto en ese lugar. Esta vez si nos asombramos mas y, no podiamos dar credito a nuestros ojos ya que la singular casita no estaba, habia desaparecido. Nos dijimos que ese era el lugar, que no estabamos equivocados, que como era posible, que que habia pasado. Revisamos el lugar, lo volvimos a revisar y, ese era el lugar pero, la casita se habia esfumado. Se nos formo, como en las tirillas comicas, un globito sobre nuestras cabezas, con un signo de sorpresa y otro de interrogacion...En eso aparecio un hombre bajo de estatura y nos pregunto que buscabamos por alli, le dijimos de la casita y nos aseguro con mucha firmeza que alli nunca habia habido una casita. Nos quedamos mudos pues, aquel segnor tan serio corraboraba lo que se veia a simple vista, que no existia la casita que habiamos visto la semana anterior...Recordando el extragno incidente, me pregunto ahora, que hacia aquel hombrecito en esa montagna y porque nos aseguro con firmeza que en ese lugar nunca habia habido ninguna casita. No digo que la pequegna morada fuera el hogar de un maestro, solo me remito a contarte este extragno incidente que tenia guardado en mi memoria y salio a la luz despues de leer tu articulo.Bueno, amigo Cid, un apreton de manos, como siempre. Siggy.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, Siggy, es muy extraño que una casa vista por varios testigos, desapareciera en una semana, sin dejar ningún rastro. Y también muy intrigante que justo en ese momento, apareciera alguien para afirmarles con firmeza de su inexistencia. Además, como lo señalas ¿Qué hacia ese hombre ahí? ¿Qué hacia esa casa ahí?

      Haces bien de mantener el pragmatismo, para no caer en delirios, como algunos que creen estar viendo ángeles, demonios y todo tipo de seres sutiles (que no digo que no sea cierto en algunos casos, pero son sólo una minoría).

      Sin embargo, el análisis de los hechos, nos hace pensar que probablemente era el hogar de alguien que sabía controlar a los elementales para volver invisible su morada (no necesariamente tiene que ser un Maestro, también los brujos y todos aquellos que tengan ese conocimiento oculto pueden hacerlo). Y por alguna razón, no estaba funcionando, la primera vez que pasaron.

      Igualmente un gran saludo.
      Cid

      Eliminar
  2. Amigo Cid; !Saludos! Como te dije en una ocasion, solo quiero ser mejor persona cada dia. No me interesa en absoluto ver duendes, hadas, elementales o cualquier ser extraordinario.Estoy en una busqueda pero, no hasta la obsesion que raye en locura. Realmente no estoy para sustos aunque, ciertamente me parece que cuando uno siente la necesidad espiritual de ir contra corriente se "entra" en un mundo diferente que no conocemos con los cinco sentidos. Ocurren cosas sin explicacion logica que mejor es no contar para no ser tachado de demente...aunque las "realidades magicas" le ocurren al santo y al profano. Te doy gracias nuevamente por todo el trabajo que generosamente cuelgas en estas paginas. Estoy aprendiendo. Agradecido, Siggy.

    ResponderEliminar
  3. Señor Cid, tengo una pregunta: ¿Por qué los Mahatmas hablan mal de las religiones teistas pero no hacen lo mismo con el budismo tibetano?. Recuerda que el Tíbet tiene un pasado tan sombrío como la Europa feudal

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi idea es porque los Mahatmas, a pesar del gran desarrollo oculto y espiritual que han alcanzado, siguen siendo humanos, y por lo tanto muestran las características de apego que manifiestan los humanos hacia su cultura.

      Así por ejemplo, en alguna parte de las Cartas Mahatmas, leí que el Maestro Kuthumi explicaba que aunque tiene un gran amor hacia la humanidad en su totalidad, seguía manteniendo un particular cariño hacia su familia y su patria.

      Eliminar
  4. Complementando lo señalado por Cid, trascribire varias citas de Cartas del Mahatma Kut- Humi,que comprueban el lado humano, y hasta cierto apego a su nacion y raza por parte de los Maestros:
    "Confieso, sin embargo, que yo, personalmente, no estoy todavía libre de algunos afectos terrenales. Aún me siento más atraído hacia algunas personas que hacia otras, y la filantropía, tal como la predicó nuestro Gran Protector —“El Salvador del Mundo — el Instructor que enseñó el Nirvana y la Ley”, no anuló nunca en mí ni las preferencias individuales de la amistad, ni el amor hacia mis parientes más próximos, ni el ardiente sentimiento patriótico por el país en el cual fui individualizado materialmente en último lugar."
    " Usted puede decir que ese método secreto de probar a la gente no es honrado; que deberíamos haberle prevenido, etc. Bueno; todo lo que puedo decir es que puede que esto sea así desde su punto de vista europeo, pero que, siendo asiáticos, no podemos apartamos de nuestras reglas."
    "Le dije ya, con anterioridad, que la gente más elevada (espiritualmente) que hay ahora en la tierra pertenece a la primera subraza de la quinta Raza raíz, y que son los arios asiáticos; que la Raza más elevada (en inteligencia física) es la última subraza de la quinta —ustedes mismos, los conquistadores blancos. [Los europeos] "

    " Y termino citando tres frases lapidarias de K. H. fustigando la arrogancia y futilidad de la civilizacion europea:
    "Ustedes son todavía unos bárbaros, a pesar de toda su ostentosa civilización."


    "...no se le ocurrió que, en caso de éxito al promover la seguridad y el bienestar de toda una nación sojuzgada, es precisamente poco probable que eso que a su orgullo individual puede parecerle un “motivo bajo”, no sea, después de todo, más que la búsqueda ansiosa de unos objetivos que serían la salvación de todo un país, del que se desconfía y se sospecha siempre, la protección de los conquistados por parte de los conquistadores? Usted se enorgullece de no ser un “patriota” —yo no, porque aprendiendo a amar a su país, uno no aprende más que a amar a la humanidad. En 1857, la ausencia de lo que usted denomina “bajos motivos” fue la causa de que mis compatriotas fueran destrozados por los suyos desde las bocas de sus cañones."

    ResponderEliminar
  5. "Mi querido y buen amigo, no debe usted guardarme rencor por lo que le digo a él de los ingleses en general. Son orgullosos. Para nosotros especialmente, de suerte que lo consideramos una característica nacional. Y no debe usted confundir sus propias opiniones particulares —especialmente las que ahora tiene— con las de sus compatriotas en general. Pocos, si es que los hay —(desde luego, con excepciones, como la de usted mismo, cuya intensidad de aspiraciones hace que se pase por alto cualquier otra consideración)—, consentirían jamás en tener a una “persona de piel oscura” por guía o líder, no más que una moderna Desdémona elegiría hoy en día un Ótelo indio. El prejuicio de raza es intenso, e incluso en la libre Inglaterra se nos considera como una “raza inferior”. Y este mismo tono se percibe en su propia observación cuando menciona “un hombre del pueblo, no acostumbrado a buenos modales”, y “un extranjero pero un caballero”, siendo este último el preferido. Ni tampoco sería probable que a un hindú se le perdonara la falta de “buenos modales”, aunque se tratara de “un adepto” veinte veces confirmado como a tal; y esta misma apreciación se desliza descaradamente en la crítica del Vizconde de Amberley sobre el “Jesús sin educación”. Si usted hubiera parafraseado su frase y hubiera dicho: —“un extranjero pero no un caballero”, (según la idea inglesa), no hubiera podido añadir, tal como hizo, que se le consideraría el más apropiado. De aquí que yo repita que la mayoría de nuestros anglo-indios, entre los cuales el término “hindú” o “asiático” va unido, generalmente, a una impresión vaga pero real del que usa sus dedos en lugar de un pedazo de batista, y que no utiliza el jabón —lo más seguro es que prefirieran un americano a un “grasiento tibetano”. Pero usted no debe preocuparse por mí. Todas las veces que me presente —sea astral o físicamente— ante mi amigo A.P.Sinnett, no me olvidaré de gastar alguna suma de dinero adquiriendo un pedazo de seda china de la más fina para llevarla en el bolsillo de mi chogga, ni tampoco me olvidaré de crear una atmósfera perfumada de madera de sándalo y rosas de Cachemira. Esto es lo menos que yo podría hacer en compensación por la conducta de mis compatriotas."

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por ilustrarlo.

      Para la anécdota, me gusta en forma de chiste presumir que en ese aspecto yo ya superé a los Mahatmas porque no soy nada patriota, pero en cambio considero que vale mucho la pena trabajar para ayudar a la humanidad.

      Ahora nada más me falta superarlos en todo lo demás, pero al menos en ese aspecto puedo pretender estar más avanzado que los Mahatmas. -_-

      Eliminar
    2. En todo caso se patriota no es malo, siempre que uno no ciga en el fanatismo o la zenofobia, porque creo que K. H. tiene razon al señalar que"aprendiendo a amar a su país, uno no aprende más que a amar a la humanidad; en mi caso aunque me considero "ciudadano del Mundo" en primer lugar, no es menos cierto que tambien siento que "para nosotros la patria es america"

      Eliminar
    3. Es cierto que es mejor que un individuo sea patriota y por consiguiente muestre cierta fraternidad hacia las personas que nacieron en el mismo país que él, a que siga siendo un egoísta total, pero para mí las naciones son un invento hecho por los hombres, cuya existencia sólo perdurará mientras que los humanos se aferren a esos conceptos artificiales. Y es que hace mil años los países tal como los conocemos actualmente no existían y dentro de mil años tampoco existirán…

      Eliminar