LA MISMA ENERGÍA QUE DA VIDA AL CUERPO, TAMBIÉN LO MATA


UNO NECESITA DORMIR POR EXCESO DE VITALIDAD

La explicación usual de la necesidad de dormir es porque el cuerpo físico, después de un periodo de actividad, se le agota la energía y necesita reposarse para recuperar fuerzas.

La explicación esotérica es completamente opuesta.

Si, el cuerpo se fatiga pero no por falta de energía, sino todo lo contrario, por sobreabundancia de vitalidad pranica que ha ido acumulando durante el periodo de vigilia. El sueño sirve para liberarnos de ese exceso y restaurar el equilibrio de nuevo en el cuerpo.

Si este ajuste periódico no ocurriera, la corriente de vida terminaría matando al cuerpo físico. Y de hecho es lo que con el tiempo y desgaste del cuerpo termina haciendo.


(Si ya sé lo que piensan. Yo tuve la misma reacción al principio. ¡Es absurdo! Sin embargo, más lo reflexiono y más concluyo que ha de ser cierto.)


Imaginen una resistencia eléctrica, como por ejemplo un calentador de agua. Cuando se enchufa y la corriente lo atraviesa se calienta. A cabo de un tiempo hay que desconectarlo, sino se va a calentar demasiado y se va a fundir. Después de un tiempo de reposo, se enfría y de nuevo puede volverse a conectar. Con la usura del tiempo algún día terminara por descomponerse.


Blavatsky dice algo muy interesante al respecto: 

« Pídanle a algún buen clarividente que les describa el aura de una persona que se haya refrescado por dormir y el de otra justo un poco antes de irse a dormir. La primera se verá bañada en vibraciones rítmicas de corriente de vida – doradas, azules y color de rosa; estas son las ondas eléctricas de vida.

La segunda se ve como si estuviese en medio de una tonalidad dorado-anaranjada compuesta de átomos girando con una casi increíble rapidez espasmódica, mostrando que la persona comienza a estar demasiado fuertemente saturada con la vida. »
(Memorias de la Logia Blavatsky) 


El Nahual Don Juan (Ver Castaneda) enseña un concepto parecido. La fuerza indescriptible que es el origen de todos lo que existe, los antiguos videntes la llamaron el Águila, porque al vislumbrarla brevemente, la “vieron” como algo que parecía a un águila.

« La tumbadora (que es como los toltecas llamaban a la muerte) es una fuerza de las emanaciones del Águila que nos golpea a cada instante.
. . .
Los videntes describen a la tumbadora como una línea eterna de anillos iridiscentes o bolas de fuego que ruedan incesantemente sobre los seres humanos. Los seres orgánicos luminosos son golpeados sin tregua por esta fuerza, también llamada la fuerza rodante, hasta el día en el que los golpes resultan ser demasiado para ellos y los hacen finalmente desplomarse. Los antiguos videntes quedaron boquiabiertos al “ver” entonces cómo la fuerza rodante los tumba al pico del Águila para ser devorados. Por esa razón llamaban a esa fuerza la tumbadora.

La fuerza rodante es el medio a través del cual el Águila distribuye conciencia y vida. Y al mismo tiempo es la fuerza que hace morir a los seres vivientes.
. . .
La fuerza rodante está compuesta por dos fuerzas separadas: la fuerza circular, que golpea primero, es la fuerza dadora de vida (ya que gracias a su golpe el capullo luminoso no se dispersa manteniendo su forma); y la fuerza tumbadora, que golpea inmediatamente después, es la fuerza de la muerte (ya que su golpe va debilitando el capullo luminoso). Los nuevos videntes “vieron” que ambas fuerzas están fusionadas, pero que no son iguales.

En cada ser viviente el equilibrio de las dos fuerzas es muy delicado. Si en cualquier momento dado un individuo siente que la fuerza tumbadora le golpea con mayor fuerza que la circular, esto significa que está roto el equilibrio; a partir de entonces la fuerza tumbadora golpea más y más duro, hasta que rompe la abertura del ser viviente y lo hace morir. »
(El fuego interno, ed. Gaia, pg 248-254) 


"Casualmente" este aspecto lo vemos también a nivel físico con el oxigeno. Que por un lado nos es indispensable para las reacciones metabólicas del organismo, o sea vital para la vida. Y por otro lado degenera las células con sus dañinos radicales libres.



2 comentarios:

  1. A ver: 1ro.:La explicación usual y la explicación esotérica es la misma, sólo que cada una a su manera. También puedo comparar mi cuerpo con mi notebook, una vez agotada la batería la tengo que enchufar y así con miles de ejemplos.
    Por otro lado podemos evitar los radicales libres ( por lo que dice en el último párrafo del artículo) llevando una vida lo más sana y natural posible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, en cierta forma lo son, aunque la explicación esotérica de que morimos en gran medida porque nuestro cuerpo no aguanta la intensidad de la corriente pranica, fue muy novedoso para mí.

      Eliminar