LOS DIEZ FACTORES QUE MÁS AYUDAN PARA LOGRAR EL DESPERTAR ESPIRITUAL





Alsibar es un investigador que ha estudiado mucho a los guías espirituales, y en este video él habla sobre los diez factores que más le han ayudado en su despertar espiritual.





Y a continuación se los traduzco y transcribo:


Hola a todos, buenos días, soy Alcibar y bienvenidos a mi canal. El video de hoy trata sobre mi despertar espiritual. Esta pregunta me la sugirió una integrante del canal, una mujer. No me autorizó a decir su nombre, así que no lo haré. Ella también forma parte de nuestro grupo de Whatsapp y me sugirió que hablara sobre los factores que, creo, me llevaron hacia el despertar espiritual.

Hmm. Pero primero necesito aclarar algunos puntos para que me entiendan. Para mí no existe un solo despertar espiritual, sino varios a lo largo de la vida. Y eso es lo que experimenté varias veces en diferentes etapas de mi vida. ¿De acuerdo?

Tuve una epifanía, una especie de despertar a los 14 o 15 años, cuando leí los libros de Krishnamurti, luego tuve otra epifanía a los 18, y después entre los 20 y los 40 años debo de haber tenido algunas más, tal vez tres, cuatro o cinco, que ahora no recuerdo.

Pero hubo una que fue definitiva, entre comillas, porque no hay una definitiva en el sentido de que sea el final, pero fue una que fue notable y que fue un punto de inflexión, si podemos decirlo así, que cambió por completo mi conciencia, mi forma de ser, de actuar y de interactuar con la gente y el mundo en general, incluyendo la forma en que interactúo conmigo mismo.

Así que es bueno tener eso en cuenta, porque lo que voy a decir aquí no significa que esté iluminado. Lo que defiendo aquí, y este es el objetivo del canal, es que todos tenemos diferentes grados de iluminación, algunos más y otros menos.

Y esta supuesta iluminación, este despertar, tiene varios niveles, prácticamente infinitos. Pero lo que la gente suele llamar despertar espiritual o iluminación es aquel despertar que provoca una profunda mutación de la conciencia, liberando a la persona del llamado sufrimiento psicológico. Eso es la iluminación. Esa es la iluminación de la que hablaba Buda, de la que hablaba Cristo, de la que hablaban los grandes maestros espirituales.


Obviamente también hay gradaciones en el hinduismo; en la tradición hindú se llama samajig, y hay varios niveles de samajig, que es una palabra sánscrita que significa despertar espiritual.

En el hinduismo tienen una pequeña división, una clasificación nirvical de samajig: Saraj samajig. Pero incluso estas clasificaciones en el hinduismo son meramente didácticas y en realidad no se corresponden con la realidad porque hay varios niveles y no solo tres como estipulan.

Pero aun así, la idea tradicional de samajig en la India nos sirve de base, una vaga noción de que las cosas están realmente estratificadas.

Puedes tener un nivel más débil, uno más fuerte o más intenso. Y a medida que esto se manifiesta en tu conciencia, se vuelve más y más fuerte, más y más intenso, ¿de acuerdo?


Entonces, teniendo eso en cuenta, pasemos ahora a responder a la persona que me hizo esta pregunta. Yo estoy muy feliz por la oportunidad de hablar sobre este tema, que es muy querido para mí y muy importante. Así que veamos los 10 factores que me ayudaron en mi último, digamos, último gran despertar espiritual, y esperen el décimo, que podría sorprenderlos, así que vamos.





El primer factor

He preparado un pequeño guion para que podamos seguirlo. El primer factor es este. Un factor que no puedo olvidar, el primero que anoté, es la devoción. ¿Qué es la devoción? ¿Es ir a la iglesia todos los domingos o visitar al pastor, al sacerdote, vivir constantemente en el monasterio, vivir en oración? ¿Eso es devoción? ¿Tener oratorios y vivir orando a diario?

No, no es eso. Ese tipo de devoción existe, pero en mi caso, esa no era mi devoción. En mi caso, mi devoción es una relación mística, íntima y personal con lo divino, con lo sagrado, con la fuente, con el gran misterio, con lo que llaman Dios. Eso siempre ha sido muy importante para mí.

Entonces, cuando era más joven, tal vez a los 10 u 11 años, estaba más conectado con la Iglesia Católica debido a la influencia de mi familia por parte de mi padre, mi abuela y mi abuelo. Pero luego me distancié y comencé a considerar que Dios se manifiesta en todas las religiones.

Entonces mi devoción, en mi caso, era una relación personal e íntima. Buscaba a Dios en todo momento, en todos los libros sagrados. Siempre me gustó leer libros sobre temas religiosos. Siempre hablaba con Dios mentalmente.

Pero eso nunca me impidió ir a la iglesia católica. Y también a la iglesia protestante a la que también he ido. Y también a agrupaciones espiritistas a las que también he ido. Y también con los movimientos hinduistas a los que también he ido.

Entonces es una devoción mística íntima y personal a Dios sin partidismo. Es una devoción, una relación que busca esta cercanía con lo divino, pero sin el sectarismo típico, en general, de los seguidores de las religiones tradicionales.

Así que ese era el primer punto, la devoción a lo sagrado, la búsqueda de esta relación íntima y personal con lo desconocido, como diría Krishnamurti.





El segundo factor

Lo segundo ha sido la fe. Pero entonces podrías pensar: es la fe de la gente de las iglesias protestantes, ¿verdad? Los bautistas o los adventistas del séptimo día o la Iglesia Universal. Ese tipo de fe, o también la de los católicos, ¿cierto?

Pero Ese tipo de fe no es necesariamente fe en el proceso, es fe en que existen poderes ocultos y trascendentales en el universo. Hay fuerzas más grandes que nosotros, fuerzas misteriosas, y estas fuerzas están en nuestra psique, en nuestro inconsciente, y también en todas las cosas. Es creer que hay algo por descubrir.

En cambio yo les hablo de fe en el proceso, en el camino, fe en que es posible encontrar aquello que llamamos Dios, ¿cierto? Es posible encontrar esto que llamamos verdad, realidad. Y es en ese sentido que les hablo d la fe, por ejemplo, creer que Cristo realmente la encontró, que Buda la encontró, que Krishnamurti la encontró, y así sucesivamente.

Así que siempre creí que tenía las condiciones y la capacidad para encontrarla también, aunque un día, de hecho, sucedió. Un instructor del grupo espiritista en el que participaba, con quien conversaba sobre la iluminación. Yo era muy joven, tal vez de 10 u 11 años. Me miró con mucha rabia porque estaba empezando a leer sobre el cristianismo y el budismo, y me dijo: "Eso solo ocurre después de millones de encarnaciones".

Y en ese momento recuerdo sentirme muy desanimado, triste, decepcionado. Estaba muy triste. Me echó un balde de agua fría. Por suerte, no le creí. Seguí creyendo que era posible que el mensaje de Jesús, Buda y el cristianismo fuera para todos y no solo para unos pocos elegidos.

No es como, "Oh no, primero tienes que reencarnar un millón de vidas para poder encontrarte con Dios". Porque no sabemos cuántas hemos tenido antes. Tal vez ya sea la millonésima. Pero reflexionándolo concluyo que eso es una tontería, ¿no? Si tuviéramos que esperar un millón de vidas para encontrar esta realidad trascendental, entonces nadie se salvaría.

Eso ciertamente debe ser accesible para todos los que realmente siguen estos factores que estoy señalando aquí. Y por eso estoy haciendo este video para ayudarlos. Entonces, el segundo aspecto fue la fe, pero la fe en que si es posible desde ahora alcanzar esa realidad divina.





El tercer factor

El tercer factor ha sido la oración. Entonces podrías decir: "Te refieres a rezar el Padre Nuestro, el Ave María, constantemente todos los días?"

No, amigos, la oración de la que les hablo no se trata de repetir de manera mecánica alguna oración, sino de tener una conversación con Dios. Yo he tenido una conversación sincera y verdadera con Dios en todos los momentos en que he estado angustiado, decepcionado, desanimado, sin energía, sin motivación. Así que siempre oré como si conversara con Dios, buscando iluminación, sabiduría y discernimiento. Siempre le pedí a Dios que me mostrara el camino, que me diera sabiduría, luz y fortaleza para que nunca me rindiera.

A ese tipo de oración me refiero. Es algo muy personal. Hablas con Dios desde lo más profundo de tu corazón y de alguna manera escuchas, sientes una respuesta. Y la cosa es que siempre he tenido una respuesta positiva cuando he hablado así.

Todavía lo hago, digo mis oraciones, pero nada repetitivo, nada mecánico. Es simplemente cuando me apetece, cuando recuerdo, elevo mis vibraciones, me quedo en silencio y siento que estoy en mayor conexión con esa fuente, con esa luz, con ese poder superior, y que puedo comunicarme y que también puedo recibir respuestas de ese poder superior.

Así que eso es. Oras a través de un sentimiento de alegría, a través de una conversación íntima, personal y a veces incluso inaudible con Dios. A veces, incluso la mera intención de conectar ya te lleva a un estado de conciencia diferente que te acerca a una mayor interacción con esa luz, con esa fuente, con ese poder supremo, con esa inteligencia suprema, como la llamó Krishnamurti.





El cuarto factor

El cuarto factor es la seriedad. Veo a mucha gente que a veces se toma las cosas demasiado a la ligera. Todo es entretenimiento, todo es una broma, todo es diversión. No se toman nada en serio. A mí también me gusta pasarla bien, pero hay cosas que tenemos que tomar en serio porque son fundamentales y muy importantes. Afectan a nuestras vidas, a las vidas de nuestras familias y a la humanidad en su conjunto.

El sufrimiento es real, el dolor es real, el mal es real, la locura es real, la violencia es real, la crueldad es real. Vemos a gente aparentemente normal cometiendo crueldades terribles, a veces contra su padre, a veces contra su madre, a veces contra sus hijos, a veces contra su esposa, contra su marido. ¿Qué es eso? Es una falta de esa luz, ¿entiendes? Es una falta de esa conexión con algo más grande. Así que, para mí, esto es muy serio, es un asunto muy serio.

Incluso me gustaría, a veces pienso en hacer algunas bromas, algunas cosas, pero la gente no entendería la relevancia. Y muchos otros tampoco lo entendieron. Por ejemplo, una de las diferencias entre Osho y Krishnamurti es que la gente solía decir: "Ah, Osho contaba chistes, se reía, no se tomaba las cosas en serio, la gente la pasaba a gusto con él"

¿Pero viste cómo terminó?

Terminó muy mal. Su final fue una tragedia. Hizo mucho daño a muchas personas.

En cambio Krishnamurti era serio cuando trataba estos temas, cuando daba conferencias, cuando dialogaba, porque veía la importancia de la seriedad, y también quería que la gente se tomara este asunto en serio, que le diera el valor debido a estos temas, cosa que en general no hacían.

Pero fuero de eso, sabemos que Krishnamurti era una persona muy alegre, le encantaba contar chistes, le encantaba un buen chiste, sonreía mucho. Era una persona muy sonriente. Era muy alegre en su vida personal.

Y una de las personas que dijo que Krishnamurti era así fue su cocinero, Michael Krohnen, quien publicó un libro relatando los chistes que Krishnamurti solía contar en la cocina con él a la hora del almuerzo.





El quinto factor 

El siguiente factor es la sinceridad. ¿Qué es la sinceridad? Es ser sincero en tus intenciones. Eso es muy importante. ¿Cuáles son tus verdaderas intenciones cuando te embarcas en una búsqueda espiritual como esta? ¿Cuáles son tus motivos sinceros? ¿De verdad quieres encontrar a Dios, encontrar la luz, encontrar la paz, encontrar la sabiduría, encontrar la plenitud interior? ¿O simplemente quieres ganar dinero, volverte famoso, tener influencia y conseguir más relaciones, más amigos, más poder, a veces incluso más parejas?

¿Qué quieres realmente? ¿Quieres encontrar a Dios por amor a la verdad o supuestamente quieres encontrar a Dios porque eso te dará estatus espiritual, te dará fama, te dará poder e influencia?

Entonces, si solo quieres poder, influencia y ser visto, ciertamente no lo encontrarás. Necesitas tener un corazón sincero. Tus intenciones tienen que ser lo más sinceras posible. ¿Realmente quieres encontrar la verdad por la verdad misma, o tienes motivos ocultos detrás de ella?

Hmm. Eso es lo que tienes que descubrir a través del autoconocimiento, porque si no eres sincero contigo mismo, difícilmente alcanzarás el despertar, ese despertar más profundo.





El sexto factor

Es la dedicación y perseverancia. Dedicación y perseverancia están juntas, y significan no rendirse. Oh, no lo lograste. Inténtalo de nuevo. Nunca te rindas. ¿Tuviste una dificultad, tuviste un problema? Aún asi sigue esforzándote. No te detengas a la mitad del camino. ¿entiendes?

Yo he tenido muchos tropiezos a lo largo de este viaje, pero no te rindas, persevera, continúa tu viaje, cae mil veces y levántate de nuevo.





El séptimo factor

El séptimo es el desapego, que es otra cosa que casi nadie entiende. ¿Desapego de qué? se preguntarán. La gente piensa que se trata de desprenderse de la ropa, de la casa, del apartamento, de la comodidad, de las cosas materiales.

Pero ese no es el tipo de desapego al que yo me refiero. Ese tipo de desapego es relativamente fácil. Mucha gente se desprende de esas cosas, entra en un monasterio, pero eso no los ilumina. Van a una cueva, pero eso no los ilumina. Ese no es el tipo de desapego que se requiere.

Se trata de desapegarse de uno mismo, en el sentido de aquello que se considera valioso, verdadero y apreciado. Se trata de desapegarse de las propias creencias, opiniones y experiencias, de todo lo que conforma lo que llamamos el yo.

¿Y qué es el yo?

Exactamente eso. El yo son mis experiencias, mi conocimiento. "Ah, soy sabio, leí a tal o cual filósofo, así que eso es la verdad". "Ah, leí a Jesucristo, leí el Evangelio, así que eso es la verdad". «Ah, leí a tal gurú, así que eso es la verdad".

Cuestionalo todo, desapégate de todo, incluyendo a Krishnamurti, a Buda, a quien sea. Cuestiona y desapégate siempre, porque así crearás las condiciones para que esa verdad deje de ser solo una verdad leída y se convierta también en algo que experimentas.


E incluso lo que experimentaste en el pasado, debes soltarlo. El pasado está muerto. Fue bueno, sí, pero ya no es válido. Todo se renueva constantemente. Así que suelta tus experiencias y recuerdos del pasado para que algo nuevo pueda llegar.

Y si siempre estás pensando: "Oh, quiero revivir esa experiencia, fue tan buena, fue tan maravillosa", esa no es la manera de revivir la experiencia. La experiencia llegó espontáneamente, naturalmente, en un momento en que estabas en un estado de gracia, relajación, paz interior, cuando no estabas preocupado ni ansioso, ¿verdad?

De la misma manera, esto puede volver a suceder. Y para que suceda, tienes que soltar todo lo que experimentaste, acumulaste, aprendiste y leíste en el pasado. Así que desapégate, ¿de acuerdo? Desapégate de tus propias opiniones y verdades absolutas. Esto es muy importante.


Entonces este factor es el desapego de uno mismo, y para eso también necesitas tener la valentía para hacerlo. Y tambipen necesitas estar abierto. Entonces el desapego, la valentía y la apertura están interconectados. Necesitas tener la valentía de desapegarme del pasado. Y solo cuando te desapegas del pasado te abres a lo nuevo. Entonces, la persona necesita tener ese tipo de valentía.

Y ahí es donde entra en juego que una persona temerosa, muy apegada a sus propios conceptos, muy apegada a su propio ego, a sus propias experiencias, certezas, opiniones y conocimientos, encuentra muy difícil desapegarse de estas cosas para estar abierta y ser capaz de recibir lo nuevo.

¿Y qué es lo nuevo?

Es el despertar espiritual. Es la verdad, es la realidad, es Dios que es siempre eterna novedad, como dicen los grandes sabios hindúes, Dios es eterna novedad. Entonces, cuando Él se manifiesta, nunca es lo mismo que antes, nunca es algo que hayas experimentado, siempre es diferente. Y si estás abierto, si tienes desapego, el coraje de desapegarte de ti mismo, podrás recibir esa luz, esa fuerza, ese poder, esa energía manifestada en tu propia conciencia, ¿de acuerdo?





El octavo factor

Bueno, el octavo factor es el anhelo. ¿Qué es el anhelo? Un anhelo real, profundo y verdadero de Dios, de la verdad, de la realidad. Tu anhelo tiene que ser real, profundo, verdadero e intenso. No puedes decir "Eso no importa, no tanto, no vale la pena".

Encontrar la verdad, o encontrar esa verdad sobre ti mismo, es lo más importante del mundo para ti. Porque sin eso, sin encontrar esa paz interior, todo lo demás pierde sentido. Puedes ser rico, puedes ser poderoso, puedes tener influencia. Pero si no tienes paz interior, no tienes nada.

No podrás disfrutar de nada porque dentro de ti hay una tormenta. No puedes tener paz, no puedes relajarte, no puedes experimentar las cosas de la manera correcta, ¿verdad? Así que esa búsqueda debe ser un anhelo real, profundo e intenso por la verdad. ¿De acuerdo?

Considera esto lo más importante en tu vida. Nunca lo abandones, porque sin ello, todo lo demás puede derrumbarse de un momento a otro. Y eso es lo que vemos en las noticias. Entonces, sin esperarlo, la persona comete un error, pierde el control y la vida se desmorona por completo.





El noveno factor

El noveno también es muy importante, que es el coraje. Coraje para abrirte a lo nuevo. Coraje para dejar ir el pasado. Ese es el tipo de valentía. Entonces, ese sería otro factor.





El decimo factor

Y comentando un poco sobre otro factor, también hay gente que piensa que va a ganar dinero con esto. Y puede que incluso que ganen mucho dinero, pero la mayoría no se harán ricos.

La gente que me sigue me ayuda como puede, voluntariamente. Y toda ayuda siempre es bienvenida, pero con esto no me gano la vida, lo hago sobre todo para ayudar a los demás.

Entonces, si quieres hacerte famoso y ganar dinero a través de la espiritualidad real y verdadera, eso muy probablemente no lo vas a lograr.

Si quieres hacerte famoso y ganar dinero a través de la espiritualidad, tiene s que manipular a la gente, ofrecerles sueños e ilusiones, y entonces puede que ganes mucho dinero con ello, pero tu espiritualidad será sospechosa y difícilmente encontrarás ese despertar espiritual, ese estado más profundo e intenso del despertar espiritual, ya que para eso, necesitas sinceridad.





Reflexión final

Podría poner más factores pero quise limitarme a diez para no alargar mucho el tema.

Y lo último  que quería decirles para no hacer esto demasiado pesado. A mucha gente le parecerá extraño pero basado en mi experiencia personal, yo creo en las vidas pasadas, y en los resultados de tus vidas pasadas, en los esfuerzos de vidas pasadas.

El Bhagavad Gita dice que nunca pierdes lo que realmente pusiste en ello, los frutos de tus esfuerzos. Los tesoros espirituales nunca se pierden.

Por eso Jesús dice que los tesoros espirituales del cielo son los más importantes, los más valiosos, porque nunca terminan, continúan incluso después de la muerte del cuerpo físico.

Este último punto, obviamente, es algo muy personal. Cuando yo era un chico de 14 o 15 años, mientras todos los demás jugaban a la pelota, todos los demás jugaban con otras cosas, yo estaba leyendo libros sobre espiritualidad, estaba leyendo a Krishnamurti, estaba practicando meditación. Y mis recuerdos se remontan a los 10 u 11 años.

Empecé a interesarme por estos temas y no he parado desde entonces. Entonces, ¿de dónde viene este interes? Mi entorno no tenía nada de eso. Mi familia, por parte de mi padre, son muy católicos, eso es cierto. Pero desde muy joven desperté a una espiritualidad holística, ya sabes, más allá de todas las religiones, y comencé a practicar la meditación, comencé a leer a Osho, Krishnamurti, Gurdjieff, etc.

Así que para mí, solo hay una explicación, son frutos que vienen de otras encarnaciones. ¿Qué estoy diciendo? Esto es precisamente para animarlos, es decir: "Miren, incluso si por alguna razón no experimentas ese despertar en esta encarnación, en la siguiente reencarnarás en un entorno propicio que te dará las condiciones para desarrollar, mejorar y expandir todo lo que has logrado en otras encarnaciones", ¿de acuerdo?

Solo recuerden que no creo en la reencarnación de la misma manera que los espiritistas. Lo pondré aquí en los comentarios y también lo pondré en la descripción del video sobre cómo creo en la reencarnación. No es la continuación del yo. Es totalmente diferente. Es como lo que creen los budistas, que es totalmente diferente a lo que creen los espiritistas.

Bueno, amigos, este video se hizo un poco largo, pero creo que valió la pena. Quiero agradecerles mucho su atención y pedirles que no olviden darle me gusta y suscribirse al canal. Muchas gracias, manténganse en paz y hasta la próxima.










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