Manuel Carballal es un respetado investigador español especializado en lo paranormal, y en una entrevista que le hizo Santiago Camacho, él contó cómo fue su encuentro con Carlos Castaneda.
Carballal: Yo conocí a Concha Labarta en unas circunstancias muy curiosas, fue en un congreso que se había celebrado en Valencia sobre espiritismo, donde asistieron varios investigadores a dar charlas, y hablando con ella surgió el tema del chamanismo.
Yo siempre he estado muy interesado en el chamanismo porque yo fui un lector asiduo de Carlos Castaneda siendo un niño, o sea yo mucho antes de tener la suerte de conocer personalmente al Nagual, que es así como nos referíamos reverencialmente a Castaneda, ya me había leído todos sus libros y varias veces.
Me hice amigo de Concha y guardamos el contacto. Ella trabajaba en la revista "Más Allá". Posteriormente descubrí que ella era la que dirigía el grupo de seguidores de Carlos Castaneda en España.
Lo que ocurrió en el año 1994 es que un día Concha me telefoneó y me dijo: "Mira el próximo martes el Nagual va a estar en España y se va a organizar una reunión muy exclusiva pero me ha permitido que yo invite a algunas personas".
Y nos invitó a Javier Sierra y a mí. Javier era su compañero de mesa en la redacción de "Más Allá".
Inmediatamente tomé el primer autobús que pude para ir a las oficinas de "Más Allá", lo cual fue toda una epopeya porque desde Galicia que es donde yo vivo, tuve que combinar autobuses y trenes hasta que finalmente llegué a las cercanías de Majadahonda [que es un municipio español perteneciente a la Comunidad de Madrid].
Llegué a un local que estaba muy cerca de la redacción de "Más Allá" en un restaurante donde habían alquilado la parte de atrás. Éramos en total aproximadamente unas 50 personas.
Porque ya el mero hecho de poder ver personalmente a Carlos Castaneda era como si te ofrecieran ir a una reunión donde pudieras ver a tu mayor ídolo, o sea la persona que más admiras en el mundo y vas a tener la oportunidad por fin de verla, que además en el caso de Castaneda era algo que pocos habían conseguido porque Castaneda se mantenía muy oculto, él no se dejaba fotografiar, no se dejaba grabar, concedía pocas entrevistas; entonces simplemente ese hecho ya te hacía sentirte un elegido.
Y eso es parte de ese juego maquiavélico de emociones que se daba en todo ese mundo del Castanedismo, porque simplemente tener la posibilidad de estrechar su mano, de verlo, de escucharlo en persona, te hacía sentirte ser un elegido. Muchos hubieran hecho locuras para poder conocer a Castaneda, así que Javier y yo flipabamos.
Y lo que ocurrió es que Castaneda dio su charla pero también venía acompañado de varias brujas, entre ellas Kylie Lundahl, una valkiria de un metro ochenta, una mujer espectacular, ella era la escolta digamos de Castaneda.
Y estas brujas (Taisha Abelar, Florinda Donner y Kylie) mientras las personas estaban allí escuchando al Nagual, ellas pasaban entre nosotros como si estuviesen viendo algo; según su sistema de creencias, ellas estaban examinando nuestro huevo energético.
Que a mi eso de que me examinen siempre me ha puesto muy nervioso, pero por entendernos vendría a ser como si te estuviesen observando clarividentemente tu aura. Y su inspección tenía como propósito detectar a través de nuestro cuerpo energético a los posibles candidatos para volverse guerreros chamánicos.
Yo no puedo hablar por los demás, no sé lo que hicieron los demás, pero cuando terminó el evento me fui corriendo al baño y empecé a anotar todo lo que pude recordar, porque no nos dejaron tomar notas ni grabar.
Luego regresé a mi casa, claro todo alucinado, y al cabo de un par de días recibí una llamada de Concha que me dijo: "El Nagual estuvo hablando con las brujas y han dicho que quieren que tú entres en el grupo personal de España, para que así sigas el camino del guerrero, han visto tu huevo energético y el Nagual está de acuerdo".
Y es así como yo entré dentro del mundo de Castañeda: por la puerta grande. Pero tan grande que conmigo hicieron algo que no he visto que hayan hecho con alguien más, y mira que me he leído todo lo que se ha publicado sobre Castaneda, pero en ninguna otra referencia, en ningún otro testimonio he encontrado que hayan hecho con otro lo mismo que hicieron conmigo. Porque la gente se mataba por poder acceder a la información más oculta que ellos detentaban.
Santiago: Hay una cosa que no has mencionado pero que a mí me parece muy significativa, y es que después de esa charla a la que Javier y tú asistieron, hubo un turno de preguntas, y yo creo que el comportamiento que tuviste en ese momento fue lo que los motivó a elegirte, y que luego Castaneda preguntara por ti.
Carballal: Si, claro, imagínate que eres de religión cristiana y puedes viajar al pasado y asistir al sermón de la montaña que dio Jesús. Imagínate para un cristiano poder tener la oportunidad de estar cara a cara con Jesucristo. Pues bien, eso era Castaña para nosotros.
Entonces imagínate a Jesús que termina de dar su sermón y dice: ¿Hay preguntas?
Pues nadie se atreve a levantar la mano y preguntarle.
Y eso es lo que pasó en esa reunión, cuando llegó el momento de las preguntas y Castaneda dijo si alguien tenía alguna pregunta, nadie levantaba la mano, pero yo como soy un poco temerario si levanté la mano, y recuerdo que Concha me fulminó con la mirada, una mirada que exclamaba "cómo te atreves a preguntarle directamente al Nagual", que era como preguntarle a Dios.
Y además le hice una pregunta que se salía totalmente de su temática habitual porque yo le pregunté acerca de los ovnis.
Yo recordaba que en uno de sus libros, en el segundo libro cuando él habla de sus viajes al desierto de Sonora con Don Juan Matus, cuenta un par de episodios en los que él dice que vieron unas luces extrañas en el desierto que les persiguieron.
Y recuerdo que Castañeda no entendía la pregunta por lo que se quedó un poco desconcertado, lo cual era comprensible ya que nunca le habían preguntado a Castaneda por el tema ovni, así que yo tuve que insistir e insistir tres o cuatro veces hasta que él me respondió.
Y yo me imagino que esa osadía, que ese acto temerario de atreverme a molestar al Nagual fue lo que les motivó verdaderamente a interesarse por mí, y no mi huevo luminoso que yo creo que es muy normalito.
Entonces comienza mi entrenamiento de guerrero, y lo primero que tienes que hacer es buscar tu lugar de poder, que es una de las prácticas que ya aparece en el primer libro de Castañeda, mi sitio mágico digamos, y ahí efectuaba el proceso de recapitulación que duró varios meses.
La recapitulación son unos ejercicios que yo hacía todas las mañanas cuando me despertaba y en medio del bosque en la Coruña, lo primero que hacía en ayunas era revivir cada evento de mi vida hacia atrás, porque según las enseñanzas chamánicas de Castaneda, eso es lo que te permite desconectar de esos recuerdos que pueden restarte energía.
Y una vez concluida la recapitulación, siguió lo que ya a partir de ese año se empezó a enseñar inicialmente muy secretamente a grupos muy reducidos que eran 'los pases mágicos'.
En ese entonces era muy difícil acceder a eso, pero en mi caso fue algo absolutamente desconcertante porque yo no tuve que ir a aprender los pases mágicos, sino que dos de las brujas de Castañeda en España me dijeron que se venían a mi casa una semana para enseñármelos personalmente a mí.
Y eso fue algo absolutamente increíble porque no he sabido que a nadie más le hayan ofrecido el privilegio de írselos a enseñar a domicilio.
VIDEO
En este video pueden escuchar la transcripción que les puse arriba a partir del minuto 41:55.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario