Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

APARICIONES DE SERES EXTRAÑOS




(Observación: el siguiente texto es la segunda parte del artículo elaborado por David Pratt, cuya primera parte la pueden leer aquí. Y le agradezco enormemente a Nicolás por haber traducido este extenso escrito para así darle la oportunidad de leerlo a la gente de habla hispana.)



     ÍNDICE

       7.  Monstruos
       8.  Bípedos peludos
       9.  Alienígenas
     10.  Hombres de negro
     11.  El mundo astral






7 -  MONSTRUOS



Existen numerosos informes sobre una amplia variedad de animales cuya existencia es controversial debido a la falta de evidencia física concluyente. Algunas de dichas especies son completamente desconocidas, mientras que otras son consideradas oficialmente como extintas. Estos "críptidos" incluyen criaturas parecidas a simios (por ejemplo: Pie Grande, Yeti, Almas), monstruos lacustres, pulpos gigantes, serpientes marinas, animales sauropodomorfos y reptiles voladores similares a los pterosaurios [1].

Ciertas criaturas pueden ser supervivientes de especies antaño florecientes, mientras que otras parecen ser de índole paranormal.

Se conocen reportes de especies sauropodomorfas (por ejemplo: Mokele-Mbembe) con un largo cuello, cabeza pequeña y cuerpo ancho, y sobre reptiles parecidos a estegosaurios, serpientes y lagartos en áreas remotas de África y Sudamérica.

Y sobre esto, Jerome Clark escribe:

« Si los dinosaurios supervivientes en África y Sudamérica parecen al menos marginalmente concebibles, la presencia de tales criaturas en Estados Unidos o Europa es rotundamente imposible (y casi innecesario decirlo), al menos en este lado de la dimensión desconocida. »


No obstante, tales reportes "imposibles" sí existen.

En 1934 un granjero de Dakota del Sur afirmaba que un reptil gigante de cuatro patas sacó su tractor fuera del camino antes de desaparecer en las cercanías del lago Campbell. Los investigadores encontraron grandes huellas en la costa, y previo a este avistamiento, las ovejas y otros animales pequeños habían desaparecido de forma extraña.

Un italiano sostuvo ser atacado por un "reptil de 4.5 metros, como un dinosaurio", en Forli durante diciembre de 1970. Y cinco años después a 80 km al noreste de esa locación, un monstruo apareció en un campo cerca de Goro y asustó seriamente a un granjero. Tenía cerca de 3 m de largo y 20 cm de ancho, asemejándose a un "lagarto gigante". También otras personas lo divisaron y sostuvieron que aullaba como un lobo [2].


También son muy comunes las tradiciones que hablan de criaturas gigantes en agua dulce.

Los monstruos lacustres de la Edad Media y más antiguos son conocidos por nombres tales como "grandes serpientes", "dragones" y "caballos de agua", haciendo justificable la idea de que grandes animales desconocidos puedan residir en cuerpos de agua dulce alrededor del mundo.

Generalmente, estos seres se asemejan a basilosaurios o plesiosaurios, y muchas noticias de ellos provienen de las Islas Británicas, Norteamérica y Escandinavia, especialmente del Lago Ness, Ogopogo (lago Okanagan) y Champ (lago Champlain) entre los más famosos.

Clark escribe:

« Películas, fotografías y rastreos de sonar han dado a Nessie una merecida y gran fama, estableciendo que seguramente algo inusual sigue aconteciendo en el lago más visitado de Escocia. No obstante, como Champ, Nessie se desdibuja cuando está bajo foco intenso.

Algunos reportes son completamente extraños y zoológicamente absurdos, más parecidos a manifestaciones de un universo desconocido que a una realidad de consenso, lo cual es particularmente cierto en los raros avistamientos en tierra y que no son ni más ni menos creíbles que los encuentros en el agua, pero que a veces implican manifestaciones que rondan en lo irreal. » [3].


En abril de 1932, el teniente coronel McP. Fordyce y su esposa conducían su auto por los bosques en el lado sur del lago Ness cuando vieron un enorme animal que cruzaba el camino 137 metros más adelante y aparentemente caminando hacia el agua.

Fue descrito como "una mezcla entre un caballo muy grande y un camello, con una joroba en su lomo y una cabeza pequeña en un cuello largo", pero con "el andar de un elefante".

El hombre lo siguió a pie por una corta distancia, y desde la parte posterior lucía gris y desgreñado, con patas largas y delgadas y una cola peluda y fina.

Otras bestias igualmente raras han sido reportadas en otros avistamientos terrestres a lo largo de los siglos.

Curiosamente, los encuentros en tierra cesaron después de la década de 1930, con la excepción de un incidente en 1960 cuando un hombre observó un animal de cuello largo con aletas; la mitad superior yacía en la costa con la mitad inferior disipándose dentro del agua. El testigo lo miró mediante binoculares durante nueve minutos antes que se moviera a la izquierda, cayendo en el agua y sumergiéndose.

Incluso, los avistamientos acuáticos no son siempre de animales que se parezcan al clásico monstruo, pues otras personas han visto cosas como un aligátor, un cocodrilo, una gran salamandra y un enorme sapo [4].


En 1972 un remo o una aleta de unos 1.2 m de ancho y de 1.8 a 2.4 m de largo, fue capturado en película al mismo tiempo que aparecieron ecos de sonar que mostraban dos grandes objetos en el lago Ness persiguiendo un cardumen de peces.


Una foto submarina tomada en 1975, mostrando lo que parece ser la silueta de un cuerpo con cuello largo.


Algunas criaturas misteriosas aparecen por un cierto periodo y entonces desaparecen sin dejar huella, después de lo cual nunca más vuelven a ser vistos. Y tales registros vienen desde tiempos muy antiguo, pues los escritos de cronistas romanos tales como Aulo Gelio, Julio Obsecuente y Plinio el Viejo a menudo mencionan criaturas extraordinarias (casi siempre vagamente humanoides) y cuya aparición súbita provocaba miedo entre la población por ser consideradas precursoras de grandes cambios o desastres. [5].


Y varios casos más recientes se los presento a continuación:



1. Jack el Saltarín

En septiembre de 1837 un extraño ser, apodado "Jack el Saltarín", asaltó en Londres y sus inmediaciones a cuatro personas por separado (tres de ellas eran mujeres).

En una instancia arrancó la parte superior del vestido de una víctima, arañando su vientre con dedos descritos como metálicos. Además se lo describía como un personaje alto, delgado y fuerte que vestía una capa, tenía orejas puntiagudas, ojos resplandecientes y una boca que escupía llamas azules sobre el rostro de las víctimas.

Después de que el Alcalde Mayor de Londres lo declarara una amenaza, los policías intentaron capturar a Jack sin éxito, ya que era capaz de dar enormes saltos o simplemente se desvanecía en la noche. Los ataques esporádicos continuaron por los siguientes dos años y se registraron algunos de ellos en 1843.

En 1845, a plena luz del día y en vista de numerosos testigos, Jack se abalanzó sobre una joven prostituta que cruzaba un puente en los suburbios londinenses, y tomándola por los hombros, escupió fuego en su rostro, la lanzó a la alcantarilla abierta por debajo y la contempló ahogándose, siendo este el único asesinato al que fue ligado.

Los ataques continuaron durante las décadas de 1850 y 1860. Y en 1877, casi todos los residentes de Caistor, Norfolk, vieron a Jack saltando de techo en techo, y en agosto apareció ante unos soldados en una base militar de Aldershot. En esa ocasión estaba ataviado con un traje impermeable y un casco brillante; un centinela le disparó y sostuvo que la bala simplemente pasó a través de la criatura sin ningún efecto.

El último retorno conocido de Jack a Inglaterra ocurrió en Liverpool en 1904, cuando fue divisado saltando del suelo a los tejados alternadamente [6].


Boceto de Jack Springheel en Aldershot, en 1877.


En el siglo XIX, los principales investigadores asumían que Jack debió de ser una persona real a pesar de su extraña apariencia y comportamiento. E incluso hubo un rumor de que era en realidad Henry, marqués de Waterford, un joven irlandés que supuestamente usaba resortes ocultos en sus botas para saltar. Sin embargo, no sólo es imposible hacer grandes brincos de esta forma, sino que Jack continuó sus actividades por muchos años después de la muerte de Waterford en 1859.

Una entidad similar a Jack Springheel fue observada en EEUU en junio de 1953. Tres residentes de Houston vieron una gran sombra que cruzó el césped y brincó hacia la copa de un nogal, mientras una luz gris tenue iluminaba la figura.

Se la describió como un hombre alto de manto negro, ropas ajustadas y botas de un cuarto de largo. Luego de unos pocos minutos la figura se desvaneció y a ello siguió un "estruendoso silbido" que se escuchó en toda la calle y el rápido ascenso de un objeto con forma de cohete.



2. El monstruo de Flatwoods

La noche del 12 de septiembre de 1952, tres adolescentes en el pequeño pueblo de Flatwoods (Virginia del Oeste) vieron una esfera rojiza moverse lentamente alrededor de un cerro, merodeando por momentos para luego desaparecer tras otra loma, y desde el lado opuesto podía verse un resplandor brillante asemejando un objeto posado.

Los jóvenes testigos decidieron ir a investigar, y se les unieron Kathleen May, sus dos hijos pequeños, su amigo Tommy Hyer, Eugene Lemon (de 17 años) y el perro de éste.

El perro iba por delante del grupo y por un rato estuvo fuera de su vista, pero repentinamente se lo escuchó ladrar furiosamente y segundos después se lo vio huyendo con la cola metida entre las patas.

Una niebla de horrible hedor cubría el suelo y causó que los testigos lagrimearan. Lemon y Neil Nunley (quienes lideraban el equipo y alcanzaron primero la cima) miraron hacia abajo y observaron una "gran bola de fuego" a 15 metros a su derecha. Y otro de los testigos afirmó que era del tamaño de una casa.

A la izquierda del grupo, en la cima del cerro y justo bajo la rama de un roble, habían dos pequeñas luces. Por sugerencia de la señora May, Lemon dirigió su linterna hacia ese lugar, y para el considerable asombro de todos, el haz mostró una criatura de apariencia grotesca con una cabeza en forma del "as de espadas", como varios de los observadores lo describieron por separado.

Dentro de la cabeza había una "ventana" circular oscura, excepto por las dos luces de las que salían rayos blanco azulados hacia adelante. Y durante la breve observación de la criatura, el grupo no vio nada que pareciera brazos o piernas.

La entidad, que aparentemente tenía más de 1.8 m de alto, se movió en dirección de los testigos y parecía estar deslizándose en lugar de caminar. Pero segundos después cambió de trayectoria, regresándose hacia la bola resplandeciente que se encontraba cerro abajo.

Todo esto supuestamente tuvo lugar en cuestión de segundos, durante los cuales Lemon se desmayó, y los otros lo arrastraron al tiempo que abandonaban rápidamente el sitio [7].

Media hora después, un reportero concurrió al lugar con uno de los jóvenes, y el profesional percibió un olor inusual en el pasto que irritó su nariz y garganta.

A la mañana siguiente el reportero volvió esta vez solo al lugar de los hechos y encontró "marcas de patinaje" yendo cuesta abajo del cerro hacia un área de pasto apelmazado, lo que indicaba la presencia reciente de un gran objeto.

Este encuentro con la criatura, que la prensa bautizó como "el monstruo de Flatwoods", tuvo lugar durante una oleada de avistamientos de objetos voladores inusuales en el área.

Y un hombre dijo haber divisado una bola anaranjada brillante volando en círculos sobre el área donde se vio al monstruo, y dicho objeto fue visible por 15 minutos antes de dispararse hacia el aeropuerto de Sutton, donde también fue observado.



3. Reptiles humanoides

En el clásico filme de ciencia ficción "The Creature From the Black Lagoon" (La criatura de la laguna negra) de 1954, los arqueólogos de una expedición en el río Amazonas encuentran un bípedo acuático extraño con agallas y escamas.

Pues bien, de manera similar pero esta vez en la vida real, en noviembre de 1958, un hombre de Riverside, California, conducía su auto cerca del río Santa Ana cuando fue atacado por una criatura con "una cabeza redonda como la de un espantapájaros", ojos brillantes y escamas, que dejó largos rasguños en su parabrisas, y cuando el chofer aceleró, lo derribó y pasó sobre él.

Y la noche siguiente otro motorista afirmó que el mismo monstruo saltó de los arbustos contra su coche.

En Loveland (Ohio) y a lo largo del río Miami, desde al menos 1955 se han registrado encuentros con bípedos de rasgos más o menos reptiloides. En ese año, un conductor divisó por espacio de tres minutos a tres criaturas de apariencia grotesca con pechos desnivelados y anchos, sin labios, con bocas de rana y arrugas en lugar de cabello en sus cabezas. Y de acuerdo a su versión, una de ellas sostenía encima de ella un dispositivo con la forma de una barra, el cual generaba chispas.

El 3 de marzo de 1972 dos oficiales de policía de Loveland se encontraron con un bípedo de 1.2 m de alto con cara de rana, de piel semejante al cuero texturizado, y los oficiales lo vieron saltar sobre una barrera de contención y descender hacia un terraplén que llevaba al río Little Miami.

Y aproximadamente dos semanas después, uno de los oficiales avistó nuevamente a la criatura, primero recostada en el camino y luego alzándose sobre una baranda de contención.


Bípedo con cara de rana visto en Ohio, marzo de 1972.


Durante el verano de 1972, en el lago Thesis de Columbia Británica, hubo dos encuentros con una criatura color plateado que emergió del agua.

En el primer incidente persiguió a una pareja de hombres jóvenes desde la playa, y uno de ellos sufrió laceraciones en la mano por seis puntas agudas situadas en la cabeza de la entidad. Mientras que en segundo incidente, un testigo declaró que el ser presentaba forma humana, pero que tenía una cara monstruosa y estaba cubierto con escamas, con orejas muy grandes y una aguda punta en su cabeza [8].



4. Humanoides voladores

Los reportes de seres alados humanoides son bastante raros, aunque ocurren periódicamente.

Una noche de 1952, Sinclair Taylor, soldado de la Fuerza Aérea estadounidense, se hallaba en servicio de guardia en Camp Okubo en Kyoto, Japón, cuando escuchó un fuerte sonido de alas batientes.

Al mirar arriba, vio un enorme "pájaro" a la luz de la luna, y cuando se aproximó, tuvo miedo y puso un cartucho en su carabina. En ese momento, el "pájaro" detuvo el vuelo y se puso a merodear a poca distancia y mirando fijamente al soldado.

El soldado Taylor narra que:

« Aquella cosa había comenzado a descender lentamente otra vez y tenía el cuerpo de un hombre. Bien pudo haber tenido más de dos metros de largo de la cabeza a los pies y la extensión de sus alas era casi igual a su altura.

Comencé a disparar hacia el lugar donde esa cosa alcanzó el suelo hasta vaciar mi carabina, pero cuando miré para corroborar si mis balas habían hecho efecto, no había nada. »

Cuando el sargento de la guardia fue a investigar y escuchó la historia, le dijo a Taylor que le creía porque un año antes otro guardia se había encontrado con la misma aparición.


En agosto de 1969, varios guardias estadounidenses que se encontraban apostados cerca de Da Nang, Vietnam, vieron una mujer desnuda con alas de murciélago que planeaba sobre sus cabezas a unos dos metros. Su cuerpo, piel y alas eran negros, pero resplandecía con un tono verde brillante y la piel parecía estar cubierta con pelaje en lugar de plumas.

Las alas semejaban estar fundidas a sus manos, y el movimiento de los brazos sugería que no había huesos en ellos. En un momento los guardias dijeron incluso escuchar el aleteo de la extraña visitante.


Otros avistamientos no son de figuras aladas sino de humanos o humanoides volando con ayuda de aparatos mecánicos apegados a sus cuerpos.

El 6 de enero de 1948 en Chehalis, Washington, una mujer anciana y un grupo de niños vieron un hombre con largas alas mecánicas que manipulaba con unos instrumentos que se ubicaban en su pecho a medida que volaba en posición vertical.

Seis años y medio más tarde un niño campesino de 12 años en Coldwater, Kansas, divisó a un pequeño hombre de piel oscura y con oídos y nariz puntiagudos, que flotaba hacia un OVNI circulando en las cercanías [9].

El 16 de noviembre de 1963, cerca de Hythe, Kent (Inglaterra), cuatro jóvenes caminaban por un camino campestre en la noche, cuando uno de ellos divisó una "estrella" particularmente brillante bajando del cielo, y el grupo se alarmó cuando la luz rojo amarillenta parecía ir directamente hacia ellos, deteniéndose para merodear unos instantes y luego desapareció tras unos árboles.

Los jóvenes asustados huyeron y fueron perseguidos a una distancia de 76 m por una luz dorada oval flotando a 3 m sobre el suelo, la cual tenía entre 4.5 y 6 m de largo, con un núcleo sólido. Y cuando los jóvenes se detenían, la luz también lo hacía, dándoles la impresión de que estaban siendo observados.

El objeto luminoso desapareció otra vez tras la vegetación, y segundos después emergió una figura oscura que caminaba torpemente hacia ellos por el sendero.

Este ser fue descrito como negro, de forma humana, sin cabeza, con alas de murciélago a cada lado del cuerpo y al parecer también con pies membranosos. Y ante esta aparición, los cuatro amigos huyeron corriendo del lugar.

Una semana después se presentaron investigadores para examinar el sitio y encontraron una vasta extensión de helechos aplastados y tres "huellas" gigantes que medían 60 cm de largo y 23 cm de ancho y 2.5 cm de profundidad [10].


El hombre polilla

Tres años más tarde, en 1966 y 1967, un monstruo alado similar que los periodistas apodaron "Mothman" ("Hombre polilla") fue visto sobre el valle del río Ohio en conjunción con extrañas luces en el cielo y otros eventos anómalos, que incluyeron una oleada de fenómenos poltergeist, visitas de "hombres de negro", problemas con televisores y teléfonos, y autos se descomponían cuando pasaban cerca de una planta de TNT abandonada en Point Pleasant y que parecía ser la guarida de Mothman.

En una ocasión, la criatura se mantuvo volando por encima de un auto que circulaba a 160 km por hora, y también fue vista en tierra, aterrorizando a perros y personas.

En esos años, al menos 100 testigos presenciaron a la criatura, que tenía entre 1.5 y 2 m de alto, era más ancha que un hombre, y caminaba en una forma torpe arrastrándose con piernas parecidas a las humanas. No poseía cabeza discernible, pero sí dos grandes ojos rojos brillantes cerca de la parte superior de los hombros.

Sus alas eran como las de un murciélago pero no aleteaba en vuelo, y típicamente ascendía en línea recta. El color de su piel era gris o café, y emitía un sonido chirriante, ya que dos observadores dijeron escuchar un zumbido mecánico cuando volaba sobre ellos.

"Después de 1967, Mothman desapareció en el mundo de las tinieblas" dice Jerome Clark [11].


Un dibujo del Mothman, basado en relatos de testigos [12].



5. El demonio de Dover

El 21 de abril de 1977, a las 10:30 de la noche, Bill Barlett, de 17 años, conducía hacia su casa con dos amigos, cuando avistó un ser extraño a un costado del camino en Dover, Massachussetts. La criatura tenía una cabeza desproporcionada y ovalada, dos grandes ojos redondos que destellaban como canicas anaranjadas, brazos y piernas largos y delgados, y también grandes manos y pies. Aunque no tenía más de 1.2 m de alto y su piel de color durazno no mostraba pelaje.

Dos horas más tarde otro adolescente, John Baxter, caminaba hasta su casa y presenció una figura pequeña aproximándose, pero que finalmente terminó escabulléndose por una ladera. El joven la siguió y observó la silueta de una figura a unos 9 metros, apoyada contra un árbol y sus pies parecían estar "fundidos" en la cima de una roca.


El "demonio de Dover", basado en los dibujos de testigos [13].

El avistamiento final ocurrió durante la noche siguiente. Will Taintor llevaba en coche a una joven hasta su casa cuando ella divisó algo en los focos del auto, que resultó ser una criatura sin pelo acurrucada a gatas, de cuerpo delgado similar al de un mono, y una cabeza larga y oblonga desprovista de nariz, oídos y boca. El área alrededor de los ojos era más luminosa y tenían brillo verdoso, no anaranjado como en el primer encuentro [14].



Referencias

  1. Loren Coleman and Jerome Clark, “Cryptozoology A to Z: The encyclopedia of loch monsters, Sasquatch, Chupacabras, and other authentic mysteries of nature”, New York: Fireside, 1999; “Cryptozoology”, www.pibburns.com/cryptozo.htm.
  2. Jerome Clark, “Unexplained! 347 strange sightings, incredible occurrences, and puzzling physical phenomena”, Detroit, MI: Visible Ink, 1993, p. 104.
  3. Ibid., p. 209-215, 220-231. Ver Henry Bauer, “The case for the Loch Ness monster: the scientific evidence”, Journal of Scientific Exploration, v. 16, 2002, p. 225-246.
  4. Unexplained!”, p. 223-225.
  5. Daniel W. Murphy, “Through the looking glass darkly: impossible creatures”, [www.geocities.com/bigfootrus/index.html].
  6. Unexplained!”, p. 357-349.
  7. Ibid., p. 135.
  8. Ibid., p. 327-329.
  9. Ibid., p. 143-144.
  10. Patrick Huyghe, “The Field Guide to Extraterrestrials”, London: Hodder and Stoughton, 1997, p. 94-95.
  11. Unexplained!”, p. 278-281; John A. Keel, “The Mothman Prophecies”, London: Hodder & Stoughton, 2002 (1975), p. 73-90; “Mothman: the enigma of Point Pleasant”, www.prairieghosts.com/moth.html.
  12. Bill Asmussen’s Hominid Artwork, [http://members.door.net/hominidartwork/mothman.htm].
  13. Ibid., [http://members.door.net/hominidartwork/doverdemon.htm].
  14. Unexplained!”, p. 105-7; The Anomalist, no. 9, 2000/2001, p. 151-157.






8 -  BÍPEDOS PELUDOS



Es posible que una criatura enorme semejante a un simio y conocida como "Pie Grande" o "Sasquatch" habite en la inmensa tierra salvaje del noroeste estadounidense y el lejano oeste de Canadá.

Dicho ser fue filmado por Roger Paterson en Bluff Creek, California, en octubre de 1967, y con el paso del tiempo se han encontrado numerosas huellas e impresiones de manos y pies, junto con pelos y materia fecal, pero hasta ahora no hay evidencias de cuerpos o huesos.


Una hembra de "Pie Grande" filmada por Roger Paterson en 1967. Tenía 2.1 m de alto, y dejó huellas de 37 cm de largo por 15 cm de ancho [1].

Prácticamente se han avistado bípedos peludos en cada estado y provincia de EEUU y Canadá. Pero como señala Jerome Clark, la sola presencia de tales criaturas en áreas pobladas es biológicamente absurda [2], y cuando dejan huellas (lo que no es frecuente) pueden ser de dos, tres, cuatro, cinco o incluso seis dedos. Inclusive, algunos avistamientos de criaturas tipo "Pie Grande" contienen elementos de "alta extrañeza", es decir, que estos seres son aparentemente inmunes a los disparos y en ocasiones parecen desvanecerse en una ligera atmósfera.

Los testigos de una aparición de Pie Grande dicen haber escuchado correr a lo lejos a la criatura, aún cuando ésta hubiera desaparecido visualmente. Asimismo, muchas personas aseveran haberla oído resollar tras ellas, siguiéndolas o caminando a su lado, pero que nunca pudieron ver nada.

Durante siglos, los indígenas norteamericanos han atribuido a Sasquatch habilidades sobrenaturales, incluyendo la telepatía y el poder de hacerse invisible.

Los casos que les voy a presentar a continuación involucran a bípedos peludos que tienden a comportarse más como entidades paranormales que como animales comunes.

A) En el verano de 1960, numerosas personas en las cercanías de Parson, Virginia Occidental, vieron una criatura horrible de 2.4 m de altura, cubierta de pelo desgreñado y con ojos que "brillaban como grandes bolas de fuego".


B) En octubre de 1960, W.C. Priestly conducía por el Parque Nacional Monongahela en Virginia Occidental, cuando su auto repentinamente se detuvo y a la izquierda divisó un monstruo simiesco de pelaje largo, desordenado y totalmente erizado.

Cuando un grupo de los amigos de Priestly que iba por delante en un bus notaron que no los seguía, se devolvieron para buscarlo, y en el momento en que la criatura vio el vehículo, dejó caer su pelo y desapareció en los bosques.

Priestly estaba sorprendido de ver que el coche había comenzado a funcionar de nuevo, y así nuevamente retomó el trayecto tras el bus, pero cuando unas repentinas chispas comenzaron a emanar por debajo del capó de su auto, otra vez avistó a la criatura que lo miraba a un lado del camino.

El bus se devolvió por segunda vez y tan pronto como apareció, el monstruo se desvaneció en el bosque.

Los contactos en el auto de Priestly estaban completamente fundidos y tuvieron que ser reemplazados, como también se descompuso seriamente parte del sistema eléctrico [3].


C) En 1957, en Wanoga Butte, Washington, Gary Joanis y Jim Newall dispararon a un ciervo mientras estaban de cacería, pero antes de que pudieran recuperarlo, una criatura peluda de 2.7 m de alto caminó hacia el claro y tomó al ciervo llevándoselo bajo el brazo. Joanis, molesto por perder su presa, disparó varios tiros a la espalda de la criatura con su rifle de calibre 30.06, pero la entidad nunca detuvo su caminar, aunque sí emitió un "extraño grito silbante".


D) En Washington, durante el verano de 1966, hubo numerosos avistamientos de un Pie Grande blanco-grisáceo de 2.4 m de alto con ojos rojos, pesando al menos 270 kg y que caminaba como humano. Un grupo de hombres salía a menudo para intentar atraparlo, y frecuentemente lo divisaban en una mina de grava.

En una ocasión, uno de esos hombres le disparó a sólo 6 m, y le dio en al menos en tres ocasiones con su rifle de calibre 270, pero no consiguió que la criatura se desplomara. Otro le disparó con su pistola calibre 10 desde 9 m, y la criatura consiguió huir profiriendo un agudo grito.


E) En mayo de 1967 en The Dalles, Oregon, varios adolescentes salían por la noche persiguiendo a Pie Grande, y en una oportunidad caminaban por un bosque cuando encontraron un árbol cuyas ramas tocaban el suelo.

Abriéndose paso entre ellas, vieron una criatura a 3 metros que tenía aproximadamente 2 m de alto cuando se agazapó. Uno de los jóvenes le disparó dos veces en el pecho con su pistola calibre 12, haciéndolo caer y rodó brevemente para huir raudo rompiendo un cerco y derribando tres postes.

Los jóvenes volvieron al día siguiente para buscar su "recompensa", pero las huellas desaparecieron transcurridos unos 70 ó 90 m, y tampoco había rastros de sangre.


F) Una noche del otoño de 1968, en el área de Point Isabel, Ohio, la familia Abbot escuchó extraños sonidos semejantes a golpes metálicos. Por lo que Larry Abbot, de 15 años, su padre y un pariente salieron de la casa para ver qué sucedía, y se hallaron en presencia de una entidad extraña a 15 m de distancia, que comenzó a caminar hacia ellos.

La criatura tenía 3 m de alto, con hombros de un ancho de 1 metro, y estaba cubierta de pelo café brillante y poseía brazos muy largos, dientes prominentes, orejas puntiagudas y ojos resplandecientes. Larry aseveró que el ser parecía ponerlos en trance, puesto que no pudo moverse o hablar, y de un momento a otro la criatura cayó al suelo y lo perdieron de vista.

Más tarde lo escucharon cerca del garaje, y así el otro familiar les pidió prestado un rifle de calibre 22 y salió en su búsqueda. Al cruzar por un campo, repentinamente el ser volvió a aparecer deteniéndose a 15 metros.

Larry apuntó su linterna y su pariente disparó con éxito, mientras el monstruo profería un horrible grito a medida que recibía más tiros, y entonces una niebla blanca lo envolvió, la cual al disiparse dejó solamente oscuridad. La familia buscó por toda la granja, pero no había sangre ni vestigios de la entidad [4].


G) En agosto de 1972, una joven pareja que vivía en Putman County, Indiana, muy tarde en la noche comenzó a recibir visitas de un ente oscuro y con apariencia de un gorila grande y peludo.

La mayor parte del tiempo tenía un andar bípedo, pero al correr lo hacía en cuatro patas, y parecía huir y saltar sin tocar el suelo ya que nunca dejó huella alguna.

Cuando corría por las malezas, no se escuchaba nada, y aún así en ocasiones los testigos podían verlo a través de ellas.

Una hora antes del primer avistamiento, los vecinos vieron un objeto luminoso pasar sobre ellos y que luego explotó, aunque nunca se encontraron restos.

Un granjero del área perdió 30 de sus 200 pollos culpando a la criatura, que destrozaba a las aves chupándoles la sangre, pero sin comerlas, y esparcía sus restos por varios metros.

Algunos dispararon contra la figura simiesca varias veces a unos 30 metros, pero no parecía hacerle mella, y al menos 40 personas aseguraron haberla visto antes de que los avistamientos cesaran a finales del mes [5].


H) En la noche del 25 de octubre de 1973, cerca de Greensbury, Pennsylvania, un granjero llamado Stephen Pulaski y otros 15 testigos observaron una bola roja brillante merodeando sobre un campo.

Pulaski y dos adolescentes fueron a investigar y a medida que se aproximaban, los focos de sus autos perdían potencia. Decidieron por lo tanto continuar a pie y esta vez vieron un objeto de luz blanca resplandeciente que tenía unos 30 m de diámetro, con forma de domo y emitía un zumbido como el de una cortadora de pasto, posándose en el campo o volando directamente sobre él, además de oírse sonidos muy agudos en las cercanías.

Pulaski disparó, y en ese instante avistaron dos grandes criaturas simiescas con ojos verdes brillantes, una de ellas era de 2.1 m de alto y la otra era de 2.4 m, caminando a lo largo de un cerco. Tenían brazos largos que casi llegaban al suelo, estaban cubiertos de pelo largo gris oscuro, emitían un fuerte olor como goma quemada y parecían estarse comunicando por medio de una especie de gemidos.

Pulaski disparó tres veces más hacia la entidad más grande que respondió gimiendo y alcanzando a su compañero, y en ese momento, el aparato luminoso se desvaneció dejando un área blanca brillante en el campo. Las criaturas se volvieron caminando hacia los bosques y nunca más fueron vistos.

Más tarde, cuando llegaron otros investigadores al sitio, un perro comenzó a perseguir algo invisible, varias personas olieron un fuerte olor sulfuroso y se escucharon sonidos estrepitosamente agudos viniendo de los bosques.

En ese instante, Pulaski enloqueció y se puso a correr moviendo descontroladamente los brazos y gruñendo como un animal, y al mismo tiempo tuvo visiones de un personaje parecido a un "esqueleto con guadaña". Pulaski escuchó que lo llamaban por su nombre desde el bosque e hizo declaraciones confusas, como: "Si el hombre no se corrige, el fin llegará pronto", tras lo cual se desplomó.

Posteriormente el granjero fue examinado por un psiquiatra quien concluyó que la espantosa situación le había causado un trastorno temporal y entró en un estado psicológico disociado el cual es conocido como "fuga disociativa".

Este caso fue sólo uno en una oleada de al menos 79 avistamientos de "criaturas" informados en seis condados de Pennsylvania occidental durante 1973.

Todos ellos tuvieron de protagonistas a entidades similares a “hombres peludos” que aparecían y desaparecían misteriosamente dejando pocas huellas de su existencia, aunque a veces también hubo reportes de huellas y hedores nauseabundos.

Además se dieron casos donde mataban pollos, arrancaron los cuartos traseros de un perro San Bernardo y degollaron a un ciervo doméstico, pero no se dieron instancias de daños a personas [6].


I) Durante la noche del 6 de febrero de 1974, una mujer que vivía cerca de Uniontown, Pennsylvania, estaba en casa viendo televisión cuando escuchó un ruido en el porche y salió a investigar, pensando que los perros eran la causa.

Tomó una pistola cargada para asustarlos, encendió la luz del pórtico y abrió la puerta para contemplar horrorizada a una criatura simiesca peluda de 2 m de alto que estaba parada a corta distancia.

La criatura levantó los brazos sobre su cabeza, y pensando que estaba a punto de atacar, la mujer le disparó en el tórax, pero para su sorpresa "sólo desapareció en un resplandor de luz" [7].


J) Durante septiembre de 1975 en Noxie, Oklahoma, un granjero y sus vecinos afirmaron ver y escuchar a al menos dos bípedos peludos. El primero tenía una estatura de 1.8 a 2.1 m, estaba cubierto de pelo café oscuro y tenía ojos brillantes de color rojo-violeta.

Le dispararon en tres ocasiones, pero respondió aplastándose el brazo como si matara una mosca. Olía "como huevos podridos o sulfurados" y dejó una huella de tres dedos (aunque todos los primates tienen cinco).

Otras dos criaturas, una con ojos rojos y la otra de cuencas amarillas, fueron oídas llamándose entre sí, una gritaba como mujer y el otro chillaba igual que un bebé.


K) En agosto de 1976, una mujer sentada en su granja del sureste de Nebraska notó un silencio espeluznante y súbito entre los animales. A 270 m de distancia y dibujándose contra el cielo, se alzaba una gran figura peluda que se movía rápidamente a través del pastizal hacia ella, aterrorizando a los perros. Rompió el cerco de cables y estaba sólo a 9 m cuando el ser se desvaneció frente a la testigo. Esta vez, la entidad dejó muestras de pelo en el enrejado, pero la Comisión de Parques y Entretenciones del estado se rehusó a examinarlas [8].



Referencias

  1. http://en.wikipedia.org/wiki/Patterson-Gimlin_film.
  2. Clark, “Unexplained!”, p. 167-176 y 418.
  3. John A. Keel, Strange Creatures from Time and Space, London: Sphere, 1979, p. 126.
  4. Daniel W. Murphy, “Can Bigfoot be killed?”, [www.geocities.com/bigfootrus/index.html].
  5. Ibid.; “Unexplained!”, p. 170-171.
  6. Richard L. Thompson, Alien Identities: Ancient insights into modern UFO phenomena, Alachua, FL: Govardhan Hill Publishing, segunda edición, 1995, p. 303-304; “Unexplained!”, p. 173.
  7. Can Bigfoot be killed?
  8. Unexplained!”, p. 171-172.






9 -  ALIENÍGENAS




Varios de los incidentes ya descritos involucran a humanoides u otras criaturas vistas junto con luminosidades inexplicables u objetos en el cielo (OVNIs).

Los siguientes casos proveen más evidencia de que los "alienígenas" varían mucho en apariencia y a menudo presentan una conducta paranormal y extraña, sugiriendo que son manifestaciones de tipo psíquico en lugar de extraterrestres genuinos [1].


A) En el verano de 1968, una británica conducía a Stafford con un acompañante cuando divisaron un disco que brillaba en el cielo. Se detuvieron para verlo moverse velozmente y evadirlos, y otro conductor también se detuvo para presenciarlo, después de lo cual el disco desapareció tras unos árboles y la mujer reanudó el viaje.

Durante el trayecto experimentó profundas visiones sobre la naturaleza de la realidad que transformaron su personalidad, según declaró. No obstante, esa misma noche encontró a una aparición malévola en su casa, semejante a un fauno, que más tarde ella describió como un "hombre escorpión" con 1.2 a 1.5 m de alto con orejas puntiagudas, hocico largo y patas de perro o cabra.

La manifestación estaba cubierta de pelaje mullido, se encontraba agazapada y miraba sin pestañear a la mujer con espantosos ojos verde brillante que se inclinaban hacia arriba y sin mostrar pupilas.

La mujer pensó que estaba tratando de comunicarse con ella, pero el pánico interfirió con cualquier intento para ello, ya que las patas de cabra y el pelaje sedoso parecen corresponder con la tradición europea del demonio, mientras que sus ojos y apariencia demacrada son rasgos típicos de entidades vistas durante encuentros con OVNIs [2].


B) Poco después de las 2 a.m. del 28 de noviembre de 1954, Gustavo Gonzales y José Ponce iban en un camión desde Caracas (Venezuela) a un pueblo cercano cuando se toparon con una esfera luminosa de cerca de 3 m en diámetro merodeando sobre el suelo y que obstaculizaba parcialmente la calzada. Los dos hombres salieron del vehículo para investigar y se les aproximó un pequeño hombre peludo, de aproximadamente 1 metro de alto.

Gonzales inmediatamente lo capturó, pretendiendo llevarlo a la policía. Pero para su sorpresa, constató que el humanoide era muy ligero, pesando sólo unos 15 kilos. Su cuerpo era muy duro y estaba cubierto con pelo tieso y erizado.

Repentinamente, la criatura dio a Gonzales un empujón con una mano provista de garras y lo eyectó a casi 5 metros.

Ponce, que era ayudante de Gonzales, se horrorizó y corrió a la estación de policía que se hallaba a poca distancia. Cuando partió, vio que otros dos hombres pequeños salían de los arbustos y llevaban rocas o trozos de tierra en sus brazos al entrar saltando por una apertura en el costado de la nave.

Mientras tanto, el primer hombrecillo peludo de ojos brillantes y garras extendidas atacó a Gonzales, y sacando su cuchillo apuñaló a la criatura en el hombro, pero el arma rebotó como si el cuerpo estuviera hecho de acero.

Entonces otro humanoide salió de la esfera y disparó un rayo luminoso desde un pequeño tubo que cegó temporalmente a Gonzales. Cuando los dos seres entraron a bordo, la esfera despegó rápidamente.

Gonzales llegó a la estación de policía poco después de Ponce. Los oficiales sospecharon que estaban borrachos, pero un examen reveló lo contrario y los policías constataron que Gonzales tenía un largo rasguño rojo en un costado.

A ambos testigos se les suministraron sedantes y varios días después un doctor admitió que había visto la pelea que habían tenido los dos hombres con las criaturas, pero abandonó el lugar ya que no deseaba ser parte de una publicidad indeseada [3].


Criatura peluda hallada en Caracas, noviembre de 1954 [4].


C) El siguiente caso tuvo lugar en Kelly, Kentucky, el 21 de agosto de 1955. Los testigos fueron Billy Ray Taylor, Lucky Sutton y su familia.

Cerca de las 19 horas, en una calurosa tarde de verano, Billy Ray contó a los Sutton que acababa de ver un platillo volador con un tubo de escape de múltiples colores que volaba y cayó en un barranco cerca de su granja, pero la familia bromeó con la historia. Media hora más tarde, el perro comenzó a ladrar y se escondió en el sótano.

Cuando Billy Ray y Lucky fueron a la puerta trasera, vieron aproximarse un resplandor que resultó ser una criatura de 1 metro de altura y cabeza calva, redonda y desproporcionada. Su piel era de un color plata metálica y brillaba en la oscuridad.

Los ojos eran grandes y amarillos y se ubicaban casi en el borde de su cara, mientras que los brazos eran casi dos veces más largos que las piernas y casi tocaban el suelo. Sus manos eran grandes y mostraban garras.

Los hombres tomaron sus armas, un rifle calibre 22 y una pistola, y esperaron hasta que la criatura estuviera a 6 metros de la puerta trasera antes de abrir fuego. Ero los disparos sonaron como si "dieran contra una cubeta de metal", y el visitante simplemente retrocedió escabulléndose en la oscuridad.

Cuando otro visitante apareció en la ventana, los hombres le dispararon a través de ella, y creyendo que estaba muerta.

Entonces Billy Ray salió por la puerta frontal para buscar el cuerpo, pero cuando se detuvo un instante bajo la saliente del techo, una mano con garras lo alcanzó tocando su cabello, mientras la familia gritaba desesperada y lo arrastró de vuelta al interior.

Lucky corrió y disparó a la entidad, haciendo que cayera del techo, y luego ambos hombres dispararon a otra en el arce de las cercanías, pero ésta también no pareció afectarle las balas y simplemente se elevó del suelo y desapareció.

Aterrorizada por la inefectividad de sus armas, la familia se encerró dentro de la casa, pero las criaturas siguieron escudriñando en las ventanas, y luego de tres horas los ocho desesperados adultos y los tres espantados niños se metieron en dos autos y escaparon hacia el cuartel de policía del pueblo.

La policía de Hopskinville volvió a la granja con la familia e inspeccionó la casa y los alrededores sin encontrar rastros. Los oficiales se retiraron a las 2:15 de la mañana, y al poco tiempo las criaturas volvieron y se aparecían en las ventanas, curiosos pero nunca hostiles, y nuevamente los hombres respondieron con disparos.

La rutina continuó hasta media hora antes del amanecer, y esa mañana los investigadores retornaron aunque por segunda vez no encontraron nada [5].


Criatura encontrada en Kentucky en agosto de 1955 [6].


D) Una mañana de julio de 1983 en Mount Vernon, Missouri, Ron y Paula Watson notaron algunos resplandores plateados brillantes en el pasto de su granja, y por medio de unos binoculares vieron a dos seres en trajes plateados que pasaban sus manos sobre una vaca negra que yacía inmóvil en el suelo.

Los seres hacían movimientos manuales espasmódicos sobre el animal, el cual inesperadamente se elevó por el aire y flotó con los individuos hacia un objeto con forma de cono que permanecía cerca de una arboleda, y también otras dos criaturas de apariencia extraña estaban situadas cerca de la nave.

A la izquierda había un "hombre lagarto" alto y de piel verde, con ojos brillosos y pupilas verticales como las de un reptil, y sus manos y pies eran membranosos. Mientras que en la derecha del aparato estaba una criatura tipo Pie Grande más alta la cual también tenía rayas verticales amarillas en ojos verdes redondos.

Los seres entraron en el objeto con la vaca y este desapareció súbitamente.

Más tarde, el propietario del campo confirmó que efectivamente faltaba una de sus vacas negras y jamás fue encontrada [7].


El comportamiento de las entidades asociadas con OVNIs a veces muestra símiles con aquél de seres medievales tales como hadas, silfos o elfos.

E) En la mañana del 18 de abril de 1961, Joe Simonton, granjero avícola de 60 años oriundo de Wisconsin, escuchó un sonido extraño en el exterior de su casa, y cuando salió al patio vio un objeto plateado que planeaba cerca del suelo, cuya forma era como la de dos cuencos invertidos y medía cerca de 3.6 m de alto y 9 m de diámetro.

Se abrió una escotilla y Simonton pudo divisar a tres hombres de 1.5 m de alto en el interior que tenían cabello y piel oscuros y usaban trajes con "cuello de tortuga" y cascos entretejidos.

Uno de los extraños sostenía un jarro e hizo gestos a Simonton para que le trajese agua. Cuando el granjero volvió, notó que uno de los seres en el platillo freía comida en una parrilla sin fuego, y distinguió varios paneles de instrumentos en el interior oscuro de la nave, al tiempo que oía un lento sonido zumbante.

Cuando Simonton indicó por gestos que estaba interesado en la comida, uno de los visitantes le dio tres panqueques de 7 cm de diámetro y perforados con pequeños hoyos.

La escotilla entonces se cerró y el objeto se alzó unos 6 m del suelo antes de despegar directamente al sur, causando una ráfaga de aire que dobló algunos pinos cercanos.

En total, la experiencia tuvo una duración cercana a los cinco minutos.

Simonton comió uno de los panqueques y los describió con un sabor a "cartulina". Los investigadores de la Fuerza Aérea hicieron analizar un trozo en el laboratorio de la Agencia de Drogas y Alimentos (FDA), y concluyendo que era un panqueque ordinario de origen terrestre.

La explicación oficial era que el avicultor sinceramente creía que su contacto había sido una experiencia real, pero que sólo se trataba de un sueño y el avicultor lo había insertado en los eventos que tenían lugar a su alrededor mientras estaba consciente.

Pero la petición de comida es uno de los aspectos tratados con más frecuencia en las leyendas celtas, y los cuentos sobre hadas que intercambian alimentos con humanos son bastante comunes.

Evans Wentz reporta en su libro “Fairy Faith in Celtic Countries” (1909) que un irlandés le contó que el "Gentry" come carne fresca y bebe agua pura, y que nunca ingiere algo que contenga sal.

En el caso de Simonton, los seres del platillo volador también adquirieron agua, y el análisis llevado a cabo por la Fuerza Aérea no citó la presencia de sal en los panqueques. Sin embargo, sí contenían vainas de trigo sarraceno, y dicha planta está muy asociada con las leyendas sobre hadas en Bretaña [8].

Asimismo, una de las travesuras preferidas por las hadas era robar comida. Y también algunos "alienígenas" son conocidos por eso, como muestra el siguiente caso.

F) Hacia 1986 y en la ciudad rusa de Ulyanovsk, el señor N. abrió su pórtico y se encontró con un hombre de unos 2 m de alto que vestía un guardapolvo plateado y botas, declarando que era un extraterrestre y necesitaba comida.

El señor N. estaba tan impactado que llevó a su huésped hasta la cocina y comenzó a empacar comestibles para él.

Le dijo al visitante que estaba retrasado para llegar su trabajo, y el visitante respondió "lo entiendo" con un marcado acento ruso. Ambos dejaron juntos la casa, pero cuando el señor N. tomó el bus el extraño visitante no estaba por ninguna parte.

El dueño del inmueble se sintió ansioso y molesto todo el día, pues algo lo conminaba para volver a casa tan pronto como fuera posible, y encontró una excusa para irse temprano. Y luego de destrabar la puerta frontal, corrió a la cocina donde descubrió que la comida restante había desaparecido.

Las bolsas de papel estaban vacías, empaques y envoltorios yacían por todas partes, había granos de arroz, mijo y sal en las grietas del piso, y también el refrigerador y las alacenas estaban vacíos. Sin embargo, si el visitante era culpable por ese desorden, ¿para qué habría necesitado desenvolver todo?

La esposa del pobre hombre encontró absurda su explicación por la comida faltante, a lo que siguió un serio escándalo y la pareja estuvo cerca de un divorcio, situación que es común entre las consecuencias provocadas por los encuentros cercanos [9].



Referencias

  1. Ver “UFOs: the psychic dimension”, www.davidpratt.info.
  2. Jacques Vallee, “Dimensions: A casebook of alien contact”, New York: Ballantine Books, 1989, p. 33-34.
  3. Patrick Huyghe, “The Field Guide to Extraterrestrials”, London: Hodder and Stoughton, 1997, p. 74.
  4. Kevin Randle and Russ Estes, “Faces of the Visitors: An illustrated reference to alien contact”, New York: Fireside, 1997, p. 25.
  5. The Field Guide to Extraterrestrials”, p. 84-85.
  6. Faces of the Visitors”, p. 30.
  7. The Field Guide to Extraterrestrials”, p. 82-83.
  8. Dimensions”, p. 43-51.
  9. Jacques Vallee, “UFO Chronicles of the Soviet Union: A cosmic samizdat”, New York: Ballantine Books, 1992, p. 144-145.







10 -  HOMBRES DE NEGRO



Algunas personas que han tenido un avistamiento OVNI o un encuentro cercano reciben posteriormente extrañas visitas de siniestros "hombres de negro" ("Men In Black" o MIB en inglés), quienes los acosan, amenazan e intimidan para que no hablen sobre su experiencia [1].

E incluso estos hombres aparecen antes que el testigo haya reportado el incidente OVNI, lo que indicaría que tienen acceso a esa información antes de que esta se encuentre disponible públicamente.

Con frecuencia, la persona que recibe la visita se halla sola, y ningún MIB ha sido capturado o interrogado en alguna ocasión. No obstante (y hasta donde se sabe) las víctimas de MIBs que han ignorado las amenazas no han sufrido daños permanentes.

Algunas veces los MIB trabajan solos, y otras en parejas o en trío. Pueden llegar a bordo de un gran auto negro (a menudo un modelo antiguo y con placas que después se corroboran que son falsas).

Visten trajes, sombreros, corbatas, zapatos y calcetines oscuros, aunque las camisas son blancas, y los testigos a menudo comentan acerca de la pulcritud en las vestimentas que aparentemente son nuevas.

También estos personajes presentan con frecuencia una complexión oscura y débil, quizás de apariencia oriental.

Ajustándose a una imagen estereotipada de la CIA, los hombres de negro sostienen ser agentes gubernamentales o portan tarjetas de identidad falsas, e incluso se hacen pasar por periodistas, ejecutivos de seguros o personal de la Fuerza Aérea.

Sus movimientos son rígidos y tienen gestos formales y fríos. Nunca sonríen, no exhiben expresiones faciales y su hablar afectado recuerda a un diálogo de cine B. Es más, su conducta llega a ser absurda como sucedió en un caso donde un MIB portaba una gran grabadora de cinta, pero no sabía cómo operarla.

A veces no se produce una visita personal, sino sólo una llamada telefónica, o tampoco se ve el arribo de un auto negro, pero sí una aparición o desaparición abrupta.

Y a continuación le doy algunos testimonios de gente que asegura haberse encontrado con los hombres de negro:


A) En mayo de 1975 y dos semanas después que un joven piloto haya tenido avistamiento OVNI desde su avión (suceso que fue confirmado en las pantallas del radar del aeropuerto de la Ciudad de México), el joven piloto fue perseguido en la autopista por cuatro hombres de apariencia escandinava y de trajes oscuros a bordo de una limusina negra.

Después de forzarlo para que aparcara a un costado del camino, le advirtieron que no discutiera su avistamiento pues el piloto ese día planeaba conceder una entrevista televisiva.

Un mes más tarde, uno de los extraños hombres reapareció amenazándolo nuevamente mientras iba a un hotel para hablar con el prominente investigador Joseph Allen Hynek.

El testigo describió a los MIB como altos y extrañamente blancos, y dijo que nunca los había visto pestañear [2].


B) En la noche del 11 de septiembre de 1976, Herbert Hopkins, médico general de Maine y quien investigaba un incidente OVNI, estaba solo en casa cuando llamó un hombre que afirmaba ser ufólogo y preguntó si podía visitarle para discutir el caso; asimismo decía pertenecer a una organización OVNI que posteriormente se descubrió que era ficticia.

El doctor estuvo de acuerdo, y tan pronto como terminó la llamada telefónica, encendió la luz del pórtico trasero y vio al sujeto que ya subía los peldaños.

Vestía traje oscuro, era calvo y de piel tan blanca como la de un muerto; no tenía cejas ni pestañas y usaba lápiz labial rojo brillante. Se sentó casi sin hacer gestos, apenas abriendo una boca sin dentadura que más bien parecía un tajo.

El visitante le dijo a Hopkins que tenía dos monedas en su bolsillo izquierdo, lo cual era correcto, y lo conminó a que pusiera una de ellas en la palma de la mano.

Hopkins entonces vio que el objeto gradualmente se desvaneció en una "bola azul difusa" de vapor, al tiempo que el MIB declaraba: "Ni usted ni nadie más en este plano verá esa moneda otra vez".

Luego ordenó a Hopkins destruir cualquier cinta, correspondencia o material que tuviese sobre el caso OVNI que estaba estudiando, y de pronto se levantó inestablemente, diciendo: "Mi energía se está consumiendo; debo irme ahora, adiós".

Al dejar la casa, caminó hacia una luz blanco azulada brillante en la entrada, y Hopkins asumió que era parte del auto en el que había llegado, aunque no vio ni escuchó partir al vehículo.

Hubo extrañas marcas en la parte central del ingreso y que no se parecían a aquéllas de los neumáticos, las cuales se desvanecieron al día siguiente. Muy impactado, Hopkins borró las cintas, abandonó el caso OVNI y nunca más escuchó nuevamente del intruso [3].


C) Una madrugada de enero de 1967 y durante las manifestaciones del “Hombre polilla” en Virginia Occidental, Mary Hyre, periodista que había escrito extensamente sobre los avistamientos locales, trabajaba en su oficina cuando un hombre apareció en la puerta y tenía cerca de 1.15 m de alto.

Aunque la temperatura exterior era casi congelante, el extraño usaba sólo una camisa azul de mangas cortas y pantalones azules delgados.

Sus ojos eran oscuros y hundidos, portaba gruesos anteojos y el cabello era largo y negro cortado en forma cuadrada. Hablaba a modo de sonsonete y difícil de entender, "como una grabación".

Hyre lo encontró atemorizante pues dijo que "se acercaba cada vez más", al tiempo que sus ojos extraños la miraban casi hipnóticamente, y alarmada decidió llamar al administrador del periódico para que juntos atendieran al personaje, el cual parecía saber más que ellos sobre los eventos que habían sucedido en Virginia Occidental.

En un momento de la conversación, el teléfono sonó y mientras Hyre contestaba, el visitante tomó un lápiz del escritorio y lo miró asombrado como si nunca antes hubiera visto uno. Cuando Hyre dijo que podía llevárselo, él rió extraña y ruidosamente, corrió al exterior y desapareció a la vuelta de una esquina.

Varias semanas más tarde, Hyre cruzaba la calle cercana a su oficina y vio al mismo hombrecillo que parecía asustado cuando se dio cuenta que lo miraba, dándose la vuelta rápidamente y corriendo hacia un gran auto negro que llegó de improviso a la vuelta de la esquina. El pequeño sujeto lo abordó de un salto y el vehículo se alejó rápidamente.

Por esos días, la frecuencia de los avistamientos del “Hombre polilla” comenzaban a declinar, y el 15 de diciembre de 1967 el puente de 213 m que unía Point Pleasant con Ohio repentinamente colapsó mientras estaba repleto de tráfico y cayeron docenas de vehículos al río Ohio falleciendo 46 personas.

Durante la semana de Navidad, un hombre pequeño y de piel oscura entró a la oficina de Mary Hyre, vistiendo traje y corbata negros, y de apariencia vagamente oriental. También tenía pómulos altos, ojos estrechos y un acento no determinado.

No estaba interesado en el desastre del puente, sino que deseaba saber sobre avistamientos locales de OVNIs, y Hyre estaba demasiado ocupada para hablar con él, por lo que le entregó un archivo con recortes de prensa relacionados. Pero tampoco el sujeto tenía curiosidad en ellos e insistía en hablar con ella, hasta que finalmente Mary lo echó de su oficina.

Esa misma noche, un hombre de apariencia idéntica visitó las casas de varios testigos en el área donde se vieron luces en el cielo, e hizo que todos ellos se sintieran intranquilos e incómodos, y aún cuando afirmaba ser reportero de Cambridge, Ohio, él admitió por descuido que ni siquiera sabía la ubicación de Columbus, aunque ambos pueblos están a sólo unas pocas millas de distancia [4].

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John Keel afirma que el comportamiento de los MIB recuerda a los engaños y juegos de las hadas que se mencionaba en otras épocas.

Otros investigadores consideran a los hombres de negro como un tipo de entidades psíquicas y demoníacas, y como sostiene Michael Grosso:

« Los MIB parecen entrar y salir de la realidad, comportándose como fantasmas o “pesadillas” en un momento y asumiendo corporeidad a la luz del día en el siguiente. » [5]

Keel puntualiza que los grupos que investigan el asesinato del presidente Kennedy han sufrido persecuciones similares a las experimentadas por los investigadores de OVNIs: sus teléfonos presentan fallas, son seguidos por misteriosos autos y hombres sospechosos de apariencia oriental, y también sus correos son interceptados.

Estudiantes de brujería, miembros de grupos religiosos fanáticos e incluso integrantes de movimientos pro-derechos civiles y de partidos políticos de izquierda y derecha, han sido todos víctimas de estos acosos y cada grupo intenta encontrar una causa o culpable para explicarlos, a menudo achacándolos a la CIA o el FBI.

Miles de personas están sufriendo esta persecución continuamente, y ninguna agencia de gobierno es lo suficientemente grande, ni tiene el personal necesario y tampoco un presupuesto tan elevado para que se los responsabilice.

Tampoco ninguna entidad gubernamental tendría motivos para gastar una fortuna con tal de amenazar a ufólogos adolescentes o a señoras que coleccionen recortes de prensa sobre John F. Kennedy [6].

Aparentemente, cualquier persona involucrada en investigaciones controversiales que confronte hostilidades y sea propensa a la paranoia puede experimentar una persecución similar.

Por ejemplo, T. Henry Moray (1892-1974) inventó una máquina que convertía la energía del espacio en energía utilizable y que era capaz de producir más potencia de la requerida para hacerla funcionar, siendo analizada por varios científicos que estaban convencidos de su autenticidad. Sin embargo, Moray también enfrentó mucho escepticismo y oposición, y tuvo problemas para obtener las patentes de su aparato, lo que lo convirtió en un hombre muy receloso.

Asimismo, Moray fue amenazado de muerte y fue víctima de extraños acosos, y tanto él como su esposa fueron blancos de disparos en ciertas ocasiones, por lo que la familia decidió adquirir un auto a prueba de balas.

Uno de los hijos contó que mientras conducía por el pueblo el auto fue atacado por una lluvia de balas disparadas desde un misterioso sedán negro.

Otro de sus hijo dice que su madre recibió varias llamadas telefónicas anónimas que amenazaban sus vidas, y en una de ellas, se le dijo que la vida de su esposo no valía "ni un centavo" a menos que cooperara con los agentes sobre la máquina de energía radiante.

La casa de Moray y el laboratorio fueron invadidos en varias ocasiones, pero la máquina nunca fue robada, y en un incidente posterior el científico recibió un tiro en la pierna mientras trabajaba, todo lo cual le hizo creer firmemente que era parte de una trama para atraparlo y hacer que entregara el invento [7].
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Este fenómeno de los hombres negros probablemente se halla muy estimulado por la paranoia de parte de los testigos y ufólogos.


Referencias

  1. Stuart Gordon, “The Paranormal: An illustrated encyclopedia”, London: Headline, 1992, p. 437-439.  Clark, “Unexplained!”, p. 242-244.  Daniel W. Murphy, “Men in black”, [www.geocities.com/bigfootrus/index.html].
  2. Unexplained!”, p. 243.
  3. The Paranormal”, p. 438.  Michael Grosso, “Frontiers of the Soul: Exploring psychic evolution”, Wheaton, IL: Quest, 1992, p. 211.
  4. Keel, “The Mothman Prophecies”, p. 109-110, 113.  Mothman: the enigma of Point Pleasant”, www.prairieghosts.com/moth.html.
  5. Frontiers of the Soul”, p. 211.
  6. Keel, “Strange Creatures from Time and Space”, p. 199.
  7. Keith Tutt, “The Search for Free Energy: A scientific tale of jealousy, genius and electricity”, London: Simon & Schuster, 2001, p. 58.  Jeane Manning, “The Coming Energy Revolution: The search for free energy”, New York: Avery, 1996, p. 36-39.







11 -  EL MUNDO ASTRAL



De acuerdo a la tradición teosófica, el "mundo astral" o "luz astral" comprende varias esferas compuestas de substancias más sutiles y plásticas que la materia, las cuales rodean e interpenetran al mundo físico.

Y es de este “anteproyecto etérico” del que deriva la tierra física, y corresponde al cuerpo astral de cada individuo.

Sus niveles inferiores no revisten especial importancia ya que sólo se ubican un rango vibratorio más arriba a partir de la materia densa, pero sus cotas superiores se fusionan en los ámbitos akásicos o espirituales.

Se dice que la luz astral contiene un registro de todo lo que ha pasado en la Tierra, tanto en el presente como en el pasado, y por esta razón se le llama a veces "la galería de imágenes de la Naturaleza". Puesto que registra pensamientos, emociones y acciones de todos los tipos concebibles, y también comprende todo desde el "inconsciente" al "superconsciente" colectivo.

Además, se afirma que el mundo astral está poblado por una variedad de seres cuyos átomos de vida pueden considerarse como entidades básicas que se combinan para formar toda clase de criaturas fugaces y metamorfoseantes, conocidas por los términos genéricos de "elementales", "fuerzas de la Naturaleza" o "espíritus de la Naturaleza".

Los elementales son agentes semiautomáticos, cuasi conscientes y constituyen los bloques de construcción en la Naturaleza, y están implicados en todo cuanto sucede en el plano terrenal, ya que cada átomo físico está animado por un elemental.

Dicho de otro modo, todo lo que tiene lugar en el plano físico es producido por la acción deliberada o inconsciente de elementales, ya sea actuando por sí mismos o como vehículos de inteligencias superiores. Y también pueden trabajar individualmente, aunque es más común que lo hagan en grupos, ondas o flujos, y mientras algunos elementales son de tamaño atómico, otros son gigantescos, cada uno con capacidades distintas.

Aunque los elementales no son conscientes de sí mismos y no tienen libre albedrío, los asociados con los subplanos superiores pueden mostrar cierto grado de inteligencia.

La vasta mayoría de elementales no tiene forma propia permanente y pueden cambiarla con gran rapidez, adoptando así apariencias (y también vestimentas) que reflejan las imágenes y maneras de pensamiento existentes en su entorno, incluyendo a las mentes humanas.

Los elementales superiores pueden asumir la forma de animales (ya sea vivos o extintos) y aquéllos en el plano mental tienden a adquirir una silueta más o menos humana.

Se dice que algunos elementales son hostiles hacia los humanos y otros amigables, siendo los elementales del aire los más peligrosos debido a su estrecha conexión con el cuerpo del deseo en la constitución humana [1].

En Teosofía, se distinguen generalmente tres reinos de elementales que están situados bajo el reino mineral. Esto significa que los centros de consciencia (o mónadas) que se manifiestan como elementales están en las primeras fases de su crecimiento evolutivo, y todavía tienen que realizar un recorrido por los otros reinos de la Naturaleza (que son mineral, vegetal y animal).

Desde otro punto de vista, hay siete reinos de elementales, como también existen elementales asociados con cada subplano (o elemento cósmico) con características sutiles o espirituales de varios grados.

Los místicos medievales categorizaban a los elementales en cuatro grupos, según lo cual estaban asociados con los cuatro elementos:

   -  gnomos (tierra),
   -  ondinas (agua),
   -  silfos (aire) y
   -  salamandras (fuego).

Los hindúes distinguen muchos otros tipos, por ejemplo: los inferiores que incluyen pretas, yakshas y dakinis. Mientras que los tipos superiores comprenden gandharvas, vidyadharas y apsaras.

Se dice que los primeros son malévolos y peligrosos, y los últimos, benevolentes, y si son abordados adecuadamente, pueden impartir conocimientos útiles de artes y ciencias [2].

William Q. Judge menciona una clase muy avanzada de elementales, llamados saptarishis, que aunque no correspondan estrictamente con nuestra corriente evolutiva, en ocasiones se comunican con médiums y por su aparente conocimiento dan la impresión de ser entidades de alta espiritualidad, cuando lo cierto es que son del mismo carácter que los devas inferiores de los hindúes [3].

Puesto que los elementales no pueden estudiarse con instrumentos físicos, son un libro cerrado para la ciencia materialista, pero no para aquéllos que poseen suficientes poderes de clarividencia.

Los cuerpos astrales modelo de los humanos y los "cuerpos mentales" están compuestos de sustancias astrales de distinto grado.

El mundo astral está estrechamente asociado con todos los fenómenos mentales y psíquicos, ya que nuestras mentes atraen ideas, pensamientos e imágenes desde la atmósfera general de pensamiento o campo de memoria de la luz astral, y las envía de vuelta otra vez en forma modificada.

Los pensamientos, las emociones y los deseos son energías elementales que asumen una forma particular y se mantienen por el periodo correspondiente a la intensidad de la fuerza original.

Los grupos humanos como familias, naciones, razas y los movimientos religiosos, sociales y políticos construyen formas de pensamiento colectivo, algunas de las cuales pueden adquirir vida propia y poderosa.

Los ámbitos más bajos del astral están habitados por cascarones astrales decadentes de humanos muertos. Estos cascarones son desechados cuando el alma humana superior asciende a los ámbitos akásicos superiores, y a menudo son confundidos por los médiums con los "espíritus" de los muertos. Y puesto que estas entidades son instintivas y desprovistas de inteligencia autoconsciente, las comunicaciones recibidas por ellas son a menudo mensajes superficiales y sin importancia.

Ciertos tipos de elementales también pueden utilizar la información contenida en las mentes de los participantes durante una sesión espiritista, generando así la ilusión de que está presente el alma de una persona muerta.

Helena P. Blavatsky describe cómo en dichas reuniones los cascarones astrales "caen sobre la gente igual que nubes o grandes pulpos, y desaparecen dentro de ellos como si fueran absorbidos por una esponja", ya que vampirizan a los asistentes y médiums reduciendo su vitalidad [4].

Además y fuera del ámbito espiritista, los cascarones astrales pueden ser atraídos por afinidad hacia una persona y absorberse en su cuerpo astral, fortaleciendo de esta manera cualquier vicio al que la persona pueda ser adicta.

Una amenaza aún mayor es ser poseído por "elementarios" o cascarones astrales de humanos que han llevado vidas muy depravadas en la Tierra y que toman más tiempo en descomponerse.

Otros seres que habitan los ámbitos astrales son los humanos que han conseguido un alto grado de poder oculto y son capaces de vivir u operar conscientemente en el mundo astral después de dejar atrás su cuerpo físico, ya sea de manera temporal o permanente.

Estos pueden ser humanos de naturaleza mahátmica, o sus contrapartes malignas como hechiceros, magos negros o los "hermanos de las sombras".

En cambio, las entidades superhumanas asociadas con los tres reinos superiores de la naturaleza habitan en el alto astral, o ámbitos akásicos.

Cada planeta físico en nuestro sistema solar está rodeado por sus propias esferas astrales y akásicas, que son regiones condensadas de los planos astral y akásico generalizados que abarcan el sistema solar completo.

Estos ámbitos pueden ser considerados como subplanos más elevados de nuestro propio plano cósmico, por "encima" y "debajo" de los cuales hay además planos septenarios.

De acuerdo a la Sabiduría Antigua, el universo ilimitado comprende un número infinito de planos dentro de planos, y mundos dentro de otros.

Se sostiene que en los seis planos cósmicos "por encima" del nuestro existen 11 "globos compañeros" pertenecientes a cada uno de los planetas que observamos en nuestro plano físico, haciendo un total de 12 globos que componen una cadena planetaria completa.

Durante el tiempo de vida de la Tierra, las mónadas encarnantes en cada uno de los 10 reinos u ondas de vida realizan siete ciclos o rondas a través de todos estos 12 globos, y en cualquiera de ellos, en cualquier época, domina un reino específico y el grueso de sus mónadas encarna en esa esfera.

Actualmente el reino humano es el dominante y activo en nuestra esfera de acción (La Tierra) la cual es la más densa de la cadena terrestre.

De esta forma, son nuestras mónadas humanas superiores y no nuestros cuerpos materiales externos los que se trasladan de globo en globo, residiendo por millones de años en cada uno a la vez, durante una ronda planetaria.

En el transcurso de periodos más largos, nuestras mónadas espirituales y divinas viajan de planeta en planeta, de sistema solar en sistema solar, como también pasan rápidamente a través de otros globos terrestres y planetas mientras dormimos, después de la muerte o durante las iniciaciones esotéricas.

Y tal y como cada globo físico de un planeta o estrella tiene sus propios ámbitos astrales y akásicos, así es también para las esferas superiores.


Representación esquemática de los 12 globos de una cadena planetaria.



Por lo tanto no se puede descartar la posibilidad de que la Tierra esté siendo visitada por especies inteligentes que han evolucionado en otros planetas físicos y hayan dominado técnicas de viaje espacial, pero probablemente muchas de ellas no se adaptarían a la gravedad terrestre ni serían capaces de respirar nuestra atmósfera, y tampoco tendrían por qué parecerse a nosotros.

Es posible también que seres avanzados provenientes de otros globos sobre el plano físico u otros ámbitos podrían visitar nuestro planeta y hacerse visibles por proyección consciente y materializando así sus cuerpos etéricos.

No obstante, y dada su apariencia y comportamiento, muchas de las entidades paranormales que las personas de diversas épocas han encontrado, probablemente sean manifestaciones físicas breves de elementales metamorfoseantes y de energía psíquica del mundo astral inmediatamente circundante a nuestro planeta.

Y que por ende no poseen forma e identidad permanentes y relativamente estables que sean resultado de un largo proceso evolutivo.

En algunos casos, sus formas pueden subsistir sólo durante su manifestación física, lo que puede reflejar las propias actitudes y creencias del testigo junto con patrones "arquetípicos" y conductuales o imágenes previamente registrados en la luz astral.

Tales manifestaciones pueden ocurrir espontáneamente o ser orquestadas por agentes inteligentes que detentan ciertos poderes y cuyos motivos podrían ir desde los benevolentes a los malévolos.

En nuestra moderna era espacial y científica, es comprensible que gnomos, hadas y otras formas tradicionales de elementales no se consideren tanto como los OVNIs y los "alienígenas".

Al respecto, Stuart Gordon señala:

« Las imágenes proyectadas por los individuos y mantenidas por grupos de creyentes han cambiado, pero el proceso básico permanece igual. Las hadas y su tradición han disminuido literalmente en importancia y realidad al menguar la creencia popular en ellas, y aún así el sustrato mental del que están formados estos seres y otros elementales permanecen activos en nosotros. » [5].


Sin embargo hay que estar conscientes que mientras algunos encuentros paranormales parecen involucrar manifestaciones físicas o semi-físicas, otras pueden ser solamente alucinatorias, visiones o experiencias fuera del cuerpo.

Pero las experiencias de este tipo no son necesariamente generadas en el cerebro ya que nuestras mentes están inmersas en la atmósfera de pensamiento de Gaia y pueden estar influenciadas por toda clase de entidades que residan en esa zona.

Aunque muchas personas no sean capaces de predecir cuándo, dónde o a quién ocurrirá la próxima visitación psíquica, no hay nada accidental en este tema. La "suerte" es únicamente una palabra que usamos para disfrazar nuestra ignorancia.

En el estricto sentido cosechamos lo que sembramos, vida tras vida, y encontramos las experiencias y desafíos que necesitamos para corregir nuestros defectos y profundizar nuestro entendimiento de la Naturaleza.

Las entidades astrales requieren una fuente de energía para entrometerse en nuestra realidad, y esta puede ser obtenida de los propios testigos o del medioambiente.

Cabe destacar también que ciertas áreas geográficas caracterizadas por anomalías y perturbaciones geomagnéticas y electromagnéticas parecen atraer una inmensa cantidad de actividad paranormal, y por esta razón a veces se las denomina "puertas dimensionales", pudiendo haber varios factores en juego que hagan que la materialización de formas y entidades astrales llegue a ser más fácil o más difícil en intervalos periódicos.

En su valioso libro sobre fenómenos inexplicables, Jerome Clark alega que la teoría de las visitas desde otros ámbitos causa "perplejidad":

« Afirmar que se están dejando caer bípedos peludos desde otra realidad o dimensión no es decir nada en absoluto. Por supuesto, no es que esto sea imposible; es sólo que, dado nuestro estado presente de conocimiento, tampoco tenemos razón para creer en ello, convirtiéndose así en el equivalente intelectual para “explicar” esos monstruos al declararlos como visitantes desde un mundo desconocido u otro lugar caprichoso que nos podamos imaginar. » [6].

Comentarios como éste son un buen ejemplo de "la ofuscación intelectual". De buena gana, Clark admite que algunas de las entidades extrañas catalogadas en su libro podrían ser visitantes de una "realidad paralela", "zona de penumbras" o "universo de goblins", y de hecho ésta es a menudo la única sugestión plausible que puede proponer.

No obstante, si estos términos no son sólo frases vacías, probablemente hagan alusión al mundo astral de la tradición oculta, un ámbito real y sustancial aunque más etérico que interpenetra nuestro mundo físico y que se encuentran en constante interacción.

Esta explicación provee una clave para entender una amplia gama de manifestaciones paranormales cuya existencia ha sido reconocida por místicos y ocultistas de todas las épocas.



Referencias

  1. G. de Purucker, “The Esoteric Tradition”, Pasadena, CA: Theosophical University Press (TUP), segunda edición, 1973, p. 249-252.  G. de Purucker, “Questions We All Ask”, TUP, 1929-30, 2:325-336.  G. de Purucker, “Fountain-Source of Occultism”, TUP, 1974, 232-237.  G. de Purucker, “Studies in Occult Philosophy”, TUP, 1973, p. 49-52.  Dialogues of G. de Purucker”, TUP, 1948, 3:60-65.
  2. H.P. Blavatsky Collected Writings”, Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1950-91, 6:169.
  3. W.Q. Judge, “Echoes of the Orient”, San Diego, CA: Point Loma Publications, 1975-87, 2:237.
  4. Blavatsky Collected Writings”, 9:107.
  5. Gordon, “The Paranormal”, p. 206.
  6. Clark, “Unexplained!”, p. xx, 175-6.





2 comentarios:

  1. Buenas Cid, que bien que hayas vuelto, a ver si puedes hacer la entrada de los magos negros y como influyen actualmente en el mundo, estoy frito por leerlo :)

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    1. En cuanto encuentre suficiente información al respecto, con gusto lo publico.

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