Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

EL LADO OCULTO DE JÚPITER





EXPLICACIONES DADAS POR LOS MAESTROS

Cuando Sinnett le preguntó al Mahatma Kuthumi:

« ¿Es Júpiter un cuerpo caliente y todavía parcialmente luminoso y a qué causa se deben los violentos disturbios en la atmósfera de Júpiter, ya que la energía solar no tiene probablemente [debido a su lejanía] nada que ver en el asunto? »

El Maestro le respondió:

(Su respuesta la separé en cuatro partes para poderla explicar mejor.
Y tengan en cuenta que la carta fue escrita por 1880-1884, cuando muchos conceptos que ahora nos parecen obvios, como la composición gaseosa de Júpiter, o el hecho de que las estrellas se mueven en el espacio y se agrupan en galaxias, eran todavía desconocidos en aquella época)

« Así es – hasta ahora; pero está cambiando rápidamente. »

O sea que Júpiter si es un cuerpo caliente y luminoso. Esto la ciencia lo ha confirmado detectando que Júpiter irradia más calor del que recibe del Sol. Se piensa que esta fuente interna de calor sea un remanente del calor producido por la concreción de materia durante la creación del planeta, la cual se ha ido lentamente disipando por irradiación hacia el espacio.

No estoy seguro a que se refiera cuando dice que Júpiter “está cambiando rápidamente”. Por la composición de la frase podría ser que se está enfriando rápidamente, pero no lo aseguro.




« La ciencia de ustedes tiene una teoría, según creo, de que si la tierra fuera colocada repentinamente en regiones extremadamente frías – por ejemplo si cambiara su lugar con Júpiter – todos nuestros mares y ríos se transformarían de repente en montañas sólidas [se congelarían]; el aire – o más bien una porción de las substancias aeriformes que lo componen – debido a la ausencia de calor se metamorfosearía de su estado fluido invisible en líquidos [licuefacción], (los cuales existen actualmente en Júpiter, pero de los cuales los hombres no tienen idea en la Tierra).  Comprende, o trata de imaginar la condición inversa y ésta será la de Júpiter en el momento actual. »

La condición inversa sería que la Tierra se encontrara en un entorno de mucho mayor calor que provocaría que la materia que la compone se eleve de estado (los sólidos se vuelvan líquidos, los líquidos se vuelvan gases). Ese proceso se ha apercibido en un grado menor a nivel terrestre al final de las eras de hielo en donde grandes capas de hielo se derritieron aumentando el nivel de los océanos. Podemos constatar ese proceso a nivel planetario estudiando los cuatro planetas gigantes de nuestro sistema solar. Estos son divididos en dos clases por los astrónomos:
  • Los planetas gigantes gaseosos (Júpiter y Saturno)
  • Los planetas gigantes helados (Urano y Neptuno)
Las dos clases se piensa que están compuestos de un pequeño núcleo rocoso rodeado por fluidos que componen la mayoría de su masa. Mientras más cerca del centro se encuentran los fluidos, debido a la presión ejercida sobre ellos más compactados y densos se encuentran. Y la proporción de esos estados es la que los diferencia.

Los planetas gigantes gaseosos están mayoritariamente compuestos de gas el cual al interior se encuentra comprimido en estado líquido y una menor porción en estado sólido, mientras que los planetas gigantes helados el gas es minoritario, preponderando más el líquido y en mayor proporción los sólidos.

Se piensa que esto se debe por dos factores:

-         su mayor distancia al Sol,
-         menor producción interna de calor.




« Todo nuestro sistema [solar] está cambiando imperceptiblemente su posición en el espacio. Permaneciendo siempre la misma distancia relativa entre los planetas; y no siendo afectada de ninguna manera por el desplazamiento de todo el sistema; y siendo tan inconmensurable la distancia entre éste ultimo [nuestro sistema solar] y otros soles; tan solo producirá, si acaso, un cambio perceptible en los siglos y milenios venideros (0) – ningún astrónomo lo percibirá por medio del telescopio, hasta que Júpiter, y algunos otros planetas, cuyos pequeños puntos luminosos ocultan ahora de nuestra vista millones y millones de estrellas (casi unas 5’000 o 6’000 [millones de estrellas]) – súbitamente nos dejen atisbar unos cuantos de los Râja-Soles que ahora ocultan. Hay una estrella-rey como esas exactamente detrás de Júpiter, que ningún ojo mortal jamás ha visto durante ésta, nuestra [cuarta] Ronda. Si pudiese ser percibido, por medio del mejor telescopio con el poder de multiplicar su diámetro diez mil veces – aún aparecería como un pequeño punto adimensional, arrojado entre las sombras por la brillantez de cualquier planeta; no obstante – ese astro es miles de veces más grande que Júpiter. Los violentos disturbios de su atmósfera e incluso su punto rojo que tanto intriga a la ciencia últimamente, se deben – (1) a ese desplazamiento y (2) a la influencia de esa Estrella-Râja. »

(0) Al igual que los planetas giran alrededor del Sol, las estrellas que componen una galaxia giran alrededor del centro de esta. Se estima que nuestro sistema solar se desplaza a una velocidad de 216 km/segundo y requiere 250 millones de años para darle la vuelta a la Vía Láctea.


(1) Júpiter es famoso por la turbulenta dinámica de su atmósfera con vientos de 360-500 km/h (se clasifican categoría 5 los huracanes más poderosos en la tierra a partir de 250 km/h). La ciencia lo explica por su tamaño y la rapidez de su periodo de rotación. Aunque es once veces más grande que la Tierra, gira mucho más rápido, su día (con su noche) es solo de casi diez horas (mientras que la Tierra es de 24 horas), haciendo que las fuerzas de Coriolis sean muy intensas. Curiosamente Saturno tiene características similares: también su atmósfera está constituida de bandas paralelas, con vientos incluso más rápidos (la sonda espacial Voyager detectó un pico de ¡1’800 km/h!) y un periodo de rotación de 10h15mn.

A partir de lo que dijo el Mahatma deducimos que esos dos planetas gigantes al estar constituidos principalmente de gases, son más fácilmente afectados por el desplazamiento de todo el sistema solar en el espacio y la influencia de la Estrella-Râja, lo que produce su rápida rotación y por consecuencia su fuerte turbulencia.

(2) Al principio me desconcertó que dijera que “Hay una estrella-rey como esas exactamente detrás de Júpiter, que ningún ojo mortal jamás ha visto durante ésta, nuestra [cuarta] Ronda.” Es cierto que se tarda un rato para poder ver las estrellas que tapa Júpiter porque su periodo orbital sideral (el tiempo que tarda para darle la vuelta al Sol) es de casi doce años. Pero es nada comparado a lo que lleva desarrollándose hasta ahora la cuarta Ronda, que según Blavatsky, grosso modo son unos 85 millones de años. (ver Calendario cósmico)




No es posible que Júpiter nos haya tapado una estrella durante tanto tiempo. Sin embargo el Mahatma precisa “hasta que Júpiter, Y ALGUNOS OTROS PLANETAS … nos dejen atisbar unos cuantos de los Râja-Soles que ahora ocultan.” Ese detalle da la respuesta:


Inicialmente se pensaba que los planetas forzosamente debían orbitar alrededor de una estrella, pero recientemente se ha descubierto objetos con una masa equivalente a la de un planeta que no están gravitacionalmente sujetos a ninguna estrella y por tanto se mueven por el espacio como un objeto independiente. Se les conoce como planetas interestelares o errantes. Un planeta de esos podría taparnos la estrella-rey durante millones de años (A) ya que se requeriría esperar que nuestro sistema solar se haya desplazado lo suficiente en el espacio para poderlo esquivar (B). Mientras más alejado esté, más desplazamiento (y por lo tanto más tiempo) se requeriría para esquivarlo (C). Para colmo si la estrella-rey se estuviera desplazando en sentido inverso, el planeta interestelar seguiría tapándola (D).


En ese entonces decir que existen estrellas cientos de veces más grandes que el Sol, ya que es diez veces más grande que Júpiter (estoy considerando el diámetro, no el volumen o la masa) ha de haber parecido sumamente fantasioso, sin embargo la astronomía moderna sabe ahora que existen estrellas no cientos ¡sino miles de veces más grandes que el Sol! Las llama estrellas supergigantes y la más grande conocida actualmente es VY Canis Majoris, una estrella roja hipergigante en la constelación Canis Major. Se piensa que su tamaño puede ser 2’000 veces el tamaño del Sol. Puesta en el Sistema Solar, su superficie ¡se extendería más allá de la órbita de Saturno!


(Se quedó chico tu Râja-Sol Kuthumi…)



« En su posición actual, en el Espacio y por imperceptiblemente pequeñas que sean – las substancias metálicas de las cuales está principalmente compuesto se están expandiendo y transformando gradualmente en fluidos aeriformes convirtiéndose en parte de su atmosfera – el mismo estado de nuestra tierra y de sus seis globos, sus hermanas, antes de la primera Ronda. »

Aquí el Mahatma está hablando del proceso de espiritualización, el cual lo explico en Rondas de la Tierra. Lo que no tengo claro es si se está refiriendo a Júpiter o a la Estrella-Râja. Aunque todos los astros en algún momento de su desarrollo pasan por esa fase. Dependiendo cual de los dos sea esclarecería misterios al respecto. Espero encontrar más información para explicarlo.

(Carta Mahatma 23B, p.167)
_ _ _


Blavatsky (quien es una iniciada y discípula de los Maestros) sobre Júpiter dice: 

« Examinando las condiciones astronómicas de los otros planetas, es fácil mostrar que varios están más adaptados para el desarrollo de la vida y la inteligencia - incluso bajo las condiciones con que los hombres están familiarizados - que son la de nuestra tierra. Por ejemplo, en el planeta Júpiter las estaciones del año en lugar de variar entre amplios límites, como los nuestros, el cambio poco a poco, casi imperceptible, y la última doce veces tan largos como los nuestros. Debido a la inclinación de su eje, las estaciones en Júpiter son casi en su totalidad debidas a la excentricidad de su órbita, y por lo tanto cambian lenta y regularmente. Se nos dirá que no es posible la vida en Júpiter, ya que se encuentra en estado incandescente. Pero no todos los astrónomos están de acuerdo con esto. » 
(Doctrina Secreta II, p706-707) 

Eso lo escribió en 1888. Curiosamente los astrónomos modernos si están de acuerdo. A pesar de su fuerte turbulencia, la atmosfera de Júpiter tiene una composición química muy propicia para desarrollar vida molecular. Obviamente las formas de vida física que evolucionarían en Júpiter serian muy diferentes de las que conocemos en la Tierra. En su serie “Cosmos”, Carl Sagan imaginó como podrían ser.


Sin embargo hasta ahora no se ha detectado vida en Júpiter. Y es porque el esoterismo enseña que en la mayoría de los planetas la vida se desenvuelve en planos más sutiles. De hecho, el Maestro Pastor precisa que en principio, sólo un planeta a la vez es habitado de manera física (como es la Tierra) por cada sistema estelar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario