Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de mayo.

¿ES LA DOCTRINA SECRETA UNA VERDADERA ENSEÑANZA OCULTA o CHARLATANERÍA?



Como se los he dicho varias veces, la mejor manera de evaluar la calidad de una enseñanza esotérica es analizando dicha enseñanza, el problema es que para hacer eso ya se requiere tener bastantes conocimientos esotéricos. Sin embargo, en el caso de la Doctrina Secreta hay una serie de acontecimientos que demuestran la autenticidad de la obra.


LOS BRAHMANES ORTODOXOS SE OPONEN A LA PUBLICACIÓN DE LA DOCTRINA SECRETA

La razón es porque no querían que Blavatsky difundiera a los Occidentales (que para ellos son una “casta inferior”) la enseñanza oculta que consideran reservada para ellos. Uno de los más emblemáticos fue Subba Row.


Era tan admirado que en 1883, la Sociedad Teosófica (cuya sede se encuentra en Adyar, India) estableció la “Medalla Subba Row” para premiar a los escritores de gran merito.

« Tan profundo era el conocimiento de Subba Row acerca de las escrituras antiguas de la India y su comprensión de lo oculto, que fue originalmente seleccionado por los Adeptos para ayudar a H. P. Blavatsky a escribir su obra monumental, la Doctrina Secreta. En ese tiempo, en 1884, había la intención de que esta obra fuese una nueva versión de Isis Develada en la cual Subba Row escribiría la mayor parte de los comentarios y de las explicaciones. »
(Cartas de H. P. Blavastky a A. P. Sinnett, p. 64)

Sin embargo, en septiembre de ese año, la crisis que estalló sobre la Sociedad Teosófica provocada por los Misioneros, hizo que el coronel Olcott (quien era el presidente de la Sociedad Teosófica) pensando que de esa manera podría resolver el asunto, exilia en marzo de 1885 a Blavatsky a Europa, en donde ella comenzó a escribir la Doctrina Secreta. (ver los misioneros buscan derrumbar a la Sociedad Teosófica)


Subba Row rechaza corregir la Doctrina Secreta


El coronel Olcott relata en su auto-biografía:

« [Subba Row] nos dijo que “un tercio de su vida la pasa por completo en un mundo que su madre no tiene la menor idea”.
. . .
Durante la primera semana de diciembre [de 1886] recibí de Blavatsky el manuscrito [Vol. 1] de la Doctrina Secreta para que Subba Row y yo mismo lo leyéramos y lo revisáramos, pero en su entonces actitud quisquillosa, él se rehusó a corregirlo y sólo lo leyó, diciendo que estaba lleno de errores y que si lo tocaba tendría que volverlo a escribir completamente. Esto lo decía meramente por resentimiento, pero sirvió de algo, ya que cuando le reporté a Blavatsky esta observación, ella se sintió muy acongojada, y se puso a trabajar revisando el manuscrito más minuciosamente. »
(Viejas Hojas de Diario, III, 394 y 398)

« Sin embargo, era tan grande el respeto de Blavatsky por su intransigente crítico, que ella volvió a comenzar todo el trabajo desde el principio. No hay duda que esto contribuyó al consiguiente éxito de su Magnum Opus. La negativa de Subba Row para editar y ayudar a escribir la Doctrina Secreta se convirtió en una “causa célebre” cuyas repercusiones se sintieron en toda la Sociedad Teosófica. »
(Damodar and the Pioneers of the Theosophical Movement, Sven Eek, p.663-664)

Tukaram Tatya, su alumno personal, sin duda refleja el punto de vista de Subba Row y de sus amigos, respecto a este asunto:

« [Blavatsky] le había enviado el manuscrito de su obra más valiosa la Doctrina Secreta para que él la corrigiera, pero él se negó a hacerlo porque creía que el mundo no estaba todavía preparado para aceptar la revelación de esos secretos que habían sido por buenas razones, mantenidos hasta ahora dentro del conocimiento de los pocos consagrados a ellos. »
(Esoteric Writings of T. Subba Row, Prefacio p. vi)

« Es penoso más allá de las palabras, leer su correspondencia [de Blavatsky] procedente de Europa [en 1887], y ver cómo sufría por varias causas, dejándose afectar demasiado por estas. De los más dolorosos agravios, selecciono la deserción de T. Subba Row. . .su negativa para editar la Doctrina Secreta, contrariamente a su promesa original, a pesar que ella gastó £ 80 [una pequeña fortuna en esa época] para copiarla y enviármela con ese propósito, y su condena total hacía ella. ... A medida que ella consideraba su regreso a la India, no tenía ánimo para ello, si Subba Row iba a ser su enemigo, por lo mucho que lo apreciaba y respetaba. »
(Viejas Hojas de Diario, IV, p. 23 y 25)


Subba Row se vuelve antagónico hacia Blavatsky


De haberle tenido inicialmente un gran respeto y admiración:

« [Subba Row] le dijo a su madre que Blavatsky era una gran Yogî [una gran Iniciada], y que él había visto muchos fenómenos extraños en presencia de ella. »  (Esoteric Writings of T. Subba Row, Theosophical Publishing House, Adyar, 1895, Prefacio del coronel Olcott, p. xiii)

Posteriormente, Subba Row buscó por todos los medios desprestigiar a Blavatsky y su obra. Así, en una carta que Blavarsky le escribió a Francesca Arundale, el 16 de junio de 1886, narra que en una ocasión Subba Row le respondió:

« “Has sido culpable del más terrible de los crímenes. Has divulgado secretos del Ocultismo, los más sagrados y los más ocultos. Más te valdría que fueses sacrificada a que dieras aquello que nunca fue pensado para mentes europeas.”
[Y en la carta Blavatsky comentó]
“Un brahmán intransigente como Subba Row, nunca revelaría a los europeos ni siquiera aquello que le está permitido, ya que él, al igual que otros brahmanes intransigentes, odia demasiado a los europeos.” »
(Letters of H.P. Blavastky to A. P. Sinnett , No 42, p. 95-96)

De hecho Subba Row si enseñó a los europeos, pero versiones tergiversadas de la filosofía esotérica para confundirlos (por cierto uno de esos alumnos fue Leadbeater…). Presionó a Olcott para que Blavatsky no regresara a la India, amenazando que si volvía, dejaría la Sociedad Teosófica, llevándose con él a todos sus seguidores. Y también propagó la idea que Blavatsky se había vuelto loca y había sido abandonada por los Maestros. Al grado que en una carta del Mahatma Kuthumi a Olcott, le dice:

« Para algunos resulta ser imperfecta y muy incómoda, sin embargo, no existe la posibilidad de que encontremos una mejor durante muchos años en el futuro. Deberías hacer que tus teósofos entiendan esto. ... Siendo constante su fidelidad a nuestro trabajo, y habiéndole llegado sus sufrimientos a través de él, ni yo ni ninguno de mis Hermanos asociados no la abandonaremos o la suplantaremos. Tal como una vez antes hice la observación, la ingratitud no está entre nuestros vicios. . .esto se lo debes de decir a todos: Ella tiene todo que ver con los asuntos ocultos. No la hemos abandonado; no se la hemos “dado a los chelas”. Ella es nuestra agente directa. »
(Carta de los Maestros de Sabiduría, I, C19, p44)


Los brahmanes intransigentes presionan a Blavatsky para que no publique la Doctrina Secreta.


Subba Row es el ejemplo más ilustrativo, pero ya se imaginarán que no era el único. La presión fue creciendo con el tiempo, al grado que un grupo de teósofos americanos le enviaron una carta pública a Blavatsky el 19 de enero de 1888, pidiéndole que no se dejara intimidar:

« Respetada Jefa:

Acabamos de enterarnos de que se le ha pedido que no publique la Doctrina Secreta. Esta extraordinaria petición emana, según se nos dice, de miembros de la Sociedad Teosófica, que dicen que si el libro sale a la luz será atacado y ridiculizado por algunos pandits indo Orientales, y que no es prudente antagonizar a estos caballeros indos. Nosotros, de la manera más urgente le pedimos que no les haga caso a sus deseos, sino que publique la Doctrina Secreta lo antes posible.
. . .
Es bien sabido de todos, que es del Occidente de donde proviene la fuerza principal de la Sociedad Teosófica, aunque su conocimiento e inspiración provengan del Oriente, estamos además ansiosos de que usted, que ha dedicado su vida a esta causa y que hasta ahora nos ha otorgado la gran dádiva que se encuentra en Isis Develada, no se detenga ahora que está a punto de darnos la Doctrina Secreta, sino que prosiga con ella, para que podamos ver cumplida su promesa y colocar así otra piedra importante en el edificio Teosófico.
. . .
Creemos que aunque los indos Orientales cuentan con una gran herencia que sus ancestros les han heredado, ellos no la han aprovechado, ni tampoco la han dado en estos últimos años a sus congéneres que viven más allá de los límites de la India. . .debido a su creencia de que los pueblos Occidentales son gente de casta inferior, y que no pueden recibir el Conocimiento Sangrado.
. . .
Por último, sabiendo que la gran rueda del tiempo ha girado una vez más, y que los Poderes que están por arriba ven que ha llegado la hora en que se les dé a todos los pueblos, del oriente así como del occidente, el verdadero conocimiento, ya sea Vedântico o de otra clase, nosotros creemos que los Maestros que están por detrás de la Sociedad Teosófica y a los cuales usted sirve, desean que se escriban libros como el de la Doctrina Secreta.
. . .
Firmado por William Q. Judge y otras 45 personas. »
(The Path, Vol. II, febrero 1888, p. 354-55, transcrito en Rebirth of the Occult Tradition, Boris de Zirkoff, p. 45-46)

Cuando la Doctrina Secreta se publicó, Subba Row y otros renunciaron a la Sociedad Teosófica en protesta.


BLAVATSKY HIZO MUCHOS SACRIFICIOS PARA ESCRIBIR LA DOCTRINA SECRETA


A parte de la presión de los brahmanes, Blavatsky había sufrido mucho tanto de salud como emocionalmente por la deslealtad de los dirigentes de Adyar, a los que consideraba sus amigos, y que la habían traicionado y abandonado cuando ella más los necesitaba.

A eso añádanle que a finales de 1885, la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres (SPR) publico un reporte acusándola injustamente de ser una impostora lo que le causó un gran pesar.

« La Condesa Wachtmeister describe en su libro de ‘Reminiscencias’, cómo Blavatsky estaba profundamente herida por el ignominioso Reporte de la Sociedad de la Investigación Psíquica, y como esto afectaba su trabajo, obligándola a veces a escribir doce veces la misma página que no lograba redactar correctamente, debido a la perturbación que sufría su mente. La Condesa también relata que la circunstancia que más atrajo su atención y que más la maravillaba era “la pobreza de su biblioteca de viaje”. Sin embargo, sus manuscritos estaban llenos y rebosaban de referencias, citas, alusiones, de una masa de obras raras y recónditas sobre temas de lo más variados. »
(Boris de Zirkoff, Rebirth of the Occult Tradition, TPH, 1977)

Desde entonces varios investigadores han señalado la falta de seriedad y de imparcialidad de ese reporte, al grado que la propia SPR lo ha repudiado. (ver el reporte Hodgson)


Blavatsky se encuentra gravemente enferma

Esto sumado al desgate de vida por tanta materialización (ver fenómenos que produjo) hicieron que desde 1881 estuviera gravemente enferma (mantenida en vida con la ayuda de su Maestro), hasta que en marzo de 1887 parecía que era su fin. Así la Condesa Constance Wachtmeister quien la estuvo cuidando durante ese tiempo narra:


« El doctor Belga que la atendía, decía que nunca había conocido un caso de una persona con un ataque de riñones como el que sufría la señora Blavatsky y que hubiese vivido tan largo tiempo como ella lo había hecho. Él estaba convencido de que ya nada la podría salvar. Esa misma opinión era compartida por el Dr. Ellis quien había venido desde Londres.

Dos o tres noches después, Blavatsky comenzó a mostrar los signos de muerte y todo parecía indicar que esa noche moriría, y mientras estaba sentada sola al lado de su cama, ella abrió sus ojos y me dijo que estaba contenta de morir, y que pensaba que el Maestro la dejaría finalmente libre. Sin embargo, ella estaba muy preocupada por su Doctrina Secreta. Me dijo que debía tener mucho cuidado con sus manuscritos y entregárselos todos al coronel Olcott con indicaciones para que los imprimiera. Ella había esperado que hubiese podido dar más al mundo, pero el Maestro sabe más lo que hace. Y así estuvo hablando a intervalos, diciéndome muchas cosas.

Finalmente se sumió en un estado de inconsciencia, y me preguntaba cómo terminaría todo esto. Me parecía imposible que ella muriera y dejara su trabajo inconcluso; y por otra parte ¿qué pasaría con La Sociedad Teosófica?

¿Cómo sería posible que el Maestro que estaba a la cabeza de esa Sociedad, permitiese que se derrumbara?

Es verdad que podría ser el resultado del Karma de los miembros, cuyo falso y débil corazón había llevado a la Sociedad Teosófica a tal punto, que ya no había más vitalidad en ella, y de esta manera tenía que morir, sólo para ser revivida en el curso del siguiente siglo.
. . .
Tales eran los pensamientos que pasaban por mi mente, mientras me encontraba sentada hora tras hora durante esa angustiosa noche, cuidándola mientras que ella parecía ponerse cada vez más débil. Una ráfaga de abatimiento se apoderó de mí, al sentir cómo quería verdaderamente a esta noble mujer, y me di cuenta de lo vacía que sería mi vida sin ella. Sería una prueba muy seria el ya no tener su afecto y confianza. El solo pensamiento de perderla hizo que mi alma se sublevara en rebeldía. Exclamé un amargo suspiro y no supe más.

Cuando abrí mis ojos, la temprana luz de la mañana estaba entrando por la ventana, y tuve la horrible aprehensión de que al dormirme – quizás ella habría muerto durante mi sueño – mientras que yo no había sido fiel a mi vigilia. Volteé hacia la cama con horror y allí estaba Blavatsky, mirándome calmadamente con sus ojos gris claro.


Ella dijo: Condesa, ven acá.  Volé a su lado.  ¿Qué es lo que pasó?  Dígame, se ve tan diferente de cómo se venía la noche anterior. Ella contestó.

“Sí, el Maestro estuvo aquí; Me dio a escoger, que muriese y estuviese libre si yo quería, o que podía vivir y terminar la Doctrina Secreta. Me dijo lo grande que serían mis sufrimientos y los horribles momentos que me esperaban en Inglaterra (porque voy a ir allá). Pero cuando pensé en todos esos estudiantes a los que me será permitido enseñarles algunas cuantas cosas, y en la Sociedad Teosófica en general, a la cual ya he dado la sangre de mi corazón, acepté el sacrificio, y ahora para hacerlo completo, tráeme por favor un poco de café y algo de comer y dame mi caja de tabaco.

Corrí a hacer sus encargos y a contarle a la señora Gebhard la buena noticia, la encontré recién vestida, y lista para relevarme de mi vigilia, y después de varias exclamaciones de alegría ella insistió en que me fuese a dormir, mientras que ella misma atendía a Blavatsky.

Cuando bajé, todo era alegría. Blavatsky estaba levantada y vestida, platicando alegremente con todos. El Dr. Ellis la había vuelto a masajear y le había dado su medicina, y todos estaban esperando la llegada del grupo que vendría a vigilar la elaboración del testamento. Blavatsky estaba en el comedor lista a recibirlos, y todos la miraban estupefactos de asombro, al entrar con sus caras largas y serias esperando ser llevados ante la presencia de una mujer moribunda.

El doctor dijo ‘Mais, c´est inoui, Madame aurait du mourir’ (Pero, es inaudito, la señora debió haber muerto). No podía comprender. Mientras tanto, Blavatsky estaba sentada en su silla, fumando su cigarrillo, tranquilamente le ofreció uno y luego comenzó a bromearlo. El notario estaba desconcertado y volteó hacia el doctor belga para que le diese una explicación. El otro comenzó a excusarse, diciendo varias veces, Mais elle aurait du mourir’ [Pero ella debió haber muerto]. Cuando llegó el cónsul americano, como un hombre de mundo, se acercó a Blavatsky, le dio la mano y le dijo que estaba muy contento de que le hubiese hecho trampa a la muerte esta vez, y se entabló entre ellos una animada y divertida conversación. »
(Constance Wachtmeister, Reminiscences of H. P. Blavatsky and The Secret Doctrine, Theosophical Publishing Society, Londres, 1893, p. 72-77)


Blavatsky trabajo incesantemente


« La mudanza se efectuó sin ningún incidente desagradable, aunque el empaquetado de sus libros, papeles, manuscritos, etc., fue una empresa verdaderamente terrible, ya que ella continuó escribiendo hasta el último momento. . .cuando llegamos a Maycot, y antes de que hubiésemos estado más de dos horas en la casa, Blavatsky ya había sacado sus materiales para escribir y estaba intensamente trabajando nuevamente. »
(Reminiscencias de la Doctrina Secreta, Bertram Keightley, p. 90-91)

Desde que conoció a su Maestro Morya a los veinte años, Blavatsky había estado trabajando arduamente, pero los últimos años de su vida, fueron impresionantes. La Doctrina Secreta le absorbió tres años de su vida (1885-1888) y en los tres que le quedaron antes de fallecer (en 1891) todavía escribió o dictó:

-        Los Comentarios de la Doctrina Secreta.
-        La Voz del Silencio.
-        La Clave de la Teosofía.
-        Las Instrucciones para la Sección Esotérica.
-        Las Enseñanzas del Grupo Interno.
-        Más numerosos artículos para diversas revistas durante esos años que cuando los recopiló Boris de Zircoff, hacen 7 ½ Volúmenes de ¡4’878 páginas!

¡Uf! Realmente se dedicó a su labor, y eso a pesar de su dolor emocional y físico (pregúntenle a cualquier persona que sufra de los riñones si le duele, y se sorprenderán de lo doloroso que es).



CONCLUSIÓN

Me es difícil creer que un grupo de brahmanes, eso sí, bastante fanáticos, pero también con conocimientos ocultos muy profundos, hayan hecho tanto alboroto, y le hayan hecho la vida imposible a Blavatsky, solo para impedir que publicara “charlatanerías” como aseveran algunos de sus críticos.

Por otro lado, me impresiona que Blavatsky haya trabajado tan enormemente los últimos años de su vida, para escribir “fantasías” como arguyen sus detractores. Y más teniendo en cuenta que su reputación estaba derrumbada:
  • En la India por el complot de los misioneros con la ayuda de sus antiguos empleados, los Coulomb, que le tendieron una trampa para hacerla pasar por una fraudulenta, y que al no haberle permitido el Presidente y la Mesa Directiva de Adyar defenderse, hizo que la gente concluyera que era cierto. 
  • Y en el Occidente por el insidioso reporte Hodson emitido por la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres, donde la acusaron falsamente de ser una impostora, y aunque posteriormente la propia SPR se retractó y se disculpó, el daño ya estuvo hecho. Todavía de nuestros días hay adversarios que toman ese reporte para desprestigiarla.

Así es que no es por fama que siguió escribiendo. Tampoco fue por dinero. Ella sabía que no le quedaba mucho tiempo más de vida, por lo tanto, no podría disfrutar de las regalías.

¿Entonces, porqué trabajó tanto?

La idea más lógica que me viene a la mente es que fue para cumplir con su labor, y dejar en legado a la humanidad, toda la enseñanza oculta que sus Maestros querían transmitir, la cual durante 1500 años había sido perseguida en Occidente por la iglesia católica, y resguardada celosamente por un pequeño grupo de eruditos en el Oriente. Así el Mahatma Morya dijo:

« Uno o dos de nosotros esperábamos que el mundo hubiera avanzado a tal punto intelectualmente, si no intuitivamente, que la doctrina Oculta podría ganar una aceptación intelectual y pudiera darse el impulso para un nuevo ciclo de investigación oculta. »
(Carta Mahatma 44, p263)



Y si Blavatsky trabajó tanto es porque deben de saber que sólo al final de cada siglo, los Maestros pueden hacer ese tipo de esfuerzo, para tratar de impulsar el progreso espiritual de la humanidad (la razón la explico aquí).

Y hablando de los Maestros, los propios Mahatmas Kuthumi y Morya, de su puño y letra afirmaron que ellos participaron activamente en la elaboración de la Doctrina Secreta (ver ¿Quién escribió la Doctrina Secreta?)

Como pueden constatar hay bastantes argumentos para considerar que la Doctrina Secreta contiene una enseñanza autentica, y eso que todavía no les he hablado del análisis de su enseñanza.

Para no hacérselas tan largo, los que me han leído, saben que mi libro de cabecera en la enseñanza esotérica son las Cartas Mahatma. La razón es porque ahí está transmitida la enseñanza directamente por los Maestros, sin mensajeros intermedios que la interpreten a su manera. Y les puedo asegurar que lo que se encuentra en la Doctrina Secreta está completamente en acorde con lo que los Maestros dicen en las Cartas Mahatma, mientras que otras disque “enseñanzas esotéricas” difieren grandemente.

En el Blog se los iré mostrando paulatinamente.


Ver también:
Los archivos perdidos de Blavatsky

4 comentarios:

  1. Como puedo obtener una copia fiel en español de LA DOCTRINA SECRETA pero no la alterada sino lo escrito fiel de Blavatsky

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    1. Por el momento (hasta donde yo sé) no hay traducción en español de la versión original.

      Si hablas inglés, puedes descargar la versión original en este link:

      http://www.theosociety.org/pasadena/ts/tup-onl.htm

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  2. El que los brahmanes se hallan esforzado tanto en destruir la reputación de Blavatsky y la doctrina secreta para mi es otra prueba de la veracidad de la misma ^^ F.C

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    1. Concuerdo contigo, aunque hay que precisar que se trataron de brahmanes egoístas y fanaticos, porque también hay brahmanes altruistas y muy espirituales. Y es que al igual que en el Occidente, también encuentras de todo en el Oriente.

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