Por falta de tiempo a veces me tardo mucho en responder a los comentarios

por lo que les pido paciencia y me disculpo si llega a ser su caso.

LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO PARA INCREMENTAR NUESTRO CONTACTO CON LO DIVINO




(El siguiente artículo fue publicado en la edición de marzo de 2013 de la revista internacional The Theosophical Movement, la cual es editada en Mumbai, India, por asociados de la Logia Unida de Teósofos. Y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido.)


El Silencio es el Lenguaje Mudo del Espíritu

« Sin embargo, es impensable guardar silencio cuando uno escucha a una persona inocente ser calumniada. »


La sabiduría popular intuitivamente ha captado la importancia del silencio, y lo ha plasmado en el dicho:

La palabra es plata y el silencio es oro.

Y es que uno de los males por los que la sociedad moderna se degrada es a través del parloteo incesante, el cual es un mal uso del poder del habla. Muchos de nosotros hablamos por el simple hecho de hablar. Cuando dos o más personas se reúnen, se entregan a conversaciones ociosas, charlas triviales o burlas, a menudo a expensas de la persona ausente. Y la charla ociosa fácilmente degenera en chismes y habladurías.

Es todo un desafío ser parte de un grupo y al mismo tiempo no ser parte de chismes y calumnias. Y de vez en cuando es sólo con algún esfuerzo que uno logra desviar la conversación para discutir el clima o algún tema social o político.

El señor William Judge casi se lamenta de esta locura de la humanidad, diciendo:

« Perdemos demasiado tiempo en asuntos insignificantes, aún cuando la mayoría de ellos son transitorios. Después de cien años, ¿de qué servirá todo eso que se ha discutido? »

Para empezar, es un ejercicio útil y edificante guardar silencio evitando el abuso del habla a través del chismorreo, de la burla obscena, del fisgoneo personal y curioso, y de la charla ociosa.

Pero también sería completamente inútil guardar silencio durante una hora o más, y luego entregarse a cualquiera de los pecados del habla. Muchos de nosotros nos permitimos hablar en vano. La mejor manera de determinar si decir algo es inútil, es formular una pregunta simple:

¿Es necesario?

Si se dice lo que no es necesario decir, entonces ello entra en la categoría de la charla inútil. En cambio si es realmente necesario decir algo, entonces surgen preguntas adicionales sobre cómo y cuándo decirlo.

Hay un aforismo chino que dice:

« Un sabio no dice lo que hace, pero no hace nada que no pueda decirse. »

Y es por eso que hay familias en las que los miembros intercambian muy poco a través de la comunicación verbal. Y aunque en un primer albor parecen actuar con cierto distanciamiento, también se obtiene mucho apoyo de la presencia silenciosa.

Porque al hablar de forma trivial ponemos nuestra personalidad en primer plano con una presunción desmesurada, en formas pequeñas y aparentemente inofensivas, como por ejemplo, al decirles a los demás lo que vamos a hacer con respecto a asuntos que no es necesario comunicar.

Algunos de nosotros acostumbramos contar a los miembros de nuestra familia cada detalle insignificante de lo que ha sucedido en el trabajo, y del mismo modo, no podemos evitar hablar de nuestra vida en sus menores detalles con nuestros colegas.

Quizás no seamos culpables de los chismes o del habla obscena, pero bajo el pretexto de tener interés en el bienestar de otro podemos caer en el pecado de entrometernos en los asuntos de otras personas, y hablar constantemente de nuestra propia personalidad tiende a fortalecer el egoísmo.

El consejo que da el señor William Judge es que durante la conversación debemos tratar de mantenernos en segundo plano, y debemos esforzarnos en permitir que la otra persona hable. Debemos suprimir el deseo de hablar sobre nosotros mismos. Comenzar la lucha contra los pecados del habla es prepararse para el silencio verdadero.

La regularidad en la observancia del silencio es una gran ayuda. La práctica del silencio durante unos minutos todos los días en el mismo momento es mejor que una hora de silencio practicada en diferentes momentos día tras día. Al guardar silencio en horas regulares, la memoria y la atención se entrenan.


Y también hay algo así como el habla sin palabras. En cierto sentido, el silencio es hablar sin palabras. Hay un verso sánscrito que dice que el gurú es joven y los discípulos son viejos; la enseñanza es el silencio, y aún así las dudas de los discípulos se disipan.

Hay ocasiones en que las palabras no son necesarias. Una madre que se sienta junto a la cama de su hijo enfermo no tiene que seguir diciendo palabras tranquilizantes a su hijo, y sin embargo, algo cálido y reconfortante se derrama de su corazón, y el niño lo siente.

Uno de los requisitos de la vida espiritual es aprender el valor del silencio. El silencio es necesario para conservar la energía espiritual, ya que una de las principales vías a través de las cuales se desperdicia es a través de los sonidos vacíos y del habla vana. En el nivel más elevado, el poder de hablar emana del Ser Superior.

Thomas Carlyle dice:

« No hables, te lo suplico apasionadamente, hasta que tu pensamiento haya madurado silenciosamente, hasta que hayas hecho algo más que emitir sonidos insensatos: sujeta tu lengua hasta que algo con sentido la haga moverse. Considera la importancia del silencio. »


Pero también hay que hacer atención al silencio pernicioso, y la Teosofía advierte contra la hipocresía de guardar silencio exteriormente y permitir que la mente sea ruidosa y turbulenta.

Y así por ejemplo, en los hogares hindúes a menudo las ancianas siguen la disciplina de guardar silencio durante una hora aproximadamente. Pero se sientan y observan a sus hijas o nueras, que pueden estar trabajando en la cocina, y continuamente se comunican con ellas por señas o por gesticulación.

Este no es el verdadero silencio. Silencio significa silenciar el parloteo de la mente. La mente debe ser silenciada, pero no dejándola en blanco, vacía o pasiva, susceptible a cualquier influencia externa, sino concentrándola en alguna idea grande y noble, ya que en la base de toda palabra hay un pensamiento.

En cambio una mente mezquina, maliciosa o confusa está destinada a producir pensamientos mezquinos, maliciosos y confusos.

En definitiva, la práctica del silencio es un ejercicio del alma. En el proceso del desarrollo espiritual, la ayuda y la guía provienen de los planos internos del ser, y para aprovecharlas debemos detener el parloteo interno y externo.

A veces el silencio es la mejor respuesta. En una discusión doméstica o de cualquier otra índole, si no queremos agravar la situación, podemos guardar silencio, incluso si se nos acusa erróneamente, siempre que seamos la única parte afectada.

En lugar de condenar o reprender, cuando uno se retira en piedad silenciosa, le da a esa persona la oportunidad de doblar la esquina. Podemos optar por guardar silencio si eso va a salvar la vida de alguien. Existe la historia de un sadhu a quien un grupo de hombres corriendo con espadas desenfundadas le preguntó en qué dirección había ido el ladrón. El sadhu guardó silencio, aunque sabía la respuesta.

Sin embargo, es impensable guardar silencio cuando uno escucha a una persona inocente siendo calumniada. Comentando sobre la violencia contra las mujeres, Ashwin Sanghi escribe que ya no podemos permanecer en silencio frente a los ultrajes. No podemos seguir haciendo la vista gorda a las injusticias que nuestra propia sociedad continúa acumulando sobre las mujeres.

Él cita así a Martin Niemoller, un teólogo anti-nazi, que habló de la inactividad de los intelectuales alemanes durante el ascenso del poder nazi:

« Primero vinieron por los socialistas, y no dije nada porque yo no era socialista. Luego vinieron por los capitalistas, y no dije nada porque yo no era capitalista Luego vinieron a por los judíos, y yo no dije nada porque yo no era judío. Pero luego vinieron también a buscarme a mí y ya no había nadie que pudiera hablar en defensa de mí. »

Valdría la pena que la mayoría callada tomara en serio las palabras de Martin Niemoller y rompiese el silencio auto-impuesto.

Por otro lado, aquellos que han estado hablando incesantemente puede que tengan en cuenta las palabras de Martin Farquhar Tupper, un poeta y filósofo inglés del siglo XIX, que escribió:

« El silencio oportuno tiene más elocuencia que el habla. »


La suciedad y la escoria de la naturaleza kámica a menudo encuentran su salida en un discurso inútil o perjudicial. Hay un verso que dice:

« No es lo que entra en la boca lo que contamina, sino lo que sale de ella. »

Porque después de comer se asimilan los alimentos y se eliminan los productos de desecho. La salud del cuerpo mejora o sufre con cada bocado que tomamos. Y una de las principales formas de determinar la condición del cuerpo es examinar el proceso y el producto de la eliminación.

Pero en cambio nuestra naturaleza psíquica se alimenta de ciertos pensamientos y deseos, y tiene sus propias formas de asimilación y eliminación, de mantenerse en buena o mala salud.

Y B.P. Wadia señala que uno de los modos de eliminación está relacionado con el poder del habla. Él señala que en el crecimiento espiritual, aprender y escuchar van juntos y preceden a enseñar y hablar.

En la antigua India, un buscador serio que buscaba caminar por el sendero espiritual era llamado shravaka (que significa oyente). En la antigua Grecia era llamado Akoustikos. Ni siquiera se le permitía hacer preguntas, sino que le daban bija-sutras o semillas de pensamiento para que las meditase y entendiese de la mejor manera posible.

Estos pensamientos tenían la intención de ser alimentos purificadores, que si se asimilaran correctamente, limpiarían su naturaleza kámica o del deseo. Y una vez que él comenzaba este sendero, estaba listo para convertirse, con el tiempo, en un hacedor positivo, un practicante, un Shramana, el cual es el Asketos de los griegos.

Aquellos que están en busca de la perla de la sabiduría deben adquirir la fuerza del músculo a través del voto de silencio. Consiste en imponernos a nosotros mismos un silencio periódico; en no permitirnos hablar de manera perjudicial, inútil o falsa; en no hablar de nuestras propias fallas y debilidades, no sea que al hablar de ellas les otorguemos la fortaleza que se deriva del poder del habla.

Por último, no debemos hablar siquiera de lo que es verdad excepto en el momento adecuado, a las personas adecuadas, bajo las circunstancias adecuadas.

Gandhiji le dijo a un visitante de Sevagram en diciembre de 1938 que el silencio se había convertido en una necesidad tanto física como espiritual para él, y agregó:

« Originalmente guardaba silencio para aliviar la sensación de presión. Luego quería tiempo para escribir. Sin embargo, después de haberlo practicado durante algún tiempo, vi el valor espiritual de ello. Y de repente, me vino a la mente que ese era el momento en que mejor podía mantener la comunión con Dios. »

Hay mil y una voces dentro y fuera que exigen nuestra atención. Hay muchas voces de la carne, tales como “estoy cansado”, “tengo frío”, “tengo hambre”, etc.

Luego está la voz de los deseos y las ambiciones egoístas, y también está la voz de la mente inferior, que continuamente hace planea y trabaja para satisfacer esos deseos. Existe la voz del afecto personal y del cuidado de familiares y amigos.

Y la multitud de estas voces tiende a ahogar la pequeña voz silenciosa de nuestra Naturaleza Superior.

Pero de vez en cuando, cuando logramos controlar el parloteo de la mente inferior para ponerse en sintonía con nuestra naturaleza divina, recibimos comunicación (os sea guía e iluminación de los planos internos del ser, que es descrita como «voz de la conciencia» o «susurros de Buddhi a Manas».

El libro “La Luz en el Sendero” nos dice que:

« Para obtener el silencio puro necesario para el discípulo, hay que poner a un lado el corazón y las emociones, el cerebro y sus intelectualidades. »

Porque es entonces cuando uno puede escuchar el “sonido Insonoro” o “la Voz en el Sonido Espiritual”.

El primer fragmento del libro “La Voz del Silencio” señala que llega una etapa definida en la vida de un aspirante en la que escuchará la voz del dios interno de siete maneras.

Primero se escuchará como la melodiosa voz del ruiseñor, luego será como el címbalo argentino de los Dhyanis, y el último vibrará como el sordo retumbar de una nube tempestuosa. El séptimo sonido absorbe todos los demás sonidos, y ese sonido es la voz del silencio. Y esto debe suceder en el elevado estado de Samadhi, en el que uno pierde toda sensación de individualidad y se convierte en el TODO.

El fragmento también señala los requisitos previos para escuchar la Voz del Ser Superior, tales como silenciar los pensamientos, apartar la mente de los sonidos y visiones exteriores y fijar toda la atención en nuestro Maestro interno.

Podríamos aprender a pasar algo de tiempo todos los días en soledad. Las tradiciones místicas del Islam enfatizan la necesidad de alejarse de las actividades de la vida y pasar algún tiempo todos los días en contemplación silenciosa.

Algunos de nosotros no podemos permanecer solos por más de 10-15 minutos sin buscar un teléfono o encender el televisor o el sistema de música. Todos los días debemos guardar silencio durante unos minutos y reservar media hora para meditar.

David Villaseñor, en su ensayo sobre el silencio, lo expresa así:

« Entre los indios, el silencio es ese estado que se alcanza cuando la mente del hombre es un vacío absoluto para el mundo físico, vacío de “individualidad” física.

El hombre civilizado siente una soledad e incluso una melancolía extrema en la jungla de la mente, que puede hacer que la quietud sea una experiencia aterradora, pero él puede atravesar esta barrera si aprende a comprenderla.

Entonces descubriría, como lo hizo el indio hace mucho tiempo, que estar en soledad en la cima de una montaña al amanecer o al atardecer, o cerca de una cascada en algún cañón escondido de belleza etérea, y absorber esta majestuosidad con absoluta paz y asombro, en las cuales alma se funde con la creación, y el yo se olvida, es fundirse con una alegría y una felicidad tan tremendas que a ningún mero placer terrenal se las puede comparar.

El silencio es verdaderamente el lenguaje del espíritu entre los indios. »


(Texto original en inglés aquí: www.theosophyonline.com/ler.php?id=3774)





26 comentarios:

  1. Señor cid le cuento hace tiempo lei en un comentario que un usuario decía que acelerar la mente aceleraba lo cambios de los decretos y visualizaciones y yo lo intente y funciono utilize un programa de lectura rápida y captacion rápida de imágenes que estaban aceleradas a cien veces la captacion normal de un ser humano promedio y funciono muchas afirmaciones y decretos y visualiciones se cumplieron al poco tiempo pero algo paso mi mente después estaba muy estimimulada y ahora muchos pensamientos que me desagradan se hicieron mas frecuentes y fuertes y aveces incluso no puedo dormir dígame esto es señal de que mi mente se esta saturando y que debería dejar esos métodos y si no losabe por lo menos deme una suposicion

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    1. No he investigado ese tema de acelerar la mente, por lo que no te podría informar al respecto, pero es bien sabido que cuando incrementas una facultad, incrementas tanto lo positivo como lo negativo que hay en ti, así que es muy probable de que estés resintiendo los efectos adversos.

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    2. Y cual es la forma para hacer que solo aumente lo positivo de mi o hacer por lo menos que muchísimos mad poderoso y fuerte que lo negativo

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    3. Trabaja en desarrollar tus cualidades y en disminuir tus defectos.

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    4. Pero eso toma muchas años no ?

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    5. Depende de tu esmero, y aunque sea largo vale la pena hacer ese esfuerzo.

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    6. Que cualidades principalmente?

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    7. Paciencia, discernimiento, sabiduría

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  2. Buen articulo CID pareciera tan sencillo pero en base al silencio en toda la extensión de la palabra se han escrito grandes y variadas corrientes de pensamiento.

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    1. Luego añadiré lo que dijeron los Maestros sobre el silencio

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  3. Cid conoces algo sobre Kryon? Recuerdo que salia en un libro de Wayne Dyer el cual por cierto me ayudo mucho con sus libros en una epoca, pero solo tome lo que me convencia porque lo de las afirmaciones nunca me llamo mucho la atencion.

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  4. Una pregunta que me da curiosidad en capitulo dijiste que un adepto solo hablaba un par de idiomas y recordando que seguramente un adepto tenga bastante despierto el tercer ojo se me hace raro que no pudiese saberse todos los idiomas de la tierra fácilmente sera que estos siemplemente no les interesaba por que no lo creo ya que ellos dicen que quieren guiar a la humanidad entonces seria bueno que se supieran cadi todos los idiomas y otra cosa los arroyos tiene una capacidad intelectual superior al de cualquier humano o su intelecto es el mismo solo que ahora tienen muchos conocimientos secretos bueh espero que responda todas mis preguntas conocedor cid y si no puede por lo menos supongalo

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    1. No me acuerdo haber dicho que un Adepto solo hable un par de idiomas. Lo que yo sé es que la capacidad de un Adepto para poderse comunicar con los demás va aumentando a medida que él se vaya desarrollando. Y el asunto de los arroyos no lo conozco. Sorry

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  5. Es malo tratar de meditar mucho tiempo en los primeros intentos o hay que ir aumentando de a poco Osea de 5 a 10 de 10 a 20 y asi sucesivamente además cuando estas muchas horas acostumbrado a una meditación y empiezas otras esa también tienes que hacerla de apoco o ya puedes meditar mucho tiempo con ese tipo de meditación ya que estas acostumbrado

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    1. Compara la meditación con el deporte y eso te va a servir como referencia. Lo idóneo es avanzar progresivamente, y mientras más experto te vuelvas, más vas a poder dominar otro tipo de meditaciones, pero si son manejos de energía muy diferentes, entonces también tienes que entamarlas progresivamente.

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    2. Cual es la meditación mas compleja o avanzada que conoces

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    3. No conozco una méditación así

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. 2preguntas cid primero dijiste que alguien que tiene muy desarrollado el tercer ojo puede saber prácticamente cualquier cos

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  8. Se tiene posibilidad de abrir el tercer oji en esta vida y desarrollarlo al maximo para alguien medinamente desarrollado espiritualmente

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    1. Lo veo extremadamente dificil

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    2. Y desarrollarlo medianamente

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    3. También lo veo muy dificil

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  9. Silencio! Cállense!

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  10. el silencio es un derecho segun la ONU

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