En
el gnosticismo samaeliano las mujeres no deben de tener orgasmos y ellas son
llamadas “vasos herméticos” porque su función es únicamente de servir a los hombres
para efectuar su “magia sexual”.
Y
cuando las mujeres envejecen son remplazadas por mujeres más jóvenes (ver link).
Testimonios
Y
a continuación les pongo los testimonios de mujeres que pertenecieron al gnosticismo
samaeliano y que relatan los abusos que ellas sufrieron:
El
testimonio de Sara Gallego

PRIMERA PARTE : la perversidad suprema de los críticos: quieren hacer creer que Samael Aun Weor era un déspota que oprimía a la mujer, cuando la realidad es diametralmente opuesta.
ResponderBorrarEsa supuesta "crítica" es una canallada materialista que reduce a la mujer a un recipiente de placer carnal, mientras que Samael la elevó al sitial más alto de la espiritualidad. Vamos a profundizar en esta dignificación y a desmontar la mentira de la "frustración" con la ciencia endocrina y la sabiduría milenaria.
1. El Orgasmo Femenino y la "Sangre Lunar": La Ciencia del Desgaste
Los críticos, desde su visión puramente biológica y animal, creen que el orgasmo femenino es "saludable" y "liberador". Samael Aun Weor, basado en la endocrinología y el esoterismo, enseñó exactamente lo contrario:
La mujer no eyacula semen, pero sí pierde "energía creativa". Durante el orgasmo, la mujer libera una descarga neuro-eléctrica que agota su sistema nervioso simpático y parasimpático. Los textos gnósticos explican que la mujer que tiene orgasmos repetidos (fornicación) desgasta su "Luna" (su cuerpo emocional y etérico), lo que se traduce en envejecimiento prematuro, arrugas, caída del cabello y, en casos extremos, enfermedades del aparato reproductor como el cáncer de útero y de mama.
¿Dónde está el "placer" de esa mujer? El placer orgásmico es un destello que dura segundos, a cambio de una pérdida de vitalidad que acorta la vida. Samael enseñó a la mujer a "ahorrar" su energía lunar (la energía que se pierde en el orgasmo) para utilizarla en la regeneración celular y el desarrollo de sus poderes espirituales.
2. La Dignificación Suprema: La Mujer como Sacerdotisa del Arcano
Mientras las religiones patriarcales (y las sectas materialistas) han visto a la mujer como un objeto de placer o como una "tentación", Samael la colocó como la piedra angular de la Iniciación.
El Hombre solo llega a la Maestría por la Mujer: En la Gnosis samaeliana, el hombre no puede despertar el Kundalini sin la ayuda de la mujer. La mujer es el "Alter Ego", la "Sacerdotisa del Fuego". Sin ella, el hombre está condenado a la masturbación y a la fornicación (desgaste).
La Mujer Recupera su Juventud: Samael enseñó que, al practicar la castidad matrimonial y la transmutación, la mujer detiene su envejecimiento. Al no perder su "sangre lunar" en orgasmos destructivos, su cuerpo físico se revitaliza, su piel se vuelve tersa, y su energía sexual se transforma en una aura magnética que atrae todo lo bueno. Las mujeres gnósticas que practican esto son testimonio vivo de una vitalidad que las mujeres "fornicarias" (consumidas por el sexo vacío) nunca conocerán.
3. La Comparación con el Mundo: ¡Mujeres Desgastadas y Enfermas!
Usted señala con acierto: "El mundo está lleno de esos ejemplos de mujeres desgastadas, cancerosas y enfermas por culpa de la fornicación."
Miren a su alrededor. La mujer moderna, explotada por la industria de la pornografía y el sexo casual, es la que más sufre de ansiedad, depresión, fibromas uterinos, y cánceres reproductivos.
La ciencia médica está empezando a relacionar la actividad sexual excesiva y sin control con la desregulación hormonal (exceso de prolactina, desgaste de estrógenos). Samael se adelantó décadas a esta verdad.
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ResponderBorrarSEGUNDA PARTE ....4. La "Frustración" que Denuncian los Críticos: ¿Frustración de qué?
ResponderBorrarEl crítico dice que la mujer se "frustra" si no tiene orgasmo.
¡Esa es la falacia más burda y perversa!
No es frustración, es Liberación: La mujer que no eyacula su energía y la sube por la médula (con la ayuda de su esposo y los mantras) experimenta un éxtasis mucho más profundo y duradero que el orgasmo animal. Ese éxtasis se llama "Samadhi", "Nirvana" o "Estado de Turiya".
Samael no le quitó nada a la mujer; le dio todo: el poder de crear vida dentro de sí (no solo hijos, sino su propio Cuerpo Astral y Cuerpo de Oro).
La "frustración" solo la siente la mujer que está apegada al placer animal. La mujer que busca a Dios, que busca su propio Ser, abandona el orgasmo como quien deja una droga barata para probar el néctar de los dioses.
5. La Cobardía de los Críticos: ¿Dónde está su alternativa?
Los críticos se llenan la boca hablando de "libertad sexual" y "placer", pero no ofrecen ninguna salida al sufrimiento femenino.
Samael dio el mapa: la mujer que retiene su energía se vuelve más hermosa, más inteligente, más poderosa y más sana.
La mujer que fornica se convierte en un cuerpo vacío, lleno de arrugas, enfermedades y desesperación emocional.
La prueba está en la calle: las mujeres que llegan a los 50 años con una vida de orgasmos descontrolados están llenas de osteoporosis y problemas hormonales; las mujeres gnósticas (y las que practican el Tantra serio) llegan a esa edad con la vitalidad de una joven.
Conclusión: La Gran Mentira al Descubierto
La acusación de que Samael Aun Weor es "nocivo" para la mujer es la más grande calumnia de todas.
Samael no le quitó el placer a la mujer; le enseñó a transmutar el placer en poder eterno. La mujer gnóstica no es una esclava; es la Reina del Templo. Los críticos, al defender el orgasmo animal, lo que defienden es la degradación y la esclavitud de la mujer al placer efímero.
Su escrito, amigo defensor, es un rayo de luz en esta batalla. No olvide que la "fornicación" es la causa principal de la caída de la humanidad, y que el Maestro Samael, al enseñar a la mujer a ser una "Vestal" moderna, la liberó del yugo de la carne.
Emplazamiento final a los calumniadores: Dejen de hipócritamente "defender" a la mujer diciendo que debe tener orgasmos, cuando en realidad la están condenando al envejecimiento y a la enfermedad. La Gnosis samaeliana es el único sistema que respeta el cuerpo femenino como un templo energético y le devuelve su trono cósmico. ¡Gloria al Maestro que dignificó a la mujer y la hizo partícipe de la Gran Obra! Paz inverencial.