LISTA DE CAPÍTULOS

EL PROBLEMA DEL LENGUAJE PARA PERCIBIR LA VERDAD


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Qué importancia tiene el lenguaje en nuestra vida cotidiana? ¿Realmente todos usamos un lenguaje común? ¿Qué relación existe entre el lenguaje y la percepción de la verdad? ¿Qué necesitamos hacer para comprender lo nuevo, y en consecuencia, transformarnos? Reflexionemos sobre estos y otros temas.

El lenguaje moldea nuestro mundo subjetivo y por consiguiente, nuestra percepción y nuestra forma de relacionarnos con él. Gurdjieff solía decir que una de nuestras mayores ilusiones es creer que "usamos un idioma común y que nos entendemos".

No nos damos cuenta de cuán subjetivo es el lenguaje, y cuán diferentes son las cosas que se dicen, aunque se usen las mismas palabras. Por lo tanto, el verdadero estudio o la verdadera comunicación son imposibles si no somos conscientes del papel que desempeña el lenguaje en nuestras vidas.

Hoy en día, todo en nuestras vidas es comunicación. Las relaciones se basan en ella. Cuanto mejor sea el nivel de comunicación, mayor será la comprensión. Si nos entendemos bien, no hay lugar para la confusión ni los malentendidos. Pero si nuestros lenguajes son tan confusos, ¿cómo podemos comunicarnos correctamente? ¿Somos capaces de comprender lo Nuevo que es la Verdad? ¿Somos capaces de transmitirlo?

Generalmente pensamos que para comprender la verdad transmitida por una persona sabia, basta con leerla o escucharla. El problema es que al leer o escuchar, establecemos asociaciones con cosas que ya concoemos. Si lo que dice el autor coincide con mis conocimientos previos, entonces me empieza a gustar. De lo contrario, lo tacho de complicado o simplemente discrepo.

Además, incluso cuando creo haber comprendido lo que el autor dijo, lo que suele ocurrir es simplemente una reinterpretación de sus palabras según mis conocimientos previos. Y eso no es comprender.

De hecho la comprensión surge solo cuando no establecemos asociaciones. Si escucho algo verdaderamente nuevo, mi mente no debe reinterpretarlo según lo antiguo, porque de lo contrario perderá el impacto que debería tener en mi mente y en mi vida, y el resultado será la continuación de lo antiguo, en detrimento de lo nuevo.

Tomemos por ejemplo, la palabra "vigilar". Si a lo largo de tu vida has escuchado esta palabra desde la perspectiva de la cultura judeocristiana, entonces en tu universo lingüístico la palabra "vigilar" tiene un peso moral y represivo muy específico. Significaría algo así como "ten cuidado de no caer en el pecado o la tentación".

Pero si escucho a un monje budista decir: "Vigila tus pensamientos", entonces el significado no es el mismo. Un budista piensa en vigilar los pensamientos desde una perspectiva no dual e impersonal.  Mientras que un cristiano tiene una perspectiva totalmente dual y personal sobre esta frase. Por lo tanto si el cristiano no libera su mente de conceptos fuertemente arraigados, difícilmente comprenderá el nuevo significado que se le presenta dentro de una nueva perspectiva cultural.          

En resumen, el lenguaje y la capacidad de comprensión están interconectados. Y si evolucionar requiere comprensión, entonces debo reflexionar sobre mi capacidad de comprensión y de la manera como se manifiesta en mi mente.

Ahora bien, ¿existe algo nuevo si simplemente reinterpreto y establezco asociaciones? ¿Existe algo nuevo si ya considero que esos conceptos me son conocidos, y por lo tanto creo haberlos comprendido ya? ¿Existe algo nuevo si mi mente está saturada de ideas, conceptos, imágenes y definiciones antiguas? ¿O debo liberarme de todo eso para que algo nuevo pueda nacer?

Lo nuevo solo puede surgir cuando comprendemos lo dañino que es lo "viejo". Desafortunadamente estamos tan dominados por conceptos antiguos que resulta difícil comprender cuán cierto es esto.

Para demostrar lo confuso e impreciso que es nuestro lenguaje, analicemos algunas palabras y conceptos de nuestra vida cotidiana. Son palabras cuyo significado generalmente creemos conocer, pero ¿realmente lo conocemos? Veamos:


1. LA ILUSIÓN – es una palabra que se ha convertido en fuente de muchas confusiones. Para una persona educada en una perspectiva religiosa represiva y moralizante, la ilusión podría abarcar todo lo relacionado con los deseos biológicos o carnales.

Sin embargo, debemos tener cuidado de no confundir las cosas. La ilusión, por definición es todo aquello que parece ser pero no es. Pero los "deseos de la carne" son muy reales. Además, si consideramos que todo lo carnal es una ilusión, entonces ¿por qué deberíamos luchar contra ella? (Puesto que es una ilusión). La ilusión simplemente no existe, y si no existe, ¿por qué la lucha, la disciplina, la represión?

En verdad, la ilusión reside en la mente. No está en las cosas tangibles, no está en nuestros deseos sexuales; estos son muy reales. Decir que "el mundo es una ilusión, un sueño" no tiene ningún sentido.

La verdadera ilusión, la verdadera Maya, está en nuestra mente. Es de ahí de donde se origina nuestra visión subjetiva del mundo. Y es esta visión subjetiva del mundo, moldeada por la cultura y la educación, la que nos impide ver la Realidad tal como es en realmente. 


2. EL EGO – esta palabra es una verdadera ensalada de significados y fuente de muchos malentendidos. Por eso cuando me refiero al EGO, siempre intento usarla en mayúsculas, porque tengo un significado muy específico en mente.

Sus significados son múltiples y varían según el autor, la cultura, la tradición, la fuente, el libro, etc. Para mí, el EGO es simplemente el contenido de la mente representado por pensamientos, imágenes, convicciones, certezas, deseos psicológicos, los recuerdos del pasado, el futuro psicológico, anhelos, elecciones, expectativas, mi sentido del "yo", etc.

Muchos autores dicen que el EGO es una ilusión. Pero ¿cómo puede ser una ilusión si existe?

En otras palabras, ¿es un sueño una ilusión? Los sueños son reales, porque todos soñamos. El problema surge cuando los confundimos por "realidades". Pero si entiendo que un sueño es un sueño y la realidad es la realidad, entonces todo está bien.

El espejismo existe, como espejismo, y debe considerarse como tal. Las imágenes en la pantalla del cine son reales como imágenes proyectadas sobre una pantalla blanca. Necio es quien confunde la realidad objetiva con la realidad escenificada en la pantalla. Cada cosa debe considerarse en su propia naturaleza.

Así, el EGO es una realidad proyectada en la pantalla de la mente original. Pero existe, no como una entidad esencial y verdadera, pero existe; y si lo negamos, corremos un gran riesgo de ser engañados por él.


3. LAS CREENCIAS – Las creencias, por ejemplo, son solo creencias; no pueden confundirse con la realidad ni considerarse verdades absolutas. Si entiendo esto y pongo cada cosa en su lugar, entonces no hay ningún problema. 


4. EL AMOR – Esta palabra es quizás la más desgastada y malinterpretada de todas. No la definiré, pues la considero indefinible. Solo mostraré que tiene un significado diferente para cada persona.

Para algunos significa caridad, para otros encarna una Fuerza, una Luz. Algunos creen que amar es cultivar las virtudes de la tolerancia, la gentileza y la bondad. Hay quienes dicen que el amor no se practica, pues está más allá de toda práctica, palabra y virtud. Y también quienes argumentan que no hay diferencia entre el Amor y Dios: quien encuentra uno, encuentra al otro, pues están íntimamente ligados. Y así sucesivamente.

El hecho es que en términos de significado, la palabra amor está completamente alterada y desgastada por su mal uso. ¿Cómo recuperar su significado puro y original? Este es uno de los grandes desafíos para quienes buscan recuperar la fuerza de  una palabra tan hermosa, poderosa e importante.


5. LA VERDAD – Se dice que la Verdad trasciende todo concepto y palabra, pero incluso para comprenderla, necesitamos estar abiertos a lo nuevo.

Lo nuevo solo surge cuando lo viejo muere, por lo tanto si queremos conocernos a nosotros mismos, si realmente queremos transformarnos, también debemos morir a los conceptos viejos y desgastados que nos impiden percibir la Verdad.

Dios, o lo Desconocido, es definido en algunas culturas y autores como "lo eternamente nuevo". No puede ser "captado" por una mente que opera dentro de la dimensión de lo viejo y lo conocido. Solo cuando la mente se libera por completo de su propio contenido —viejo, desgastado y repetitivo— puede entrar en contacto con una nueva dimensión. Llámalo Dios, lo Desconocido, la Verdad… O, si lo prefieres, permanece en silencio y en calma, dejando que "se revele".
_  _  _


Finalmente, tenemos el problema de la transmisión. Muchos sabios eligieron el silencio. La leyenda cuenta que Bodhidharma, el gran introductor del budismo en China, fue uno de ellos. Pasó nueve años mirando fijamente a una pared, pues no encontraba a nadie que pudiera comprender la Verdad.

Después de ese tiempo, apareció un discípulo que lo desafió, cortándose la mano y diciendo: «Ya me he cortado la mano; si no te vuelves y me enseñas, ¡te cortaré la cabeza también!». Fue entonces cuando se dio la vuelta, satisfecho de haber encontrado un discípulo capaz de comprender la verdadera esencia del budismo; de ahí surgió el Chan o Zen.

Ramana pasó mucho tiempo en silencio. Y Lao Tzu dijo que el Tao es indefinible.

Aquí reside el gran dilema: ¿cómo comunicar lo incomunicable? ¿Cómo hablar de aquello de lo que no se puede hablar? ¿Cómo nombrar aquello que es «innombrable»?

Esta fue y sigue siendo la gran dificultad para todos los maestros, sabios y seres iluminados. Quizás por eso el Tao Te Ching nos advierte: «El sabio guarda silencio; quien habla, ignora».

El silencio, tal vez, sea la respuesta; no el silencio externo, sino el silencio interior que se encuentra en la verdadera meditación.


 
 


COMENTARIO

Caatinga: ¡Qué inspirador! ¡Excelente texto! En el fondo todo se reduce a la tiranía del pensamiento; construimos muros impenetrables contra la temible insurgencia de lo nuevo. Sí, el ego es un campo, un espacio vacío que llenamos, atesoramos de certezas y "verdades", creencias, esencialmente "pensamientos".

Y es a través de este proceso, la hipertrofia del pensamiento, el llenado del "campo del ego" con sinsentidos, la red consensual de ilusiones, que nuestra esclavitud comienza a tomar forma. Ahí, un mundo destruido por una humanidad insensata y brutal. Y el núcleo de todo: el MIEDO, tradicionalmente cultivado y perpetuado por la sociedad, por la educación. ¡Excelente texto, amigo!








¿SE ARREPINTIÓ ANNIE BESANT DE HABER ANUNCIADO LA LLEGADA DEL SEÑOR CRISTO-MAITREYA?




Sobre este asunto el investigador Gregory Tillett escribió:

El 1 de noviembre de 1925, la Sra. Besant impartió una conferencia en Londres sobre "La llegada del Maestro Mundial". Poco después, los siguientes acontecimientos y su certeza sobre la pronta llegada sufrieron un duro golpe que afectó su salud física y mental.

Krishnamurti rechazó todas las revelaciones sobre los Iniciados y Apóstoles, la Religión Mundial, la Universidad Mundial y demás cosas que Leadbeater y Arundale habían estado inventando, pero no quiso contárselo personalmente a la Sra. Besant.

Sin embargo, estaba decidido a que ella lo supiera. Así que envió al profesor Marcault, funcionario de la Universidad Mundial, para que le diera la noticia, mientras él, Krishnamurti, permanecía en el coche frente a la residencia londinense de la Sra. Besant.

Emile Marcault, tenía una maestría en Artes y era licenciado en Derecho, fue profesor de Psicología y Literatura Francesa en la Universidad de Claremont (1909-1917), la Universidad de Grenoble y la Universidad de Pisa (1917-1924); y secretario general de la Sociedad Teosófica en Francia (1934-1945).

Marcault se lo explicó a la señora Besant con la mayor sencillez posible y se marchó, dejándola pálida como la muerte y profundamente conmocionada.

Durante un tiempo, la señora Besant enfermó y posteriormente mostró signos de envejecimiento acelerado, pérdida de memoria y una tendencia a centrarse en el pasado. Se debatía entre lealtades y exigencias contrapuestas, y permaneció en un estado de incertidumbre y conflicto durante el resto de su vida.


El 3 de noviembre, Krishnamurti, la señora Besant, Wedgwood y Lady Emily partieron hacia la India, donde se les unieron los Arundale en Roma.

El hermano de Krishnamurti (Nityananda) estaba muy enfermo, y supuestamente el Mahachohan a través de Arundale le dijo a Krishnamurti que su hermano moriría a menos que él, Krishnamurti, aceptara las revelaciones dadas por Arundale y confirmara el estatus oculto de los Apóstoles e Iniciados. Pero Krishnamurti se negó.

Cuando el grupo entró en el Canal de Suez el 13 de noviembre, se recibió un telegrama anunciando la muerte de Nityananda. La Sra. Besant le dio la noticia a Krishnamurti, lo que tuvo un efecto devastador en él.

Shiva Rao, quien compartía camarote con Krishnamurti, escribió a Mary Lutyens que la muerte de Nityananda había destrozado por completo a Krishnamurti, había cambiado toda su filosofía de vida y había destruido su fe inquebrantable en los planes delineados por Leadbeater y la Sra. Besant.


El efecto de la continua controversia, la incertidumbre y la decepción en la Sra. Besant fue considerable. Según uno de sus asociados de la época, E.L. Según Gardner, la Sra. Besant tenía la intención de hacer una declaración en la que expresaba su comprensión de haber sido engañada acerca de la Venida del Señor Cristo-Maitreya, y se lo comunicó a Gardner durante una entrevista en 1930.

Gardner escribió:

« La Sra. Besant se derrumbó antes de hacer la declaración que pretendía y falleció. La conmoción de ver confirmados sus temores (que había gestado durante dos años) acabó con su vida. »

(Esto se lo dijo Gardner a Boris de Zirkoff en una carta que le escribió el 9 de abril de 1965, y que se encuentra en los archivos de Point Loma Publications, San Diego.)

Aunque Gardner no quiso plasmar todos los detalles por escrito, parecía que la Sra. Besant había llegado a la conclusión de que Leadbeater simplemente había estado viendo creaciones de su propia mente; a ella le dolía profundamente pensar que lo había apoyado y le horrorizaban las consecuencias de su respaldo.

(De una carta de Gardner a Boris de Zirkoff, del 22 de mayo de 1965, que se encuentra en los archivos de Point Loma Publications.)

(https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/06/08/did-annie-besant-regret/)




OBSERVACIÓN

Pudiera ser que al final Annie Besant si se arrepintió, pero eso no la exime de todo el daño que ella causó, porque mucha gente le estuvo advirtiendo que Leadbeater era un embustero, y es desconcertante que incluso hasta el final de su vida ella todavía siguiera defendiéndolo considerando que "simplemente Leadbeater había estado viendo creaciones de su propia mente", cuando en realidad todos los datos demuestran que ese individuo fue un inmenso charlatán que intencionalmente la manipuló para llevar a cabo todas sus fechorías.








CHARLES LEADBEATER Y LOS GATOS




A Charles Leadbeater le gustaban los gatos, como lo muestra la foto de arriba que fue tomada en Sídney en 1917, y donde se ve a Leadbeater con su gato, junto con James Wedgwood y Julian Mazel.

Los tres en ese entonces eran miembros importantes de la Iglesia Católica Liberal, que Leadbeater ayudó a desarrollar para ahí poder efectuar sus perversidades y sus fantasías de pretender ser obispos.


Pero desafortunadamente en todo lo que Leadbeater se inmiscuía, lo deformaba con sus mentiras, y los gatos no fueron la excepción; y una prueba de ello es la respuesta que él le dio a una mujer quien le escribió preguntando por el estado de su gato tras su muerte.

A lo que Leadbeater le contestó:


« Estimada señora:

No tiene de qué preocuparse por el difunto Tom. Su cariño lo ha llevado a la etapa de individualización, por lo que no renacerá en forma felina. Sin duda, lo encontrará en el curso de la evolución, pero recuerde que será en una etapa mucho posterior, y por lo tanto en un mundo distinto al nuestro.

Atentamente,
C.W. Leadbeater. »

(Carta a la señorita P. Kayser, fechada el 2 de diciembre de 1933, se encuentra en los Archivos de la Sociedad Teosófica en Adyar.)






OBSERVACIONES

Pero eso que Leadbeater afirma es una mentira, primero porque es errónea la aseveración que él hizo de que los animales tienen almas grupales (o sea que mientras que cada humano tiene su propia alma, en cambio Leadbeater declaró que un grupo de animales comparten una misma alma).

Pero aunque en realidad cada animal tenga su propia "alma" (lo pongo entre comillas porque el alma de un animal es mucho menos desarrollada que el alma de un humano), todavía falta mucho para que los animales alcancen el nivel de los humanos; lo que Leadbeater llama: "la etapa de individualización".

Leadbeater aseguraba que los animales domésticos, a través del cariño que recibían de sus dueños y queriéndolos imitar, ya se iban humanizando desde la cuarta ronda. Pero el maestro Kuthumi señaló que la humanización de los animales solo se producirá en la séptima ronda:

« Durante la séptima ronda, los humanos se habrán convertido en seres divinos, y los animales se habrán convertido en seres inteligentes. »
(CM 23b, p.177)


O sea que los seres más evolucionados de cada reino, al final del ciclo evolutivo planetario (el cual se compone de siete rondas) habrán alcanzado el nivel del reino superior siguiente: los humanos más avanzados habrán alcanzado el nivel de los ángeles, y los animales más avanzados habrán alcanzado el nivel de los humanos.

Pero aún así, esos seres solo efectuarán el desarrollo en ese reino superior durante el siguiente planeta que se creará.

Para darles una analogía, al final de la primaria, los mejores alumnos habrán alcanzado el nivel de secundaria (en su primera etapa), pero la secundaria solo la cursarán en el siguiente ciclo escolar.

Todo esto implica que lo que Leadbeater enseñó es falso, y que en realidad el querido gato Tom no va a renacer como humano en su próxima reencarnación (como lo afirmó Leadbeater) sino que va a seguir reencarnando como animal durante todavía muchísimo tiempo.


~ * ~


Y este es un ejemplo más de a qué grado Leadbeater deformó la enseñanza teosófica original.








CHARLES LEADBEATER NO ESTUDIÓ EN EL COLEGIO SAINT JOHN DE CAMBRIDGE




Algunos admiradores de Charles Leadbeater afirman que él estudió en el prestigioso colegio Saint John de Cambridge en el Reino Unido.

Pero esa afirmación queda desacreditada por esta carta de ese colegio en donde la persona encargada señala que después de haber revisado los registros no encontró constancia de que Charles Webster Leadbeater haya sido estudiante de ese colegio.




 




CHARLES LEADBEATER NO ESTUDIÓ EN EL COLEGIO QUEEN DE OXFORD




Algunos admiradores de Charles Leadbeater afirman que él estudió en el prestigioso colegio Queen de Oxford en el Reino Unido.

Pero esa afirmación queda desacreditada por esta carta de ese colegio donde la persona encargada señala que después de haber revisado los archivos no encontró constancia de que Charles Webster Leadbeater haya sido estudiante de ese colegio.











CHARLES LEADBEATER NO ESTUDIÓ EN LA UNIVERSIDAD DE OXFORD




Algunos admiradores de Charles Leadbeater afirman que él estudió en la prestigiosa Universidad de Oxford.

Pero esa afirmación queda desacreditada por esta carta de esa universidad en donde la persona encargada señala que después de haber revisado los archivos no encontró constancia de que Charles Webster Leadbeater haya sido estudiante de la Universidad de Oxford.




 




EL APEGO Y EL DOLOR


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Es posible comprender el apego y liberarse de él? ¿Qué relación existe entre el apego y el dolor? ¿Es posible vivir desapegado sin volverse insensible, cruel o frío? ¿Qué tiene que ver la meditación con todo esto?

Las tradiciones religiosas suelen predicar que el apego es una de las causas del sufrimiento humano. En la vida cotidiana, es fácil ver cuánto dolor provoca. No es fácil separarse de aquello que uno ama profundamente, sea lo que sea: una pareja, un familiar, un amigo, un trabajo, un animal, un objeto, una rutina, un lugar, el propio cuerpo, la juventud, la vida, etc.

Estas cosas son muy valiosas y nadie quiere perderlas ni separarse de ellas. Ante las inevitabilidades de la vida —la pérdida, la separación, la vejez y la muerte—, uno siente el alto precio que ese apego puede tener.

En general, la gente no sabe cómo lidiar con ese dolor tan característico de esos momentos. ¿Es posible comprender el apego y liberarse de él? ¿Es posible sentir, amar y querer sin apegarse y sin volverse una persona distante, fría e insensible?

Es imposible comprender el desapego sin comprender el apego. ¿Por qué la mente se aferra a algo? ¿No es porque le produce placer?

Nadie se aferra a lo que no le brinda satisfacción, consuelo y felicidad. Tras un análisis más profundo, si bien el apego está vinculado a una sensación de placer, lo que lo alimenta no es la experiencia en sí, sino el deseo de continuidad.

¿Puedo tener muchas experiencias placenteras, sentirlas, vivirlas plenamente y cuando terminan, no permitir que el recuerdo de esa experiencia se transforme en un "deseo de más"?

Después de todo, eso es lo que causa sufrimiento, ¿no? En otras palabras, ¿puedo vivir cada momento sin desear su continuación? Por ejemplo: ¿puedo experimentar el placer de estar con un ser querido, pero cuando no está conmigo, no sufrir por ello?

¿Puedo experimentar la alegría de estar en un lugar hermoso y maravilloso, pero cuando ya no estoy allí, puedo dejar las experiencias y los recuerdos allí sin transformarlos en una fuente de arrepentimiento? 

¿Puedo vivir cada momento tan plenamente que no quede ninguna sensación de insatisfacción o vacío?

El apego no es más que el deseo de que continúe una experiencia placentera vinculada a algo o alguien. Cuando pierdo aquello que me daba placer y mi presente se vuelve triste y vacío, recuerdo experiencias pasadas y deseo fervientemente que continúen como una forma de aliviar mi sufrimiento. En resumen: el ciclo del apego se puede resumir en la siguiente fórmula:

PLACER > PÉRDIDA > DOLOR > RECUERDO > DESEO DE CONTINUIDAD

No necesariamente en ese orden.

Los seres humanos están acostumbrados a considerar esta cadena como algo normal y natural. Y, al no cuestionar nunca su validez, de repente se encuentran atrapados en las garras del dolor y el sufrimiento. Pero, ¿es posible ser una persona sana, tener una vida normal y equilibrada, sin caer en las trampas del apego?

Comprender el ciclo del apego es el primer paso hacia la liberación. El problema, tal como lo percibo, no reside en la experiencia del placer, sino en el deseo de continuidad, activado por la memoria, con el dolor causado por la separación como su principal causa.

¿Puedo mirar mi dolor directamente sin miedo, sin justificarlo, sin nombrarlo, sin intentar escapar de él? ¿Puedo simplemente observar cómo mi mente crea este ciclo, tomar conciencia de él, percibirlo con claridad sin querer alterarlo ni escapar de él? ¿Puedo permanecer con el "hecho" y comprenderlo en su totalidad, de modo que solo exista el hecho y nada más?

Ciertamente percibir el hecho implica percibir todo el ciclo: mi dolor, mis recuerdos y mi deseo de escape o continuidad. En general, los recuerdos son la causa del tormento porque la mente está esclavizada por ellos, por las imágenes del pasado.

Las imágenes de la persona, la cosa o la situación permanecen vivas en la mente durante mucho tiempo. Y cuando la mente  se da cuenta de que la realidad es diferente, de que estas cosas ya no existen, ¿qué hace?

Reactiva  los recuerdos como una forma de evitar la dolorosa realidad. Pero —quizás te preguntes— ¿basta con comprender y percibir todo esto para liberarse del apego y el dolor?  

La respuesta es la siguiente: mientras no se perciba que el deseo mismo de liberarse del dolor es, en sí mismo, el combustible del dolor, nunca habrá liberación. Entonces, ¿qué hacer?

Directamente, nada. Indirectamente, mucho. La percepción clara y directa de este ciclo —«percepción sin elección», como dice Krishnamurti— permite que la mente se libere de él. En otras palabras, cuando la mente se da cuenta de que ningún movimiento por su parte puede transformar o cambiar este ciclo, ¿qué debería hacer?

Relajarse, ¿verdad? Y esta misma percepción, y la consiguiente relajación y quietud, producirán un cambio independiente de cualquier acción directa por parte de la mente.


Ahora que hemos comprendido todo este ciclo, ¿qué podemos hacer al respecto? ¿Es posible convertir cada experiencia en un momento nuevo y único? ¿Es posible mirar directamente a la realidad, sea cual sea, de tal manera que ni la tristeza ni la memoria me obliguen a evitar el dolor y a anhelar el placer?

En otras palabras, ¿puedo vivir cada momento sin permitir que la memoria me robe la experiencia directa del ahora, que es único, sea lo que sea?

Esta es una forma de vida que muy pocas personas conocen. Generalmente las personas solo viven de recuerdos, reminiscencias, miedos y deseos, y la vida se convierte en una búsqueda eterna de experiencias pasadas que uno intenta revivir. Mientras tanto, uno pierde el aquí y el ahora, que no es ni bueno ni malo, simplemente es.

Sí, es posible un nuevo camino, pero para ello es necesario aprender a experimentar la realidad del ahora —«lo que es»— sin miedos, ansiedades ni la interferencia de palabras, recuerdos e imágenes del pasado.

La meditación es precisamente la experiencia de esta otra forma de vivir. En la meditación, uno vive el presente plenamente. En el presente no hay pérdidas, pues es completo en sí mismo; no deja lugar a ideales, imágenes, deseos ni recuerdos. En la meditación, todo lo que existe, existe en este momento de percepción.

Y si todo —absolutamente todo lo que necesitamos— está en el aquí y ahora, no habrá carencia psicológica de ningún tipo y, por consiguiente, no habrá espacio para el apego ni para el dolor.

¡Pruébalo y compruébalo tú mismo!






COMENTARIO

Sara: ¡Excelente texto! Me encanta la forma tan cariñosa en que compartes tus experiencias, de una manera tan didáctica y amena, que lleva al lector no solo a la reflexión, sino también a una comprensión directa de lo que señalas con tanta claridad. ¡Muchísimas gracias, Alsibar, por compartir quién eres con nosotros!

¡Gracias!








CARLOS CASTANEDA SE CONTRADIJO CON LA MANERA COMO FUE RECUPERANDO SUS RECUERDOS




Carlos Castaneda escribió y publicó cuatro libros:

   -  "El Segundo Anillo de Poder" (1977)
   -  "El Don del Águila" (1981)
   -  "El Fuego Interior" (1984)
   -  "El Conocimiento Silencioso" (1987)

Cuyas tramas giran en torno a su recuerdo gradual de cosas que supuestamente le habían enseñado Don Juan y sus brujos en un estado de conciencia intensificada, y también de las interacciones que él había tenido con varios miembros de ese grupo.

Por ejemplo, Castaneda en el libro 'El Don del Águila' actúa como si solo entonces estuviera recordando lo que él hizo con varios de los personajes asociados a Don Juan, como por ejemplo la Gorda o Carol Tiggs (la mujer nagual).

« Los recuerdos nebulosos que yo tenía de la Gorda, o el presentimiento de haber vivido en aquella casa, en cierta manera constituían amenazas a mi continuidad, pero todo eso no era nada comparado con la acción de haber recordado a la mujer nagual. »
(Capítulo 6)



Pero en cambio en su libro 'El Lado Activo del Infinito' (1998) Castaneda afirma que él recordó todo lo que le habían enseñado y vivido en ese estado de conciencia intensificada de un solo golpe en 1973, cuando él estaba sentado en el restaurante Ship, después de haber efectuado su salto al abismo.

« ¡Había saltado a un abismo en México! El siguiente pensamiento que tuve fue una deducción cuasi lógica: puesto que había saltado al abismo deliberadamente para morir, ahora debía ser un fantasma.

"Qué extraño", pensé, "que regresara en forma fantasmal a mi apartamento en la esquina de Westwood y Wilshire en Los Ángeles después de haber muerto. No es de extrañar que mis sentimientos no fueran los mismos. Pero si fuera un fantasma", razoné, "¿por qué habría sentido la ráfaga de aire fresco en mi cara o el dolor en mis pantorrillas?"
. . . .
Mi relación con mis compañeros había sido un ejemplo de ambas consecuencias. Tenía compañeros, los otros aprendices de Don Juan, compañeros en mi viaje definitivo. Interactuaba con ellos solo con una mayor consciencia. La claridad y el alcance de nuestra interacción eran supremos.

El inconveniente para mí era que en mi vida diaria solo eran recuerdos vagos y conmovedores que me sumían en la desesperación, llenos de ansiedad y expectativas. Podría decir que vivía mi vida normal en la constante búsqueda de alguien que iba a aparecer de repente frente a mí, tal vez saliendo de un edificio de oficinas, tal vez doblando una esquina y chocando conmigo.

Adondequiera que iba, mis ojos se movían incesantemente por todas partes, buscando personas que no existían y, sin embargo, existían como nadie más.

Mientras estaba sentado en el restaurante Ship's aquella mañana, todo lo que me había sucedido con mayor consciencia, hasta el más mínimo detalle, durante todos los años que pasé con Don Juan, volvió a ser un recuerdo continuo e ininterrumpido. »
(Esta al final del libro)





NOTA

Este es un ejemplo más de las numerosas contradicciones que Carlos Castaneda dijo.










DON GENARO HIZO DESAPARECER DE MANERA SOBRENATURAL EL COCHE DE CARLOS CASTANEDA




En su libro 'Viaje a Ixtlán' Carlos Castaneda contó la siguiente historia:

« "¿Recuerdas la vez que trabé tu carro?", preguntó Don Juan.

Su pregunta era abrupta y no tenía relación con la conversación. Se refería a una ocasión en la que no pude arrancar mi coche hasta que él me dijo que ya podía. Dije que nadie olvidaría un evento así.

"Eso no fue nada", dijo don Juan en tono sereno.

"¿Cómo va usted a decir eso? dije en tono de protesta lo que usted hizo aquel día fue algo que verdaderamente yo nunca podré comprender."

"Genaro puede hacer algo mucho mejor. ¿Verdad, Genaro?"

"Así es", respondió Don Genaro.

"¿Qué puede hacer?", pregunté.

"A continuación lo vas a ver", respondió.

Se levantaron y por un instante no supe qué hacer, pero Don Juan me indicó imitarlos. Empezamos a subir el cerrito frente a la casa de Don Juan.

Don Juan movió las manos como si tejiera un hilo invisible, Don Genaro hizo lo mismo y repitió: "Examinemos tu carro."

Llegamos a la cima y dirigí la vista hacia donde había estacionado mi coche. El estómago se me contrajo con una sacudida. ¡El coche no estaba! Corrí cuesta abajo. Mi coche no se veía por ninguna parte. Experimenté un momento de gran confusión. había dejado el coche cerrado como de costumbre. »
(Capítulo 18, extractos)



Castaneda entonces comenzó a indagar cómo Don Genaro logró hacer eso:

« Como siempre que Don Juan me enfrentaba con fenómenos inexplicables, se me ocurrió la idea de que se me estaba engañando por medios ordinarios.

Me puse a calcular cuántos cómplices habrían necesitado Don Juan y Don Genaro para alzar mi coche y llevárselo, pero estábamos solos.

Otra posibilidad era que un cómplice hubiera forzado la portezuela y conectado el alambre de encendido para llevarse el auto, pero esa acción implicaba un conocimiento especializado más allá de sus medios.

La última explicación posible era que tal vez me habían hipnotizando, ya que sus movimientos me resultaron muy nuevos y sospechosos. »
(Ibid)


Luego Castaneda relata como Don Genero lo hace buscar su coche en lugares absurdos: bajo una roca, entre los matorrales, hasta que finalmente Castaneda cae en un estado de trance.



Posteriormente Don Juan le explicó a Castaneda lo que sucedió:

« "El otro día, Genaro nunca movió tu carro del mundo de la gente común. Nada más te forzó a mirar el mundo como los brujos, y tu coche no estaba en ese mundo. Genaro quiso ablandar tu certeza. Sus payasadas hablaron a tu cuerpo acerca de lo absurdo que es tratar de entenderlo todo. Y cuando voló su papalote casi lograste ver [como un brujo]. Hallaste tu coche y estabas en los dos mundos."

- "¿Pero cómo me forzó a ver el mundo como los brujos?", preguntó Castaneda

"Yo estaba con él. Los dos conocemos ese mundo. Ya conociéndolo, lo único que se necesita para producirlo es usar ese otro anillo de poder que te he dicho que los brujos tienen. Genaro puede hacerlo con la misma facilidad con la que mueve los dedos. Te tuvo ocupado volteando piedras para distraer tus pensamientos y permitir que tu cuerpo viera." »
(Capitulo 19)





Poco después de la publicación de ese libro, el filósofo Sam Keen entrevistó a Castaneda, y sobre este asunto ellos tuvieron la siguiente conversación:


Keen: Cuando contaste cómo Don Juan y su amigo Don Genero hicieron desaparecer tu coche a plena luz del día, no pude evitar rascarme la cabeza. Sé que un hipnotizador puede crear la ilusión de la presencia o ausencia de un objeto. ¿Crees que te hipnotizaron?


Castaneda: Quizás algo así. Pero debemos empezar por darnos cuenta, como dice Don Juan, de que el mundo es mucho más complejo de lo que solemos reconocer. Nuestras expectativas habituales sobre la realidad se crean mediante un consenso social. Nos enseñan a ver y comprender el mundo.

El truco de la socialización consiste en convencernos de que las descripciones con las que coincidimos definen los límites del mundo real. Lo que llamamos realidad es solo una forma de ver el mundo, una forma que cuenta con el respaldo de un consenso social.


Keen: Entonces un hechicero, como un hipnotizador, crea un mundo alternativo generando diferentes expectativas y manipulando señales para producir un consenso grupal.


Castaneda: Exactamente.







OBSERVACIONES

Los instructores teosóficos explicaron que los antiguos hechiceros eran capaces de hipnotizar a las personas sin que ellas se dieran cuenta y así hacerles creer que ellas estaban experimentando lo que esos hechiceros quisieran: que se transformaban en animales, o que cosas desaparecían y aparecían en frente de ellas, etc.

Pero Don Juan dio otra explicación, dijo que Don Genaro forzó a Castaneda a ver el mundo como lo hacen los brujos, lo cual yo lo interpreto que Genaro trasladó la conciencia de Castaneda a otra realidad.

Pero en el esoterismo se explica que la única otra realidad que se asemeja al mundo físico es el subplano más denso del astral. Sin embargo ahí Castaneda hubiera seguido viendo su coche, debido a que ese subplano es el molde del mundo físico, y por consiguiente lo que aparece en el mundo físico, también aparece en ese subplano.

Por lo que la respuesta que Don Juan dio es incorrecta, y si ese relato es verdadero, la explicación más tangible es que Castaneda si fue hipnotizado, aunque sospecho que esta historia en realidad la inventó ese escritor.









CARLOS CASTANEDA AFIRMÓ HABER ESTADO CONVERSADO CON UN COYOTE

 


Castaneda en su libro "Viaje a Ixtlán" mencionó que él estaba solo acampando en un monte cerca de la casa de Don Juan cuando de repente:

« Vi un coyote que cruzaba el campo en trote calmoso. Estaba cerca del sitio donde yo creía haber visto a un hombre. Recorrió unos cincuenta metros en dirección sur y luego se detuvo, dio la vuelta y empezó a caminar hacia mí.

Di unos gritos para asustarlo, pero él siguió acercándose. Tuve un momento de aprensión. Pensé que tal vez estaba rabioso y hasta se me ocurrió juntar piedras para defenderme en caso de un ataque.

Cuando el animal estuvo a tres o cuatro metros de distancia, noté que no se hallaba agitado en forma alguna; al contrario, parecía tranquilo y sin temores. Amainó su paso, deteniéndose a un metro o metro y medio de mí. Nos miramos, y el coyote se acercó más aún. Sus ojos pardos eran amistosos y límpidos.

Me senté en las rocas y el coyote se detuvo, casi tocándome. Yo estaba atónito. Jamás había visto tan de cerca a un coyote salvaje, y lo único que se me ocurrió entonces fue hablarle. Lo hice como si hablara con un perro amistoso. Y entonces me pareció que el coyote me respondía. Tuve una absoluta certeza de que había dicho algo. Me sentí confuso, pero no hubo tiempo de ponderar mis sentimientos, porque el coyote volvió a "hablar".

No era que el animal pronunciase palabras como las que suelo escuchar en voces humanas; más bien yo "sentía" que estaba hablando. Pero no era tampoco la sensación que uno tiene cuando una mascota parece comunicarse con su amo. El coyote en verdad decía algo; trasmitía un pensamiento y esa comunicación se producía a través de algo muy similar a una frase.

Yo había dicho: "¿Cómo estás, coyotito?" y creí oír que el animal respondía: "Muy bien, ¿y tú?"

Luego el coyote repitió la frase y yo me levanté de un salto. El animal no hizo un solo movimiento. Ni siquiera lo alarmó mi repentino brinco. Sus ojos seguían claros y amigables. Se echó y ladeando la cabeza, preguntó: "¿Por qué tienes miedo?"

Me senté frente a él y llevé a cabo la conversación más extraña que jamás había tenido. Finalmente, me preguntó qué hacía yo allí y le dije que había venido a "parar el mundo".

(Nota de Cid: con "parar el mundo" Castaneda se refiere a detener la manera física y usual como percibimos el mundo, para poder percibirlo en su aspecto energético.)

El coyote dijo "¡Qué bueno!" y entonces me di cuenta de que era un coyote bilingüe. Los sustantivos y verbos de sus frases eran en inglés, pero las conjunciones y exclamaciones eran en español. Cruzó por mi mente la idea de que me hallaba en presencia de un coyote chicano. Eché a reír ante lo absurdo de todo eso, y reí tanto que casi me puse histérico.

Entonces la imposibilidad de lo que estaba pasando me golpeó de lleno y mi mente se tambaleó. El coyote se incorporó y nuestros ojos se encontraron. Miré los suyos fijamente. Sentí que me jalaban, y de pronto el animal se hizo iridiscente; empezó a resplandecer. Era como si mi mente reprodujese la memoria de otro suceso que había tenido lugar diez años antes, cuando bajo la influencia del peyote, presencié la metamorfosis de un perro común en un inolvidable ser de iridiscencia.

Era como si el coyote hubiera provocado el recuerdo, y la imagen de aquel suceso anterior, invocada, se superpusiera a la forma del coyote; el coyote era un ser fluido, líquido, luminoso. Su luminosidad deslumbraba.

Quise proteger mis ojos cubriéndolos con las manos, pero no podía moverme. El ser luminoso me tocó en alguna parte indefinida de mí mismo y mi cuerpo experimentó una tibieza y un bienestar indescriptibles, tan exquisitos que el toque parecía haberme hecho estallar. Me transfiguré. No podía sentir los pies, ni las piernas, ni parte alguna de mi cuerpo, pero algo me sostenía erecto.

No tengo idea de cuánto tiempo permanecí en esa posición. Mientras tanto, el coyote luminoso y el monte donde me hallaba se disolvieron. No había ideas ni sentimientos. Todo se había desconectado y yo flotaba libremente. »
(Capítulo 18)





Poco después de la publicación de ese libro, el filósofo Sam Keen entrevistó a Castaneda, y sobre este tema Castaneda le comentó:

« Mi conversación con el coyote ilustra bien las diferentes teorías sobre la corporeidad. Cuando se me acercó, le dije:

   -   "Hola, pequeño coyote. ¿Cómo estás?".

Y él me respondió:

   -   "Estoy bien. ¿Y tú?".

No escuché las palabras de la forma habitual. Pero mi cuerpo sabía que el coyote estaba diciendo algo y lo traduje en diálogo.

Como intelectual, mi relación con el diálogo es tan profunda que mi cuerpo tradujo automáticamente en palabras la sensación de que el animal se comunicaba conmigo. Siempre vemos lo desconocido en términos de lo conocido.

Quizás podamos hablar con cualquier animal. Para Don Juan y los demás hechiceros, mi conversación con el coyote no tenía nada de raro. De hecho, me dijeron que debería haber buscado un animal más confiable como amigo, ya que los coyotes son embaucadores y no son de fiar. »






MI OPINIÓN DE ESTE EVENTO

Pudiera ser que en un estado acrecentado de conciencia si se pueda conversar con los animales, y tal vez Carlos Castaneda conversó con ese coyote (aunque da la impresión que en realidad ese coyote era otro ser que tomó la apariencia de un coyote), pero sabiendo lo mentiroso que era Castaneda, lo más probable es que él haya inventado esa historia.