El periodista chileno Daniel Trujillo Rivas entrevistó a Carlos Castaneda, no presencialmente sino enviándole preguntas escritas, y su reportaje y las respuesta que le dio Castaneda se publicaron en la revista argentina-chilena "Uno Mismo" en la publicación de febrero de 1997, edición número 86, páginas 12-21. Y a continuación se los transcribo. Pueden descargar el pdf del facsímil de esa entrevista en este link.
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NOTA INTRODUCTORIA
De antropólogo a brujo: la metamorfosis de un racional
Carlos Castaneda impactó al mundo a comienzos de la década del 60 cuando publicó su primer libro "Las enseñanzas de Don Juan, una forma yaqui de conocimiento". En esta obra daba cuenta de su experiencia como aprendiz de brujo bajo la guía de un anciano indio yaqui de Sonora (México), a quien había conocido mientras deseaba información sobre el cactus alucinógeno peyote, para su tesis de estudiante de antropología de la Universidad de California.
A partir de entonces, Castaneda se convirtió en una figura de culto. Cientos de personas era la época de los hippies– se entregaron al desierto mexicano para buscar a Don Juan, mientras que miles comenzaron a considerar a las drogas como un método para ampliar las puertas de su percepción. Esta característica de los años 60 es un claro indicio del impacto provocado por los libros de Castaneda.
No obstante, el tema alucinógeno se agotó rápidamente en su obra y pasó a ser un elemento más de la intrincada maraña del mundo del nagual Juan Matus, el conocimiento de los videntes toltecas. Los sucesivos libros de Castaneda presentaron una nueva cosmovisión, la totalidad de uno mismo vía el camino del guerrero: ser impecable, borrar la historia personal, usar la muerte como consejera, perder la importancia personal.
En todo este proceso, Castaneda presentó su trabajo compartiendo roles en sus libros con Don Juan y los otros personajes ligados a su iniciación. De esta forma, se puede ver como el serio y racional académico occidental, quien es blanco de toda clase de burlas y críticas por parte del anciano indio, deja de lado sus esquemas mentales y comienza a ampliar su conciencia hacia lo desconocido.
Aparte de su valor pragmático, las obras de Castaneda son de una calidad literaria indiscutible. Están llenas de poesía, magia y belleza. Sus nueve libros han superado largamente la categoría de best sellers y están traducidos a todos los idiomas de la Tierra. Don Juan es parte del patrimonio místico de la humanidad, y su discípulo, un mito.
Las compañeras de Castaneda: Taisha Abelar y Florinda Donner-Grau, también han relatado sus experiencias junto a Don Juan en los libros "Donde cruzan los brujos" y "Ser en el ensueño" respectivamente.
Carol Tiggs, a su vez, es coprotagonista de algunos libros de Castaneda en su rol de la "Mujer Nagual". Hasta ahora ella no ha publicado.
PREAMBULO
Volcado repentinamente al quehacer público, el escritor-antropólogo-brujo Carlos Castaneda y sus compañeras Carol Tiggs, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar, buscan poner al mundo de Don Juan al alcance de todos. Desde California, Castaneda respondió las preguntas de 'Uno Mismo'.
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Enfrentarse a Carlos Castaneda es una de esas situaciones en que la mitad de uno quiere salir corriendo y la otra mitad está petrificada. Es que su figura se recorta apenas visible en medio de la penumbra del misterio. Después de todo, son 30 años de leyendas y mitos los que rodean a este escritor inclasificable.
Tanto o más difícil que mantener el aplomo en tan supuesto encuentro con Castaneda es comprender el "mundo de Don Juan" a través de sus libros o los de sus compañeras Taisha Abelar y Florinda Donner-Grau.
Contar pues, con una entrevista a Carlos Castaneda es un honor y, a la vez, un desafío cognitivo, aunque no se haya realizado cara a cara.
Después de haber protagonizado uno de los fenómenos editoriales más importantes del siglo, después de revolucionar las ideas sobre la cultura de América precolombina, después de desaparecer por 30 años y de su regreso para proclamar a los cuatro vientos la buena nueva del mundo de su maestro indio, el Nagual Castaneda debe enfrentarse a que en sus lectores subsisten las mismas preguntas del comienzo: ¿Quién es Castaneda? ¿Antropólogo? ¿Escritor dotado? ¿Aprendiz de brujo?
Pero también han comenzado a surgir nuevas interrogantes, principalmente entre quienes han buscado en el "nagualismo" una guía práctica para sus vidas: ¿Qué encierran las enseñanzas de Don Juan? ¿Cuál es su valor pragmático?
Armado de esta batería de interrogantes, hace poco tuve la oportunidad de acercarme a las faldas de la montaña desde cuya cumbre se vislumbra el "mundo de Don Juan". La metáfora sirve, puesto que para poder conseguir un mínimo de comprensión de todo lo que el nagualismo encierra, habría que remontar alturas insospechadas y llenas de peligros.
En lo alto de la cumbre estaba Castaneda y, sin subir mucho ni llegar a acercarme, le envié este mensaje y él tuvo la gentileza de atenderlo.
LA ENTREVISTA
Quizá alguno que lean esta entrevista podrán extrañarse. La mayoría cree todavía que Castaneda vive escondido o en otras dimensiones. Yo no tengo el placer de conocerlo personalmente, pero puedo asegurar que es tan real, tan de carne y hueso y tan común y corriente como cualquiera que haya dedicado su vida al espíritu. Uno sólo tendría que hacer lo mismo para acercársele.
Conectarse con Castaneda no fue fácil. Considerando que se trata de alguien que borró su historia personal y que hasta un escritor no brujo se esconde de sus fanáticos seguidores, pensar en encontrarlo era iluso.
Un amigo mío que vive en Francia, ve el tarot y hace películas y comics [Alejandro Jodorowsky] fue quien me indicó cómo orientar mi búsqueda correctamente, no en el mundo externo, sino en el interno. Entonces, como en todos los cuentos, encontré que siempre había tenido al alcance de la mana lo que estaba persiguiendo ("¡Tanto tiempo que te andaba encontrando y no te podía buscar!" dice mi amigo).
Carlos Castaneda tuvo la generosidad de contestar estas preguntas. Son mis preguntas, pero confío en que interpreten a la mayor cantidad de personas posible. Ciertamente, sus respuestas servirán de todas maneras a quienes tengan el poder personal suficiente. Creo que aquí está todo lo que uno podría necesitar saber, de modo que he omitido las interpretaciones, explicaciones o introducciones inútiles.
Espíritu y antropología
Señor Castaneda, durante años usted permaneció en el más absoluto anonimato. ¿Qué le ha impulsado a dejar esa condición para dedicarse hoy a difundir públicamente las enseñanzas que, junto a sus tres compañeras actuales, recibió del Nagual Don Juan Matus?
Lo que nos obliga a difundir las ideas de Don Juan Matus es la necesidad impostergable de mostrar lo que él nos enseñó. Yo y sus otras tres estudiantes hemos llegado a la unánime conclusión de que el mundo que nos presentó Don Juan Matus está al alcance de los medios perceptivos de todos los seres humanos. humanos.
Argüimos entre nosotros cuál sería el camino adecuado. ¿Permanecer en el anonimato como Don Juan nos propuso? Esto no encontraba entre nosotros un eco placentero. El otro camino disponible era el de difundir las ideas de Don Juan: un camino inmensamente más peligroso y agotador, pero el único que creemos que tiene la dignidad con la que Don Juan embebió sus enseñanzas.
Considerando que usted ha dicho que la acción de un guerrero es impredecible, y de hecho así lo hemos comprobado durante tres décadas, ¿podemos esperar que esta etapa pública suya se prolongue en el tiempo? ¿hasta cuándo?
No hay manera de establecer un criterio temporal para nosotros. Vivimos de acuerdo con las premisas propuestas por Don Juan y jamás nos apartamos de ellas. Don Juan nos dio el terrible ejemplo de un hombre que vivía como él lo describía: el de un hombre monolítico que no tiene dos caras.
Y digo que es un ejemplo terrible porque es lo más difícil de emular; ser monolítico y al mismo tiempo tener la flexibilidad para encarar lo que fuera, pero esa era la manera de vivir de Don Juan.
Dentro de estas premisas, lo único que se puede ser es un conducto impecable. Uno no es el jugador de esta partida de ajedrez cósmica, uno es simplemente una ficha del ajedrez. Quien decide todo es una fuerza impersonal consciente que los brujos llaman el Intento o el Espíritu.
Según he podido comprobar, la antropología ortodoxa resta credibilidad a su obra, lo mismo que los pretendidos defensores del patrimonio cultural precolombino de América. Subsiste la creencia de que su obra es sólo el fruto de un talento literario, por cierto excepcional; mientras que otros sectores lo acusan de doble estándar, porque, supuestamente, su estilo de vida y sus actividades son contrarios a lo que la mayoría espera de un chamán. ¿Cómo puede zanjar estas suspicacias?
EI sistema cognitivo del hombre occidental nos fuerza a movernos través de ideas preconcebidas. Basamos nuestros juicios en algo que es siempre "a priori", por ejemplo, la idea de "lo ortodoxo". ¿Qué es la antropología ortodoxa? ¿La que se enseña en el aula?
¿Cuál es la conducta de los chamanes? ¿Ponerse plumas en la cabeza y bailar a los espíritus?
Han acusado a Carlos Castaneda durante treinta años de crear a un personaje literario simplemente porque lo que yo les reportaba no coincidía con el "a priori" antropológico, con las ideas establecidas en el aula o en el campo de acción antropológico. Sin embargo, lo que me presentó Don Juan sólo podía caber en un campo de acción total, y bajo tales circunstancias sucede muy poco o casi nada de lo preconcebido.
Nunca he podido llegar a conclusiones acerca del chamanismo, porque para hacer eso se necesita ser un miembro activo en el mundo de los chamanes. Es muy fácil para un científico social, digamos por ejemplo un sociólogo, llegar a conclusiones sociológicas acerca de cualquier tema relacionado con el mundo occidental. ¿Pero cómo puede un antropólogo, que pasa a lo más dos años estudiando otras culturas, llegar a conclusiones fidedignas acerca de ellas?
Para adquirir membresía en un mundo cultural se necesita una vida entera. Yo he estado trabajando más de treinta años en el mundo cognitivo de los chamanes del México antiguo y, sinceramente, creo que no he llegado aún a adquirir la membresía que me permitiese llegar a conclusiones, o siquiera proponerlas.
He discutido acerca de esto con personas de diferentes disciplinas y siempre parecen entender y estar de acuerdo con las premisas que estoy exponiendo. Pero luego se dan vuelta, y se olvidan de todo lo que acordaron y continúan manteniendo los principios académicos "ortodoxos" sin importarles la posibilidad de un error absurdo en sus conclusiones. El sistema cognitivo nuestro parece ser impenetrable.
¿Qué finalidad tiene el hecho de que usted se niegue a ser fotografiado, a que se grabe su voz o se conozcan sus datos biográficos? ¿Podría algo de esto afectar, y de qué manera, los logros alcanzados en su trabajo espiritual? ¿No cree que seria útil para algunos sinceros buscadores de la verdad conocer quién es usted realmente, como una forma de comprobar que sí es posible seguir el camino que usted pregona?
En cuanto a fotografías y datos personales, yo y los otros tres discípulos de Don Juan Matus seguimos sus directivas. La idea principal detrás de abstenerse de dar datos personales es muy simple para un chamán como Don Juan. Es imprescindible dejar a un lado lo que él llamaba la historia personal.
Alejarse del yo es algo bastante engorroso y difícil. Lo que buscan los chamanes como Don Juan es un estado de fluidez donde el yo personal no cuenta. Él creía que este hecho afecta indiscutiblemente a quien entra en ese campo de acción, y afecta de una manera positiva aunque subliminal, ya que estamos acostumbrados a más no poder a fotografías, grabaciones, datos biográficos, todos ellos engendrados par la idea de la importancia personal.
ÉI decía que es mejor no saber nada de un chamán; de ese modo, en vez de una persona uno se encuentra con una idea sostenible, lo opuesto a lo que pasa en el mundo cotidiano, donde encontramos sólo a personas con problemas psicológicos y sin ideas, y todas ellas repletas hasta el tope del "yo, yo, yo".
Publicidad y tarea literaria
¿Cómo deben entender sus seguidores la existencia de todo un aparataje comercial y publicitario –al margen de su obra literaria– en torno del conocimiento que usted y sus compañeras difunden? ¿Qué relación tiene usted realmente con la empresa Cleargreen Incorporated y otras empresas (Laugan Productions, Toltec Artists)? Me refiero a vínculos comerciales.
A estas alturas de mi trabajo, necesitaba yo a alguien que pudiera representarme en cuanto a la difusión de las ideas de Don Juan Matus. Cleargreen es una corporación que tiene una gran afinidad con nuestro trabajo, lo mismo que Laugan Productions y Toltec Artists.
La idea de difundir las enseñanzas de Don Juan a un mundo moderno como el nuestro implica el uso de medios comerciales y artísticos que no están al alcance de mis recursos individuales. Como corporaciones afines a las ideas de Don Juan, Cleargreen Incorporated, Laugan Productions y Toltec Artists son capaces de proporcionarme los medios para difundir lo que quiero difundir.
EI afán de las corporaciones impersonales es siempre dominar y transformar todo lo que se les presenta y adoptarlo a su propia ideología. De no ser por el sincero interés de Cleargreen, Laugan Productions y Toltec Artists, todo lo que Don Juan dijo habría ya sido transformado en otra cosa.
(Nota de Cid: los elevados precios que Castaneda cobraba en sus talleres y videos muestran que su objetivo no era difundir sino lucrar con esas empresas.)
Existe un sinnúmero de personajes que, de una u otra manera, se han "colgado" de usted para adquirir notoriedad pública. ¿Qué opinión le merece la acción de Víctor Sánchez, quien ha interpretado y reordenado sus enseñanzas para elaborar una teoría personal? ¿O las afirmaciones de Ken Eagle Feather, quien asegura que ha sido escogido como discípulo por el mismísimo Don Juan, vuelto a esta dimensión sólo para ello?
Efectivamente, hay una serie de personas que se titulan a sí mismos estudiantes míos o del mismo Don Juan, a quienes yo nunca he conocido y que puedo asegurar que Don Juan nunca conoció.
Don Juan Matus estaba interesado exclusivamente en la perpetuación de su linaje de chamanes. EI tuvo cuatro discípulos que perduran hasta hoy [Castaneda, Carol, Taisha y Florinda].
Tuvo otros que partieron con él. Don Juan no estaba interesado en enseñar su conocimiento, lo hizo con sus discípulos a fin de que continuaran su linaje. Y sus discípulos [Castaneda, Carol, Taisha y Florinda] como no pueden continuar el linaje de Don Juan, se han visto obligados a esparcir sus ideas.
El concepto de maestro que enseña su conocimiento es parte de nuestro sistema cognitivo, pero no es parte del sistema cognitivo de los chamanes del México antiguo. Para ellos enseñar era un absurdo. Transmitir su conocimiento a quienes iban a perpetuar la vida del linaje era otro asunto.
EI hecho de que haya una serie de individuos empeñados en usar mi nombre o el de Don Juan es simplemente una maniobra fácil para beneficiarse sin mucho trabajo.
Consideremos el significado de la palabra "espiritualidad" como un estado de conciencia en la que los seres humanos son plenamente capaces de controlar las potencialidades de la especie, logro que se obtiene trascendiendo la simple condición de animal, por medio de un arduo acondicionamiento psíquico, moral e intelectual. ¿Está de acuerdo con esta afirmación? ¿Cómo se integra el mundo de Don Juan en este contexto?
Para Don Juan Matus, como chamán pragmático y lleno de cordura, la "espiritualidad" era una idea vacía, era una aseveración sin fundamento que nos parece muy bella porque está incrustada en conceptos literarios y expresiones poéticas, pero no pasa de ahí.
Los chamanes como Don Juan son esencialmente prácticos. Para ellos sólo existe un universo predatorio donde la inteligencia o la conciencia de ser son el producto de desafíos de vida o muerte. El se consideraba un navegante del Infinito y decía que para navegaren lo desconocido, como lo hace un chamán, uno necesita pragmatismo ilimitado, cordura sin medida y agallas "de acero".
En vista de todo esto Don Juan creía que "la espiritualidad" es simplemente una descripción de algo imposible de lograr bajo los patrones del mundo cotidiano y no un modo vivo de actuar.
(Nota de Cid: esto me muestra las limitaciones de Don Juan ya que los grandes maestros indican que la verdadera espiritualidad es un campo descomunal, pero se necesita haber desarrollado tus facultades espirituales para poder acceder a ello, mientras que Don Juan solo era un nagual que únicamente podía explorar el astral.)
Usted ha señalado que su actividad literaria se debe a instrucciones de Don Juan, lo mismo que Taisha Abelar y Florinda Donner-Grau. ¿Hacia qué objetivos apunta aquello?
El objetivo de escribir los libros fue dado por Don Juan. EI aseveraba que si uno no es escritor uno aún puede escribir, pero el escribir se transforma de una acción literaria en una chamanística.
Quien decide el lema y el desarrollo de un libro no es la mente del escritor sino una fuerza que los chamanes consideran como la base del universo y la llaman "e! Intento". Y es el Intento quien decide la producción de un chamán, sea literaria o cualquier otra.
(Nota de Cid: los libros de Castaneda, Florinda y Taisha están llenos de falsedades, no fue el Intento quien los impulsó a escribirlos sino el afán de lucro.)
De acuerdo con Don Juan, un practicante de chamanismo tiene el deber, la obligación de saturarse con toda la información disponible. El trabajo de un chamán es el de informarse de una manera plenaria de todo lo posible relacionado con el tópico de su interés.
EI acto chamanístico consiste en abandonar todo interés de dirigir el curso que tal información tome. Quien arregla las ideas que nacen de tal fuente de información no es el chamán –decía Don Juan– es el Intento. EI chamán es simplemente un conducto impecable. EI escribir era para Don Juan un desafío chamanístico, no una tarea literaria.
¿Tiene planes inmediatos en esa línea, otros libros, por ejemplo?
Hay una serie de libros en producción en estos momentos. La corporación Cleargreen como editorial está por publicar un libro sobre Tensegridad y otro sobre el Silencio Interno. Taisha Abelar, Florinda Donner-Grau y Carol Tiggs tienen también proyectos que están a punto de terminarse.
Comparar y comprobar
Si me permite la siguiente afirmación, su obra plantea conceptos estrechamente relacionados con las doctrinas filosóficas orientales, pero resulta contradictoria con lo que se conoce de la cultura indígena mexicana. ¿Dónde se encuentran las similitudes y diferencias entre una y otra?
No tengo la menor idea. No soy un erudito ni en lo uno ni en lo otro. Mi trabajo es un reporte fenomenológico de un mundo cognitivo al que me introdujo Don Juan Matus.
Desde el punto de vista de la fenomenología como un método filosófico, no es posible llegar a aseveraciones relacionadas con el fenómeno bajo escrutinio. El mundo de Don Juan es tan vasto, misterioso y contradictorio que no se presta para un ejercicio de exposición lineal, a lo más se puede describir, y eso, haciendo un esfuerzo supremo.
Asumiendo que las enseñanzas de Don Juan han pasado a formar parte de la literatura ocultista, ¿Qué opinión le merecen otras enseñanzas de este grupo, por ejemplo, las filosofías masónica y Rosacruz, el Hermetismo y disciplinas tales como la cábala, el tarot y la astrología, comparándolas con el nagualismo? ¿Ha tenido alguna vez o mantiene contacto con alguna de estas vertientes o con sus cultores?
De nuevo ni la menor idea de cuáles son las premisas, los puntos de vista, los temas de tales disciplinas. Don Juan nos presentó el problema de navegar en lo desconocido y esto nos toma todo el esfuerzo disponible.
¿Algunos de los conceptos de su obra, como el punto de encaje, las emanaciones de energía que componen el universo, el mundo de los seres inorgánicos, el intento, el acecho y el ensueño, tienen una contra partida en el conocimiento occidental? Por ejemplo, hay quienes ven en el hombre como huevo luminoso, una expresión del aura...
No, nada de lo que Don Juan nos enseñó parece tener una contrapartida en el conocimiento occidental, que yo sepa.
(Nota de Cid: si hay varias similitudes con el conocimiento esotérico occidental y oriental.)
Una vez, cuando Don Juan aún estaba presente, pasé un año entero en búsqueda de gurús, maestros, sabios que me dieran un indicio de lo que yo estaban haciendo. Quería yo saber si había algo en el mundo de aquel día que fuera similar a lo que Don Juan decía y hacia.
Mis recursos eran muy limitados y sólo me llevaron a conocer a los maestros establecidos, que tenían millares de seguidores y, desgraciadamente, no pude encontrar nada de similitud.
Concentrándonos ahora específicamente en su obra, sus lectores nos encontramos con diferentes Carlos Castaneda.
Primero, a un académico occidental algo inepto y permanentemente desconcertado ante el poder de ancianos indios como Don Juan y Don Genaro (principalmente en Las enseñanzas de Don Juan, Una realidad aparte, Viaje a Ixtlán, Relatos de poder y El segundo anillo de poder).
Luego con un aprendiz de chamán avezado (en El don del Águila. El fuego interior, El conocimiento silencioso y sobre todo en EI Arte de ensoñar).
Si está de acuerdo con esta apreciación, ¿Cuándo y cómo desapareció uno para dejar paso al otro?
No me considero ni chamán, ni maestro, ni estudiante avezado de chamanismo, ni tampoco me considero un antropólogo o científico social del mundo occidental. Mis presentaciones han sido todas descripciones de un fenómeno imposible de discernir bajo las condiciones del conocimiento lineal del mundo occidental. Jamás pude dar a lo que me enseñaba Don Juan una explicación de causa y efecto o la posibilidad de predecir lo que él iba a decir o lo que iba a pasar.
Bajo estas condiciones, el paso de un estado a otro es subjetivo y no algo elaborado o producto de premeditación o sabiduría.
En su obra es posible encontrar episodios francamente increíbles para la mentalidad occidental. ¿Cómo podría alguien no iniciado comprobar que son verdaderas esas "realidades aparte" toda vez que usted así lo sostiene?
Se puede comprobar de una manera muy simple. Prestando el cuerpo entero en vez del intelecto. Al mundo de Don Juan no se puede entrar intelectualmente como un diletante en pos de un conocimiento rápido y pasajero, ni tampoco se puede comprobar nada en él. Lo único que se puede hacer es llegar a un estado de conciencia acrecentada que nos permita percibir el mundo que nos rodea de una manera más amplia.
En otras palabras, la meta del chamanismo de Don Juan es romper los parámetros de la percepción histórica y cotidiana, y entrar a percibir en lo desconocido. De allí que él se llamaba a sí mismo un navegante del infinito. Él sostenía que más allá de los parámetros de la percepción diaria está el infinito.
Llegar a eso era la directiva de su vida y, puesto que él era un chamán extraordinario, nos inculcó a nosotros cuatro [Castaneda, Carol, Taisha y Florinda] tal como deseó. Nos forzó a trascender el intelecto y encarnar el concepto de la ruptura de los parámetros de la percepción histórica.
Percepción de energía
Usted sostiene que la característica básica de los seres humanos es su condición de "perceptores de energía". Señala el movimiento del punto de encaje como un imperativo para percibir energía directamente. ¿Para qué puede servir eso a un hombre del siglo XXI? ¿Cómo ayuda la consecución de esta meta para la superación espiritual, según el concepto antes definido?
Los chamanes como Don Juan sostienen que todos los seres humanos poseemos la capacidad de percibir energía directamente a medida que fluye en el universo. Consideran que el punto de encaje, como ellos lo llaman, es un punto que existe en el campo de energía total del hombre.
En otras palabras, cuando un chamán percibe a un hombre como energía que fluye en el universo "ve" a una bola luminosa. En esa bola luminosa el chamán puede "ver" un punto de gran brillo que está situado a la altura de los omóplatos y a la distancia de más o menos un metro detrás de ellos.
Los chamanes sostienen que allí es donde se realiza la percepción, que la energía que fluye en el universo se transforma allí en datos sensoriales y que estos dalos sensoriales son luego interpretados para dar como resultado el mundo de la vida cotidiana.
Los chamanes mantienen que se nos enseña a interpretar, por lo tanto se nos enseña a percibir.
El valor pragmático de percibir la energía directamente a a medida que fluye en el universo para el hombre del siglo XXI o del siglo I es el mismo. Le permite ampliar los límites de su percepción y utilizar dentro de sus medios ambientales tal ampliación. Don Juan decía que sería extraordinario "ver" directamente la maravilla del orden y el caos del universo.
Además de sus tres compañeras, los asistentes a sus seminarios han conocido a otro grupo de personas, como los Chacmoles, las Rastreadoras de Energía, los Elementos, el Explorador Azul... ¿Quiénes son ellos? ¿Se trata de una nueva partida de videntes dirigida por usted? Si es así, ¿Cómo podría alguien integrarse a ese grupo de aprendices?
Cada una de esas personas de las que usted pregunta son seres definidos que Don Juan Matus, como director de su linaje, nos encargó esperar. EI predijo la llegada de cada uno de ellos como parte integral de una visión.
(Nota de Cid: eso es falso y en realidad Castaneda le fue inventando esos roles a los miembros más cercanos de su agrupación.)
Puesto que el linaje no podía continuar debido a configuraciones energéticas propias de sus cuatro estudiantes [Castaneda, Carol, Taisha y Florinda], la misión de ellos se transformó de perpetuar su linaje a cerrarlo, si fuera posible. con broche de oro.
Nosotros no estamos en posición de cambiar esa directiva. No podemos buscar ni aceptar aprendices o miembros vigentes de la nueva visión de Don .Juan. Lo único que podemos hacer es acceder a los dictámenes del Intento.
El hecho de que se estén enseñando los pases mágicos guardados con tanto celo por tantas generaciones es una muestra de que sí se puede llegar a ser parte de esta nueva visión de una manera indirecta, a través de la práctica de la Tensegridad y de la observación de las premisas del camino del guerrero.
Usted y sus compañeras han centrado la difusión pública de sus enseñanzas en parte de Estados Unidos, principalmente California, y en México. ¿Podrán otros países del continente americano acceder a ellas directamente de ustedes? ¿Qué posibilidades hay de que acepten las invitaciones que se le han formulado desde Latinoamérica, de Chile en concreto, para que ofrezca seminarios en estas regiones?
En estos momentos estamos en una posición crucial para poder ensanchar el campo de acción de los seminarios hasta alcanzar otros países de Latinoamérica. Los planes de la corporación Cleargreen incluyen para eJ año 1997 extensos viajes por toda Latinoamérica.
En 'Lectores del Infinitito' usted ha utilizado el término ''navegación" para definir lo que los brujos hacen. ¿Están prontos a izar velas y levar anclas para iniciar el viaje definitivo? ¿Acabará con ustedes el linaje de guerreros toltecas depositario de este conocimiento?
Sí, efectivamente el linaje de Don Juan acaba con nosotros.
¿Incluye el camino del guerrero el trabajo espiritual de la pareja, como se encuentra en otras vertientes?
El camino del guerrero incluye todo y a todos. Puede haber una familia entera de guerreros impecables. La dificultad está en el terrible hecho de que las relaciones individuales están basadas en inversiones emocionales, las cuales se desmoronan en el momento en que el practicante realmente practica lo que aprende. Por lo regular, en el mundo diario las inversiones emocionales nunca son revisadas y vivimos una vida entera esperando que nos correspondan.
Don Juan decía que mi manera de vivir y de sentir era descrita de una manera muy simple: "Yo sólo doy lo que me dan", y que yo era un inversionista empedernido.
Todos vamos a morir
Si alguien quisiera emprender un trabajo espiritual ajustándose al conocimiento difundido en sus libros, ¿a qué posibilidades de avance puede aspirar? ¿Qué recomendaciones formularía a quienes desean poner en práctica por propia cuenta las enseñanzas de Don Juan?
No hay manera alguna de poner un límite a lo que uno puede lograr de un modo individual si es que el intento es un intento impecable. Las enseñanzas de Don Juan no son espirituales, lo repito de nuevo, puesto que esta cuestión ha salido a la superficie una y otra vez. La idea de la espiritualidad no encaja con Ia disciplina férrea del guerrero. Lo que más cuenta para un chamán como Don Juan es la idea del pragmatismo.
Cuando conocí a Don Juan, yo me creía un hombre práctico, un científico social lleno de objetividad y pragmatismo. EI acabó con mis ínfulas y me hizo ver que como verdadero hombre occidental yo no tenía nada de pragmático y nada de espiritual. Llegué a entender que yo simplemente repetía el vocablo "espiritualidad" para oponerlo a lo mercenario del mercantilismo de la vida diaria, y a ese afán yo le llamaba espiritualidad.
Cuando Don Juan me exigió llegar a una conclusión. a una definición de lo que yo consideraba espiritual, me di cuenta de que él estaba en lo cierto. Yo no sabía lo que decía.
Suena un poco petulante decir lo que estoy diciendo, pero no hay otra manera de decirlo. Lo que quiere un chamán como Don Juan es el engrandecimiento de la conciencia de ser, esto es, poder percibir con todas las posibilidades humanas de percepción, lo que implica una labor descomunal y un propósito sin medida, cosas que no pueden ser suplidas por la espiritualidad en el mundo occidental.
¿Hay algo que le gustaría explicarnos a los sudamericanos? ¿Quisiera exponer otros planteamientos además de los formulados?
No tengo nada más que añadir. Todos los seres humanos estamos en el mismo nivel. AI comienzo de mi aprendizaje con Don Juan Matus él trató de hacerme ver lo común de la situación del hombre. Yo, como sudamericano. estaba muy involucrado intelectualmente con la idea de la reforma social. Un día Ie planteé la pregunta que yo creía era fatal. Le dije:
"¿Cómo es posible, Don Juan, que usted permanezca impasible ante la situación espantosa de sus congéneres, los indios yaquis de Sonora?"
Yo sabía que un porcentaje de la población yaqui sufría de tuberculosis y que no tenía remedio por su condición económica.
"Sí –me dijo Don Juan– es una cosa muy triste, pero figúrate que también es muy triste tu situación, y si tú crees estar en condiciones mejores que los indios yaquis, te equivocas. La condición del hombre en general es estar en un estado de espeluznante caos. Nadie está mejor que otro, todos somos seres que vamos a morir y, a menos que tomemos en cuenta cabal esta situación, no hay remedio para nosotros."
Este es otro punto del pragmatismo de los chamanes: el darse cuenta de que somos seres que vamos a morir. Y ellos dicen que al hacerlo, todo adquiere una medida y un orden trascendental.
(Nota de Cid: esto último es una de las enseñanzas valiosas de Don Juan.)
LA TENSEGRIDAD DE CARLOS CASTANEDA
Hoy, la principal preocupación de Carlos Castaneda y sus compañeras es la difusión de una disciplina de ejercicios físicos que denomina "Tensegridad". Sus seminarios dedican varias horas a la enseñanza de estos movimientos y también existen videocasetes para su aprendizaje individual:
Vol. I: Doce movimientos básicos para reunir energía y promover el bienestar.
Vol. 2: Volviendo a distribuir la energía dispersa.
Vol. 3: Cruzando energéticamente de un filum a otro.
Sobre esto también le preguntamos a Castaneda:
Recientemente usted ha presentado una disciplina de ejercicio físico que denomina Tensegridad.. ¿Puede explicarnos de qué se trata? ¿Qué finalidad persigue? ¿Y qué beneficios puede encontrar en ella quien la practique en forma individual?
De acuerdo con lo que nos enseñó Don Juan Matus, los chamanes que vivieron en México antiguo descubrieron una serie de movimientos, ejecutados con el cuerpo, que los llevaron a un estado de desarrollo físico y mental de tal magnitud, que decidieron llamar a tales movimientos 'pases mágicos'.
Don Juan nos dijo que por medio de sus pases mágicos, dichos chamanes adquirieron un nivel de conciencia acrecentada que los llevó a ejecutar proezas de percepción indescriptibles.
Los pases mágicos fueron enseñados a través de generaciones solamente a los practicantes de chamanismo, en medio de un tremendo secreto y de complejos rituales. Así es como se los enseñaron a Don Juan Matus y así es como él nos los enseñó a sus cuatro discípulos [Castaneda, Carol, Taisha y Florinda].
Nuestro esfuerzo ha sido extender la enseñanza de tales pases mágicos a quien quiera aprenderlos. Los hemos llamado Tensegridad y los hemos convertido, de movimientos enteramente personales y propios de cada uno de los cuatro discípulos de Don Juan, en movimientos genéricos aplicables a cualquier persona.
La práctica de la Tensegridad en forma individual o colectiva promueve la salud, el vigor, la juventud y el bienestar general. Don Juan decía que la práctica de los pases mágicos ayuda a acumular la energía necesaria para acrecentar la conciencia y ampliar los parámetros de la percepción.
Tensegridad es una palabra usada en la arquitectura, que significa: "La propiedad de armazones que emplean miembros de tensión continua y miembros de comprensión discontinua, de tal manera que cada miembro opera con máxima eficiencia y economía".
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Castaneda dice que ese es un vocablo sumamente apropiado para designar a su disciplina física, puesto que mezcla los términos "tensión" e "integridad", expresiones que denotan las dos fuerzas impulsoras de los pases mágicos.
Los videocasetes de la Tensegridad de Carlos Castaneda pueden adquirirse directamente en Cleargreen Inc. a través de Internet (http://www.web.com/castaneda) o próximamente en Chile por medio de sus distribuidores autorizados.
MI OPINIÓN DE ESTA ENTREVISTA
No me gustó ya que allí Carlos Castaneda repite su verborrea habitual y no dijo nada que no hubiera dicho antes, además que su gran repudio hacia la espiritualidad muestra la limitación de su discernimiento.
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