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LO QUE CHARLES LEADBEATER DIJO ACERCA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL




Sobre este asunto, el investigador Gregory Tillett comentó lo siguiente (y en morado añadí mis comentarios):


Si bien los miembros de la Sociedad Teosófica de Adyar estaban tremendamente fascinados con la promesa de la pronta Venida del Señor Cristo-Maitreya, el Instructor del Mundo; en cambio el mundo se preocupaba por los eventos sombríos que se estaban produciendo en Europa y el 28 de julio de 1914 comenzó oficialmente la Primera Guerra Mundial. 

Quienes veían la guerra como un proceso totalmente indeseable y destructivo podían encontrar consuelo en las palabras de Leadbeater quien aseguraba que esa guerra formaba parte del Plan Divino para la Venida del Señor Cristo-Maitreya.

« Comprendan que esta Gran Guerra es parte de la preparación del mundo y que, por terrible que sea, existe otra cara de la moneda: el enorme bien que se está haciendo a las personas. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.479)

(Esa afirmación es una mentira debido a que "el Señor Cristo-Maitreya" no existe, puesto que fue un personaje ficticio inventado por Leadbeater para promover a Krishnamurti como el próximo mesías.)


Leadbeater proclamó que la guerra fue el resultado de la lucha de los "Señores del Rostro Oscuro" contra los Poderes que promovían la evolución, tal como lo habían hecho en la Atlántida unos 13'000 años atrás, y de hecho, «quienes lucharon en la Primera Guerra Mundial eran los mismos que lucharon en la Atlántida».

(Esta afirmación también es falsa ya que el maestro Kuthumi señaló que en la Atlántida lucharon magos blancos contra magos negros, mientras que en la Primera Guerra Mundial lucharon personas comunes.)





Bismarck

Leadbeater proclamó que Alemania estaba obsesionada con el mal y controlada por unos pocos "Señores del Rostro Oscuro", entre ellos Bismarck, con quien Leadbeater afirmó que había conversado extensamente en el plano astral.

(Ver "El lado oculto de las fiestas cristianas", p.466-470)

(Esta es otra mentira porque los datos históricos muestran que Leadbeater no poseía ninguna clarividencia.)


Según Leadbeater, Blavatsky enseñó que Otto von Bismarck (1815-1898), el estadista prusiano conservador que dominó los asuntos alemanes y europeos desde la década de 1860 hasta 1890 y orquestó una serie de guerras en la década de 1860 que unificaron los estados alemanes en un poderoso Imperio Alemán bajo el liderazgo prusiano, era un ocultista.

Blavatsky afirmó que Bismarck había colocado talismanes magnéticos en los cuatro puntos cardinales de Alemania para impedir la resistencia a los ejércitos alemanes.

(Ver "Australia y Nueva Zelanda: El hogar de una nueva subraza", Theosophical Publishing House, Adyar, 1916, p.66)


Y sobre este tema Leadbeater añadió:

« Lean la literatura alemana y verán perfectamente la dirección que ha tomado su pueblo durante más de cuarenta años. Debido a su intenso orgullo, a la enseñanza de la brutalidad y la fuerza, de la sangre y el hierro en lugar de la ley del amor, se han expuesto a esta terrible obsesión, y algunos de los grandes Señores del Rostro Oscuro han vuelto a ocupar su lugar entre ellos.

El príncipe Bismarck fue uno de ellos, como nos contó Madame Blavatsky hace mucho tiempo. En vida, trazó sus planes para la subyugación de Europa. Puede que nos alegremos de que no haya sobrevivido hasta nuestros días, pues sus planes eran mucho más astutos que los de quienes le sucedieron.

Hace mucho tiempo, Madame Blavatsky nos explicó que poseía un considerable conocimiento oculto y que, antes de la guerra con Francia, en 1870, había viajado físicamente a ciertos puntos del norte, el sur, el este y el oeste de Francia, donde había realizado algún tipo de conjuros o creado centros magnéticos con el objetivo de impedir una resistencia efectiva a los ejércitos alemanes. Sin duda, el colapso francés de entonces fue tan completo e inesperado que parecía requerir una explicación inusual. »
(La Gran Guerra, p.4)

(No he encontrado que Blavatsky haya dicho eso, por lo que seguramente esas aseveraciones fueron otra mentira inventada por Leadbeater.)






Leadbeater aborrecía a los pacifistas y estaba a favor de la matanza

A Leadbeater no le agradaban los promotores de la paz, a quienes consideraba "fanáticos bienintencionados pero ignorantes que hablaban de paz a cualquier precio".

La doctrina india de ahimsa, o no violencia, que inspiró a los teósofos a convertirse en vegetarianos, antiviviseccionistas y opositores al uso de pieles, no inspiró a Leadbeater a oponerse al asesinato de alemanes.

Sino que por el contrario, Leadbeater declaró:

« Yo afirmo hechos basados ​​en el conocimiento y no en suposiciones cuando digo que en realidad, es un acto de bondad hacia estos rufianes matar sus cuerpos, pues de esa manera podemos salvar sus almas de esta locura.

De hecho, ayudamos a llevar a cabo el entrenamiento que les demostrará que no deben dejarse engañar ni hipnotizar de nuevo, como lo han hecho esta vez. ... Son simplemente bestias salvajes peligrosas que deben ser devueltas a las tribus primitivas a las que pertenecen.
. . .
Y no solo es ventajoso para los alemanes y sus aliados primitivos morir, sino que también es ventajoso para los Aliados. Morir así es ganar, pues mediante ese acto supremo de autosacrificio logran un avance que de otro modo les costaría veinte vidas. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.481 y 483)

(Con esas declaraciones Leadbeater muestra su verdadero rostro: un inglés que ve a los germanos como enemigos y no como hermanos; y esto les muestra que contrario a lo que él pretendía, en realidad Leadbeater no tenía nada de espiritual.)



Según Leadbeater, la causa de la guerra no fue, a pesar de la opinión popular, política, sino un caso masivo de posesión u obsesión, cuyo "exorcismo" consistía en la matanza indiscriminada del enemigo:

« Lo más bondadoso que podemos hacer por ellos es destruir sus cuerpos físicos, para que se salven de crímenes aún más atroces, para que sus egos poseídos por el demonio sean liberados.

Tras su espantoso fracaso, quedaron libres para comenzar de nuevo a ascender por la escalera de la evolución desde las profundidades de la barbarie en las que habían permitido que sus seres inferiores cayeran. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.474)

(Leadbeater veía con buenos ojos matar a la gente.)






Los desvaríos de Leadbeater sobre la guerra

La guerra, al ser "una de las pruebas periódicas de Dios a su pueblo", debía considerarse un desafío y una "maravillosa oportunidad". Si no se superaba el desafío, los resultados posiblemente seguirían el funesto curso que condujo a la destrucción de la Atlántida, en la que según Leadbeater descubrió a traves de los registros akáshicos, murieron sesenta y cinco millones de personas en veinticuatro horas.

Pero Leadbeater confiaba en que los Aliados triunfarían, proclamándolos "en verdad, la Espada del Señor", porque se trataba de una "guerra santa". Y quienes morían como héroes tenían el gran consuelo de saber que podrían renacer en la nueva subraza, y Leadbeater lo explicaba siempre que expresaba su solidaridad con los teósofos cuyos hijos habían muerto.

Pero su labor era más sutil: patrullaba los campos de batalla con su cuerpo astral, acompañado por una tropa de "ayudantes invisibles" asistiendo a los recién fallecidos.

(Ver "El lado oculto de las fiestas cristianas", p.481)

(Leadbeater muestra la típica actitud ciega de afirmar que el bando al que perteneces el es "bueno" y "apoyado por Dios"; mientras que el bando opuesto son los "malos" y "dominados por las fuerzas oscuras".

Y esa afirmación que hizo de "ayudar con su cuerpo astral" es otra mentira porque Leadbeater no demostró poder desdoblarse astralmente.)



El coronel G.F. George Frederick Braund (1866-1915), comandante del 2.º Batallón, antiguo miembro de la Sociedad Teosófica de Adyar y de su Escuela Esotérica en Sídney, quien fue abatido a tiros en Galípoli el 4 de mayo de 1915 por uno de sus propios centinelas al no responder a un desafío, fue puesto al frente del "nuevo departamento de trabajo", es decir, los "ayudantes invisibles" durante la guerra, y colaboró ​​en la selección de aquellos entre los recién fallecidos que renunciarían a Devachan, o el cielo, y renacerían de inmediato.

El relato de Leadbeater sobre los "ayudantes invisibles" se encuentra en su libro con ese título, editado por la Theosophical Publishing Society, Londres, en 1896.

Y entre las otras almas que aceptaron un renacimiento rápido para colaborar en esa obra, se encontraban el rey Eduardo VII (1841-1910) y el general británico Lord Roberts de Kandahar (1832-1914), quienes durante la guerra renacieron como mujeres y se unieron al ejército.

(Esto último lo afirmó Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater, y lo que dijo se transcribió en la Carta para la EST n.º 11, diciembre de 1941, p.3-4)

(Lo más seguro es que esas afirmaciones también sean mentiras.)






Los textos de Leadbeater sobre la guerra

La guerra se convirtió casi en una obsesión para Leadbeater, quien habló extensamente sobre ella integrándola en su esquema para la evolución del mundo.

Entre sus escritos dedicados a ese tema están:


"La Gran Guerra" (The Great War), folleto de Adyar Nº 199, Editorial Teosófica, Adyar, 1916; reimpreso de The Theosophist, febrero de 1916, reimpreso en 1920.


"Una Visión Oculta de la Guerra" (An Occult View of the War), Theosophical Publishing House, Londres, 1916.


"La Llegada del Maestro del Mundo y la Muerte, la Guerra y la Evolución" (The Coming of the World-Teacher and Death, War and Evolution) es un libro de extractos de conferencias y escritos de Leadbeater, con contribuciones parciales de Annie Besant y otros autores. Selección y arreglos de Mary E. Rocke. Londres: G. Allen & Unwin, 1917.


"El Lado Oculto de las Fiestas Cristianas" (The Hidden Side of Christian Festivals), St Alban Press, Sídney, 1920. En particular la parte III titulada "Discursos durante la guerra".

Cabe destacar que esta parte no aparece en todas las ediciones de ese libro, aunque sí figura en el índice. Se eliminó de la versión revisada publicada en 1973. Presumiblemente esta sección se omitió por contener comentarios ofensivos. Por ejemplo:

« Estos soldados alemanes, bajo su actual obsesión, no son hombres, sino demonios; ningún ser maligno de los infiernos medievales imaginarios puede regocijarse más en la crueldad bestial que ellos. Lo más bondadoso que podemos hacer es destruir sus cuerpos para que se salven de crímenes aún más atroces. »
(p.474)


Pero por muy desagradables que resulten hoy en día, esos sentimientos eran los que Leadbeater defendía con vehemencia, y su racismo se manifestaba claramente en muchas de sus obras.


(Fuente: https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/11/06/leadbeater-on-world-war-i/)

 



CONCLUSIÓN

Este es un ejemplo más de lo mentiroso y desquiciado que era Charles Leadbeater.










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