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LA ESTRUCTURA Y LOS OBJETIVOS INICIALES DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA



En 1878 se publicó en Nueva York una circular titulada "La Sociedad Teosófica: su origen, plan y objetivos".

Sobre este documento, el investigador Boris de Zirkoff comentó:

« Este documento es conocido como "La Circular de Nueva York", fue redactada principalmente por el coronel Olcott, la cual estuvo lista para su distribución el 3 de mayo de 1878.

Se entregó un paquete de estos ejemplares al Dr. H. J. Billing para que lo llevara a Londres, y otro a la condesa Lydia de Pashkoff para que lo llevara a Japón.

Como señala el propio Olcott en su libro "Las Hojas de un Viejo Diario I":

« Al redactar la circular de Nueva York, se me ocurrió que los miembros de la Sociedad, así como las entidades que la supervisan, podrían agruparse naturalmente en tres divisiones: los nuevos miembros que aún no se han desvinculado de los intereses mundanos; los discípulos —como yo mismo— que se han apartado de dichos intereses o están dispuestos a hacerlo; y los propios adeptos, quienes, sin ser miembros propiamente dichos, mantienen al menos un vínculo con nosotros y se interesan por nuestra labor, considerándola un medio potencial para realizar un bien espiritual en el mundo.

Con la aprobación de H.P.B., definí estos tres grupos —a los que llamé 'secciones'— y subdividí cada uno en tres grados.

Esto se hizo, naturalmente, con la esperanza y la expectativa de contar con una orientación más práctica para organizar los diversos niveles de los miembros, algo de lo que no habíamos dispuesto anteriormente —ni hemos dispuesto desde entonces, cabría añadir—. »
(p.399-400)


El coronel Olcott afirma explícitamente que el pasaje que comienza con "como el desarrollo más elevado" y termina con "universos invisibles" fue escrito por H.P.B.

En este documento aparecen por primera vez las importantes palabras "la Hermandad de la Humanidad", y la circular no contiene mención alguna al espiritismo ni a los fenómenos.

No cabe duda de que la orientación inspiradora de los Adeptos estuvo detrás de la redacción de esta circular. Se trata de un documento de importancia fundamental en la historia del movimiento teosófico. »
(CW I, p. 375)



A continuación les transcribo y traduzco esta circular:




LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

Su origen, plan y objetivos

I. La Sociedad Teosófica fue fundada en la ciudad de Nueva York en el año 1875.


II. Sus cargos directivos incluyen un presidente; dos vicepresidentes; un secretario de correspondencia; un secretario de actas; un tesorero; un bibliotecario; y consejeros.


III. Al inicio era una organización abierta, pero más tarde se reorganizó bajo el principio de secreto, ya que la experiencia demostró la conveniencia de tal cambio.


IV. Sus miembros se clasifican en activos, correspondientes y honorarios. Solo se admite a aquellos que simpatizan con sus objetivos y desean sinceramente contribuir a su promoción.


V. Su membresía se divide en tres secciones, y cada sección en tres grados.

Todos los candidatos a miembros activos deben ingresar como aspirantes en el tercer grado de la tercera sección; no existe un plazo fijo para que un miembro pueda ascender de un grado inferior a uno superior, pues todo depende del mérito.

Para ser admitido en el grado más alto de la primera sección, el teósofo debe haberse liberado de cualquier inclinación hacia una forma de religión en particular por encima de otras. Debe estar libre de obligaciones estrictas para con la sociedad, la política o la familia. Debe estar dispuesto a dar su vida, si fuera necesario, por el bien de la Humanidad y de un compañero, sin importar su raza, color o credo profesado. Debe renunciar al vino y a cualquier otro tipo de bebida embriagante, y adoptar una vida de estricta castidad.

Aquellos que aún no se han liberado por completo de los prejuicios religiosos y otras formas de egoísmo, pero que han logrado cierto progreso hacia el dominio propio y la iluminación, pertenecen a la segunda sección.

La tercera sección es de carácter probatorio: sus miembros pueden abandonar la Sociedad Teosófica cuando lo deseen; no obstante, la obligación contraída al ingresar los vincula permanentemente a mantener un secreto absoluto respecto a todo aquello que les haya sido comunicado bajo tales restricciones.


VI. Los objetivos de la Sociedad Teosófica son diversos. Esta impulsa a sus miembros a adquirir un conocimiento profundo de las leyes naturales, especialmente de sus manifestaciones ocultas. Siendo el ser humano el desarrollo más elevado —tanto física como espiritualmente— de la Causa Creadora en la Tierra, debería aspirar a resolver el misterio de su propia existencia.

Él es el procreador de su especie en el plano físico y, al haber heredado la naturaleza de la Causa —desconocida pero palpable— de su propia creación, debe poseer, en su ser interior y psíquico, este poder creativo en menor grado.

Por consiguiente, debería esforzarse por desarrollar sus facultades latentes e informarse sobre las leyes del magnetismo, la electricidad y cualquier otra forma de fuerza, ya sea en los universos visibles o invisibles.

La Sociedad enseña a sus miembros —y espera de ellos— que encarnen, a nivel personal, la moral más elevada y las aspiraciones religiosas más nobles; que se opongan al materialismo científico y a toda forma de teología dogmática —especialmente a la cristiana, considerada por los dirigentes de la Sociedad como particularmente perniciosa—; que den a conocer, en las naciones occidentales, hechos largamente silenciados sobre las filosofías religiosas orientales, su ética, cronología, esoterismo y simbolismo; que contrarresten, en la medida de lo posible, los esfuerzos de los misioneros por engañar a los llamados "paganos" o "gentiles" respecto al verdadero origen y los dogmas del cristianismo, así como sobre los efectos prácticos que este ha tenido en el carácter público y privado dentro de los países supuestamente civilizados; que difundan las sublimes enseñanzas de aquel sistema esotérico puro, propio de la época arcaica —reflejado en los Vedas más antiguos y en la filosofía de Gautama Buda, Zoroastro y Confucio—; y, finalmente —y sobre todo—, que contribuyan a establecer una Fraternidad de la Humanidad, en la cual todos los hombres buenos y puros, de cualquier raza, se reconozcan mutuamente como efectos equivalentes —en este planeta— de una única Causa Universal, Infinita, Eterna y no creada.


VII. Pueden ser miembros personas de ambos sexos.


VIII. Existen ramas de la Sociedad matriz en diversos países de Oriente y Occidente.


IX. No se exige el pago de cuotas, aunque quienes lo deseen pueden contribuir a los gastos de la Sociedad. Ningún solicitante es admitido por su riqueza o influencia, ni rechazado por su pobreza o falta de notoriedad.


Nota de Zirkoff: * Este paréntesis fue añadido por H.P.B., según afirma el coronel Olcott.

(Esta circular se reimprimió en los Collected Writings I, p.375-378)






OBSERVACIÓN DE CID

En este documento se mencionaron por primera vez los objetivos y la estructura de la Sociedad Teosófica, pero posteriormente esa clasificación de tres secciones ya no se enfatizó, y dado que los Maestros se alejaron de la Sociedad Teosófica de Adyar después de que sus dirigentes expulsaron a Blavatsky de la India en 1885, ya no es relevante.








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