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ANNIE BESANT Y SU SEQUITO FUERON A VISITAR EL CASTILLO DEL CONDE DE SAINT GERMAIN




En agosto de 1925 (como lo estaban haciendo cada año) se reunieron en el poblado de Ommen, en los Países Bajos, los seguidores de Jiddu Krishnamurti en Europa para venerarlo.



Pero en esa ocasión el delirio llegó a su apoteosis porque George Arundale quien acababa de ser nombrado obispo de la Iglesia Católica Liberal, en el poblado cercano de Huizen, pretendió que estaba recibiendo mensajes de los maestros y uno de esos supuestos mensajes era la promesa de visitar el castillo del Maestro el Conde de Saint Germain en Transilvania.

Y sobre ese viaje el investigador Gregory Tillett mencionó lo siguiente:

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En medio de la abundante y positiva cantidad de revelaciones e indicaciones místicas que Arundale y Wedgwood compartieron en Ommen en agosto de 1925, una de ellas poseía una fascinante cualidad de "novela gótica".

El 16 de agosto de 1925, Arundale anunció un viaje secreto al Castillo del Conde en Hungría: le habían indicado que descubriera la ubicación abriendo al azar un mapa y llevando al selecto grupo de iniciados al lugar que le indicaría con el dedo.



Acompañados por la Sra. Besant, Rukmini Devi Arundale, James Wedgwood, Oscar Kollerstrom y el entonces amante francés de Wedgwood, Henri Pascal Bazireau, el grupo viajó a Innsbruck en tren y luego alquiló un coche para completar su viaje. Pero no llegaron al Castillo, ni a Transilvania, y regresaron unas dos semanas después sin ninguna explicación de lo sucedido.

Había indicios sombríos de que los "Poderes Oscuros" habían sido demasiado fuertes para ellos, y la señora Besant parecía sumamente disgustada por todo el asunto.

Se han ofrecido diversas explicaciones para esta extraña aventura, y parece seguro que la visita se canceló poco después de comenzar, alegando Wedgwood, su amante y Kollerstrom que se habían enfermado.

Este relato de la visita al Castillo del Conde se elaboró ​​a partir de fuentes publicadas, entre ellas Emily Lutyens (1957), Mary Lutyens (1975) y Nethercot (1963), junto con entrevistas a Mary Lutyens (Londres, 1979), Brigit Kollerstrom (Londres, 1978), Rukmini Devi Arundale (Adyar, 1979) y Rex Henry (Adyar, 1979 y Mijas (España), 1982). El Sr. Henry había sido secretario de Wedgwood desde que este dejó Inglaterra para vivir en Francia en 1922, y había estado presente durante la "locura" de Ommen.





INVOLUCRADOS

George Arundale era uno de los colaboradores de Annie Besant, y su esposa es Rukmini Devi.

Oscar Kollerstrom era uno de los discípulos de Leadbeater y se había vuelto otro colaborador de Besant.

James Wedgwood fue quien fundó la Iglesia Católica Liberal.

Henri Pascal Bazireau era un francés que se hacía llamar Príncipe Mirzki o Lubomirzki y afirmaba ser ruso o polaco, tuvo una presencia enigmática en estos acontecimientos y en la vida de Wedgwood durante ese período.



Consagración de George Arundale en Huizen en 1925





Zoom donde aparecen Wedgwood y Bazireau:






En esta foto se puede ver Annie Besant sentada, y de izquierda a derecha están: Oscar Kollerstrom, James Wedgwood y George Arundale.






Y en esta foto están George Arundale y su esposa Rukmini:





Todos ellos eran cómplices de Charles Leadbeater y participaban intencionalmente en el engaño de que pronto iba a llegar el Señor Cristo-Maitreya a través de Krishnamurti.

La única en la directiva de la Sociedad Teosófica de Adyar que se lo creía crédulamente era Annie Besant.

Todos ellos (con excepción de Rukmini) formaban parte del clérigo de esa secta (la Iglesia Católica Liberal) que les servía para satisfacer sus perversidades y sus fantasías de pretender ser obispos.

Pero los mensajes que Arundale pretendía transmitir de los maestros llegaron al ridículo de afirmar que todos ellos eran parte de los apóstoles que iban a acompañar a Krishnamurti.





LEADBEATER

Charles Leadbeater en esa época vivía en Australia y él estaba horrorizado por lo que estaba sucediendo en Ommen, y en privado rechazaba todas las revelaciones y directrices dadas por Arundale, calificándolas de locura, como se lo dijo entonces a Adrian Vreede (uno de sus asistentes).

Leadbeater finalmente le escribió a la Sra. Besant exponiendo su postura, pero cuando ella le respondió sugiriendo que entonces ella tendría que renunciar a la presidencia de la Sociedad Teosófica de Adyar, él prefirió guardar silencio y ya no seguir protestando.


(https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/06/08/visiting-the-castle-of-the-count/)






OBSERVACIÓN DE CID

Leadbeater en su charlatanismo afirmó que el Conde de Saint Germain ya había reencarnado y ahora vivía en un castillo

En su libro “Los Maestros y el Sendero”, Leadbeater escribió:

« Mucho se le parece al Mahachohan, el Maestro conocido con el nombre del conde de Saint-Germain. Y aunque no es muy alto, si es gallardo, de porte marcial, con la gran dignidad y exquisita cortesía de un magnate del siglo XVIII, que denota su pertenencia a una antigua y noble familia.

Sus ojos son rasgados y castaños, rebosantes de ternura y jovialidad, con destellos de energía, y su majestuoso aspecto impele a la obediencia. El color de su rostro es aceitunado; su cabello es recortado con raya en medio y peinado hacia atrás, y barba corta en punta.

Suele llevar un uniforme de paño oscuro con vueltas de dorado encaje y capa encarnada de corte militar que acrecienta su porte marcial.

Él reside de ordinario en un castillo de la Europa oriental, secular que es propiedad de su familia. »
(Capítulo 2)


Pero eso es falso porque aunque no se sabe con certeza quien fue el padre del Conde de Saint-Germain, lo más probable es que él fue un hijo bastardo del príncipe Francisco Rakoczi II, quien perdió su fortuna cuando fue derrotado por los Habsburgo, y pasó el resto de su vida viviendo en el exilio, así que su familia no era propietaria de ningún castillo en Europa.

Además que el Conde de Saint-Germain habiendo fallecido en 1784, todavía falta mucho para que él vuelva a rencarnar.

Pero como Annie Besant le creía ciegamente todo lo que Leadbeater afirmaba, y como ella sentía admiración por el Conde de Saint-Germain, ella quiso visitar ese castillo, y Arundale y Westwood para complacerla siguieron con ese cuento.









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