(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)
¿Cuál es la importancia de la atención y el silencio interior? ¿Por qué estamos tan distraídos con la realidad del momento presente? ¿Qué relación tiene esto con nuestro sufrimiento psicológico? ¿Cuál es la conexión entre la atención y el silencio? ¿Podría algún gurú enseñarnos a prestar atención? ¿Cómo podemos mejorar nuestra atención en la vida cotidiana? Eso es lo que veremos en este artículo.
Todo meditador conoce la importancia de prestar atención al aquí y ahora. Sin embargo esto es una de las cosas más difíciles de lograr. Los seres humanos vivimos toda nuestra vida sin sentir la necesidad de atención o consciencia. Así, como dijo Gurdjieff, "todo en él sucede accidentalmente".
El hecho es que funcionamos automáticamente. Rara vez prestamos nuestra atención plena a algo. En general, nuestra consciencia siempre está en el pasado o en el futuro. Y el presente queda olvidado. Rara vez nos detenemos a observar un paisaje, escuchar un sonido, oler un aroma, observar sensaciones.
Los pensamientos, los recuerdos y los deseos siempre "arrastran" nuestra atención. Involuntariamente, nos identificamos con todo lo que está dentro y fuera de nosotros. Parece que todo existe para distraernos. Y así vivimos semi dormidos, sin verdaderamente estar despiertos.
Rara vez somos conscientes de nuestras ansiedades, nuestros cuerpos, nuestras reacciones, nuestros movimientos, deseos y motivaciones. Esto provoca que todo en nuestro interior sea "movido" por fuerzas desconocidas y accidentales. La atención puede despertarnos, poniendo "orden en la casa", y este es un gran paso en el camino hacia el despertar completo.
Lo cierto es que tener esta calidad de atención es muy difícil hoy en día. Todo a nuestro alrededor capta nuestra atención, impidiéndonos tener una atención más holística, más completa y más integral.
El trabajo, la política, las deudas, los hijos, los estudios, los problemas familiares, las enfermedades, la publicidad, el consumismo, el anhelo de autoafirmación, el idealismo, la búsqueda de dinero, fama, estabilidad y poder, etc. Todo esto consume gran parte de nuestra energía que podría utilizarse para el desarrollo de la consciencia o la atención.
Para aliviar la tensión causada por este agotamiento energético, buscamos algún tipo de distracción como el alcohol, las drogas, el juego, las compras o cualquier otro tipo de entretenimiento. Esto se convierte en un círculo vicioso.
Falta de atención > Pensamientos > Identificación > Problemas > Estrés > Diversión > Distracción > Falta de atención
Prestar atención a este círculo vicioso y observarlo directamente, de forma objetiva, en tu interior, es un paso importante en el camino hacia el autoconocimiento. Pero en este "viaje" hay muchos escollos. El meditador debe ser consciente de los peligros que se presentan, ya que las tentaciones y las ilusiones son numerosas. Sin embargo, nunca olvides algo muy simple: la atención o consciencia es tu refugio y tu seguridad contra todos los males que surgen en este proceso.
Además, solo tú puedes "desarrollar" la consciencia, y nadie más. Ningún gurú, método, sistema u organización puede dártela. Lo único que un maestro o gurú puede hacer es animarte a meditar, y nada más. Nadie puede transmitirte esta "gracia". ¡Ah, si tan solo pudieran! Todo sería más sencillo, ¿verdad? Pero, afortunada o desafortunadamente, todo el trabajo lo tienes que hacer tú y solo tú.
En mi opinión, el mayor problema con las drogas, el alcohol, la religión y otros artificios es precisamente la evasión de la realidad. Gurdjieff lo llamaba a todo esto "amortiguadores". Al no querer ver la realidad —que nos resulta dolorosa— recurrimos a todo tipo de evasiones. Y cuando ya no tenemos "amortiguadores" externos, recurrimos a los "internos". Viajamos a través de buenos recuerdos del pasado o en algún sueño del futuro.
Algunas personas recurren a una forma más sutil de "evasión". Aprenden técnicas de meditación que activan áreas del cerebro responsables de las sensaciones de paz, placer o éxtasis. Pero sigue siendo una evasión. Ese es el problema con la mayoría de las técnicas de meditación. Nos brindan una sensación de paz y bienestar, pero la causa del dolor persiste. Y tan pronto como la sensación desaparece, volvemos al inevitable enfrentamiento con la realidad.
Un buen consejo, en estos casos, sería prestar atención a lo que nos molesta, a lo que nos oprime, sin identificarnos con ello, rechazarlo ni querer escapar de ello. Recuerda: la atención es Luz, y la Luz purifica, ilumina y sana todas las cosas.
Finalmente, ¿cómo podemos mantenernos atentos sin interrumpir nuestra rutina diaria de trabajo, estudios, familia, etc.? Prueba algo muy sencillo: empieza por escuchar. Escucha atentamente los sonidos externos. Una atención placentera y espontánea, nada forzado.
En ese momento de atención plena, la mente se aquietará naturalmente. En ese estado, simplemente observa todo lo que sucede, dejando que fluya libremente. Con la práctica, aprenderás a identificar ese estado de percepción. Y desde esa atención silenciosa puedes observar cualquier cosa: una emoción "negativa", un sentimiento "malo", un motivo inconsciente, una reacción "indeseable", etc.
Si, durante este período, un pensamiento se entromete en tu observación, no lo interrumpas. Deja que fluya también. Simplemente no te identifiques con él y continúa tu observación hasta que cese por sí solo. Después, continúa prestando atención a los sonidos y movimientos externos e internos. Es una experiencia increíble poder observar y escuchar las cosas desde este centro silencioso. ¿Alguna vez has "experimentado" esto?
En conclusión, recuerda estas dos palabras clave: atención y silencio. Se complementan. Debemos aprender a vivir así. De ahí la importancia de dedicar tiempo a experimentar ese estado.
No es necesario sentarse en una postura específica, ir a una habitación especial y aislada... No. Simplemente hazlo cuando te acuerdes, y puedes hacerlo en cualquier lugar, durante cualquier actividad.
Sin embargo si podemos dedicarle un poco de tiempo sentados en el sofá o incluso en la cama antes o después de dormir, ya será muy beneficioso y positivo, puesto que ayudará a que ese estado surja con mayor frecuencia a lo largo del día.
ATENCIÓN y SILENCIO son las claves de la MEDITACIÓN.
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