LA TEOSOFÍA Y EL HIPNOTISMO por John Schofield




El tercer objetivo de la Sociedad Teosófica es de “investigar las leyes ocultas de la naturaleza y los poderes psíquicos latentes que hay en el hombre”.  Y se han revelado algunos de esos poderes latentes por medio de lo que actualmente se conoce como: hipnosis, mesmerismo, o magnetismo animal.

(Y que son nombres diferentes para designar lo que en esencia es la misma cosa.)


Mi EXPERIENCIA CON EL HIPNOTISMO

En lo personal y por el espacio de más de diez años he investigado profundamente sobre el mesmerismo, he leído todos los libros que tratan sobre el tema (en inglés y francés), y he efectuado miles de ensayos en público y en privado.

Comencé por emplear los pases mesméricos y alcancé un gran éxito aunque necesitaba de 10 a 20 min para poder producir el sueño en las personas, así que decidí también utilizar otros métodos que apliqué posteriormente y con estos solo necesité de 2 a 5 min para producir el sueño.

¡Y a veces lo lograba instantáneamente!

Y si tomaba un muchacho de la mano y le colocaba el pulgar de mi otra mano (la izquierda) en el nacimiento de su nariz (allí donde el frenólogo localiza la individualidad) y le decía que me mirase fijamente en los ojos, casi nunca transcurrían dos minutos sin que los parpados del muchacho comenzasen a caer. Entonces le decía que se hallaba dormido y el muchacho era incapaz de levantarse del asiento.

En exhibiciones públicas acostumbraba poner en fila a doce muchachos y darle a cada uno de ellos, un pequeño disco de zinc provisto en el centro de un brillante remache de cobre, y les ordenaba que lo mirasen con fijeza mientras que yo por un lapso de 5 min entretenía la atención del auditorio.

Y al cabo de ese tiempo hacía experimentos con los muchachos, eligiendo preferentemente a los que parecían mostrarse más susceptibles a la influencia, y casi siempre diez de doce (y a menudo todos ellos) servían de buenos sujetos para un pasatiempo mesmérico.

Por ejemplo, ellos se imaginaban bajo el poder de mi sugestión, ser soldados, o marinos, o subastadores, o conferencistas, o cualquier otro personaje en que se me ocurriese pensar.

Y repitiendo estos ejercicios por algún tiempo, obtenía el completo control sobre ellos y escogía a los más influenciables para experimentos de mayor fuerza.

Por ejemplo, era algo común que lograra que esos muchachos se creyeran ser una niña, o que cuidaran a un bebé imaginario, o que actuaran como si fueran un animal (imitando los sonidos que producen los animales), o que sintieran mareo si yo se los ordenaba, o que la sal les supiera dulce, la azúcar les supiera amarga, y en un mismo vaso pudieran experimentar cualquier sabor que yo se los sugiriese.

Y usualmente no había ninguna dificultad en la transmisión de mi pensamiento con ellos. Por ejemplo, les decía que subieran a un árbol para que contaran la cantidad de huevos que había en un nido y muy raras veces la cantidad que ellos mencionaban difería de la que yo llevaba en la mente.

Y yo también disponía de la capacidad para hacerles creer a casi todos ellos que lo frio era caliente, que lo caliente era frio, que lo liviano era pesado y lo pesado era liviano.

Y así fue como muchas veces logré que hombres fuertes no pudiesen levantar algo que pesaba medio kilo, y en más de una ocasión estos hombres fuertes se irritaron porque logré que muchachos de corta edad levantaran pesos que ellos ni siquiera podían mover por más que lo intentaban.



CURIOSIDADES

Y en esas múltiples experimentaciones noté que realmente eran muy pocos los sujetos cuyos miembros no se ponían rígidos, débiles o paralíticos, y entre los varios individuos que se prestaban a las exhibiciones públicas, su cuerpo se ponía en un estado de rigidez parecido al de un cadáver.

Por ejemplo, en una ocasión hice que un tipo se acostara sobre tres sillas, reposando su cabeza en una, sus talones en otra y su espalda en la de en medio. Luego por el espacio de 2 a 3 min efectué los pases mesméricos sobre él y después le quité la silla del centro y me senté sobre su cuerpo sin que él cediese a mi peso.

Y luego colocando las manos arriba de su vientre pero sin tocarlo, las fui levantando lentamente, verificándose el fenómeno de que el centro de su cuerpo siguiera el movimiento de mis manos, sin mediar contacto alguno con él hasta forma una curva.

Y entonces coloqué de nuevo la silla del centro y le ordené que se despertara y el hombre se despertó con los músculos tranquilos y el pulso normal.

(Nota: este experimento es muy peligroso porque aunque la persona no siente el dolor, puede quedar gravemente lastimada e incluso lisiada de por vida. Así es que por favor no lo hagan.)


Y en los experimentos que efectué tampoco fue raro que los individuos desarrollasen una forma de clarividencia, tanto en las exhibiciones públicas como en las privadas. Y digo clarividencia (aunque tal vez no sea la palabra adecuada) debido a que los sujetos veían y oían sin la necesidad de usar los órganos físicos de la vista y el oído.

Por ejemplo, en una ocasión teniendo el sujeto los ojos cerrados y cuidadosamente vendados, le dije:

-      Descríbeme la primera persona que ocupa la cuarta fila de los asientos.”

Y lo hizo con notable exactitud y por momentos con mucha jocosidad.  Y luego le pregunté qué guardaba el caballero en su bolsillo, y me respondió con todo detalle lo que tenía ese caballero en su bolsillo. Y cuando me mencionó un reloj, le interrogué sobre la hora que indicaba, así como sobre el número inscrito en la cajilla y si había algún nombre o algo grabado en ella, y todo esto lo contestó sin equivocarse.

Y cuando el espectador que se encontraba en el público tenía una carta en su saco, le pedía su autorización para que el sujeto hipnotizado describiera su contenido y a veces hasta describía a la persona que había escrito esa carta y el estado emocional en el que se encontraba esa persona al momento de haberla escrito.

Algunos sujetos describían incluso las casas de la gente que se encontraba el auditorio, gente a la cual ellos no conocían y aun así describían cuadros, muebles, alfombras que había en esas casas, y hasta familiares que se encontraba en ellas.

Y en cierta ocasión, un sujeto hipnotizado repitió una conversación que estaba habiendo en una de esas casas y que posteriormente se averiguó que efectivamente esa conversación era cierta y había sucedido.

Y en otra ocasión, el sujeto hipnotizado relató un incidente ocurrido a una persona del auditorio, la cual lo negó, pero que después de la averiguación emprendida por los parientes, resultó que sí era verdadera.





REFLEXIÓN SOBRE EL HIPNOTISMO

No obstante de que estos experimentos me aseguraban de la autenticidad de las afirmaciones que había leído acerca de los grandes poderes latentes que hay en los humanos, en mi interior sentía que de cierta manera estaba obrando mal, y este sentimiento interno estuvo aumentando hasta que llegué a preguntarme:

¿Es que estoy produciendo un daño a estos individuos?

¿Tengo el derecho de controlar sus mentes y sus cuerpos?

¿No estaré debilitando su fuerza de voluntad y por ende su capacidad para resistir al mal?

Y después de profundamente reflexionarlo, llegué a la conclusión de que efectivamente estaba perjudicando a las personas que hipnotizaba y por consiguiente tomé la decisión de no volver a hipnotizar a nadie más (ni siquiera para tratar de curarla de sus enfermedades).

Y por más de 25 años he mantenido esa resolución y después de que tuve conocimiento de la Teosofía me alegré de haber abandonado el hipnotismo porque fue entonces cuando llegué a comprender lo que anteriormente había sentido intuitivamente.


Existen diferentes teorías defendidas por diversos individuos para explicar cómo se producen estos fenómenos del hipnotismo.

Algunos apoyan la teoría mesmérica de que existe un flujo magnético que va del operador al sujeto, y como prueba de ello citan las declaraciones hechas por gente que afirma ser clarividente. Y también consideran que esto lo corrobora la manera como se contagian algunas enfermedades y el hecho de que los ancianos se benefician en su salud durmiendo con personas jóvenes.

Otros pretenden que el pensamiento y la voluntad del operador se propagan por medio de ondas etéreas de una amplitud aun menor (y una frecuencia todavía mayor) que las que portan los rayos Roentgen. Y consideran que esas ondas pasan de un cerebro a otro, despertando en el segundo cerebro una imagen similar a la que emite el primero.

Pero al final de cuentas,

¿Qué importa el cómo se producen los fenómenos si el efecto es dañino?


Charcot quien es uno de los más eminentes hipnotistas dice:

« Cuanto más he analizado los hechos y más me he adentrado en mi investigación, más estoy convencido que el hipnotismo es una reacción y no una acción. »

¿Y qué quiere decir con esto?

Por mi experiencia yo digo que solo puede dar a entender que el hipnotismo es (hasta cierto punto) una suspensión de la fuerza existencial que anima y controla a los seres humanos.

En otros términos, es lo que la Teosofía declara que corresponde a forzar el alma humana a salir del cuerpo, paralizar a Manas (el mental) y separarlo momentáneamente de Buddhi (el alma espiritual).

Pero hacer esto es ir en contra de la Voluntad Divina porque ningún poder nunca debería de emplearse para provocar una reacción que debilite o suspenda la voluntad del hombre, y de esta manera las facultades de su mente puedan ser manejadas por otra persona.

Ya que Dios nos brindó el libre albedrio y por lo tanto nadie debería de dominar a otro, porque al hacerlo está infringiendo las leyes de su existencia y de la Fraternidad.

Y es que ningún derecho moral ni espiritual nos asiste para ejercer dominio sobre otro y compelerlo a ejecutar algo, sin importar que creamos que esto le beneficie o no.

El hipnotismo debilita la voluntad del individuo y aniquila su independencia, y tiende a amortiguar sus facultades mentales, volviéndolas débiles y por lo tanto más susceptibles de la influencia y del gobierno de la voluntad de los demás, incapacitando así a los individuos para poder dirigir y seguir sus propios pensamientos y acciones.

Y provocar esto es pecar contra nuestros hermanos.



¿CONVIENE USAR EL HIPNOTISMO PARA EL BIEN?

Los médicos emplean el hipnotismo para la curación de ciertas enfermedades y también para el alivio del dolor, y es por estas razones que se considera la hipnosis como una herramienta útil. Pero desconfiamos de ese ingenuo criterio y del merito de los efectos producidos (aunque sin poner en duda la sinceridad y los benévolos impulsos de quienes abogan el empleo de la hipnosis para esos usos).

Pero en primer término, el hipnotismo descansa sobre el propio interés y por lo tanto carece de un verdadero beneficio para los humanos, porque suprimir nuestra independencia y nuestra presencia equivale a pagar por el alivio de un dolor, a un precio mucho más alto.

Y quizás ustedes no crean que posteriormente se puedan producir esos resultados nocivos por dejarse hipnotizar, y piensen que ustedes disponen de la suficiente fuerza para resistir a la voluntad de los demás en la vida cotidiana. Y puede que en algunos casos así sea, pero eso no impide que el riesgo que toman sea verdadero.

Y para ilústraselos, déjenme mencionarles que en la época de mis experiencias con el mesmerismo, a veces me ocurría que me encontraba en la calle a uno de los sujetos que había hipnotizado portando una vasija de comida y le decía:

      -   Esa vasija está muy caliente.”

Y el individuo la dejaba caer en seguida y sentía en su mano la sensación de quemadura. Pero no obstante de saber lo falso de mi declaración y de celebrar la broma a la par de los que presenciaban el evento, el individuo no podía agarrar la vasija.

Y también me fije que los muchachos sobre quienes había ejercido mi influencia, cuando volvían a tener otra sesión mesmérica, ellos declaraban que esta vez no se dejarían someterse por mi hipnosis como les había sucedido anteriormente, pero a la hora de volverlos a hipnotizar, ellos se encontraban en la incapacidad de resistirse.

Y esto fue lo que en primer término me condujo a abandonar esa práctica.

(O sea que quedan remanencias del dominio que tuvo el hipnotizador sobre la gente a la que hipnotizó, y también esta gente se vuelve cada vez más susceptible a ser manipulada.)

Y es por eso que en lo concerniente al uso de la hipnosis para tratamientos médicos, deberíamos mejor primero buscar triunfar de las enfermedades y del dolor procurando comprender y obedecer las leyes que regulan la vida y producen la salud y la fuerza.

Por lo tanto deberíamos primero buscar perfeccionar la vida mediante el uso legítimo y el fortalecimiento de nuestros poderes corporales y mentales porque el deber de todo ser humano es primero aprender a gobernarse a sí mismo.

Y algunos seguramente se preguntarán si no sería apropiado que médicos competentes empleen el hipnotismo de la misma manera que les permitimos prescribirnos drogas venenosas.

Ya que aunque estas pueden ser peligrosas, en las manos de los doctores se vuelven benéficas. Y de igual manera el hipnotismo, a pesar de sus peligros y del grave daño que puede ocasionar cuando es efectuado por personas ignorantes, esto cambiaría por entero y produciría únicamente resultados felices, si fuera empleado por los eruditos y educados científicos de la profesión médica.

Y es cierto que nuestros médicos poseen un conocimiento considerable acerca de la anatomía y la fisiología del hombre, pero la gran mayoría de ellos entienden muy poco acerca de cómo funciona la mente humana, y casi todos ellos ignoran por completo la naturaleza oculta del hombre.

Y es por eso que un poder tan enorme como el que brinda el hipnotismo no debe de ser utilizado por una profesión que todavía no tiene un conocimiento integral del hombre. Porque además el poder solo es digno de confianza en las manos de los sabios desprovistos de cualquier egoísmo y cuyo principal propósito es el de ayudar a la humanidad a evolucionar.





CONCLUSIÓN

La sugestión hipnótica es el reverso de las leyes Divinas y es inmoral utilizarla, ya que está claro que jamás debemos usar de nuestra voluntad para obligar a otros a que hagan algo o se abstenga de hacerlo (y aun cuando creamos que eso los beneficie). Porque es de menester que cada individuo tenga la libertad de aceptar o rechazar en función de su propia decisión.  Y a nosotros solo nos corresponde ayudar, aconsejar e instruir, pero nunca obligar, mandar y dominar.



(Revista Dharma, S.T. de Venezuela, julio de 1913, p.81-86)





8 comentarios:

  1. Hola, Cid. Quería preguntarte, para que pudieras dar tu opinión sobre el tema. ¿Qué opinas del uso de la HIPNOSIS para la REGRESIÓN A VIDAS PASADAS?
    Pues verás, hace no mucho tiempo leí un libro llamado "Muchas vidas, muchos maestros", escrito por Brian Weiss, un médico psiquiatra estadounidense (vivo actualmente). En dicho libro se relata cómo Weiss decide usar la hipnosis para tratar de curar a una paciente que padece varios traumas psicológicos, y accidentalmente, por así decirlo, descubre que es posible, en ese estado de trance, hacer que el individuo hipnotizado rememore experiencias de vidas pasadas. Es un relato personal del autor.

    Intentaré hacer una síntesis del relato.

    A Weiss le llega a su consultorio una paciente que sufre de diferentes tipos de miedos: a la oscuridad, a ahogarse, etc.; que condicionan su vida causándole malestar, estrés y nerviosismo en el día a día. Después de varias sesiones "convencionales" en las cuales no tiene éxito en sanar a la mujer de sus padecimientos, Weiss decide entonces implementar la hipnosis para explorar su vida y tratar de descubrir el origen de los traumas; en eso lograr ir más allá y explorar las vidas pasadas de su paciente, siendo esta quien relata las experiencias que ve y siente en su estado de trance.
    Ahora bien, lo interesante del relato es que los traumas de la paciente tienen su origen en hechos que sucedieron en alguna de sus vidas pasadas, y que al rememorarlos (la pacientes incluso experimenta en ocasiones las mismas sensaciones que sintió en aquellas vidas pasadas) la mujer logra superarlos, es decir, curarse. Así por ejemplo, en una de sus vidas pasadas ella murió en una nefasta inundación, y esa es la razón de su actual temor a meterse al agua; en otra vida contrajo una enfermedad la cual no tenía cura y era muy temida, por lo que fue encerrada en una cueva hasta que falleciera, cosa que se le hacía a los enfermos de dicha enfermedad en aquel pueblo y en aquella época, lo que resulta en su actual temor a la oscuridad. Luego de que la paciente rememora las experiencias que provocaron y desencadenaron cada uno de sus actuales temores, ella sana. Esto último no lo entiendo bien ahora mismo, pero creo en parte que se debe a lo que muchos dicen: si conoces el verdadero origen o razón de tus miedos, entonces lograrás superarlos...

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  2. SIGO

    Y la cosa no termina ahí. También, Weiss entra en contacto con los Maestros, quienes logran comunicarse con él a través de la paciente, haciendo uso de su voz; pues tengo entendido que en estado de hipnosis, el "yo personal" del individuo queda inactivo y por lo tanto también su consciencia personal. Hablando de esta "supresión del yo personal" que sucede al estar en dicho trance, la paciente además, al parecer, logra liberar su "yo individual" y mantener un dialogo bastante elevado con el psiquiatra Weiss; la mujer revela conocimientos profundos y reflexivos que tenía guardados en su interior, que aprendió a lo largo de sus múltiples vidas y a los cuales accede solo en ese estado de trance; así, Weiss le hace preguntas que ella responde, tales como por qué encarnamos o qué debió ella aprender concretamente en cada una de sus encarnaciones (la respuesta que da a la primera pregunta es que venimos a la Tierra a sentir el dolor, a aprender). Lo curioso de esto último es que la paciente no tiene recuerdo alguno de haber mantenido dichas conversaciones con Weiss al despertar (de hecho, según comenta el propio Weiss, la mujer en cuestión no era una persona muy reflexiva en su vida cotidiana, por lo que le impresionaba que en estado de trance pudiera dar tales conocimientos que le eran propios), sino que solo recuerda sus vidas pasadas. También se reporta que la mujer, tras las reiteradas sesiones de hipnosis, logra despertar sus poderes psíquicos.

    Aquí termina mi síntesis del libro.

    Ahora bien, deseo volver a mi pregunta central: ¿qué opinión tienes respecto del uso de la hipnosis para la regresión (tanto a sucesos de la vida presente como a vidas pasadas) y la resolución de traumas psicológicos? ¿Acaso esta actividad genera un karma negativo, acaso en cambio conviene buscar solución a los problemas en la vida presente?
    En este artículo hablas de cómo los pacientes que son sometidos a hipnosis con frecuencia tienden a ceder más fácilmente ante las ordenes de otros, y de que no es bueno intervenir en el libre albedrío de los seres humanos, y lo entiendo. Aún así, qué opinas de que un profesional de la salud responsable, y no una persona cualquiera, emplee estos métodos ya mencionados con el propósito de sanar a sus pacientes.

    Desde ya, un cordial saludo desde Argentina.

    PD: Descubrí tu blog con el artículo "¿Cómo desarrollar la telepatía?", y lo que me encantó del mismo es que no era como lo demás que hay en Internet, o sea algo cómo "¡venga aquí y te enseño a despertar poderes!" o "pasos para ser telépata" (ejemplos absurdos), no, sino que se notaba que era un trabajo serio. Y a partir de ahí continué indagando en tus diferentes escritos. ¡Sigue así, tú a diferencia de los demás (al menos de las pocas páginas web que he leído) te esmeras en hacer un trabajo de investigación serio y con fuentes palpables, y de desarrollar y explicar temas que sin un conocimiento previo sería imposible entender!
    En cuanto a lo del "yo individual" y el "yo personal", eso lo escribí yo para tratar de darle una explicación a lo narrado, pues dichos términos nunca son mencionados en el libro. Los saque de tu artículo "¿Por qué no nos acordamos de nuestras vidas pasadas?", donde hay extractos de Blavatsky hablando al respecto; sin embargo, no estoy seguro de si empleé bien el uso de esos términos.

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    1. La utilización de la hipnosis para propósitos terapéuticos, yo recomiendo usarla como ultimo recurso (cuando las otras opciones no funcionaron) justamente debido a los efectos nocivos que también conlleva ser hipnotizado.

      Y tampoco abusar de ello, porque hay gente que ya todo lo quiere resolver con la hipnosis.

      Y la hipnosis para la regresión sí puede funcionar, pero el problema es que lo que relate la persona hipnotizada puede ser:

      1) Algo que ella efectivamente experimentó (ya sea en esta vida o en una vida pasada).

      2) Pero también puede que se haya conectado con los Archivos Akásicos y lo que esté narrando sea lo que le sucedió a otra persona.

      3) Y también es posible que sea producto de su imaginación debido a que es algo que esa persona impregnó en su sub-consciente. Y así por ejemplo, si esa persona está convencidísima de que ella fue raptada por los extraterrestres, puedes estar seguro de que cuando la hipnotices, eso te va a contar aunque no sea la realidad.

      Entonces, pues en esas condiciones, las regresiones bajo el hipnotismo dejan mucho que desear…

      Post data: y gracias por tus buenos ánimos :)

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    2. ¡Ups! Se me olvidaba: y el karma dependerá con qué intenciones se está llevando a cabo esa hipnosis y qué tan consciente es el hipnotista de los efectos nocivos que puede provocar sobre el paciente al hacer eso.

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  3. Hola Cid en el caso de la destruccion de la atlantida "La Doctrina Secreta" comenzando en la página que HPB titula "THE DOOM OF ATLANTIS" ...


    Los magos blancos tambien tuvieron que usar hipnotismo hacia los magos negros ¿? , tambien se podria decir que los magos blancos hicieron uso de la magia negra ¿?, porque los hizo dormir en contra de su voluntad

    "Que cada cara amarilla envíe el sueño de sí mismo (hipnotizar) A cada cara negra. Incluso ellos (los Hechiceros) pueden evitar el dolor y el sufrimiento. Que todos los hombres fieles a los Dioses del Sol vinculen (paralicen) a todos los hombres bajo los dioses lunares, no sea que sufran o escapen de su destino.

    ""Los señores inferiores esperaban órdenes, pero no llegaron, porque sus amos dormían."

    "Cuando los Señores de las Caras Oscuras se despertaron y pensaron en sus Viwans para escapar de las aguas crecientes, los encontraron desaparecidos".

    Un saludo

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    1. Me disculpo Jerson, pero no sabría decirte, y es que no comprendo con claridad qué es lo que quiso decir Blavatsky al respecto. Y aun considerando que los Maestros hayan utilizado el hipnotismo, no sabría decirte si eso fue apropiado o no, y si ello tuvo consecuencias nocivas sobre ellos o no. Pero también debes de tener en cuenta que se trata de un caso muy particular.

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  4. Hola Cid!
    Entonces en caso de haber sido hipnotizados(en mí caso fue para acelerar un proceso de adicción, perdon, etc) Qué recomiendas para limpiar ese karma, para recuperar nuestro poder?

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    1. Si eres hipnotizador, evita hacerlo lo más que puedas, y si fuiste hipnotizado, fortifica tu individualidad para que el magnetismo de los demás no te pueda influenciar.

      Y para limpiar el karma no hay nada mejor que hacer el bien.

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