Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de mayo.

¿QUÉ SUCEDE DESPUÉS DE MORIR?



En este capítulo, les voy a resumir la explicación que los Maestros de sabiduría dan sobre lo que sucede después de morir. Pero para que la puedan comprender, primero deben de saber:

¿Por qué los humanos vienen a la Tierra?

Y la respuesta que dan los Maestros al respecto, es porque los humanos se encuentran en un proceso de evolución cósmica que les permitirá convertirse en seres divinos.


(Esto lo detallo en: rondas: desarrollo del hombre)

Al inicio los humanos son como “semillas”, con todo el potencial para volverse seres divinos pero sin nada aun desarrollado en ellos.


Y al final de ese ciclo de evolución, los humanos se volverán seres divinos plenamente desarrollados. Y entonces se harán cargo de una parte de la Creación.



Pero para poder llevar a cabo esa evolución, los humanos van a tener que estar alternando su desarrollo entre dos mundos:
  • El primer mundo ya lo conocen: es el mundo terrestre. 
  • Pero también existe un mundo divino que por el momento se encuentra más allá de nuestra capacidad de percepción, y a ese mundo divino, los cristianos lo llaman “el Paraíso” (y los teósofos lo llaman el “Devachan”). 
  • Y también hay una zona intermedia entre esos dos mundos que sirve de puente entre los dos y que los cristianos lo llaman “el Purgatorio” (y los teósofos lo llaman “el Kama-Loka”).



Ahora bien, el plano físico es solo la parte visible del mundo terrestre. Pero como la materia es en realidad “energía condensada”. La materia necesita de un molde que condense esa energía, que le dé forma a esa energía (y que sostenga esa forma). Y por consiguiente para que el plano físico pueda existir, necesita también de una contraparte sutil que desempeñe ese papel de moldar y esa es la función del plano astral.

Y al mismo tiempo, el plano físico necesita también de otra contraparte sutil que le aporte la vida. Porque de lo contrario, la materia solo permanecería inerte. Y esa función de vitalizar la materia la desempeña el plano energético (o pranico).

Por lo tanto, vemos que el mundo terrestre está compuesto por tres planos de existencia:
  1. Un plano físico
  2. Un plano astral que es la matriz de ese plano físico y 
  3. Un plano energético que le aporta vida a ese plano físico.


Y el mundo divino también está compuesto por tres planos de existencia superiores:
  1. Un plano mental que es donde la mayoría de los humanos permanecen cuando se encuentran en el mundo divino.
  2. Pero aquellos que han trascendido los deseos concretos y que por ejemplo, ya no aman solamente a una persona en particular, sino a toda la humanidad, esos humanos ya ascienden al plano buddhico.
  3. Y los más evolucionados espiritualmente ascienden incluso hasta el plano atmico, que es el plano de existencia más divino en que los humanos “normales” pueden estar.


Por consiguiente, podemos dividir esos dos mundos en donde interactúan los humanos en siete planos de existencia:

 A) Una triada superior que corresponde al mundo divino.
 B) Una triada inferior que corresponde al mundo terrestre.
 C) Y una zona intermedia que sirve de puente entre los dos mundos.






LA MISMA ESTRUCTURA SE ENCUENTRA EN EL HUMANO

Y bajo la ley de correspondencia que dice que “como es arriba es abajo”. Los humanos están constituidos bajo la misma estructura septenaria.

La parte imperecedera de su ser está compuesta por sus tres componentes superiores que son:

 - Atma que es su naturaleza divina
 - Buddhi que es su naturaleza espiritual y
 - Manas que es su naturaleza humana.

Pero para que la triada superior pueda desenvolverse en el mundo terrestre, ella necesita de un “vehículo” y este está formado por sus tres componentes inferiores que son:

 - El cuerpo físico
 - El cuerpo astral que sirve para darle forma al cuerpo físico y
 - El cuerpo energético que sirve para mantener vivo al cuerpo físico.

Y en medio de estas dos triadas (la triada superior y la triada inferior) está un componente intermedio (Kama) que sirve de conexión entre la parte imperecedera del humano y su vehículo terrestre.


(Aquí les puse los nombres en sanskrito que utiliza la teosofía original con su equivalente en español)

Usualmente a Manas se le denomina “el cuerpo mental” y a Kama se le denomina “el cuerpo emocional y de los deseos”. Pero esas denominaciones no me agradan porque hacen creer a la gente que Manas sólo piensa y que Kama solo siente y desea. Lo cual es incorrecto. Y es por eso que yo prefiero llamar a Manas como la parte psíquico emocional y mental que los humanos identifican como “yo” y a Kama como su lado animal.

Por consiguiente una ilustración más certera sería de imaginar a:
  • Manas como la persona a la que ustedes se identifican. 
  • Buddhi como la parte espiritual de vuestro ser que busca que hagan lo correcto y lo bueno. 
  • Y Kama como la parte bestial de vuestro ser que busca satisfacer sus deseos de manera egoísta y se deja llevar por los bajos instintos.



Al inicio los humanos desarrollan principalmente su parte animal (Kama) y es así que los hombres al comienzo se comportan de manera bestial, actuando de forma egoísta y burda sin importarles las consecuencias que sus acciones tengan sobre los demás. Y es una etapa desagradable, pero como lo pueden ver, necesaria en el proceso evolutivo para que sus principios superiores puedan conectarse cada vez más con su vehículo terrenal.

A mayor evolución, los humanos van a desarrollar sobre todo su parte humana (Manas) y es ahí donde se encuentra actualmente la mayoría de la humanidad. Es en esa etapa en donde los hombres comienzan a pensar y discernir antes de actuar por simple impulso.

Luego a mayor evolución, los humanos van a desarrollar principalmente su parte espiritual (Buddhi) y entonces alcanzarán un alto grado de iluminación como lo han logrado grandes maestros como Jesús o Buda.

Y por fin en su última etapa de evolución, los humanos van a desarrollar particularmente su parte divina (Atma) y es ahí cuando se van a volver seres divinos plenamente desarrollados.






¿Y PARA QUÉ LOS HUMANOS NECESITAN DESCENDER A LA TIERRA?

Porque si todo ese proceso evolutivo es para que al final de cuentas los humanos vivan como seres divinos en el mundo divino. Pues lo mejor sería que se desarrollaran directamente en el mundo divino y no se complicaran tanto en descender a la Tierra.

Pero resulta que es en el plano físico en donde se encuentra la energía que les permitirá a los humanos brillar como “soles radiantes” y disponer de un gran poder durante toda su vida como seres divinos.

Y este es uno de los conceptos erróneos que tiene la gente: el de creer que el poder divino se encuentra sobre todo “arriba” cuando en realidad el poder divino se encuentra sobre todo “abajo”.

Y es que la mayor cantidad de la energía se encuentra condensada en la materia. Nada más que esta energía se encuentra “dormida”. Por eso la gente no se percata de todo el poder que contiene la materia, pero la física ya ha demostrado que se puede generar inmensas cantidades de energía cuando los átomos se desintegran y vuelven a su esencia original.

Y es por eso que los humanos tienen que descender a la Tierra, para apoderarse de su porción de materia, luego aprender a controlarla y por fin transformarla en energía, la cual les servirá de “carburante” durante toda su existencia como seres divinos.

Ahora bien, ese proceso no es fácil de efectuar porque al descender a la materia, la conciencia se atrofia, se duerme y temporalmente se oscurece. Y por consiguiente se requiere posteriormente de todo un proceso evolutivo para volverla a despertar y elevar al mundo divino. Y ese proceso se hace a través del ciclo de las reencarnaciones.






EL PROCESO DE LA REENCARNACIÓN

Como vimos, el despertar de la conciencia se hace de abajo hacia arriba. Lo que implica que los principios superiores de los humanos se encuentran todavía en proceso de desarrollo.

Lo que nos lleva al segundo concepto erróneo que tiene la gente de creer que los humanos se encuentran ya tan despiertos y activos en el mundo divino como se encuentran actualmente en la Tierra.

Y eso es falso porque en realidad los Maestros explican que la inmensa mayoría de los humanos se encuentran actualmente en el mundo divino como bebés en proceso de nacer.



Ahora bien, la Triada superior es por así decirlo “muy ligera”, lo que le impide descender a la Tierra.  Lo más que ella puede hacer es proyectar un rayo de Manas. Y este rayo se va a entronizar con Kama para así poder controlar a su vehículo terrestre.


Usualmente a ese rayo de Manas se le denomina “el mental inferior” y a la parte de Manas que permanece en el mundo divino se le denomina “el mental superior”. Pero en lo personal no me gusta esos términos porque hacen creer a la gente que se trata de dos entidades diferentes: “el yo inferior” que desciende a la Tierra y “el yo superior” que permanece durmiendo en el cielo. Cuando en realidad ES EL MISMO SER.

Por lo tanto sería más adecuado comparar a tu “mental inferior” como la mano de tu cuerpo que desciendes por el hoyo de un agujero (porque no puedes pasar todo tu cuerpo a través de ese hoyo) para alcanzar lo que se encuentra en el fondo.

¿Vas a decir que tu mano es una entidad diferente de tu cuerpo?

NO

Tu mano forma parte integrante de ti. Pero resulta que (en nuestro ejemplo) al ser la mano, la que más va a estar activa, también es la que más se va a desarrollar de todo tu ser. Y es por eso que en la actualidad, la parte que tienen más desarrollada y activada los humanos son sus principios Kama y Manas (o sea su naturaleza humana y animal).


Resumamos el asunto

El humano es una conciencia que dispone de siete principios los cuales son:

   - Atma que es naturaleza divina
   - Bhuddi que es su naturaleza espiritual
   - Manas que es su naturaleza humana
   - Kama que es su naturaleza animal, más
   - Su cuerpo energético
   - Su cuerpo astral y
   - Su cuerpo físico

Los tres principios superiores son permanentes, mientras que los cuatro inferiores son mortales y por consiguiente se requiere reconstruirlos con cada nueva reencarnación. Y como la tríada superior no puede descender al mundo terrestre, Manas proyecta un rayo de su esencia, el cual se va a entronizar con el cuaternario inferior.




¿QUÉ SUCEDE DESPUÉS DE MORIR?

Pues bien a grandes rasgos se va a producir el proceso inverso de lo que sucede para encarnar.


Y este proceso inverso se puede dividir en cuatro etapas:

1.    Estancia en el plano astral
2.    Estancia en el kama-loka
3.    Estancia en el mundo divino y
4.    Proceso para una nueva reencarnación.



1. ESTANCIA EN EL PLANO ASTRAL

Y aquí está el tercer concepto erróneo que tiene la gente de creer que cuando las personas mueren, siguen despiertas y activas en el plano astral. Pero eso no es cierto y los Maestros son muy categóricos sobre ese punto: la mayoría de los humanos pierden la conciencia al momento de morir y se la pasan durmiendo durante su estancia en el astral.

Al respecto el Maestro Kuthumi dice:

« [Toda persona] recientemente desencarnada, ya sea que haya muerto de muerte natural o violenta, por muerte natural o accidental, mentalmente cuerda o loca, joven o vieja, buena, mala o indiferente, etc. Toda persona al instante de la muerte pierde todo recuerdo, es mentalmente aniquilada [cae en inconsciencia], ella duerme su sueño Akasico [primero en el plano astral y luego] en el Kama-Loka.

Este estado dura desde unas pocas horas (rara vez menos), días, semanas, meses y a veces hasta varios años. Todo esto de acuerdo a la entidad, a su nivel mental al momento de morir, al carácter de su muerte, etc.

Y la remembranza de su vida [recuerdo consciente de la vida que tuvo en la Tierra] regresará lenta y gradualmente hacia el final del estado de gestación … al momento de su entrada en el Devachan [o sea en el mundo divino]. »
(Carta Mahatma 24B, p186-187)

Ahora bien, los Maestros también precisan que toda regla tiene sus excepciones y los humanos que permanecen despiertos (o semi despiertos) en el plano astral después de morir se pueden reagrupar en dos categorías:

1) Los humanos que por haber adquirido un desarrollo más avanzado, son capaces de permanecer despiertos y conscientes después de haber fallecido. Y entre estos se encuentran los adeptos, los magos negros, los chamanes y sus discípulos avanzados respectivos.

2) Y los humanos todavía “comunes” pero que por diversos motivos no pueden caer en ese sueño akashico. Y algunas de las razones por las que no pueden dormirse son:

-        Porque tienen una gran adicción hacia alguna droga (cigarro, alcohol, cocaína, etc.) lo que les impide poder descansar y continuamente esas almas desencarnadas están buscando gente viva a través de las cuales puedan satisfacer su adicción.
-        También está la gente que está obsesionada con alguna actividad (lujuria, gula, etc.) y también su necesidad las lleva a buscar personas a través de las cuales puedan satisfacerse.
-        Están también las personas que mueren de manera muy brutal (asesinato, accidente de tránsito o aéreo, etc.) y que el trauma por el que pasaron les impide poder descansar.
-        También están los suicidas cuya profunda depresión en la que se encuentran les impide poder encontrar reposo en el sueño.
-        Etc.



¿Cuánto tiempo permanecen las persona en el astral después de morir?

Permanecen el tiempo que habría durado su vida normalmente en la Tierra. O sea que por ejemplo, si una persona tenía destinado vivir hasta los noventa años, pero por un accidente murió a los cincuenta. Entonces esa persona va a permanecer todavía cuarenta años en el astral.

¿Por qué?

Porque como vimos, Manas es muy ligero. Entonces para poder descender hasta la Tierra, tiene que amarrarse a su vehículo terrestre a través de Kama. Pero acuérdense que el vehículo terrestre está compuesto por tres elementos. Por consiguiente, cuando el cuerpo físico fallece, todavía su contraparte sutil (el cuerpo astral y el cuerpo energético) siguen existiendo. Y seguirán existiendo hasta que se le acabe la vida útil al cuerpo energético.

Para que me lo comprendan, les doy una analogía: un motor eléctrico cuando se prende hace circular la electricidad, lo que permite que funcione el aparato que lo contiene. Pero el propio motor tiene una duración de vida útil limitada y el día que esa vida útil se acabe, el aparato deja de funcionar. Y de la misma manera, el cuerpo energético hace funcionar al vehículo terrestre, pero el propio cuerpo energético tiene una vida útil limitada y esta corresponde a la duración de vida en la Tierra por la cual fue programado.

Ahora bien, resulta que el cuerpo astral y el cuerpo energético también están sometidos a la ley de gravedad. De ahí la razón que hasta que estos cuerpos sutiles no fallezcan también, la persona no puede ascender hacia el Kama-Loka.




2. ESTANCIA EN EL KAMA-LOKA

El Kama-Loka es como una especie de basurero donde se queda toda la parte baja de la persona que no puede ascender al mundo divino. Y esto se debe porque la vibración del mundo divino es tan elevada que ahí solo pueden vibrar las vibraciones más nobles y sublimes de la existencia.

En otras palabras, en el mundo divino solo hay lugar para todo lo que es bueno. Ahí no puede haber ni bajos pensamientos ni bajas emociones. Y es por eso que todas esas bajas vibraciones se quedan en el Kama-Loka.

Lo que implica por consiguiente que durante su estancia en el Kama-Loka, la persona se va a dividir en dos:
  • Todas las cualidades que desarrolló, todo el conocimiento que adquirió y todas las buenas vibraciones que generó durante su estancia en la Tierra (o sea todo lo bueno que hay en ella) va a ascender al mundo divino.
  • Mientras que todo lo malo que hay en esa persona: todos sus defectos, todos sus vicios, etc. Todo eso va a quedar como un desecho en el Kama-Loka, en donde paulatinamente se va a ir desintegrando.



A ese desecho, los teósofos lo denominan “un elementario” y ya se imaginarán que mientras más malvada haya sido una persona, más el elementario va a guardar la mayor parte de la persona y solo una pequeña parte de su ser ascenderá al mundo divino. E inversamente, mientras más la persona haya sido buena o elevada, más todo su ser entrará integralmente en el mundo divino, dejando sólo una minúscula porción en el Kama-Loka.

Estos elementarios normalmente permanecen inconscientes, pero pueden ser revitalizados por medio del flujo energético que generan los círculos espiritistas al invocarlos. Y una vez despertados, van a hacer todo lo posible para tratar de no desaparecer y por consiguiente van a buscar vampirizar energéticamente a los humanos que se encuentran en el plano físico.


¿Cuánto dura este proceso de separación en el Kama-Loka?

Como lo mencionó el Maestro Kuthumi: desde unas horas hasta varios años. Todo depende de cada persona. Y en el Kama-Loka, solo los humanos que han alcanzado un alto grado de iniciación oculta (o sea que ya son adeptos o magos negros) pueden permanecer conscientes y despiertos (y temporalmente los elementarios que han sido revitalizados).




3.    ESTANCIA EN EL MUNDO DIVINO

La parte buena de la persona vuelve a reintegrarse dentro del “bebé cósmico” y durante su estancia en el Devachan va a asimilar todas las experiencias que trajo con ella y que adquirió durante su estancia en la Tierra.

Y al mismo tiempo también va a disfrutar de un periodo de inmensa dicha en donde la persona va a experimentar todo aquello que la haga más feliz.

El detalle es que lo va a experimentar en sueños ya que como vimos, la inmensa mayoría de las personas todavía no tienen el desarrollo suficiente para estar despiertas en el mundo divino. Sin embargo ese sueño lo van a experimentar de una manera tan intensa y detallada, que las personas lo sentirán más real que si lo vivieran en el mundo terrenal. Y sin nada negativo que las pueda perturbar.


Y cuando les explico esto a la gente, la pregunta que usualmente me hacen es:

¿Entonces ya no vamos a poder estar junto a nuestros seres queridos?

Y la respuesta es que sí van a estar, ya que las almas se agrupan en función de sus similitudes, sólo que van a estar durmiendo. Y cuando los sueños se asemejan, se sintonizan entre ellos. Por lo que sería más preciso decir que van a estar soñando juntos.


La estancia en el Devachan es un periodo de inmensa bienaventuranza que sirve también de reposo reparador, ya que si los humanos tuvieran continuamente que estar reencarnando si ese descanso, rápidamente terminarían extenuados. Y los Maestros dicen que actualmente la duración promedio de los humanos en el mundo divino es de 1’500 años. Aunque obviamente hay grandes diferencias: desde los que se quedan sólo poco tiempo, hasta los que residen durante muchos milenios. Todo depende del grado de desarrollo que la persona haya adquirido, el karma positivo que haya generado y las experiencias que haya obtenido durante su estancia en la Tierra.



4.    PROCESO PARA UNA NUEVA REENCARNACIÓN

Cuando todas estas fuerzas mentales y psíquicas que mantuvieron al Ego en el mundo divino, han sido agotadas. Manas se prepara para enviar un nuevo rayo de su esencia hacia la Tierra para vivir una nueva reencarnación y por consiguiente un nuevo periodo de desarrollo.

Y así el ciclo se repite.


Y de esta manera el humano se va desarrollando más y más con cada nueva reencarnación que efectúa. Hasta que un día “el bebé cósmico” se vuelve un ser cósmico plenamente desarrollado.


Entonces ese humano muy evolucionado va a sublimar sus cuatro cuerpos inferiores y transformarlos en energía. Y no necesitando más reencarnar (ya que todo el desarrollo que podía aportarle la Tierra, ya lo ha obtenido). Ese humano va a comenzar su vida cósmica en el mundo divino.



Ahora bien (y este es otro concepto erróneo que tiene la gente), el mundo divino NO es una región en donde todo el mundo vive en el mismo lugar.

Los tres planos que les mencioné (el plano mental, el plano buddhico y el plano atmico) son sólo una pequeña parte de todo el conjunto que conforma al mundo divino (son la parte más densa).



Porque de hecho el mundo divino está constituido por numerosos otros planos de existencia y a medida que los humanos vayan evolucionando (pero esta vez ya a un nivel más cósmico y no sólo a un nivel planetario), esos humanos muy avanzados irán accediendo a planos de existencia cada vez más superiores hasta alcanzar la Conciencia Divina que dirige a toda la Creación.

Sin embargo, no lo harán como humanos, ya que si bien su existencia como “humanos divinos” es descomunal (los Maestros hablan de millones de años) esta también tiene un fin. Y después tendrán que volver a regenerarse en un nuevo ciclo evolutivo. Pero para entonces lo harán en un reino superior al humano. Lo que los católicos llaman la jerarquía angelical y los teósofos llaman la jerarquía de los Dhyani-Chohanes (los cuales son los inteligencias superiores encargadas de supervisar el Universo).



Observaciones:

Vemos como los humanos van a poder estar conscientes y despiertos en planos de existencia cada vez más elevados a medida que vayan evolucionando.

Y aquí les resumí la explicación que dan los Maestros trans-Himalayicos, pero pueden leer los capítulos donde detallo el asunto en este (link) en el tema “Muerte y Vida en el Más allá”.