Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de marzo.

¿ES KRISHNAMURTI AGNÓSTICO?




OBJECIONES AL HECHO DE CONSIDERAR A KRISHNAMURTI COMO AGNÓSTICO

Varias personas me han reclamado por considerar a Krishnamurti agnóstico.

Ejemplo de Javier

« Es evidente el enorme circo que formo Leadbeater y Annie Besant con respecto al “Instructor del Mundo”. La verdad es que todos los incidentes surgidos con respecto al “Instructor del Mundo” son realmente vergonzosos, pero creo que hay que ser más minucioso con respecto a Krishnamurti, ya que de ninguna manera fue Agnóstico, y su labor fue muchísimo más trascendente que cualquier exponente teosófico u ocultista hasta ese entonces.

Es fácil catalogar de agnóstico (incluso anarquista) a alguien que habla de destruir toda autoridad, ideas y conceptos; pero la enseñanza de Krishnamurti va mucho más allá de un simple agnosticismo, y está mucho más cerca que cualquier otra religión de las cosas realmente trascendentes de este universo. Recordemos la frase que puede resumir de mejor manera toda su enseñanza:

-        “Sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta.”

Es decir, Krishnamurti nunca negó que existiera una Verdad (el Absoluto, lo Imperecedero, Dios, como se le quiera llamar), sino que negó todos los supuestos medios de acercarse a la Verdad; por lo tanto toda religión, filosofía y ciencia, son medios condicionados que no llevan a ninguna parte.

Además (aunque Krishnamurti nunca lo haya dicho públicamente), si se revisan sus datos biográficos (de diferentes fuentes), de inmediato se puede percibir que Krishnaji [como le decían de cariño] mantuvo durante toda su vida contacto con “experiencias místicas” y sucesos misteriosos; desde síntomas de ascenso de la Kundalini, curaciones a otras personas, poderes mentales, visiones, etc.

Por lo tanto, creo que al artículo le falta principalmente dos cosas: indagar en la enseñanza de Krishnaji, y además, plantarse el siguiente misterio: Esta claro que todo el cuento del "Instructor del mundo" fueron delirios Pseudo Teosóficos; pero, aun así, Krishnamurti logró penetrar en la esencia de todas las cosas, y termino por convertirse en unos de los “mensajeros espirituales” más notables del último tiempo... pero ¿Cómo sucedió esto?... ¿será que había una pequeña chispa de verdad en lo que hablaban los teósofos?    ¡Saludos y abrazos! »
(Primer comentario del capítulo ¿Fue Krishnamurti un Mesías fallido?)



Ejemplo de Mariano

Otro cuestionamiento importante es el que me hizo Mariano con todo un extenso artículo que publiqué en el capitulo anterior a éste y que se titula “El Último Héroe”. Siendo muy largo, a continuación retomo las frases claves sobre este asunto:

« Quisiera a modo de reflexión proponer una discusión acerca de la naturaleza de la enseñanza de Krishnamurti y si esta es o no agnóstica. Primero definamos que es ser agnóstico:

El agnosticismo (del griego α-, a-, ‘sin’; y γνώσις, gnōsis, ‘conocimiento’) es la creencia que los valores de verdad de ciertas afirmaciones, especialmente aquellas sobre la existencia o inexistencia de alguna deidad, además de otras afirmaciones religiosas y metafísicas como la teología o el más allá, son desconocidos o inherentemente incognoscibles. (Wikipedia)

Cuando escuchamos que Krishnamurti fue un agnóstico, debemos como mínimo examinar epistemológicamente esta palabra. Sencillamente la “a” al comienzo de “gnóstico” nos habla de un ser que rechaza el gnosticismo y a todos los grupos que afirman tener un conocimiento oculto o místico.

El motivo de este escrito está basado en sugerir que esto último, jamás podría ser aplicado a Krishnamurti, porque su actitud fue siempre tendiente a discutir la esencia del conocimiento, no de negarlo.

Krishnamurti nunca mencionó, haciendo gala de agnóstico, que las cosas metafísicas nos fueran inalcanzables en el desconocimiento perpetuo, más bien propuso que la realidad era lo desconocido

Los que consideran a Krishnamurti como a un agnóstico, se equivocan grandemente, mucho más si lo comparan con otros agnósticos. Esto lo digo porque la cuna de Krishnamurti no fue la ciencia, tal como pudo haberla sido para Marie Curie, Einstein, Darwin, Carl Sagan, etc…, la cuna de Krishnamurti fue ni más ni menos que la Sociedad Teosófica, por lo cual no creo que se pueda comparar, pues nadie ha tenido las experiencia que tuvo él dentro del círculo íntimo de dicha sociedad.

Considero además que los mencionados agnósticos anteriormente no tenían la capacidad de comprender las enseñanzas arcaicas, es decir, la apertura mental como para acuñarlas a sus razonamientos, de la manera que lo podía hacer fácilmente Krishnamurti. »



EXPLICACIÓN DE POR QUÉ DEFINÍ A KRISHNAMUTI COMO AGNÓSTICO

Comprendo lo que me quieren decir Javier y Mariano, y en gran medida concuerdo con ellos. El detalle es que yo no estoy utilizando el término agnóstico en el sentido que ellos lo usan.

Precisiones sobre la definición del agnosticismo

Para explicarlo, retomemos la definición que da Wikipedia. En palabras más sencillas, un agnóstico es aquel que considera que la divinidad y el conocimiento divino (si es que existen) se encuentran más allá del alcance humano. En esto se opone al gnóstico que considera que lo divino sí existe y se puede acceder a él, a través del conocimiento (la Gnosis).


Si lo divino existe, soy incapaz de saberlo.
La Gnosis me acerca a lo divino.


Sin embargo, el detalle, es que esa convicción de inaccesibilidad de los agnósticos, tiene varios grados de consideración. Por lo tanto, adentro del agnosticismo se utilizan adjetivos para especificar esas diferentes variantes. Así, por ejemplo:
  • La vertiente agnóstica dura se le llama “agnosticismo fuerte” y considera que lo divino está completamente fuera del alcance de los humanos. 
  • En esa vertiente, los más extremistas niegan incluso la existencia de todo lo que no sea perceptible por los sentidos (lo que los junta con los ateístas). 
  • La vertiente agnóstica moderada se le llama “agnosticismo débil” y considera que lo divino puede estar al alcance de los humanos (pero no a través del conocimiento como lo sugieren los gnósticos) sino a través de otros medios, como por ejemplo: un descubrimiento interior. 
  • En esa vertiente, los más optimistas dicen que se logra a través de un trabajo particular, los más pesimistas dicen que ese privilegio es sólo reservado para unos cuantos buscadores excepcionales.
Otras variantes
  • El agnóstico apático considera que aunque pueda existir lo divino, no cambia en nada a la condición humana y por lo tanto su búsqueda es irrelevante. 
  • El agnóstico interesado considera que sí es importante la búsqueda, pero en mayor o menor medida (dependiendo sí es fuerte o débil) es improbable para el ser humano, lograrla.
Como pueden ver, el término agnóstico abarca múltiples puntos de vista. (Lo detallo en agnosticismo)



¿Es Krishnamurti agnóstico?

Para analizarlo, retomemos su frase más célebre, pronunciada el 2 de agosto de 1929, durante la reunión anual de la “Orden de la Estrella”, cuando Krishnamurti disolvió el movimiento que lo veneraba, comenzó diciendo:

« Yo afirmo que la Verdad es un territorio sin sendero, y ustedes no pueden acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Este es mi punto de vista y yo me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. »

Como lo mencionaron Javier y Mariano, Krishnamurti siempre enseñó que sí había un medio para acercarse a lo divino (a la Verdad) y en ese aspecto se opone completamente a los agnósticos fuertes.

Pero al afirmar que los humanos “no pueden acercarse a la Verdad por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta.” En otras palabras, por ninguna organización o persona que afirme que puede enseñar sobre lo divino. Krishnamurti está concordando con los agnósticos débiles. Para que me comprendan, vamos a ver la:



DIFERENCIA ENTRE KRISHNAMURTI Y LOS (AUTENTICOS) TEOSOFOS


Si bien los dos consideran que es posible acceder a lo divino, es indudable que cada uno muestra sus diferencias para lograrlo.

Teósofos originales

Los Mahatmas claramente se consideran gnósticos. Así, el Maestro Kuthumi dice:

« Habiendo encontrado la Gnosis [conocimiento de lo divino] no podemos darle la espalda y convertirnos en agnósticos. »
(Carta Mahatma 10, p54)

Y Blavatsky explica la razón por la qué se enseña la teosofía (y por la cual se fundó la Sociedad Teosófica, para tener una organización en donde se pudiera estudiar la teosofía):

« La Teosofía desciende en línea directa del gran árbol de la GNOSIS Universal. Siendo la teosofía la gran vía que conduce hacia la Verdad. Es el hilo de Ariadna que el Maestro le da al discípulo que se aventura en los misterios del ser. La linterna que ilumina el peligroso laberinto de la vida. Pero la luz enviada por esa linterna, no puede ser discernida que por el ojo del alma despierta y nuestros sentidos espirituales, en cambio ella ciega el ojo del materialista, como el sol ciega a las creaturas nocturnas. »
(Collected Writings XI, p228-9, extractos)

Krishnamurti

Al repudiar a la Sociedad Teosófica (Krishnamurti renunció a la Sociedad Teosófica en 1930) y declarar que no hay senderos y organizaciones que llevan hacia lo divino, Krishnamurti está claramente en oposición con lo que dicen los gnósticos teósofos y su opinión lo ubica en una posición de agnóstico débil.



¿POR QUÉ KRISHNAMURTI REPUDIÓ EL SENDERO DADO POR LOS TEÓSOFOS ORIGINALES?

Para comprenderlo, hay que conocer la historia del Movimiento Teosófico. Para los lectores que no la conocen, a continuación les hago un resumen:

Resumen histórico

En la Antigüedad, el conocimiento sobre lo divino (la Gnosis) era impartido con relativa abertura. Pero tuvo que ser resguardado en secreto (y por eso se le llamó ocultismo) debido a la brutal persecución que hizo la iglesia católica contra todo lo que no fuera su dogma.

¡Pasaron quince siglos!  Para que (a finales del siglo XIX) la Logia de Maestros hiciera un esfuerzo para tratar de volver a difundir una parte de ese conocimiento de manera más pública. Aunque no todos sus miembros estaban de acuerdo, como lo señala el Maestro Morya:

« Uno o dos de nosotros esperábamos que el mundo ya hubiera avanzado a tal punto intelectualmente, si no intuitivamente, que la doctrina Oculta podría ganar una aceptación intelectual y pudiera darse el impulso para un nuevo ciclo de investigación oculta. Otros (más sabios como se podrá ver ahora) pensaban de modo diferente, pero se dio el consentimiento para hacer la prueba. »
(CM44, p263)

Ya que los grandes Adeptos permanecen ocultos de los humanos (con la excepción de los raros casos en que se manifiesta un Mesías como lo fue Jesús, Buda, etc.) ellos enviaron a su mensajera Blavatsky para que fundara la Sociedad Teosófica y difundiera la enseñanza teosófica.


Y si los Maestros que no estaban de acuerdo, resultaron ser más sabios, es porque sospecharon que los humanos todavía no estaban listos, lo que se manifestó cuando los dirigentes de la Sociedad Teosófica fracasaron con las primeras adversidades que surgieron (ver los misioneros buscan derrumbar a la Sociedad Teosófica). Lo que provocó que paulatinamente los Maestros se distanciaran de la Sociedad Teosófica Adyar (ver el lado oculto de la Sociedad Teosófica). Lo que permitió que embaucadores se apoderaran de ella.

El principal fue Leadbeater quien aprovechándose del control que tenía sobre Annie Besant (quien había tomado la presidencia de la Sociedad Teosófica Adyar), deformó la organización cada vez más:
  • Botó la enseñanza original a un rincón para imponer su Neo-teosofía, basada en su clarividencia, pero que contiene muchos errores, alteraciones e inventos suyos. 
  • Transformó a la Sociedad Teosófica Adyar en una secta adventista esperando la pronta llegada del “Señor Maitreya” en el cuerpo de Krishnamurti (contrario a lo que dice el Budismo y la Teosofía Original). 
  • Para satisfacer sus ambiciones eclesiásticas, ayudó a fundar una secta cristiana (la iglesia católica liberal) la cual lo hizo “obispo” en una semana, y desde entonces esta controla ocultamente la Sociedad Teosófica Adyar.

En resumen, la Sociedad Teosófica que inicialmente había sido fundada para transmitir el conocimiento divino y ayudar a los humanos a liberarse de los dogmatismos en los que estaban sumisos, bajo el mando de Annie Besant y Leadbeater, se había transformado en una jaula más, sólo que con una decoración “esotérica”.



Krishnamurti nunca conoció la verdadera Teosofía y Sociedad Teosófica

Es importante por lo tanto señalar que Krishnamurti nunca conoció lo que fue originalmente la Sociedad Teosófica, ya que toda su vida se crió al interior de esa jaula dogmatica, llena de ritualismos, adoraciones y sumisión. (Esto lo detallo en ¿Está Krishnamurti en contra de los Maestros?)

Tampoco Krishnamurti estudió la Teosofía Original, ya que como vimos, está había sido relegada por una Pseudo-teosofía, la cual tampoco estudió.

« Annie Besant estaba molesta por algunas historias que habían llegado a sus oídos, ya que se decía que después de la reunión del Campamento de la Estrella, Krishnamurti había dicho que nunca había leído un libro teosófico en su vida, ya que no podía entender la “jerga” en la que estaba escrita la teosofía. »
(Gregory Tillett, The Elder Brother, p. 228)


Tampoco Krishnamurti tuvo encuentros con verdaderos Maestros

« Tanto Leadbeater como Dick Balfour-Clark que estuvieron a cargo de su educación, eran definitivamente teósofos de la “segunda generación” [que repudiaron la Teosofía Original]. Es muy probable por lo tanto que Krishnamurti nunca conociera nada acerca de las enseñanzas de Blavatsky y los Maestros. Es también muy probable que el mismo Krishnamurti jamás haya tenido una experiencia de primera mano con un verdadero Maestro no obstante que una vez haya descrito haber visto a tres “maestros” en una visión [y varios supuestos encuentros con el Mahatma Kuthumi]. Sin embargo si hubiese tenido una verdadera experiencia, nunca la hubiese podido olvidar ni tampoco habría dudado posteriormente de su existencia ni hubiese repudiado a los Maestros.

[Puede ser, el coronel Olcott menciona que en el primer encuentro que tuvo con su Maestro, no pudo evitar arrodillarse, ante el inmenso efecto que le causó su presencia, y eso que Olcott era alguien sumamente desconfiado, ver apariciones del Mahatma Morya]

Además, como las enseñanzas de Krishnamurti acerca de la libertad, la confianza en sí mismo, la no dependencia en la autoridad y las instituciones, etc., están todas virtualmente en concordancia con la Teosofía de los Maestros, no habría habido ninguna razón de su parte para repudiarla, ni tampoco de cortar su conexión con la Sociedad Teosófica. Su rechazo estuvo en nunca haber conocido el verdadero océano del conocimiento Teosófico el cual en gran medida no sólo habría justificado sus puntos de vista sino que le habría proporcionado datos importantes para usar en sus enseñanzas, como lo son la diferencia entre la personalidad y la individualidad, la idea esencial de Unidad, y si le hubiese interesado, la verdadera naturaleza del Ser y de lo Divino. Así como la estructura y los procesos cósmicos totales. »
(Geoffrey Farthing, Manifiesto: la Sociedad Teosófica y su futuro, p5)

Es muy probable que esas apariciones de “maestros” hayan sido en realidad proyecciones mentales de Leadbeater para tratar de manipularlo (ver Krishnamurti afirma haber conocido al Maestro Kuthumi)

Y es lo que llevó a Krishnamurti al final a repudiar a los Maestros y a considerarlos como ilusiones:

« En junio de 1927, teósofos de todo el mundo se congregaron en el Campo de la Estrella en Ommen. Krishnamurti se dirigió al público, en el Castillo Eerde, con el tema de la “Liberación” y dejó entender, tal como lo había hecho en la reunión de París, que los maestros y otros gurús eran innecesarios porque había un camino directo a la Verdad que cada quien tenía que encontrar por sí mismo.

También rechazó la idea de una elite espiritual, aseveraciones nada confortantes para muchos de los miembros de la “elite espiritual teosófica” que estaba sentada escuchándolo, y descartó la sugerencia de que él pudiese darle la liberación a alguien que no estuviese preparado para lograrla por sí mismo, y cuestionó la necesidad de autoridades en asuntos espirituales.

Todo su discurso fue perturbador, por no decir más. La abrumadora mayoría de sus oyentes estaba acostumbrada a depender en autoridades externas, del liderazgo en materias espirituales, y en el anuncio de su progreso en el Sendero.

En el Campamento de la Estrella en Ommen, Krishnamurti cuestionó el concepto de los Maestros tal como los entendía Leadbeater, sugiriendo que no tenían existencia objetiva y que eran imágenes mentales. »
(The Elder Brother, p. 227-8, extractos)


Consecuencias de todo esto

A medida que Krishnamurti fue creciendo espiritualmente, su voz interior se fue haciendo cada vez más fuerte, hasta que decidió hablar por sí mismo. Y lo que dijo fue un claro reproche a sus mentores (Annie Besant y Leadbeater) de toda la farsa que habían erigido, como pedestal de su propia vanagloria (después de Krishnamurti, ellos eran los principales venerados por sus seguidores). Un reproche de la futilidad de las ceremonias y ritos y de la falsedad de sus supuestas iniciaciones en cuartos de hotel, y de las supuestas conexiones que tenían con seres de alto nivel oculto.

Después de veinte años de alucinaciones y engaños, Annie Besant y Leadbeater se enfrentaban a su colosal fracaso. El hijo que psíquicamente habían engendrado, al liberarse y ver su propia luz interior, los desconoció. Ninguno de los dos fue capaz de adaptarse a los nuevos conceptos del hijo que habían criado. Leadbeater se opuso enérgicamente a sus ideas, y la señora Besant al intentar aceptar lo que decía, perdió la estabilidad de su mente, acelerando su muerte.

Al abandonar el papel de Mesías que le habían asignado sus protectores, fue un claro rechazo de todo lo que se había visto obligado a hacer y decir por veinte años, y una total impugnación de la Pseudo-teosofía de Adyar. Desafortunadamente, al rechazar las imágenes de los falsos “maestros” de Leadbeater y Annie Besant, Krishnamurti no fue capaz de discernir la existencia de los verdaderos Maestros, y darse cuenta que antes de poder escuchar la voz del Maestro Interior es de gran ayuda la guía de un (autentico) Maestro exterior, que nos conduzca al Conocimiento y la Iniciación.



CONCLUSIÓN

Por todo lo anterior explicado, es por eso que afirmo que Krishnamurti, en su esfuerzo por liberarse de aquellos que oprimían su mente, osciló hacia el extremo contrario del péndulo y cayó en el agnosticismo (débil, pero agnosticismo), ya que al declarar que la Verdad no se puede alcanzar por ningún sendero, se opone a la milenaria tradición esotérica gnóstica. Tradición que desde tiempos inmemorables (se dice que desde la Atlántida e incluso más) ha guiado a numerosos discípulos por el sendero Iniciático.

Concuerdo que el término agnóstico no es el más adecuado, pero a falta de mejor palabra, es el que he estado usando. En un momento pensé en precisar que considero a Krishnamurti un agnóstico débil y no un agnóstico fuerte, pero desistí, porque no muchos conocen las diferentes variantes del agnosticismo y capaz que iba a enfurecer a sus admiradores aún más:

-        ¡Definitivamente este Cid es insoportable, todavía que trata de agnóstico a Krishnamurti, para colmo lo considera débil, pero que insolente!

(bromeo)

Si encuentran otro termino para (en una pequeña frase) describir todo lo que acabamos de discutir, con gusto se los acepto. Pero hasta ahora no lo he encontrado. Reflexionándolo, voy a poner mejor “agnóstico moderado” poniendo un link hacia este capítulo, para que comprendan la razón de por qué lo llamo así.

(Observación: Ahora bien, el hecho que defina a Krishnamurti como un agnóstico moderado, no quita para nada el gran valor de su enseñanza, y la prueba es que constantemente lo estoy recomendando.)

EL ÚLTIMO HÉROE





(Mariano quien es una de las personas más eruditas que conozco, me envió estas reflexiones sobre Krishnamurti. Dado que su análisis es muy profundo, le pedí que me permitiera publicarlo.)

Indice:

    1.          Definición de agnóstico y la relación del término con Krishnamurti.
    2.          La fuerza pralayica es el discernimiento consciente.
    3.          Todos los grupos son apadrinados por Seres Superiores.
    4.          Krishnamurti es el alma grupal de la teosofía y la sabiduría en general.
    5.          ¿Es Krishnamurti parte de un juego despiadado donde el mal ha vencido nuevamente?
    6.          Krishnamurti es confundido como lo fueron los Makaras.
    7.          El hombre mudo de Blavatsky fue Krishnamurti.
    8.          Blavatsky no descubrió totalmente a ISIS, sólo el verbo, mientras que Krishnamurti descubrió su mirada.
    9.          La autoridad, límite entre los teósofos y los verdaderos ocultistas.
10.          Krishnamurti trae una enseñanza contraria a la de Jesús y a la vez complementaria.
11.          El Pistis Sophia y el Kali Yuga.
12.          Annie Besant cree en Krishnamurti y con ello contradice lo dicho por  Blavatsky.
13.          Los nuevos esenios.
14.          Analogía entre Krishnamurti y Sócrates.
15.          Krishnamurti, el avatar esperado, el jinete del caballo blanco del apocalipsis.
16.          El Anticristo.
17.          Krishnamurti y la Doctrina del Corazón.

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1. Definición de agnóstico y la relación del término con Krishnamurti.

« Habiendo encontrado la Gnosis no podemos darle la espalda y convertirnos en agnósticos. »
Kuthumi

Quisiera a modo de reflexión proponer una discusión acerca de la naturaleza de la enseñanza de Krishnamurti y si esta es o no agnóstica. Primero definamos que es ser agnóstico:

« El agnosticismo (del griego α-, a-, ‘sin’; y γνώσις, gnōsis, ‘conocimiento’) es la creencia que los valores de verdad de ciertas afirmaciones, especialmente aquellas sobre la existencia o inexistencia de alguna deidad, además de otras afirmaciones religiosas y metafísicas como la teología o el más allá, son desconocidos o inherentemente incognoscibles. » [1]

Cuando escuchamos que Krishnamurti fue un agnóstico, debemos como mínimo examinar epistemológicamente esta palabra. Sencillamente la “a” al comienzo de “gnóstico” nos habla de un ser que rechaza el gnosticismo y a todos los grupos que afirman tener un conocimiento oculto o místico.

El motivo de este escrito está basado en sugerir que esto último, jamás podría ser aplicado a Krishnamurti, porque su actitud fue siempre tendiente a discutir la esencia del conocimiento, no de negarlo.

No puede negarse un hecho, eso hubiese sido imprudente. Así por ejemplo, no puede negarse que el cuerpo humano contiene en sí mismo electricidad, eso es un hecho totalmente comprobable, pero si puede discutirse el valor de esa información, su trascendencia y su utilidad.

Por otro lado, la simple repetición de un hecho, en este caso la información de la electricidad en el cuerpo humano, no hace al repetidor: un ser inteligente. Al contrario, lo transforma en una maquina insensata que cuanto más repite, más duerme su estado de percepción alerta de su Yo consciente.

Lo que Krishnamurti discute o pone en tela de juicio es el valor de la información, no discute la veracidad de la información, no se detiene a confrontar ideas o creencias, avanza sobre ellas para determinar un punto donde la filosofía debe convertirse en servidora del ser, y esto sólo sucede cuando la dialéctica llega a su fin y se arrodilla humilde ante el silencio.

El fin de la filosofía no sucede con Sartre, sino con la mayéutica de Sócrates. La Filosofía contemporánea no es sino una especie de remanente griego abscondito que sirvió de base a la creación de las ciencias. Basta para afirmar esto último, recordar a Descartes, Leibniz, Espinoza, Bacon, Kant, Voltaire y hasta al mismo Newton, sin mencionar a todos los filósofos medievales que antes de Bacon trataron de encontrar la verdad por medio de la filosofía.

El valor de la información debe ceder al de la intuición, y entre ambas congeniar satisfactoriamente si se quiere entender el presente. Krishnamurti por su parte prioriza esta intuición, le da lugar dentro de la realidad humana y coloca a la convicción en el lugar de la creencia, relegando a esta última a un mero juego de la mente que pospone la realidad.

Por otra parte, Krishnamurti nunca mencionó, haciendo gala de agnóstico, que las cosas metafísicas nos fueran inalcanzables en el desconocimiento perpetuo, más bien propuso que la realidad era lo desconocido:

-        “La creencia oculta la verdad, creer en Dios es no encontrar a Dios, ni el creyente ni el no creyente encontraran a Dios, porque la realidad es lo desconocido.” [2]
-        “La duda, nacida del sufrimiento, es la despertadora de la inteligencia.” [3]



2. La fuerza pralayica es el discernimiento consciente.

Y aquí lo desconocido juega un papel fundamental, la pregunta juega un rol principal y mucho más importante que la respuesta. La observación, pasiva por naturaleza, no afirma ni niega, sino que interroga, cuestiona y transforma lo objetivo en subjetivo.

Un árbol ya deja de ser una cosa alejada y externa, comienza a ser un propósito interno, netamente individual y arquetípico, yace en él la raíz de la identidad del observador. El proceso es entonces contrario al de la información memorizada, pero no niega la existencia de esta última sino que la interroga, la desafía y la obliga a mejorar.

Existe una lucha, sí, entre memoria y observación atenta, y esa lucha debe ser siempre ganada no por la observación, ni por la memoria, sino por el discernimiento, otro agente en la conciencia que parte de un plano mayor al de los sentidos humanos. Esto no es caprichoso, sino que tiene que ver con el proceso evolutivo que estamos viviendo, donde la mente debe ser renovada a nueva, debe ascender, como todas las cosas.

La fuerza del Pralaya que nos espera a la finalización de la cuarta ronda no surge apenas termine la cuarta ronda, sino que late secreta y ocultamente en el periodo Manvatarico, como si aumentase su realidad segundo tras segundo. Esa fuerza Pralayica es la que determina esta fuerza de discernimiento consciente, mientras que la fuerza creativa del Manvatara lucha por mantener el status de su memoria, memoria atávica contenida en el éter reflector, por el cual las especies, repiten incesantemente sus formas, sus genes, pero que de no ser por esta fuerza Pralayica, la tan discutida transformación mutante que Hugo de Vries postuló como fuente de cambio evolutivo, no existiría.

En síntesis, observación y memoria congenian en el discernimiento. Blavatsky personificó a la memoria, mientras que Krishnamurti a la observación. El discernimiento por su parte debe ser el resultante de esa lucha, pero de él no puede haber representante alguno, ni K. ni H.P.B, ya que él es el No ser que le pertenece a cada entidad: la fuerza pralayica que actúa a través del Akasha, el elemento más inteligente del universo.

Si este no-ser no posee representante individual dentro de nuestro plano, tampoco se lo puede encontrar en ningún grupo o secta. Por eso Krishnamurti nunca enseña el discernimiento sino las trabas, los obstáculos que se presentan para llegar a este:

« Krishnamurti: Su cerebro ha sido como es por el último millón de años. ¿Por cuánto tiempo será así? ¿Se irá usted a la cama esta noche con ese cerebro suyo como siempre ha sido? ¿Hábito, dolor, enojo, etc.?
Rubén: No estaría aquí si quisiera irme a la cama con este cerebro como está. ¿Sería usted capaz de facilitar la experiencia de aquello, que puede transformar mi cerebro y mi vida?
Krishnamurti: Si fuera tan estúpido como para facilitarlo, entonces todo lo que digo se volvería una teoría o una técnica, como tantas otras. Tiene que hacerlo por usted mismo. »
(http://www.krishnamurti.es/page/3)



3.    Todos los grupos son apadrinados por Seres Superiores.

La enseñanza de Krishnamurti vino a contrarrestar la acción de la memoria con la de la observación, en pos de liberar al hombre de las ataduras de la ignorancia. Es decir, y profundizando aún más, la ignorancia no sólo nace o puede nacer de la falta de memoria, sino también del uso reiterativo de la misma. Bajo este aspecto, todo grupo, reunido bajo una misma teoría o doctrina, hace las veces de apostolado de la memoria, de la repetición y por lo tanto de la ignorancia. Siendo así, cada grupo puede verse como retenido en limites cognitivos. Estos límites cognitivos son la propia membrana protoplásmica de la mente de un Ser que apadrina dicho grupo.

Para explicarlo de otra forma, si a un profesor lo hayamos católico, su enseñanza deberá ser por cierto con un matiz católico, siendo sus ideas tendientes a limitarse en un círculo común a todos los que profesan esa fe, es decir, sin importar que tema toque, sus conclusiones siempre rondaran un circulo de limitación de conciencia que es además, un circulo de conciencia grupal, una especie de conciencia colectiva que abarca ideas y emociones.

Podemos llamar a esta conciencia colectiva “alma grupal”, tal y como poseen los animales, pero mucho más elevada. La propia Blavatsky definió al Jehová de los Judíos como a un semidiós, a uno de los Elohim de los Siete Espíritus Creadores, y uno de los Sephiroth inferiores. [Ver la Doctrina Secreta I. Estancia X], un espíritu que abarcaba a la raza específicamente judaica.

De la misma forma cada sector con el cual nos identificamos contiene en sí mismo la fuerza agrupadora de un alma consciente que está muy por encima de nuestra evolución. Comenzando con los patriarcas de cada raza y llegando a los Dhyan Chohans que lideran cada Kalpa, estamos como humanidad apadrinados por conciencias.

Bajo ningún aspecto se escapa a esta ley de apadrinamiento las castas, las sectas, los grupos religiosos y hasta la formación minúscula de cualquier grupo fanático o por el contrario tendiente al bien y a la liberación del espíritu. Y si se quisiera ir más lejos con esto, podría hasta decirse, y a modo de ejemplo imaginario, que los tres mosqueteros ideados por el genial Alexandre Dumas, tenían también junto con D´Artagnan un espíritu protector que los guiaba y congregaba para ciertos fines.



4. Krishnamurti es el alma grupal de la teosofía y la sabiduría en general.

Entendiendo lo anterior, fácil será predecir que el círculo que congrega a los teósofos es apadrinado por un alma grupal específica. Lo que va a acontecer en las siguientes explicaciones tendera a demostrar que esa alma grupal especifica que nuclea a los teósofos es la misma que ha bajado a la tierra a negar todo conocimiento y es catalogada por ellos (un ejemplo de ello es Roso de Luna) como de enemigo de la sabiduría.

Tratare de demostrar además que aquel que nuclea a los Teósofos desde planos elevadísimos no pudo menos que venir a negar al conocimiento como el medio de descubrir la verdad, como camino hacia la verdad, simplemente porque como bien dijo en uno de sus discursos:

« El conocimiento no va a resolver nuestros problemas. Ustedes pueden conocer, por ejemplo, que la reencarnación existe, que hay una continuidad después de la muerte. Pueden conocerlo (no digo que lo hagan) o pueden estar convencidos de ello. Pero eso no resuelve el problema. La muerte no pude ser indefinidamente postergada por obra de la teoría de la información o de la convicción que tengan. Es mucho más misteriosa, más profunda, más creativa que eso. » [4]

Cuando uno escucha atentamente esta afirmación como otras tantas que hizo, puede tal vez, creer que el hombre que las profirió niega al conocimiento como verdad revelada. Pero esto es solo una chicana de la interpretación. Krishnamurti no niega al conocimiento si no más que para afirmarlo. Esta contradicción lógica puede resolverse preguntándonos lo siguiente:

¿Qué es el conocimiento?

En base a esto tal vez podamos profundizar sobre esta negación que hace Krishnamurti al conocimiento.

¿No es el conocimiento, la manera de observar a Dios dentro de nosotros?  ¿No se limita lisa y llanamente a eso?

Si por ejemplo conozco la influencia de las Pléyades sobre nuestro sistema solar, ¿no estoy entendiendo parte de un proceso que se da internamente en mí?

Ahora bien, si el conocimiento se reduce a un conocimiento propio, este como información no tiene más validez, es sólo una cosa externa, deja ya de tener fuerza si no se la posee como propia. Es decir que, si esa información no la hago propia, no puede ella tener fuerza alguna, por lo tanto lo que hace que un concepto prevalezca y viva, o mejor dicho lo que hace que desde el mundo o plano mental desciendan ideas o se plasmen al plano físico, es la fuerza que nosotros mismos le otorgamos a esa idea y en todo esto estará seguramente entremezclada la acción del Karma, de Trishna y del Dharma.

Entonces si uno sintetiza lo anterior, ¿no queda el conocimiento relegado a una simple cosa, a un simple instrumento que como la flauta, si no se lo sopla no suena?

Muy bien, aquí es el punto donde quería llegar, y es que ese soplo (o Nepesh) está bajo nuestra civilización encarcelado a ideas, a instrumentos que hasta pueden ser bellos y sublimes pero que encarcelan el Nepesh vital de cada ser, aquel aliento nirvanico que todos en mayor o menor porción contenemos dentro nuestro.

Si volvemos a la premisa inicial de que al conocimiento no se lo afirma sin negarlo antes, observaremos que Krishnamurti se esforzó en retirar o extirpar el instrumento para que el soplo vital se libere.

Esto no significa que el instrumento no exista, si bien existe en tanto y en cuanto sigamos soplando en él y le demos fuerza, sino que es necesario que el Ser se libere de las cadenas del pensamiento, ya que el pensamiento tiene como todo, su límite, su punto de vuelta donde todo se repite si llegar hacia ningún lado. Es decir, que la mente no alcanza a la verdad, sino que la mente es parte de una programación.




5. ¿Es Krishnamurti parte de un juego despiadado donde el mal ha vencido nuevamente?

Para muchos la tarea de Krishnamurti fue una falla dentro de lo que debió ser un catapultar a la Teosofía como una verdadera ciencia. En efecto, el esfuerzo de Blavatsky radicó en todo momento en dos cuestiones primordiales: primero en lograr un punto de comparación con las religiones de su momento y posteriormente emancipar a la verdadera enseñanza de los errores trasmitidos por los diferentes credos. De esto resultaría que todas las religiones irían a parar a un receptáculo común que las resumiría y esa tarea estaba destinada a la Teosofía, la cual perfilaba como baluarte y corona de la sabiduría que emergería en la sexta raza.

Por otro lado, y más allá del simbolismo y las religiones estaba el hecho de medir fuerzas con las ciencias, las cuales después de Newton, habían empezado a dominar las mentes eruditas de aquella época y se perfilaba como la próxima revelación que la humanidad recibiría. La teoría de la relatividad más tarde vino a cumplir las expectativas de una revelación y conjuntamente con la evolución en la genética, los avances en la química y en la ingeniería, el mundo comenzó a visualizar otra faceta de Dios.

Blavatsky intuía esto y no menguó esfuerzos en refutar todo concepto erróneo o que contrariaba a las enseñanzas arcaicas. Su discusión contra los científicos de aquel entonces fue excelente y con gran soltura fue demostrando, no sólo las ventajas del sistema ocultista, sino las falencias del sistema científico. Todo esto fue sin duda de un gran esfuerzo y no sólo de ella, sino de todo un grupo de eruditos, de los cuales también filósofos, lingüistas, químicos, físicos, antropólogos, biólogos, y representantes de diferentes credos aportaron con sus conclusiones y dieron fuerza a afirmaciones que la Teosofía se arriesgó a realizar en favor de la sabiduría.

Ahora bien, podría preguntarse entonces, después de todo este derroche de intelectualidad, inteligencia y buena voluntad, ¿qué demonios ha sucedido para que de golpe y porrazo una sociedad respetada mundialmente decaiga en alteraciones, denuncias de pedofilia, fraudes, y como broche de oro la renuncia de su propio y tan anunciado Mesías?

Una de las preguntas que cabría hacerle a Krishnamurti es:

¿Por qué entonces negar tanta sabiduría?

¿Por qué además darle vuelta la cara a tanto conocimiento después que el mal, o sea la otra polaridad: los brujos negros, los adoradores de Baal y de la luna, han tratado y han logrado ocultar la sabiduría a los ojos de los pueblos, para dejarlos ciegos de la luz, de la verdad y de la revelación?

¿No sería esta actitud de Krishnamurti parte de un juego despiadado donde el mal ha vencido nuevamente y tomado cuerpo para negar todo conocimiento, toda revelación, toda sabiduría?



6. Krishnamurti es confundido como lo fueron los Makaras.

A esta última pregunta le cabe, si se me permite, una aclaración final que es que el mal trabaja siempre con el bien y viceversa, uno sirve a otro y dichoso de quien pueda diferenciarlos, mucho más aun, cuando dentro del ciclo del Kali Yuga, todo símbolo a degenerando y ha sido volteado para confusión del populacho, para el tropezón del vidente exotérico. Es decir que todo símbolo Divino ha sido cambiado a fálico, de esto la iglesia católica sabe mucho y Blavatsky se ha cansado de repetirlo y demostrarlo con numerosos ejemplos.

Pero volviendo a la pregunta de si Krishnamurti fue un enviado del mal o no, cabría recordar de qué manera los consideraban a los “Makaras” de la tradición hindú; Besant hablando de la genealogía intelectual del hombre comenta que:

« Una tercera parte se negó a obedecer y por lo tanto deberán nacer en la cuarta Raza. Ellos vendrán, y vendrán en la Raza Atlante, en la cual desempeñarán un importante papel. Por el momento permanecen detrás. La sentencia de renacer bajo las peores condiciones ha caído sobre ellos. Ellos no quieren descender en el momento oportuno, no quieren ayudar a la evolución humana. Se ha dicho que descendieron y contemplaron las formas, las viles formas de la primitiva tercera Raza. Notad la aparición de Ahamkara, el sentimiento de la separatividad, el orgullo, el menosprecio y el desdén. Ellos contemplaron estas formas, la primitiva tercera, y las despreciaron. "Ellos rechazaron", "Ellos desdeñaron", son las frases empleadas. Ahamkara reinaba supremo; ellos no quisieron descender. » [5]

Más en otra explicación afirma que:

« La quinta Jerarquía es llamada la de Makara, y tiene por símbolo el pentágono. En éste aparecen los aspectos duales espirituales y duales físicos de la naturaleza, los positivos y los negativos en lucha entre sí; estos últimos son los turbulentos, los "rebeldes" de un gran número de mitos. Pronto tendremos bastantes datos acerca de estos rebeldes, los cuales son llamados los Asuras, nacidos del primer Cuerpo de Brahma, el Cuerpo que, rechazado, se convirtió en Tinieblas. Una gran hueste de Seres de esta Jerarquía, proceden de un pasado universo, y surgen en su completo desarrollo, por así decirlo, del Logos Planetario. Estos Seres parece que también son llamados Asuras, y pertenecen a este universo por su evolución, pero nosotros estamos especialmente relacionados con los nacidos del Cuerpo de Tinieblas. Estos son Seres de un gran poder y conocimiento espiritual, pero llevan profundamente oculto en sí mismo el germen, la esencia de Ahamkara, de aquella que yo creo que constituye la facultad que es necesaria para la evolución humana. Ellos son el fruto de la primera Cadena planetaria. » [6]

La misma contradicción puede observarse si se estudia el simbolismo maya, ya que el cocodrilo era considerado como el Dios mayor, cuando sabemos que este es al animal más atrasado del planeta. En la cultura maya fue considerado con el nombre de Itzam Na  y se le identifica actualmente con el inframundo. Pero contrariamente a esto, es también el Dios de la fertilidad y según John Eric Sidney Thompson, conocido etnógrafo y arqueólogo británico, Itzam Na fue un Dios de la Nobleza. Y esto no es casual porque los Makaras también son considerados en la Teosofía como los cocodrilos. [7]

Esto marca un punto a favor de Krishnamurti y es que cuando las enseñanzas o el otorgamiento de la energía es demasiado elevado, la gente confunde ese fuego espiritual con el infernal, confunde el adelanto con el retraso, como si no pudiesen ver a través del espejo, la cara que yace oculta detrás de la enfermedad, es decir, y tal como afirma el tan perseguido Dr. Hamer, creador de la nueva medicina Germánica y como también afirmaba Bach: la enfermedad es amiga del hombre y “sirve” para su purificación. Sólo el ignorante “ataca” la enfermedad, no es sino el que ignora las causas quien mediante la alopatía juzga los efectos y los persigue.

En este caso se da el mismo ejemplo, Krishnamurti no vino al mundo sino como representante de la “enfermedad”, como representante del dolor y de la muerte; su mismo nombre atestigua de ello. Por lo tanto, bajo mi óptica, es lógico que al que niega la sabiduría, lo tomen por ignorante, pero aquí hay un punto que quisiera aclarar.



7.    El hombre mudo de Blavatsky fue Krishnamurti.

La propia Blavatsky dijo que: “el filósofo pagano buscaba la causa, el moderno se contenta con sólo los efectos y busca la primera en los últimos. Lo que hay más allá, no lo sabe, ni le importa tampoco al a-gnóstico moderno, rechazando así el único conocimiento sobre el cual puede basar su ciencia con toda seguridad. Sin embargo, esta Fuerza manifestada tiene una respuesta para aquel que trata de profundizarla.

El que ve en la cruz el círculo decusado de Platón, el pagano, y no el antetipo de la circuncisión, como lo hizo el cristiano (San) Agustín 372, es por ello considerado por la Iglesia como gentil, y por la Ciencia, como loco. Y ocurre esto porque al peso que se niega a rendir culto al Dios de la generación física, confiesa que no puede saber nada de la Causa que se halla más allá de la llamada Primera Causa: la Causa sin Causa de esta Causa Vital.

Al paso que admite tácitamente la Omnipresencia del Círculo sin Límites, y hace de ella el Postulado universal sobre el que se basa todo el Universo manifestado. Mientras que el Sabio guarda un silencio reverente respecto de aquello sobre lo cual ningún hombre mortal debe atreverse a especular.

« El Logos de Dios es el revelador del hombre, y el Logos (el Verbo) del hombre es el revelador de Dios”, dice Eliphas Lévi en una de sus paradojas. A esto, contesta el ocultista oriental: Con la condición, sin embargo, de que el hombre sea mudo, sobre la Causa que produjo a Dios y a su Logos. De otro modo, se convierte él invariablemente en el ultrajador, no en el revelador, de la Deidad Incognoscible. » [8]

Por lo tanto, el mismísimo estandarte de la sabiduría debería seguir llevando como símbolo, tal como se usaba en la antigüedad al saludarse los iniciados, el dedo índice llevado a los labios en señal de silencio. Digamos además que si esta declaración no roza el agnosticismo entonces habría que redefinir el término.

¿Cómo puede quejarse la Teosofía de Krishnamurti, si en sus propias bases reside la misma regla que este tradujo en negación de toda especulación filosófica?



8.    Blavatsky no descubrió totalmente a ISIS, sólo el verbo, mientras que Krishnamurti descubrió su mirada.

Por otro lado, recordemos que Blavatsky, en su tremendo y heroico apostolado, si bien vino a sacarle el dedo de la boca a Isis, a quitarle el velo como nunca nadie lo había hecho, atreviéndose a contradecir las propias bases y reglas de los antiguos templos de Sais en Egipto, fue duramente criticada por Subba Row quien recriminó la osadía de revelar los antiguos secretos arios. Amén de ello, la historia se vuelve más confusa cuando el supuesto Mesías anunciado por la propia Blavatsky en sus círculos íntimos, viene a negar aquello que ella misma se dignó a revelar.

Todo parecería culminar en una confusión de ideas, de creencias, de actitudes. Pero existe una interpretación a mi modo válida para el asunto y es que de Isis, sólo se corrió una parte del Velo con la Teosofía, mientras que la mirada quedo oculta. Fue Krishnamurti quien pudo develar completamente no sólo la boca (el verbo) sino los ojos de la eterna desposada, de la cual emanaron dos rayos andróginos totalmente silenciosos que no hablaban con voz blavatsquiana, sino que observaban.

Y si uno piensa bien, el arte de la observación fue el tema principal de toda la revelación de Krishnamurti tanto como para contagiar a David Bohm en sus estudios de física cuántica, quien comenzó a visualizar al mundo microscópico como un espejo de nuestra observación. Tanto fue así que fue uno de los que negó los postulados de incertidumbre que tanto avaló Niels Bohr de su discípulo Heisenberg.

Pero Krishnamurti no condenó lo que la boca de Isis reprodujo, sino las repeticiones que los hombres hacían de ese verbo. Y en esto último existe una enorme diferencia, es decir, no es lo mismo negar un hecho, que la realidad de ese hecho.

Por ejemplo, si un tren atropella a un peatón, el hecho existe como tal, pero la trascendencia de ese hecho es una cosa totalmente diferente, pues puede hacerse de ello una causa de protesta contra los tranvías o puede festejarse que el atropellado merecía esa muerte por haber sido un asesino. Por lo tanto, el hecho, que es el conocimiento revelado, no tiene importancia, si como información no nos modifica, pudo haberla tenido antes, pero su efecto, hoy es más narcotizante que de curación.

Aclaremos esto último, sin absolutizar ninguna afirmación. El conocimiento sirvió en épocas remotas para que la mente al bajar de vibración recuerde lo que era antes de nacer. Mas hoy el proceso no es involutivo sino evolutivo y la mente necesita más que recordar, solucionarse, o mejor dicho, desprogramarse. Han sido siglos y siglos de programación y todo programa necesita de mejoras o actualizaciones.

Estas últimas no pueden venir, como no puede entrar vino nuevo en odres viejo, si no se descarta lo anterior, sino se trasciende. Esto no significa que lo anterior no tenga su validez, sino que existen nuevas temperaturas de conciencia, nuevos espectros que transcienden lo que llamamos el “conocer”.

Krishnamurti no niega lo proferido por el verbo de Isis representado en Blavatsky, sino que cuestiona sobre la trascendencia de lo proferido. Esto es sumamente sutil y es necesario detenernos aquí para apreciarlo. La enseñanza de esto tal vez resida en que la sabiduría no posee vida propia sin la observación interior. Y a la venida de Blavatsky, si bien existió revelación, esta careció de observación interior, la cual vino a ser suplida por Krishnamurti.

Este último pareció querer negar lo primero, pero en realidad le otorgó realidad, es decir, le otorgo la capacidad de vivencia. El conocimiento no puede ser adquirido sin vivencia, y el conocimiento debe renovarse en la experiencia. De otro modo el conocimiento sin la experiencia es una cristalización y por ende una mentira.



9. La autoridad, límite entre los teósofos y los verdaderos ocultistas.

Existe además de esto otra interpretación a la actitud de Krishnamurti, y es acerca de la relación que tiene el conocimiento con la autoridad. Krishnamurti dice al respecto.

« Yo aprendo matemática, tecnología, etcétera, y por ese conocimiento llego a ser un ingeniero agrónomo y actúo. O salgo al campo, actúo y aprendo. En ambos casos hay una acumulación de conocimientos y un actuar desde esos conocimientos; el conocimiento se convierte en la autoridad. O usted acumula conocimientos y actúa, o sale, actúa y aprende. Ambos son modos de actuar conforme al conocimiento. Así, el conocimiento llega a ser la autoridad, ya sea la autoridad del doctor, del científico, del arquitecto, o la del gurú que dice “yo sé”  lo cual constituye su autoridad. Ahora viene alguien y dice: “Mire, actuar conforme al conocimiento es una prisión; usted jamás será libre; usted no puede elevarse mediante el conocimiento”. Y alguien como Krishnamurti dice: “Mírelo de una manera diferente, mire la acción con discernimiento  no acumular conocimientos y actuar, sino discernimiento y acción. En eso no hay autoridad. » [9]

Esto marca un límite entre los teósofos y los verdaderos ocultistas. Los teósofos de hoy no son ocultistas por dos sencillas razones: la primera porque un ocultista no se define a sí mismo como teósofo, gnóstico u ocultista, no se identifica con otro ocultista, su identidad es única e irrepetible y no necesita de identificación de grupo y segundo porque un ocultista no se vanagloria de las migajas de conocimiento que tanto Kuthumi, Morya y H.P.B han otorgado a la humanidad.

Pero los teósofos han hecho de las migajas de conocimiento, pepitas de oro y con ellas han creado un mercado donde quien más posee más autoridad tiene. Asimismo aquellos que sin llamarse teósofos han salido a promulgar la buena nueva de la espiritualidad, creando grupos y ensayando a ser guías, han caído en la más absurda de las realidades, o sea, ensayar a ser reyes, cuando sólo les cabe ser bufones.

En mi concepto, los grandes seres, bien que maestros de la humanidad, se han colocado a un lado, viendo como los niños se pelean, discuten y creen poder discernir quien es mejor y quien peor, y los veo muy entretenidos observando como aquellos que creen saber y que hacen arboles sinópticos donde explican el desarrollo de la Teosofía [10], han colocado a un verdadero Mesías a la altura de un profano exotérico tal como han hecho con Jesús aquellos del sanedrín que lo tildaron de falsificador y hereje.



10. Krishnamurti trae una enseñanza contraria a la de Jesús y a la vez complementaria.

Pero Krishnamurti se ha conformado con ser malinterpretado y trayendo la enseñanza contraria a Jesús, repito, contraria a Jesús (contraria a la vez que complementaria) [11] concretó la profecía de la venida del Mesías al final del Kali Yuga, con respecto al cual, los hindúes, cometieron el mismo error de los judíos quienes siguen esperando al Mesías anunciado por los profetas, mientras que por su parte los hindúes (profanos) como la mayoría de los Teósofos, siguen esperando, después de tener el Pistis Sophia en la mano, el cumplimiento de los 432.000 años de finalización del Kali Yuga.

La creencia hindú está basada en que al final del Kali Yuga vendrá el último Avatar para la humanidad, el número 10 (este número es importante ya que existieron según la Obra de Sisedon de Trohade e Hilarión del Monte Nebo, 9 encarnaciones divinas contando a Jesús) cuyo nombre es Kalki y su fin será eliminar la maldad del planeta para dar comienzo a otro periodo mucho más equilibrado.



11. El Pistis Sophia y el Kali Yuga.

En relación al Pistis Sophia, cabe aclarar que el Cristo en dicho relato, les anuncia a María y después a Felipe un mensaje importantísimo que tiene que ver con el acortamiento de los tiempos profetizados por los videntes de antaño.

« Y ella dijo: Señor, los hombres que saben los misterios de la magia de los archones de los eones y la magia de los archones de la Heimarméné y la de los de la esfera, según los ángeles malos les han enseñado, y los invocan en sus misterios, que son su magia, para impedir las buenas acciones, ¿podrán ahora cumplir sus designios o no?
18. Y Jesús, contestando a María, dijo: No los cumplirán como los cumplían desde el principio, cuando yo les quité la tercera parte de su fuerza. Pero lo harán quienes conocen los misterios de la magia del tercer eon.
19. Y cuando Jesús dijo estas palabras, Maria se levantó y dijo: Señor, los adivinos, y los astrólogos, ¿mostrarán desde ahora a los hombres las cosas futuras?
20. Y Jesús contestó a María: Silos astrólogos observan las Heimarménés y las esferas cuando estén vueltas a la izquierda, según su primera emanación, sus palabras se cumplirán y dirán lo que ha de ocurrir.
21. Pero si se observan las Heimarménés y las esferas cuando estén vueltas a la derecha, no dirán nada verdadero.
22. Porque sus influencias estarán trocadas, así como sus cuatro ángulos, y sus tres ángulos, y sus ocho figuras.
23. Porque desde el principio sus cuatro ángulos, y sus tres ángulos y sus ocho figuras estaban vueltos hacia la izquierda Pero yo los cambiaré, haciendo que se vuelvan seis meses a la izquierda y seis a la derecha.”
[…]
“4. Y Felipe replicó a Jesús: Señor, tú has cambiado el modo de ser de los archones, y los eones, y de sus Heimarménés, y esferas, y de todas sus regiones, y los has desconcertado en su camino y extraviado en su ruta. ¿Has hecho esto para la salvación del mundo, o no?
5. Y Jesús contestó a Felipe y a sus discípulos: Yo he cambiado su ruta por salvar todas las almas.
6. Porque en verdad os lo digo: De no haberlos desviado, ellos hubieran perdido muchas almas.
7. Y hubiera pasado mucho tiempo antes de que los archones de los eones, y los archones de Heimarméné, y de la esfera, y todas sus regiones, y sus cielos, y sus eones, hubieren sido destruidos.
8. Y las almas hubieran pasado mucho tiempo fuera de ese lugar, y el número de las almas de justos que fueran puestas por el misterio en posesión de las regiones superiores y en tesoro de la luz hubieran dejado de llenarse.
9. Y por eso he desviado su camino, para que fuesen perturbados, y perdiesen la fuerza que forma la materia de su mundo, para que los que han de salvarse sean prontamente purificados y llevados a las regiones superiores, y para que los que no deban salvarse sean destruidos. » [12]

Esto demuestra que Jesús adelantó el tiempo para la salvación de las almas de los elegidos, las cuales deben ser seleccionadas en cada ciclo manvatarico y sin embargo el calendario hindú del cual se basa la Teosofía permanece inmóvil tal como estaba antes de que Jesús viniese. Es necesario concientizarse de la verdad oculta del simbolismo en lo que fue la venida de Krishnamurti. Se sabe que la venida de Krishna, está totalmente relacionada con el comienzo del Kali Yuga.



12. Annie Besant cree en Krishnamurti y con ello contradice lo dicho por  Blavatsky.

Por otro lado, no es casual que un hombre que fue considerado un Mesías, título que solo negó él mismo, se llame krishna-murti, en total alusión a la muerte de Krishna. Reflexionando sobre ello, uno abduce que la muerte de Krishna es la muerte del periodo del cual él dio comienzo. Si esto es así, muchas profecías que nos hablan de la consecución de un cataclismo en estos tiempos, tendrían un asidero conjetural, una base donde poder afirmar sus predicciones y fundamentos válidos para diagnosticar el fin de un ciclo oscuro para el planeta.

Pero así como están las cosas, sin tener en cuenta estos símbolos, las profecías como las Nostradamus, Parravicini, Juan de Jerusalén, etc. no tendrían un “porque”  ya que para finalizar el ciclo del Kali Yuga habría que esperar miles de años. ¿Se puede imaginar miles de años más con este tipo de humanidad? Los Hopi y los pueblo de Mongulala (ver Crónica de Akakor) profetizan una gran guerra destructiva, esto mismo tiene relación con las profecías mayas acerca de la finalización de un ciclo. No es posible que las profecías tengan tanta divergencia con el calendario hindú. ¿Será que este calendario hindú no es sino uno exotérico?

Esta pregunta pone en jaque el criterio de Blavatsky al respecto. Tuvo que ser otra mujer la que creyó en la venida del avatar desafiando la cronología hindú. Esta fue Annie Besant, un ser que si bien no tenía la elevación de Blavatsky, se caracterizaba por no comprometerse con nada ni con nadie más que con sus propias convicciones. Fue ella la sucesora de Blavatsky, no solo por estar delante de la Sociedad Teosófica, dentro de la cual cometió muchos errores y otros tantos aciertos, sino porque poseía un gran conocimiento de la teosofía.

Con esto quiero decir que ella no ignoraba el criterio de Blavatsky al respecto de Maitreya o el Kaki Avatar (del cual Blavatsky pronosticaba su venida para muchísimos años más adelante). Aun así, se arriesgó a creer. Esto último denota un camino inverso al llevado por la teosofía, ya que el creer en algo que late dentro de uno por encima de lo que mencionaban los textos sagrados, no estaba dentro de los cánones teosóficos, sólo se basaban en la repetición del conocimiento acumulado por siglos, y hasta los mismos Mahatmas dejaban de lado sus criterios personales a la hora de hablar de ciencia oculta.

En Besant esto no fue así, su fe era más poderosa que cualquier tradición y cuando algo latía en su interior no podía acallarlo. Esta forma de ser, sin duda, trajo muchos inconvenientes a la tradicional manera de afrontar las cosas que los mahatmas hubiesen pretendido y aceleró en cierta medida el colapso de la Sociedad Teosófica. Pero aun con todo, fue ella y solo ella la destinada por la Divinidad para educar y hacerse cargo de Krishnamurti, un ser todavía incomprendido por la humanidad, que dio 90 años de su vida en un mundo oscurecido por el fanatismo y la comodidad.

Juan, en el apocalipsis habla del jinete del caballo blanco, el fiel y verdadero, y no creo que haya otro símbolo más adecuado a lo que fue la vida de Krishnamurti en este planeta. En síntesis cabría preguntarles a los teósofos si esperan algún otro Maitreya para esta séptima sub-raza, dado que “la Filosofía Teosófica enseña que el próximo Buddha aparecerá durante la séptima sub-raza de esta cuarta ronda.”
(http://www.theosociety.org/pasadena/etgloss/ma-mam.htm)



13. Los nuevos esenios.

Entonces, si aún lo siguen esperando, uno podría preguntar, qué otra cosa esperan de un Mesías que lo que hizo Krishnamurti?  ¿Es demasiado simple para ustedes su enseñanza?  ¿No será que todavía no han comprendido su mensaje?  Puede que todavía no se vean los efectos de su venida, pero eso también tiene una explicación.

A mi modo de ver la vida de Krishnamurti es completamente opuesta a la del Cristo. De hecho Jesús fue anunciado y esperado por siglos, una estrella guía a tres grandes sabios del oriente hasta la casa donde ha nacido el Mesías esperado, todas las señales apuntan hacia el verbo de Dios, hasta Herodes se entera de su llegada y envía a matar a todos los niños. El caso de Krishnamurti es muy distinto, su venida no era esperada sino para el final del Kali Yuga. En el glosario Teosófico encontramos lo siguiente:

« Kalki-avatâra  (Sánscrito).-  El “Avatâra del Caballo Blanco”, que será la última encarnación manvantárica de Vichnú, según los brahmines; de Maitreya Buddha, según los budistas del norte; de Sosiosch, el último héroe y salvador de los zoroastrianos, como pretenden los parsis; y del “Fiel y Verdadero” sentado en el Caballo blanco (Apocalipsis, XIX, 11).  En su futura epifanía (manifestación) o décimo avatar, se abrirán los cielos y aparecerá Vichnú, “sentado en un corcel blanco como la leche, con una espada desnuda, resplandeciente como un cometa, para el exterminio definitivo de los malvados, el renuevo de la “creación” y el restablecimiento de la pureza”.  (Compárese con el Apocalipsis).  – Esto acontecerá al fin del Kali Yuga, de aquí a 427.000 años. [Réstesele a esto el tiempo en que fue escrito el glosario teosófico]  El último fin de cada yuga es denominado “la destrucción del mundo”, porque entonces cambia la tierra cada vez su forma exterior, sumergiéndose una serie de continentes, y surgiendo otra serie de ellos. »

Por lo tanto existe una anticipación del momento de su llegada, mientras que con Jesús esto no se da. El otro punto a destacar para comprender porque todavía no se ven los efectos de su llegada es que mientras que con Jesús los profetas vinieron antes de él, con Krishnamurti los profetas vendrán después de él. Asimismo existió una congregación esenia que albergó a Jesús y se disolvió después de su muerte.

Con Krishnamurti existirá en un futuro próximo otra congregación como fue la esenia que vendrá después de la muerte de Krishnamurti. Por lo tanto esto es totalmente al revés. Hay que agregar también que esta congregación que se formara después de la muerte de Krishnamurti, será tal como lo esenios, es decir, totalmente resguardada y oculta de la sociedad. No se dará como se vio después de la muerte de Jesús que salían a predicar el evangelio afuera, hacia todos los rincones civilizados de aquel entonces, sino al revés.



14. Analogía entre Krishnamurti y Sócrates.

Por otro lado, la vida de Krishnamurti es muy similar a la de Sócrates. Tras la muerte de este último se desmoronó Grecia y de la misma forma sucederá con Estados Unidos muy pronto. Sócrates vivió la época más esplendida en la historia de Grecia: el llamado siglo de Pericles que convirtió Atenas en el centro de la civilización de aquel entonces, de la misma forma que lo hizo Estados Unidos en el siglo XX, época en que vivió Krishnamurti.

De la misma forma que Krishnamurti combatió las doctrinas de los Gurúes, Sócrates se enfrentó a los sofistas de aquella época. Lo curioso es que las discusiones rondaban en lo mismo que rondaron con Krishnamurti, los sofistas sostenían que la verdad era relativa a cada uno, de allí el dicho de Protágoras: “El hombre es la medida de todas las cosas”.

Esto invalidaba una mirada objetiva sea en la esfera del conocimiento, sea en la de la conducta y daba lugar a un total subjetivismo, lo que hacía que el arte de la retórica cobrase mayor importancia. Tal como hacen hoy los abogados, aquellos farsantes de aquel entonces conjugaban la palabra para dar vuelta las cosas, y así como hacia Osho, utilizaban la persuasión y la dialéctica en favor de posturas dudosamente morales.

Además de esto en ambos no les interesaba el descubrir la verdad sino más bien en embellecer sus discursos para lograr ciertos fines. Estas actitudes de aquellos sofistas denotaba la crisis moral en la que se había sumido la civilización de aquel entonces, crisis que sobrepasaba el carácter político, económico y social, y que llegaba aún más lejos pues tocaba las propias convicciones en que había vivido el griego hasta entonces; la crisis en las creencias y en la moralidad se habían acentuado como análogamente se acentuó a finales del siglo XX  en los Estados Unidos preferentemente y aun prosigue en su tendencia.

El sofismo trajo doctrinas no sólo protagoricas o nihilistas como la de Gorgias, sino también exageradas como se daba con Trasímaco quien decía que la justicia no era sino el interés del más fuerte, el provecho o conveniencia del que está en el poder.

No olvidemos que análogamente, durante la vida de Krishnamurti, se dio no solo la Primera sino también la Segunda Guerra Mundial,  amparada en gran parte esta última, en la filosofía de Nietzsche la cual acentuaba la voluntad de poder y el impulso vital, negando las virtudes nacidas de la humildad, la compasión y la mansedumbre. Parece que los nazis se encargaron de poner a prueba hasta qué punto Trasímaco tenía razón.

Bajo este escenario sofista en donde todos creen tener la razón sin importar cuanta verdad hay en sus discursos, Sócrates viene a desenmascarar al falso profeta, al apostata de lo verdadero, del mismo modo que Krishnamurti viene a desenmascarar a Osho, a Nietzsche, a Sartre, y hasta Heidegger quien volteó el concepto ontológico de Parménides [13] adjuntándole al Ser el elemento “Tiempo”, es más, lo ubica directamente en un lugar, cuando afirma “ser-ahí” o “ser-en-el-mundo”, negando rotundamente a Parménides cuando decía que el ente era in-engendrado e inmóvil.

Sócrates y Krishnamurti por su parte, no definen al Ser, sino que lo cuestionan, tratan de ahondar en él, lo persiguen, lo buscan, lo acorralan y al fin lo liberan. No extraen un análisis del ser, no hacen un cuadro sinóptico del ser, ni tampoco lo eliminan, pero se detienen en él, cosa que los demás no hacen y para hacer eso deben exprimir la dialéctica, dejarla sin fuerzas, extremarla y por fin reducirla a nada, cosa muy distinta a lo que hacían los sofistas o hacen y siguen haciendo los gurúes, quienes “utilizan” la dialéctica, negocian con ella y la prostituyen.

Sócrates por su parte es el primero que da cuenta de su ignorancia “Solo sé que no sé nada” arguye. Y Krishnamurti por su parte niega todo conocimiento como revelación, pues considera que la revelación parte del conocimiento del propio “yo”, y esta es una cuestión capital, dado que el “Yo” la verdadera entidad solo puede conocerse a través del discernimiento y la acción, negando toda definición.

« En vez de indagar qué es la inteligencia, descubramos por nosotros mismos cuáles son los obstáculos impuestos a la mente, que impiden el pleno despertar de la inteligencia. Si yo les diera una explicación de lo que es la inteligencia y ustedes aceptaran mi explicación, sus mentes harían de ella un sistema bien definido y, a causa del temor, se deformarían para poder encajar en ese sistema. Pero si cada uno descubre por sí mismo los múltiples impedimentos fijados en la mente, entonces, por medio de la percepción alerta, no del autoanálisis, la mente comenzará a liberarse, despertando de este modo la verdadera inteligencia, que es la vida misma. » [14]

Habría que centralizar un punto importante en Krishnamurti que coincide concretamente con la enseñanza de Sócrates quien afirmaba a la ignorancia como una realidad mayor que la sabiduría. Krishnamurti reivindica esta concepción cuando afirma que todo conocimiento parte de la ignorancia, se sustenta en la ignorancia y debe por necesidad culminar con el descubrimiento de la ignorancia. Es decir que el conocimiento no es sino una forma de revelar la ignorancia, no hay más que eso. Toda actitud de mantener el conocimiento es parte de un proceso cíclico, repetitivo y fanático, en donde la mente no da lugar a la transformación.

Por lo tanto Krishnamurti afirma:

« Averigüemos que entienden ustedes por sabiduría y luego veamos si podemos encontrar esa sabiduría. ¿Qué entienden por sabiduría? ¿Esa es la meta de la vida? Si lo es y si conocen ustedes la meta, el propósito de la vida, entonces la sabiduría es lo conocido. ¿Puede uno conocer o adquirir sabiduría, o solo puede conocer hechos, adquirir conocimientos? El conocimiento y la sabiduría son, por cierto, dos cosas separadas. Uno podrá conocerlo todo acerca de algo, pero ¿es sabiduría eso? La sabiduría, ¿ha de ser adquirida poco a poco, vida tras vida? ¿Consiste la sabiduría en almacenar experiencias? La adquisición implica acumulación; la experiencia implica residuo. ¿Es sabiduría el residuo, la acumulación? » [15]

Mientras que Sócrates declara:

« Me parece atenienses, que solo el dios es el verdadero sabio, y que esto ha querido decir por su oráculo, haciendo entender que toda la sabiduría humana no es gran cosa, o por mejor decir, que no es nada; y si el oráculo ha nombrado a Sócrates, sin duda se ha valido de mi nombre como de un ejemplo y como si dijese a todos los hombres: “El más sabio entre vosotros es aquel que reconoce, como Sócrates, que su sabiduría no es nada. » [16]

Sócrates fue considerado en su tiempo de corromper a la juventud y de introducir nuevos dioses, de hecho por esta última acusación fue sentenciado a beber la cicuta. Krishnamurti por su parte, también fue duramente criticado, en una plática en Buenos Aires se atestigua de lo que salía en los diarios de aquel entonces:

« Pregunta; Se dice en algunos diarios y en otras partes, que usted ha llevado una vida alegre e inútil, que no tiene un verdadero mensaje, sino que repite tan sólo la jerigonza de los teósofos que lo educaron; que ataca a todas las religiones excepto a la suya, que destruye sin construir nada nuevo, que su propósito es crear duda, perturbación y confusión en las mentes de las personas. ¿Qué tiene que decir a todo esto? » [17]

Duramente criticado por los Teósofos y otros tantos, Krishnamurti paso por esta vida sin ser completamente comprendido, tomado como agnóstico, sus ideas fueron perdiéndose en la noche de los tiempos donde nuevos pensadores tomando un poco de sus disertaciones fueron agregando a su discurso esos elementos trascendentes de su discernimiento.

Pero hay diferencias en los métodos de Sócrates con los de Krishnamurti. El primero se ayuda con la ironía y la refutación, pareciendo no saber lo que pregunta, refuta posteriormente y hace ver las inconsistencias del saber del otro. En Laques puede verse esto claramente cuando Sócrates le pregunta que es la valentía. El momento posterior a la refutación, la que actúa como catarsis, es la mayéutica y en ella Sócrates se parece mucho a Krishnamurti, ya que ayuda al interrogado a sacar la verdad afuera.

En efecto, la actitud de Krishnamurti es de total investigación del asunto, las preguntas son más importantes que las respuestas, es más, casi nunca le da crédito a las respuestas, es como si no le interesasen. Por lo tanto nunca se llega a un punto de resolución, aunque si es visible que queda en evidencia qué cosas son falaces del concepto que se está investigando.



15. Krishnamurti, el Avatar esperado, el jinete del caballo blanco del apocalipsis.

Pero aun con todo esto, el lector perdonara que no haya aun determinado el fundamento específico por el cual considero que el alma protectora de la Teosofía o la Gnosis fue el mismo Krishnamurti. Y es que como alma responsable de la trascendencia del mundo a un nuevo estado, llevado a cabo con un gran desdoblamiento etérico del planeta que cambiara el eje terráqueo y lo dejará como estaba hace millones de años, tuvo que venir a restablecer el orden a lo que llamamos sabiduría.

Dicha palabra debe también ser empleada en un plano mayor al Mental, donde Akasha pondera junto a Fohat en su máxima pureza Nirvanica, y donde existe la unión entre el Manvatara y el Pralaya, ambos, dos caras de una misma moneda, confundidas en un solo elemento. Dada la transformación del globo en una esfera etérica (obviamente después de un cataclismo depurador) los códigos mentales deberán renovarse bajo una nueva estrella. Siendo así, el mundo entrara en una era donde la conexión con Bhuddi será mucho mayor.

Esto hará que el hombre tenga la capacidad de identificarse más con el futuro que con el pasado. La intuición y la capacidad de conexión medianimica con esferas más adelantadas tenderán a ser lo que hoy llamamos “sabiduría”. Debido a esto, los conceptos Teosóficos, no solo se tomaran en cuenta sino que se profundizarán, pero en base a una nueva forma de ver la realidad, forma con la cual, sin la enseñanza de Krishnamurti, es decir sin la liberación del espacio en disco de la memoria humana, no podrá haber el alcance que el conocimiento deberá tener en un futuro.

Por lo tanto el aporte de Krishnamurti negando el conocimiento, no está en contra del conocimiento sino a favor de él, pero de una manera más integral con Buddhi, es decir, bajo una mirada totalmente renovada. La experiencia no será tomada como algo importante, sino que lo será la improvisación y el arte de percibir las energías Fohaticas de los globos E, F y G de nuestra cadena septenaria. Otro punto a destacar es que, por lógica, si un ser apadrina cierta energía, es él, el único que puede sutilizarla, y no hay más heroísmo que hacerlo en el plano material, sufriendo la incomprensión de aquellos que viene a elevar.

Los que consideran a Krishnamurti como a un agnóstico, se equivocan grandemente, mucho más si lo comparan con otros agnósticos. Esto lo digo porque la cuna de Krishnamurti no fue la ciencia, tal como pudo haberla sido para Marie Curie, Einstein, Darwin, Carl Sagan etc…, la cuna de Krishnamurti fue ni más ni menos que la Sociedad Teosófica, por lo cual no creo que se pueda comparar, pues nadie ha tenido las experiencia que tuvo él dentro del círculo íntimo de dicha sociedad.

Considero además que los mencionados agnósticos anteriormente no tenían la capacidad de comprender las enseñanzas arcaicas, es decir, la apertura mental como para acuñarlas a sus razonamientos, de la manera que lo podía hacer fácilmente Krishnamurti.

El cambio de Krishnamurti se debió al despertar completo de su cuerpo egoico [18], tal como le sucedió a Pablo de Tarso, pero de una manera menos ostensible y más elevada por supuesto. Yo creo que no es lo mismo conocer la sabiduría teosófica para después SUPERARLA, que desconocerla y declararse agnóstico.

Volviendo al tema del esperado Kalki avatar, puede decirse que si se analizan los textos proféticos del apocalipsis de Juan, pueden extraerse algunas frases importantes:

« 11. Y vi el cielo abierto, y he aquí, un caballo blanco; el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace la guerra.
12. Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas[e], y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino Él.
13. Y está vestido de un manto empapado en sangre, [Se ha hecho justicia a si mismo] y su nombre es: El Verbo[f] de Dios. [La verdadera sabiduría]
14. Y los ejércitos que están en los cielos, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían sobre caballos blancos. 15 De su boca sale una espada afilada [La verdad] para herir con ella a las naciones, y las regirá[g] con vara de hierro [Referencia a la edad de Hierro del Kali Yuga]; y El pisa el lagar del vino del furor de la ira de Dios Todopoderoso.
16. Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
17. Y vi a un ángel que estaba de pie en el sol. Y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, congregaos para la gran cena de Dios,
18. para que comáis carne de reyes, carne de comandantes[h] y carne de poderosos, carne de caballos y de sus jinetes, y carne de todos los hombres, libres y esclavos, pequeños y grandes. [Trasmutación de las energías planetarias y emigración de las almas no elegidas a mundos atrasados]
19. Entonces vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer guerra contra el que iba montado en el caballo y contra su ejército.
20. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacía señales en su presencia [señales en presencia de Dios o mejor dicho en nombre de él] con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia [la marca del sistema o de la matrix] y a los que adoraban su imagen; los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre.
21. Y los demás fueron muertos con la espada [el verbo emanado del discernimiento pleno que es el resultado de la sabiduría] que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes. »



16. El Anticristo.

Es interesante notar que al falso profeta se lo menciona justo en este momento donde aparece el jinete del caballo blanco. En relación al primero tenemos profecías como las de la virgen del Salette la cual dijo: “Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del anticristo”.

Veronika Lueken vidente de Bayside trasmitió un mensaje de la virgen: “Como advertí y advertí que Satanás entraría en los reinos más altos de la jerarquía en Roma. El tercer secreto [de Fátima] hija mía es que Satanás entrara en la iglesia de mi hijo”.

También tenemos otras mayores especificaciones del tercer secreto de Fátima que dicen así:

« En carta dirigida al Profesor Baumgartner, el Cardenal Mario Luigi Ciappi reveló: “En el Tercer Secreto se predice, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comenzará por lo alto.” Esto corresponde a lo que se lee en el Libro de las Lamentaciones: “No creían los reyes de la Tierra, todos los habitantes del Mundo que el opresor y el enemigo atravesaría las puertas de Jerusalén (Lam 4:12). Lo que se predice es que los secuaces del Demonio ocuparán la Curia Romana bajo el reinado de un antipapa masón. [Se sabe que Mario Bergoglio es Masón]

En 1998, el fallecido P. Malachi Martin afirmó en el programa “The Art Bell Show” que, a principios de febrero de 1960, cuando era Secretario del Cardenal Bea, tuvo la oportunidad de leer el Tercer Secreto de Fátima, que, según él, estaba escrito en una sola hoja de papel. Dijo que las palabras de Nuestra Señora eran muy escuetas y específicas, y hablaban de un futuro “papa” — un impostor que usurparía la Sede Romana, estando totalmente dominado por el Demonio. Así, pues, el Tercer Secreto de Fátima revela el “misterio de iniquidad” (2 Tes 2:7): La falsa Iglesia “Católica” — la contra Iglesia, la anti Iglesia — el misterio del dragón, cuya cola derribó la tercera parte de las “estrellas del Cielo”, esto es, la tercera parte de la Jerarquía católica bajo el liderato del antipapa herético. » [19]

Una de las mayores profecías y confirmaciones para deducir quién es el “representante del anticristo” nos es dada por Malaquías, uno de los profetas más respetados por la Iglesia. Este menciona que:

« Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana reinará.
Pedro el Romano, quien apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin.

Después de haber profetizado a todos los Papas, y también al último Benedicto “La gloria del olivo”, Malaquías nos habla de Pedro el Romano, no como un Papa, y deja la duda de lo que significa eso. Al mencionar el nombre de Pedro pone de manifiesto el fin de la Iglesia ya que fue el propio Pedro quien la creó así que debería ser él quien la cierre. Pero es interesante ver en las sagradas escrituras que, Jesús también lo menciona a Pedro como si fuera Satanás. Veamos: “Pero Él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: Quítate de delante de mí, Satanás; porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. » [20]

¿Por qué es esto?  Porque Jesús había anunciado a sus discípulos que sería rechazado por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley y que iba a ser condenado a muerte. Entonces Pedro se lo lleva aparte y comenzó a reprenderlo, a tratar de disuadirlo para que no pase por ese calvario. Pedro simbolizaba en ese momento a la postergación del dolor, a la mantención de la vida a costa de no hacer justicia. Pedro no concebía tamaña inmolación y fue tentado, al igual que lo fue María Magdalena posteriormente (Léase Arpas Eternas), para dificultar el plan del Cristo.

Por lo tanto, y volviendo a Malaquías, la referencia de Pedro el Romano, que apacentara su rebaño, puede leerse de la siguiente manera: (Pedro el Romano) La energía de la postergación y el mantenimiento de la injusticia, (quien apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones) dormirá a las masas entre muchas tribulaciones, (tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida) tras lo cual Roma será trasmutada (y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin.) y la energía del cambio (Krishnamurti) juzgara desde lo alto. Fin.

Viéndolo así habría que analizar las conductas del Papa Francisco y poder obtener de esta manera un acabado que nos de la total certidumbre de que este es el “representante” del anticristo o mejor dicho de la energía que no permite el cambio.

Comencemos por decir que este Papa está siendo caracterizado por haber hecho muchas curaciones o “milagros”, con lo cual, tenemos un elemento de coincidencia cuando el apocalipsis dice: “el falso profeta que hacía señales en su presencia” y también en Mateo 24.24: “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos.”




17. Krishnamurti y la Doctrina del Corazón.

De modo que estamos avisados. La cruz que se ve en la imagen es la que porta el papa encima. Tiene la particularidad de tener un hombre vestido de pobre, con los brazos cruzados, un rebaño atrás y una paloma boca abajo. La simbología tiene un significado tétrico. La paloma nunca va boca abajo. Representa al espíritu santo y por lo tanto a la verdad. Boca abajo nos habla de la mentira.

El rebaño es la energía que mantiene a las masas encarceladas, tal como se figuraba en el anillo de del Libro El Señor de los Anillos, el cual decía en su interior: “Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.” Son amuletos negros o de magia negra, usados inconscientemente por este hombre, pero que tienen poderes ocultos gracias a su simbología.

Pero la cuestión es más profunda que eso, la actitud del papa es la que debe llamarnos la atención para advertir una energía anti-cristica. Es una actitud de relajación con respecto a lo injusto y también de realizar cambios cosméticos sobre los problemas que deben ser tratados con mayor profundidad: la dependencia del hombre a las creencias y a las religiones establecidas.

El papa Francisco viene a ser una versión renovada de papa que admite la modernidad pero que no realiza ningún cambio fundamental en la psicología del hombre. Muchos hechos atestiguan de ello tras el paso por los países que visita y de las conferencias que otorga. Además, la paz que propone, es una paz ficticia, ya que la solución de los problemas no pasa por una mejora de los efectos.

El hombre debe liberarse de sus ataduras psicológicas antes de comenzar un verdadero cambio. No obstante, la figura del papa crece en popularidad mientras que el mundo se despedaza. Sus palabras suenan triviales y sin sentido con una esperanza a que el mundo se convierta en un paraíso, dejando de ver la realidad de los hechos.

El paso del cometa Ison en Diciembre del año 2013 activo la energía del anticristo en el papa y a partir de ese momento se espera que las cosas se sucedan de acuerdo a lo profetizado. Puede decirse que este papa encarna la tentación de Pedro a Jesús. Encarna además el consentimiento hacia todos los grupos económicos, recibiendo a todos los políticos de cada país. Estos son netamente corruptos y hacen la vista gorda a las cuestiones más capitales que hoy día suceden en el mundo. Al recibirlos cordialmente, cada político se lleva a su país una especie de absolución, una especie de “sello papal” que le ayuda a proseguir en su cargo. El caso más marcado se ha visto con dos personajes nefastos, el ilegitimo presidente de Venezuela Maduro y la tan denunciada por hechos de corrupción Cristina Kirchner.

Al no cerrar el banco del vaticano (como hizo Juan Pablo I siendo asesinado por ello) el statu quo se mantiene, no solo el de la iglesia sino del resto del mundo el cual tiene intereses con la iglesia. Un nuevo orden mundial está siendo promulgado por ella y esto se constata en discursos, documentos y actitudes en donde desde Juan pablo II a esta parte, la iglesia ha sido benevolente con los defectos de la globalización capitalista y pretende un sistema único donde la ley de oferta y demanda se elimine para que la sociedad pase a ser controlada por una sola y única entidad financiera. [21]

En resumen tenemos que la matrix ira a ponerse cada vez más rígida y va a controlar más que antes a sus individuos. En este escenario es donde surgirán los nuevos esenios, los seres que hayan entendido la enseñanza de Krishnamurti. Los demás, los seres que estén atrapados mentalmente en el sistema, serán presa fácil de espectros salidos del inframundo y serán gobernados por ellos. Esto ya está sucediendo pero se incrementará en fuerza hasta que comiencen los cataclismos renovadores.


Tratemos de discernir ahora qué tipo de enseñanza ha traído Krishnamurti e investiguemos profundamente si dicha doctrina pertenece a la del ojo o kiau-men como se dice en China. Verifiquemos de una vez por todas si la Teosofía como escuela está haciendo las veces de reveladora de la doctrina del ojo y coloquemos las cosas en su lugar y cada cual en el lugar que le corresponde con argumentos válidos, no con especulaciones sino con deducciones lógicas. Annie Besant nos enseña que la quinta raza está desenvolviendo el aspecto de Chit o inteligencia, esto es, el desenvolvimiento de la mente, y que con tal aspecto la ciencia puede llegar a grandes logros, pero aclara que para identificar verdaderamente la naturaleza atómica, le hará falta un aspecto mayor, un ojo que solo se desenvuelve a través del Yoga o como dicen los Chinos a través del Tao. [22]

« La población del mundo occidental es hoy en su mayor parte de la quinta subraza de la quinta raza raíz, que se acerca al cenit de la mente concreta del hombre, cuya maravillosa actividad, con rápido y sin embargo paciente estudio, llevarán a cabo las empresas que la ciencia moderna está realizando. Todo esto atestigua la verdad de la antigua enseñanza según la cual van sucediéndose las subrazas, cada una con su determinada labor, que por ser buena en sí misma, no debemos considerar como aislada y hostil expresión, sino como parte de la manifestación divina que expresa lo que está destinada a expresar. Reflexionando así sobre el problema de la vida existente en el átomo, vemos que para comprenderla nos es preciso actualizar el puro intelecto; más para comprender la vida subyacente en las formas orgánicas y descubrir el secreto de sus variadísimas estructuras, debemos actualizar en nosotros el inmediato aspecto capital del Yo, el de la omnipenetrante vida de Vishnu que como sustentáculo, base y fundamento de todas las cosas sostiene el universo. Ésta es la sola energía unificadora y la raíz de toda multiplicidad, y cuando actualicemos en nuestro Yo este aspecto de unificadora energía se revelarán a nuestra vista los secretos de las organizadas formas de la naturaleza. Esta labor incumbirá a la sexta raíz, y quienes deseen anticipar su evolución deben desenvolver en sí por medio del yoga las facultades propias de la sexta raza raíz. » [23]

Besant aclara que la quinta raza raíz del hombre está destinada al desarrollo intelectual, a la máxima expresión de la mente concreta, con la cual podrá bosquejarse la naturaleza del átomo. Pero aclara también que para realmente comprender esta naturaleza es necesario un poder mucho mayor al intelectual con el cual puedan captarse los aspectos unificadores de la omnipenetrante energía. A este poder mayor lo llama Yoga. No está mencionando por cierto el yoga comúnmente conocido, el Hatha Yoga, sino otro que tiene que ver más con un descubrimiento interior, un despertar interior. Dice Krishna en el Shrimad Bhagavad:

« Aquel que vive consagrado a la práctica del Yoga, que ha subyugado sus sentidos y ha concentrado su mente en mí (Krishna), es un yogui a quien todos los Siddhis están pronto a servir. » [24]

Según la voz del silencio la práctica del Yoga trae a los Siddhis, que son las facultades psíquicas y los poderes anormales del hombre, siempre y cuando la mente este concentrada en Krishna. Esto último significa: siempre y cuando la mente esté embebida en el nirvana, sirviendo al Akasha y no revelada en contra de este como lo está por lo general la mente concreta.

El Yoga es la correcta forma de proceder en la vida y es la mayor fuente de sabiduría, la clave de la correcta acción que destruye los residuos karmicos y atrae los beneficios del Dharma. Por eso Krishna enseña que:

« Atiende tan sólo a la acción y no a las ventajas que puedas allegar de ella. No te determine la recompensa ni tampoco te aficiones a la inacción. Cumple tus acciones, ¡oh Dhanañjaya! , morando en unión con la Divinidad, renunciando a todos los apegos y por igual sereno en el éxito que en el fracaso. Este equilibrio se llama Yoga. » [25]

Asimismo la enseñanza de Krishna se basa en el correcto discernimiento de lo que es la verdadera acción a lo que es la inacción.

« Según te dije antes, ¡oh tú de corazón puro!, hay en este mundo un camino con dos senderos: el del yoga por el conocimiento, o sea el de los sinkhyas, y el del yoga por la acción, que es el de los yoguis. El hombre no se libra de la acción absteniéndose de las obras ni hasta el perfeccionamiento se levanta por la simple renuncia. Ni puede nadie, ni aun por un instante, permanecer en realidad inactivo, porque irremediablemente le impelen a la acción las cualidades dimanantes de naturaleza. Hipócrita es quien sojuzga los órganos de acción y no actúa, pero tiene la mente ocupada en los objetos de sensación. Pero benemérito es quien subyugando los sentidos por medio de la mente, ¡oh Arjuna!, y manteniendo los órganos de acción sin apego a cosa alguna, realiza el yoga por la acción. Cumple tus rectas acciones, porque la acción es superior a la inacción; e inactivo, ni aun posible te fuera mantener el cuerpo. » [26]

El avaro en la acción, el premeditador y calculador no llega al reino de los cielos, por eso Jesús anunciaba que sería más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entrase en el reino de Dios, porque el rico especula en relación a la acción y economiza sus fuerzas como si fueran suyas. La fuerza no es del hombre, el cual se la adueña, la fuerza es de Dios y es bendito aquel que entrega sus fuerzas en favor del Yoga, en favor del discernimiento y la razón. Esta enseñanza es la misma que ha impartido Krishnamurti.

« Cuando cada uno de nosotros comprende por sí mismo la verdad de cualquier problema, entonces nuestra comprensión común de esa verdad conduce a la acción, y una acción semejante es cooperación.  Aquél que coopera porque ve la verdad como verdad, lo falso como falso y la verdad en lo falso, también sabrá cuándo no cooperar, lo cual es igualmente importante. » [27]

« Por lo tanto, si sólo recuerdan aquello de que hablo, compararán y tratarán de modificar sus acciones o de ajustarlas a lo que recuerdan.  Pero si realmente comprenden, esa comprensión misma genera acción, y entonces no tienen que actuar conforme a lo que recuerden.  Por eso es muy importante no limitarse a recordar, sino escuchar y comprender instantáneamente. Cuando ustedes recuerdan ciertas palabras, ciertas frases, o rememoran ciertos sentimientos que se despertaron aquí y comparan aquello que hacen con lo que recuerdan, existe siempre una lucha entre esa acción y lo recordado.  Pero si de verdad comprenden, no copian.  Cualquiera que posea cierta capacidad puede recordar palabras y aprobar exámenes; pero si comienzan a comprender todo lo implicado en aquello que ven, que oyen, que sienten, esa comprensión misma genera una acción que ustedes no tienen que dirigir, moldear ni controlar. » [28]

Estas dos son algunas de las innumerables disertaciones que Krishnamurti otorgara en función de esclarecer la verdadera acción que es en sí misma la comprensión del Yo, la revelación de la identidad divina que hay en uno.

Por lo tanto, y volviendo a Besant, si la sexta raza llegará a la comprensión real del átomo mediante el Yoga, ¿no habrá venido Krishnamurti para adelantar el proceso? ¿No habrá sido la visita de Krishnamurti una manera de acercarnos al verdadero Yoga que la humanidad de la sexta raza debiera vivenciar? ¿No será además que el verdadero conocimiento no puede desligarse jamás del Yoga y que lo que llaman doctrina del corazón los teósofos de hoy se han convertido en una doctrina del ojo? Se nos ha enseñado que la doctrina del ojo ha salido de la cabeza del Buda, mientras que la de corazón ha salido de su propio corazón, ¿Qué doctrina se acerca más a la cabeza entre Krishnamurti y la Teosofía? ¿Qué doctrina se acerca más al corazón?

Recordemos que la doctrina del corazón es denominada “sello de verdad” lo cual recuerda en cierto modo al jinete del caballo blanco llamado “fiel y verdadero” y que tal característica no podría ser aplicada hoy a la teosofía, ya sea por las inconsistencias y errores en cómo fue trasmitida al mundo occidental (recuérdese en que errores ha caído Sinnet), ya porque en ella se resume una parte de la verdad, muy acotada por cierto y que ha dado lugar a muchas especulaciones y fantasías, de modo que si hay que catalogar a una doctrina como emanada de la cabeza de Buda, la primer candidata debería ser la Teosofía, tan tendiente a analizar y diagramar la naturaleza de las cosas, mientras que del corazón, solo pudo haber salido, de la misma manera que de los ojos de Isis, el rayo sempiterno de la conciencia Cristica.

En la religión musulmana la palabra “basîra se emplea para denominar un ojo especial, interior, que está en el corazón. También se dice que la basîra es una luz (nûr) [akasha] que Allah deposita en el corazón y que le permite ver y entender lo que está más allá de las formas. Es, por tanto, en principio y aunque solo sea para entendernos, una forma aguda de perspicacia, sagacidad y entendimiento.  La basîra está estrechamente relacionada con el Îmân, la sensibilidad y la habilidad del corazón para reconocer a Allah. El Îmân se despliega si el corazón que lo genera cuenta con ese ojo, que es lo que confiere consistencia a esa sensibilidad. El mûmin, el dotado de Îmân, ve la realidad con ese otro ojo capaz de penetrar en lo más hondo.” [29]. Pero el ojo del corazón se abre según la religión musulmana, cuando han tenido lugar tres hechos primordiales: el despertar (yáqaza), la resolución (‘açm) y la reflexión (fikra).

Esto último coincide completamente con la enseñanza de Krishnamurti y nos habla del pleno discernimiento, el darse cuenta o awareness, y de la recta acción. Son momentos que definen el despertar del ojo del corazón, por lo tanto la doctrina de K, es la del verdadero Yoga y la que emana del corazón de Buda. Por su parte la doctrina teosófica no nos otorga la llave para abrir el ojo del corazón, puesto que es conocimiento externo, no interno, no es una revelación interna, procede únicamente de las fuentes de sabiduría arcaica que fueron transcriptas por revelaciones internas de otros seres, iniciados, yoguis, budas, lo que fuere, pero no son nuestras propias revelaciones y por tanto no parten de nuestro corazón sino del de ellos. La doctrina del corazón debe partir únicamente del corazón de cada uno, con una mirada particular y no estandarizada. Esa visión, aunque parezca diferenciada del resto y única, es sumamente unificadora, y de alguna manera está integrada a todos los corazones.

La doctrina del ojo, la que parte de la cabeza del buda, congenia e unifica a nivel material, estandariza a nivel consciente, mientras que inconscientemente desune y parcializa. La doctrina del corazón en cambio es distinta para cada uno, divide y desune en el plano consciente, recuerda a la función de Jesús cuando manifestó que no había venido a traer paz sino espada, y por lo tanto no aglomera ni masifica, pero si, en cambio, une a nivel inconsciente a la humanidad, pues si cada cual se identifica solo consigo mismo se está identificando con Dios.



NOTAS:
[1]. http://es.wikipedia.org/wiki/Agnosticismo#Etimolog.C3.ADa
[2]. Krishnamurti. Obras Completas. Tomo VI. Tercera Plática en Bombay
[3]. Krishnamurti. Obras Completas. Tomo II. Segunda Plática en Buenos Aires
[4]. Krishnamurti. Obras Completas. Tomo V
[5]. Annie Besant. Genealogía del Hombre. La Genealogía Intelectual
[6]. Annie Besant. Genealogía del Hombre. La Genealogía Espiritual
[7]. Makara  (Sánscrito).-  "Cocodrilo".  -Décimo signo del Zodíaco, equivalente al Capricornio de los europeos.  Esotéricamente, es una mística clase de devas.  Entre los indos, es vehículo de Varuna, dios de las aguas. [Makara significa cocodrilo, o más bien un monstruo acuático asociado siempre con el agua. (Doctrina Secreta I, 412).  -Es un monstruo marino provisto de una especie de trompa algo parecida a la del elefante, y en el cual cabalga Varuna, dios del océano.  Signo del Zodíaco equivalente a nuestro Capricornio y representado en forma de un animal que tiene la cabeza y las patas delanteras de antílope, y el cuerpo y cola de pez.  -Véase: Kâma-deva, Makaram y Makara-ketu.]  (G.T. H.P.B.) Extraído del Glosario Teosofico. H.PB
[8]. H.P.B. LDS. VOL IV. Sección X. La Cruz y la Década Pitagórica
[9].Krishnamurti. Más allá del pensamiento. El Conocimiento Propio y la Enseñanza
[10]. Grafico extraído de http://esoterismo-guia.blogspot.com.ar/. Puede preguntarse aquí si es realmente justo ubicar a Krishnamurti dentro de la doctrina exotérica del ojo y dejarlo afuera del circulo donde está colocada Blavatsky con los mahatmas, contenida dentro de lo que se llama la doctrina esotérica del corazón. Si uno estudia la enseñanza de Krishnamurti se dará cuenta que fue más precavido éste que Blavatsky de mencionar los misterios internos y hasta podríamos llegar a colocarla a ella en la doctrina exotérica si quisiésemos ser muy rigurosos, de lo contrario, pregúntese el lector en que se convierte aquello que esta resguardado a la luz del público, cuando se hace masivo y accesible. Si eso no es cambiar algo de un estado esotérico a exotérico no sé qué es verdaderamente y si se quiere ser verídico, no fue sino Blavatsky quien se encargó de realizarlo. (Y esto no lo menciono por darle crédito a Suba Row, del cual Blavatsky le tenía mayor consideración de la que yo le tengo).



[11]. El evangelio de Jesús tuvo que ver con la revelación de la energía “creativa del Logos” “Yo soy el camino, la verdad y la vida” afirmaba el rabí, mientras que Krishnamurti niega el camino; niega la verdad como algo a lo que pueda abordar la mente y hace énfasis en la revolución psicológica basada en la muerte del hombre viejo y la finalización de los paradigmas. La muerte es en este último la revelación que el Logos Planetario necesitó hacer frente a la humanidad. Otra diferencia substancial en el apostolado de Jesús con el de Krishnamurti es que el primero afirma su mesianismo pues cuando le preguntan en el juicio antes de su crucifixión si era el mesías esperado contesta “Yo soy”, mientras que Krishnamurti hace caso omiso al rotulo de “instructor del mundo”. Esta negación tiene que ver con que ya los símbolos han sido cambiados de divinos a fálicos, y el significado de las palabras se ha volteado por lo tanto la negación de la palabra mesías es la afirmación en el plano espiritual. Para decirlo de otro modo, todo símbolo o significado cristico de la época de Jesús hoy se ha convertido en anti-cristico, hoy la palabra esperanza, no era aquella que fue enseñada por Jesús, es otra y alude más a una ilusión a futuro, a un negar la realidad de hoy y por ello esta palabra fue tan discutida por K, otro ejemplo puede ponerse con la oración. Jesús mismo enseño a orar, mientras que K critica la oración, la discute y la pone en tela de juicio.

« Hace algún tiempo me entrevistó un hombre que, según dijo, había estado orando a Dios, y una de sus súplicas era por un refrigerador. Les ruego que no se rían. Y no sólo había adquirido un refrigerador sino también una casa, de modo que sus súplicas fueron respondidas, y para él Dios era una realidad, según aseguraba. Cuando ustedes pidan recibirán, pero tendrán que pagar por ello; se les responderá conforme a su pedido, pero eso tiene un precio. La codicia responde a la codicia. Cuando pidan des de la codicia, desde el temor, desde el deseo, obtendrán una respuesta, pero deben pagar por ella, y pagan mediante guerras, luchas e infelicidad. » (Krishnamurti.  Obras Completas Tomo III. Octava Plática en el Robledal.)

Un ejemplo de cómo el vocabulario se ha degradado lo demuestra Roso de Luna cuando aclara, cómo se ha volteado el significado de la palabra Voluptuosidad, el símbolo de Venus y los símbolos del evangelio:

« (…) conviene recordar aquí, como ya demostramos al ocuparnos de ese canto de divina Volutas, volutatis, que entraña la oda de Schiller instrumentada por Beethoven en su Novena sinfonía, que aquella Volupsuosidad extática y sublime, no es ni tiene nada que ver con el degradado e ignorante espíritu que le asignan hoy las lenguas neolatinas, ni Venus la diosa es símbolo tampoco de grosera unión sexual por la que el hombre de carne viene al mundo, sino la Venus Afrodita, la Venus Maya, la del Sublime Amor, a quienes degradaron después los pueblos de Asia Menor y los Grecorromanos, transformándola en pecadora Venus Citerea, Venus Mylytta y hasta Venus Fricatrix, que ya no es Venus humana sino animal más bien, y la degradaron con igual impiedad a como en nuestro hipócrita religionismo, al uso de mojigatos, se ha degradado en nuestros días los sublimes símbolos del Evangelio. »
(Wagner Mitólogo y Ocultista, Cap. VII: Las Primeras Producciones Simbólicas de Wagner. Pág. 168)

Esto mismo también era una crítica sostenida en Blavatsky, así que no habría porque tener dificultad en sostener que la dialéctica negativa junto con la negación del mesianismo resulta, mirándolo de este modo, una afirmación de los verdaderos significados originales.

[12]. El Evangelio de Valentino. Pistis Sophia. Dialogo de Jesús con la Virgen María. Dialogo de Jesús con Felipe
[13].Parmenides declara del Ser: “Jamás era ni será, puesto que es ahora todo a la vez.”
[14].Krishnamurti. Obras Completas Tomo II. Segunda Platica en Buenos Aires.
[15]. Krishnamurti. Obras completas Tomo VI. Primera Plática en Madras.
[16]. Apología de Sócrates
[17]. Krishnamurti. Obras Completas Tomo II. Platica en Buenos Aires.
[18] Max Heindel coloca al nacimiento de la mente a los 21 años, al comienzo de la vida seria a los 28 y al cambio de vida a los 35 años. Coincidentemente Krishnamurti disolvió la orden de la estrella y comenzó su verdadero apostolado a los 34 años.A los 35 años el Ego realiza su verdadero despertar de conciencia ya que ha llegado a la mitad de su vida. (Recuérdese que el tiempo promedio de vida es de 70 años)
[19]. http://old.fatima.org/span/spanchastise2.asp
[20]. Marcos 8:33
[21]. Nota de UNIVISION NOTICIAS. El Vaticano aboga por un gobierno mundial para regular economía en crisis: http://noticias.univision.com/article/703901/2011-10-24/mundo/noticias/el-vaticano-gobierno-mundial

« Entre sus responsabilidades estaría promover sistemas monetarios basados en mercados libres
CIUDAD DEL VATICANO - El Vaticano propuso el establecimiento de un gobierno mundial capaz de coordinar acciones políticas consensuadas como alternativa para estabilizar la economía, en plena crisis a causa de los excesos del neoliberalismo.
Estas declaraciones fueron incluidas en una nota oficial del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz titulada “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la prospectiva de una autoridad pública de competencia universal”.
El texto -difundido en italiano, francés, español e inglés- destacó la necesidad del establecer una “autoridad política mundial” que supere las lógicas reduccionistas de los actuales mecanismos de coordinación como el Grupo de los Ocho (G-8) o el Grupo de los Veinte (G-20), vistos más como “clubes de amigos”.
Urge una reforma
La Santa Sede se pronunció a favor del establecimiento de impuestos a las transacciones financieras, conocidos coloquialmente como “tasas Robin Hood”, y aprobó la recapitalización de los bancos incluso con capitales públicos, condicionados siempre a “prácticas virtuosas”.
Además constató la exigencia de un organismo que desarrolle las funciones de una especie de “banco central mundial” que regule el flujo y el sistema de los intercambios monetarios, con el mismo criterio que los bancos centrales nacionales.
En un libreto de 40 páginas el organismo vaticano dejó en claro la necesidad de reformar las actuales instituciones internacionales, desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el Fondo Monetario Internacional. »

[22]. En el Tao Te King  de Tao Tse encontramos la perfecta analogía entre el Yoga y el Tao “con el permanente no-ser se contempla la esencia escondida (del Tao); con el permanente ser se contemplan meros indicios del Tao.” Análogamente el Yoga es la acción proveniente del no-ser
[23]. Annie Besant. Evolución de la Vida y de la Forma. Cap. Ciencia Antigua y Moderna
[24]. Helena P. Blavatsky. La Voz del Silencio. Notas del Fragmento Primero
[25]. Annie Besant. Bhagavad Gita. Estancia Segunda. Parte 47
[26]. Annie Besant. Bhagavad Gita. Estancia Tercera. Parte 3
[27]. Krishnamurti. El Arte de Vivir. Introducción
[28]. Krishnamurti. El Arte de Vivir. Cap.13
[29]. http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/46/ojo_del_corazon.htm